Jesús es el verdadero Salvador
Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la diferencia entre los líderes políticos terrenales y la salvación espiritual ofrecida por Jesucristo. Usted encontrará también consejos de salud cardiovascular y una receta de postre tradicional.
Bienvenida
Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti, ¿no quieres tú venir? Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.
Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la radio Abigail dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal.
Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos del programa que se sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de nuestro Dios.
Oración Matinal
Amado Dios, en este día mi corazón se llena de alegría porque agradezco el privilegio de un nuevo día. Gracias por este maravilloso despertar glorioso porque puedo vivir en este mundo que usted nos ha dado; gracias por el don de la vida que me brinda y porque su fortaleza es donde encuentro sus brazos amorosos. Su presencia está conmigo, yo sé que usted es el quien me guía paso a paso, porque llena mi existencia con la belleza de su ser.
Hoy día, al comenzar esta jornada llena de esperanza y de alegría, sé que usted es mi fuente de todo lo bueno en mi vida. Cada instante que pasa deseo entregar lo mejor de mí con amor y con dedicación en cada tarea que emprenda. Anhelo compartir con mis hermanos el amor que usted me ha dado siguiendo sus enseñanzas que iluminan mi camino.
En este día cedo el control de mi vida en sus manos divinas. Permítame aprender a crecer bajo sus manos divinas. Permítame, Señor, ser usted mi guía, que me guíe con su luz y que me señale el camino que es correcto, porque sé que usted tiene el destino trazado para mí y es por eso que encomiendo mi vida en sus manos.
Gracias porque usted provee a diario techo, alimento, vestuario, agua y calzado. Oro, Señor, por los enfermos, porque hay muchos que a esta hora luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas, muchos de ellos esperando su misericordia. Pido que usted extienda su mano de poder sanándolos.
Oro, Señor, por los niños, para que usted les dé su protección y su cuidado. Oro por los jóvenes que son presos de tantas adicciones y por los que no son tan jóvenes; oro, Señor, por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Siempre confiamos, Señor.
Nuestra oración va dirigida a los matrimonios. Oramos por la unidad de la familia. Señor, sostenga la casa de la viuda y del huérfano para que nunca falte el sustento de cada día. Oramos, Señor, por la apertura de los presos de la cárcel y pido, Señor, por favor, que usted sane nuestra tierra, porque esta tierra está enferma y necesita ser curada; solo usted, mi Señor, puede curarla.
Oro, Señor, pidiendo por cada auditor y auditora de este programa, pido para ellos una especial bendición. Gracias mi Dios porque nos ha dado lo más grande que siempre existirá en el mundo: a su Hijo Jesucristo nuestro Salvador, porque es nuestro intermediario. Intercede, Señor, ante el Padre por nosotros; gracias porque a través de nuestro Salvador tenemos este acceso ante el trono de su gracia.
Creo fielmente en su palabra y confío en sus promesas porque tengo la certeza que el amor y la verdad se encontrarán y la paz y la justicia se abrazarán. Señor, oro por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Israel Aravena Reyes, y por el honorable directorio. Deseo con todo mi corazón que usted les dé una clara dirección para continuar desarrollando la labor que usted les ha encomendado.
Oro, Señor, por las autoridades civiles de mi país, por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Oro por las autoridades civiles de la comuna, por el alcalde, para que en su gestión administrativa usted le use en favor de esta comunidad, porque usted, mi Señor, pone a través de esta súplica el querer como hacer en sus vidas.
Oro, Señor, para que haya un cese de la guerra; muy en especial oro por la paz de Jerusalén. Señor, oro por los trabajadores de la salud porque ellos son los que arriesgan su vida con tantas enfermedades infecciosas. Bendiga usted, mi señor, desde la eminencia más alta hasta el más servidor pequeño. Se lo ruego, Padre, en el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén y Amén.
