El discernimiento del Espíritu Santo y la relación con Dios Padre
Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la guía del Espíritu Santo para comprender las Escrituras y la importancia de denunciar las injusticias. Usted encontrará también consejos de salud cotidiana y una receta tradicional chilena.
Bienvenida y Oración Matinal
Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti y no quieres tú venir. Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la Radio Abigail. Dirige el programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo, y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal.
Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos del programa que se sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.
Amado Dios, por medio de Jesucristo mi Salvador, amén. Me presento con gratitud en mi corazón agradeciendo este regalo de este despertar glorioso, porque ya en la mañana ha renovado su misericordia. Gracias por su cuidado, por su bondad y por ser mi fiel amigo. Sé que usted me permitirá gozar de su amor y me dará fortaleza para enfrentar los desafíos del día a día.
Padre, gracias por mi familia, gracias porque tengo un techo que me cobija mientras duermo, por el vestuario, por el calzado, por el agua fresca y cristalina que usted pone para saciar mi sed. Para todo necesitamos, Señor, esta agua fresca y cristalina, porque sé que usted siempre está siendo nuestro guía y nos dirige. Cuando estamos en su presencia no necesitamos nada más.
Oh, Señor, bendiga. Oro por los matrimonios, rogamos porque siempre la familia esté unida; oramos por los jóvenes que son presos de tantas adicciones y por los que no son tan jóvenes. Oro por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, por los abuelos, por las abuelas olvidadas, por el sustento de la viuda y del huérfano, y por la apertura de los presos de la cárcel.
Oro, Señor, por los enfermos, porque a esta hora hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o desde sus casas; tóquelos, Señor, con su poder sanador, su poder que sana, que restaure y que bendice. Oro por las autoridades eclesiásticas de mi amada iglesia, mi amado obispo Israel Aravena y por el honorable directorio. Deseo con todo mi corazón que usted les dé una clara dirección para seguir administrando la obra de Dios, la cual usted les ha encomendado.
Oro, Señor, por las autoridades civiles de nuestro país, muy especial por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Oro por las autoridades civiles de nuestra comuna; sabemos que ellos tienen en sus manos la gestión administrativa para suplir las necesidades de la comuna. Oro para que usted los use para la gloria de su nombre.
Oro por las instituciones de la comuna que prestan servicio a la comunidad, como son los bomberos y carabineros, especialmente estos últimos que arriesgan su vida en cada procedimiento. Señor, pido una especial bendición para este programa y para la audiencia. Descansamos siempre en el poder de su fuerza; pedimos ser sostenidos con su diestra victoriosa.
Siempre, mi Señor, le damos a usted, Padre Celestial, toda la honra, toda la gloria y la alabanza a través de Jesucristo nuestro Salvador, pidiendo siempre al Espíritu Santo que esté en el control de este programa. Ruego que usted me use para la gloria de su nombre, Señor Dios Todopoderoso. Muchas gracias porque podemos tener esta gran bendición de que seamos llamados sus hijos.
Cómo no honrar su nombre, cómo no darle toda la gloria y la alabanza a usted, mi Señor, porque sabemos que siempre usted está con nosotros. Le damos muchas gracias por esta bendición, por su gracia que cada día usted nos imparte. Le damos muchas gracias porque podemos interceder ante el trono