Pan de Vida
Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria a Dios para siempre. Gracias damos a nuestro Dios porque podemos estar juntos y juntas una vez más a través de este programa que nos une el Señor a esta hora. Tenemos el gran honor de comenzar el programa con nuestro pan diario, nuestro pan de vida, a través de la lectura de las Sagradas Escrituras.
Isaías 30:19 — Dios se apiadará de ti al oír la voz de tu clamor, te responderá.
Dios nos bendice por nuestro pan de vida. Hemos leído su palabra, donde nos ha dado a conocer un llanto distintivo, porque cuando un bebé llora es señal de que está cansado o con hambre, ¿verdad?
Según los médicos de la Universidad de Brown, diferencias sutiles en el lloro de un recién nacido también dan pistas importantes de otros problemas. Diseñaron un programa informático que mide el tono, el volumen y la calidad del sonido para determinar si algo está mal en el sistema nervioso central del bebé. Isaías profetizó que Dios…
La rebeldía de Judá y la misericordia de Dios
Dios oiría los distintos clamores de su vida, determinaría la condición del corazón y respondería con gracia. Judá, en lugar de consultar a Dios, había ignorado a su profeta y buscó ayuda en una alianza con Egipto.
Isaías 30:1-7 — [El texto no fue leído textualmente, solo mencionado].
Dios le dijo que si seguían en su rebeldía serían derrotados y humillados. Sin embargo, también anhelaban tener piedad de ellos y misericordia, como lo dice el versículo 18. El rescate llegaría, pero solo a través del arrepentimiento y la fe.
Si el pueblo de Dios clamaba a Él, el Señor perdonaría sus pecados y les renovaría su vitalidad espiritual. Lo mismo es hoy para los creyentes que, por misericordia, hemos creído en Jesús.
El poder de la oración y el arrepentimiento
Cuando nuestros clamores distintivos de arrepentimiento y confianza llegan a los oídos de nuestro Padre Celestial, Él oye, perdona y renueva nuestro gozo y esperanza. Porque le clamamos a través de la oración y le pedimos que nos perdone.
Le decimos en oración: «Querido Dios, perdóname por buscar seguridad y protección fuera de ti; restaura mi amor por ti». Este es un clamor que sin duda Dios va a escuchar, porque somos tentados a rebelarnos contra Dios y buscar ayuda fuera de Él.
Pero Él, por su palabra, nos lleva al arrepentimiento, a la reconciliación y a la vida. Porque siempre Dios tiene algo nuevo para nosotros.
El encuentro de Dios con Agar
En el libro de Génesis, capítulo 16, versículo 8, Dios dice el nombre de la persona. Le dijo a Agar, sierva de Sarai: «¿De dónde vienes tú y a dónde vas?».
Es una buena pregunta que Dios le hace a Agar. Él sabía de dónde venía, pero le pregunta: «¿De dónde vienes tú y a dónde vas?». Siempre Dios sabe de dónde venimos y para dónde vamos.
A esta varona, sierva de Sarai, Dios le hace esta pregunta no porque Él no supiera lo que estaba sucediendo con ella, sino que Dios dice su nombre: «Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú y a dónde vas?».
La esclavitud y la pérdida de identidad
Siempre tenemos la nostalgia que sienten nuestros hermanos cuando tienen que ir a otros países. Natalia fue a otro país con la promesa de recibir educación, pero poco después el padre en el nuevo hogar empezó a abusar física y sexualmente de ella.
La forzó a cuidar su casa y a sus hijos sin pagarle, y no la dejaba ir ni usar el teléfono; se convirtió en una esclava. Agar fue una esclava egipcia de Abraham y Sara.
Ninguno la llamaba por su nombre, sino que le decían «mi sierva» y «tu sierva», así lo dice Génesis 16 versículo 2. Simplemente querían…
Dios conoce nuestro nombre
Qué diferente es Dios. El ángel del Señor aparece por primera vez en las Escrituras cuando le habla a la embarazada Agar en el desierto. Es el mensajero de Dios o Dios mismo. Agar cree que es Dios, lo cual se ve en su afirmación: «Tú eres Dios que ve», porque dijo: «No he visto también aquí al que me ve». Es una buena pregunta con la cual responde esta varona.
Es probable que haya sido una aparición del Hijo antes de su encarnación, en la cual revela a Dios. Él dice su nombre: «Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú?».
Dios vio a Natalia y puso una persona en su camino y la rescataron; ahora está estudiando para ser enfermera. Dios llamó a Agar por su nombre y Dios te ve a ti. Tal vez te pasen por alto o, peor aún, abusen de ti, pero Jesús te llama por tu nombre. Corre hacia Él y dile: «Jesús, gracias por conocer mi nombre, descanso en tu amor por mí».
Que Dios sepa tu nombre lo significa todo, sin duda alguna. Dios dice tu nombre porque lo sabe, como le dijo a Agar: «Sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú y a dónde vas?». Gloria a Dios, ese es nuestro Dios que lo sabe todo y todo lo ve; no tiene necesidad de que nadie le vaya con el chisme, porque Él sabe todo.
Esto hace que nos cuidemos en nuestra vida diaria. Dios nos dice claramente por su palabra que no andamos por vista, sino por la fe.
Hebreos 11:1 — La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Consejos para el cuidado del corazón
En estos momentos del programa les traigo unos datitos y consejos para las que ya tenemos algunos años y que debemos cuidarnos. Lo más que tenemos que cuidar es nuestro corazón.
Debemos mantener una alimentación saludable, rica en verduras, granos integrales, pescado y aceite de oliva. Es necesario hacer ejercicio regularmente, como caminar 30 minutos al día para mejorar la circulación y fortalecer el corazón.
Debemos reducir la sal en las comidas para mantener la presión arterial bajo control y disminuir el riesgo de enfermedad del corazón. Y lo que no debemos hacer por nada es fumar ni evitar el humo de segunda mano, porque cuando hay alguien cerca de usted que está fumando, usted también está fumando. El tabaco daña las arterias y aumenta el riesgo de ataque cardíaco.
Tenemos que controlar la presión arterial y hacernos chequeos médicos para ver cómo está nuestro colesterol y el azúcar en la sangre. Con esas revisiones médicas periódicas, debemos seguir las indicaciones de su médico.
Porque somos hijos e hijas de nuestro Dios Altísimo, debemos cuidarnos. No olvide que el Señor Jesucristo dijo que los que estaban sanos no necesitan del médico. Entonces, cuando sentimos que algo no está funcionando bien en nuestro organismo, necesitamos revisiones médicas periódicas.
Debemos manejar el estrés con actividades relajantes, como respiración profunda y escuchar música cristiana. También beber agua durante el día para mantener una buena circulación y ayudar a que el corazón funcione mejor.
Trucos prácticos para el día a día
Estos sí que son trucos en la vida que no conocemos. Por ejemplo, si su teléfono se carga muy lento, active el modo avión; así carga más rápido.
Si sigue con sueño cuando se levanta por la mañana, salte ese café por un momento y tome un vaso de agua; eso le va a despertar su cuerpo al instante.
Si usted compra jeans y no se los probó, envuelva la cintura alrededor de su cuello; si le queda, entonces le quedará bien ese jeans.
Cuando vaya a llenar el vehículo de combustible, sujete el gatillo hasta la mitad; así el flujo es más suave, entra menos aire y más combustible.
Y si el wifi es lento, pruebe este truco: reinicie su router una vez al día.
Receta: Postre de camote
Para usted que por primera vez encontró el dial del programa La Voz Pentecostal, la sugerencia es una receta dulce. Hoy día traemos cómo preparar un postre de camote. Un antiguo refrán dice que el creador, al obligar al hombre a comer para vivir, lo invita mediante el apetito y le recompensa con el placer; vale decir, el postre.
Esta preparación le va a llevar unos 40 o 45 minutos. Los ingredientes para 6 personas son: dos kilos de camote, un kilo de azúcar granulada, una taza de agua tibia, una cucharada de vainilla, nueces tostadas y crema chantilly.
Primero, lave los camotes y cuézalos durante 35 minutos en abundante agua. Luego pélelos y prepárelos haciendo un puré, pasándolo por la prensa. Con el azúcar y el agua, prepare un almíbar espeso y agréguele la vainilla.
Vierta sobre el almíbar el puré de camote y déjelo hervir hasta que, al revolverlo con una cuchara, se vea el fondo de la olla. Retire el dulce del fuego, déjelo enfriar y sírvalo decorando con nueces tostadas y crema chantilly.
Con esta preparación usted puede hacer también camotillos en mantequilla: coloque el puré de camote en la lata del horno y, con una manga decorativa, forme los camotillos. Colóquelos en el horno a fuego muy suave durante 5 a 10 minutos.
Receta del día
Postre de camote
- 2 kilos de camote
- 1 kilo de azúcar granulada
- 1 taza de agua tibia
- 1 cucharada de vainilla
- Nueces tostadas
- Crema chantilly
Preparación
- Lave los camotes y cuézalos durante 35 minutos en abundante agua.
- Pélelos y prepárelos haciendo un puré pasándolos por la prensa de puré.
- Prepare un almíbar espeso con el azúcar y el agua, y agréguele la vainilla.
- Vierta el puré de camote sobre el almíbar y deje hervir hasta que, al revolverlo con una cuchara, se vea el fondo de la olla.
- Retire el dulce del fuego y déjelo enfriar.
- Sírvalo decorando con nueces tostadas y crema chantilly.
Consejos de cocina de Laura Menábar
Encontré unos consejos muy prácticos en la enciclopedia de la cocina económica y práctica, de Laura Menábar, y quiero compartirlos con usted como una yapita. Para revivir las verduras marchitas, debe sumergirlas en agua fría mezclada con un poco de vinagre durante media hora por lo menos.
Para que las papas cocidas queden más sabrosas y con buen aroma, recomienda pasarlas por un poco de mantequilla en un sartén caliente, revolver con cuchara y esparcir perejil picado por encima.
Para lograr ensaladas bien aliñadas, prepare el aliño en un frasco tapado con aceite, vinagre y los condimentos que requiera (pimienta, mostaza, sal de ajo, etc.). Agregue una cucharadita de agua y agite el frasco hasta formar una emulsión.
Sobre la lechuga, es ideal para dietas de adelgazamiento porque tiene pocas calorías. Pero cuidado: tras las verdes hojas pueden esconderse infecciones intestinales o fiebre tifoidea. Antes de preparar la ensalada, lave y desinfecte bien su hoja con algún producto desinfectante para evitar la salmonella u otros microorganismos.
Como medida preventiva contra la fiebre tifoidea, si usted manipula alimentos en su hogar, restaurante o casino, lávese y desinfecte bien las manos. Haga lo mismo con las verduras y frutas que crecen a ras de tierra. El orden es: lavar bien manos y uñas, lavar bajo el chorro del agua, desinfectar, escurrir y finalmente picar o pelar.
Para ahorrar tiempo al asar papas, sancóchelas primero durante 15 minutos en agua caliente y termine la cocción en el horno. Sobre la beterraga, no la pinche porque se le va el color; cocínela con su cáscara y un pedazo del tallo. Al pelarlas, páselas por agua fría para levantar la piel más fácilmente.
Para amortiguar la cebolla, córtela en círculos delgados y déjela macerar cinco minutos en agua hirviendo con sal; luego la destile, la fría y la agrega al guiso. Para pelar tomates o pimientos morrones, pínchelos con un tenedor y colóquelos sobre la llama del gas.
Para las berenjenas, no deben remojarse al cocerlas y tenga cuidado de no llenar la olla más de la mitad porque aumentan mucho su volumen.
Para cebollitas en escabeche, elíjalas iguales y sanas, quíteles las capas duras y póngalas en un frasco de vidrio cubriéndolas con vinagre de vino que haya hervido previamente cinco minutos con sal y pimienta en grano. Tápela y deje reposar dos meses.
No bote los tallos de acelga; cuézalos y úselos en tortillas, sopas, cremas o guisos. También es rico comerlos fríos untados con mayonesa.
Para que los porotitos verdes queden más verdes, lávelos, despúntelos, pártalos y póngalos en agua caliente con sal. Cuando suelte el hervor, vacíe los porotitos y déjelos cocer durante 15 minutos con la olla destapada.
El último secreto es para volcar tortillas: use una tapa de olla que sea más grande que el sartén y proteja sus manos con un paño de cocina para no quemarse.
Lectura de la Palabra
Ya estamos de vuelta. Ahora estamos listas, la Biblia en la mano, vamos a abrir las Sagradas Escrituras en el Santo Evangelio según San Juan, capítulo 12, versículo 13. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Juan 12:13 — «Bendito es el que viene en el nombre del Señor. Bendito el rey de Israel».
Dios nos bendice a través de la lectura de su palabra. Vamos a tener unos instantes de oración. Amado Dios, estamos en este momento del programa donde tenemos con nosotros su palabra leída; es el mensaje que usted hoy nos va a revelar.
Oro, Padre, pidiendo al Espíritu Santo que traiga a mí la revelación divina de su palabra, que mis labios sean usados para dar, que quien escucha pueda recibir y que su palabra haga vida en algún corazón. Pedimos a usted que su gracia divina sea sobre mí con una unción especial para que su palabra llegue a donde lo necesiten en estos momentos precisos del programa.
Oro pidiendo la unción, se lo pido al Padre, para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas en el nombre de Cristo Jesús. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.
Salvación o Salvador Nacional
El título de su palabra es: Salvación o Salvador Nacional. En la década de los 70, oímos hablar mucho acerca de los gobiernos de salvación nacional. Ese era el título que los dictadores le daban a los golpes de Estado para justificar el atropello a las leyes y constituciones.
Muchos de esos dictadores se daban grados y títulos pomposos para impresionar a las masas, aunque lo único que conseguían era la alabanza de sus seguidores incondicionales, que por lo general no se destacaban por su inteligencia.
Estos gobiernos de salvación nacional lo más que consiguieron fue hundir a sus países en la miseria y en la dependencia de poderes y países foráneos que literalmente se han alimentado de la sangre y del sudor de esos pueblos, que alguna vez miraron a esos dictadores con alguna esperanza de cambio en sus situaciones precarias.
La historia nos enseña que emperadores, Césares, reyes, jefes de Estado y presidentes, elegidos según las costumbres y leyes de los pueblos, han sucumbido en su propia ambición, destruyendo los ideales que alguna vez los impulsaron a buscar el poder como manera de brindar a los suyos un mejor futuro.
Necesitaríamos justo hoy una serie de programas donde pudiéramos hablar de los excesos, de la fortuna y el abuso de sus funcionarios, de sus egoísmos y de sus amantes de la presentación. Porque ellos tienen la pretensión de salvar las leyes divinas y humanas como si sus actos nunca hubieran de ser expuestos a la luz y al escrutinio de los pueblos.
El verdadero Salvador
Como el texto que encontramos en el Evangelio según San Juan, capítulo 12, el pueblo por fin vislumbra alguna esperanza y quiere apoderarse de una persona para ser el rey. Aquí la historia es diferente; no se trata de un dictador o tirano que ofrezca un gobierno de salvación nacional.
Se trata más bien de las masas que desean entronizar a alguien en el puesto que todos ambicionan pero que nadie les ofrece. Jesús de Nazaret es el hombre; tiene antecedentes, es capaz de alimentar a multitudes, sanar a los enfermos y resucitar a los muertos. ¿Qué otra persona puede hacer algo así?
No es natural que alguien con esas credenciales sea elegido para el cargo más importante. En la psicología popular, una persona así no puede ser desaprovechada. Todos podían soñar con un gobernante de esta talla: no más trabajo, no más enfermedad, no más vida de dolor. Un gobernador así podía ser el salvador nacional para un pueblo oprimido bajo el gobierno de hierro del Sacro Imperio Romano.
La multitud se echa a la calle a gritar y dar vivas alborozadas a este nazareno. Así lo demuestran sus expresiones: ¡Hosanna!, bendito es el que viene en el nombre del Señor, bendito el rey de Israel.
Pero cosa curiosa: Jesús no es un dictador, tampoco es caudillo de nada, ni siquiera ofrece un gobierno de salvación nacional. Por el contrario, les dice algo que resulta chocante no solo a sus oídos, sino también a sus entendimientos.
Juan 12:35-36 — «Ustedes van a tener la luz solo por un poco más de tiempo. Caminen mientras tienen la luz, antes que los sorprenda la oscuridad. El que camina en la oscuridad no sabe a dónde va. Crean en la luz mientras la tienen, para que lleguen a ser hijos de la luz».
¿Qué palabras más extrañas para un futuro líder político? No aparecen aquí las típicas promesas, no hay discursos emocionantes que apelen a esos sentimientos a flor de piel. Ni siquiera hay un intento para ganarse la simpatía de esa muchedumbre habida de un líder.
Lo que encontramos en las palabras de Jesús es una advertencia acerca de los momentos difíciles que vendrían para esos individuos que habían hecho de lo temporal su única manera de ver e interpretar la vida.
El pasaje agrega otra nota desconcertante: cuando terminó de hablar Jesús, se fue y se escondió de ellos. Tal como suena, es lo contrario de lo que enseñan las agencias de publicidad o lo que la prensa más odia. No hay comentarios ni discursos, ni siquiera la posibilidad de ver al que podría haberlo tenido todo y que, por el contrario, se esconde de la gente.
Un Reino no terrenal
Existe una razón para todo eso. Jesús no vino a este mundo para encabezar ningún gobierno de salvación nacional. Él no es el típico dictador de turno. No ofrece nada de nada, solo su vida, como lo dijo él mismo, en rescate por muchos.
Por eso en los versículos siguientes se nos aclara su posición: aunque después de hacer Jesús todas estas señales milagrosas en presencia de ellos, todavía no creían en él. Esto era para que se cumpliese lo que dijo el profeta Isaías: «Señor, ¿quién ha creído en nuestro mensaje? ¿Y a quién le ha sido revelado el brazo del Señor?».
El problema no estaba con Jesús, es que su pueblo no podía entender su misterio. No se trataba de un dictador o un líder que encabezara un gobierno de transición ante el poderoso Imperio Romano. No era un juego político lo que Jesús venía a hacer con ellos, tampoco venía a venderles ilusiones.
Los potentes milagros que él había realizado tenían una función: confirmar la profecía de que él era el Mesías, el escogido por Dios para ofrecerle a los hombres un nuevo camino para acercarse al Creador. Su reino no era de este mundo.
La salvación que Jesucristo ofrece puede ser de carácter nacional si las familias que componen un país así lo piden y claman ante Dios, pero él no ofrece un liderato humano, tampoco la gente tiene el derecho de proclamárselo así. Por eso se escondió de la gente, porque sus caminos eran más altos que los nuestros.
Además, esa masa que quería hacerle rey fue la misma que una semana después pidió su crucifixión. Jesucristo puede ser tu salvador personal si acudes a Dios entristecido por tu pecado y arrepentido por todo lo malo que has hecho ante sus ojos.
Si crees en sus promesas de que Él es la luz del mundo, si crees con todo tu corazón que Él es el camino para llegar a Dios, entonces Jesús no se esconderá de ti, sino que aparecerá con todo su esplendor para darte lo que ha prometido en su palabra.
No debes equivocarte con Él, como se equivocó toda una generación que simplemente no quiso ver la verdad que era tan evidente. Si has buscado soluciones a tus inquietudes en partidos políticos, religiosos o en filosofía, nosotros te ofrecemos la respuesta a través de Jesús de Nazaret, que no quiso ser ídolo de multitudes, sino que prefirió ser compañero y amigo de individuos que lo buscaron con sinceridad de corazón.
En nuestro tiempo, viviendo con tanto liderazgo humano dispuesto a ofrecer esta vida y la otra, Jesús de Nazaret adquiere mejor relevancia cuando lo que le ofrece tiene el respaldo de Dios mismo a través de su palabra. Como la multitud que por una vez se acercó a su clamación, decimos hoy: bendito es el que viene en el nombre del Señor Jesús.
Oración y Agradecimiento
Amado Dios, gracias por lo que usted nos ha entregado hoy, que es la riqueza más grande. Hay quienes hasta el día de hoy confían en los hombres y no en Dios, pero los hombres nos decepcionan siempre. Cristo es el ejemplo más grande, aunque haya sido mal interpretado por muchos.
A través de Él, los que por misericordia Dios nos ha llamado al arrepentimiento, hemos encontrado la riqueza más grande. No como aquellos hombres que buscaban quien les aliviara la vida; Jesucristo no vino a eso porque su reino no era ni es de esta tierra. Nos preparamos para una vida eterna, esa vida sí que vale la pena.
Agradecemos, Señor, por esta exhortación que usted nos ha hecho como hijos e hijas amadas. Oro, Padre, por la sanidad de los que están en la audiencia hoy del programa; oramos para que a esta hora haya un toque de poder divino sobre sus vidas y usted toque la enfermedad. Basta en que usted diga la palabra y los enfermos serán sanos.
Usted, Señor, ha dado autoridad y potestad a la iglesia para reprender todo espíritu de enfermedad y lo hacemos en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús no hay demonio que se detenga ni enfermedad que retroceda, porque en la cruz del Calvario Cristo ya crucificó la enfermedad y por sus llagas hoy día somos curados.
Señor, le pedimos que los enfermos sean sanos y reciban la sanidad ahora mismo en el nombre de Cristo Jesús. Añadimos esta lista de enfermos que han creído en el poder de la sanidad divina, aunque no pertenezcan a la iglesia de Cristo, pero saben lo grande que es usted para obrar sanidad. Confiamos en que su voluntad es hecha por sobre todas las cosas.
Oramos por nuestro pastor Florindo Márquez por sanidad; oramos por mi hermano y pastor Iván Romero Toledo, pastor de la iglesia de Auquinco, para que tenga misericordia y obre sanidad en él. Oramos por nuestro hermano José David Videla y pedimos un milagro para que pueda ponerse de pie.
Oro por mi hermana Teresita Flores, por la sanidad de su pastora, su vecina y su hija Pamela. Oramos por la petición de mi hermana Laura Senjo; por mi hermano Eduardo González, oramos por sanidad a la vista. Por mi hermana Rosita Veloso, por sanidad; por mi hermana Elena Reyes, por sanidad.
Por mi vecino Luis Orellana, por sanidad; por mi hermano Dagoberto Roa, por sanidad; por el maestro Juan Bayalao, por sanidad. Por mi hermano Israel Marchand por sanidad; por mi hermana María Ivacache por sanidad; por mi hermana María Correa por sanidad; por Rosita Bueno Bazán por sanidad.
Por mi hermano Miguel Torres por sanidad y liberación de su nieto. Oramos por nuestra hermana Carolina por sanidad; oramos por Oscar, Mario y Juan por viaje al norte y por trabajo. Por Marisa Núñez Galaz, por liberación.
Por mi vecina Adriana Galaz por sanidad, porque ella va a ser intervenida de la vesícula; oramos para que usted sea el Señor en esa intervención. Oramos por María Valdés Cortés por sanidad. Señor, yo sé que usted conoce la necesidad de la audiencia y pedimos que el poder de su Santo Espíritu se manifieste hoy en sanidad divina para la gloria y la honra de su nombre. Amén y amén.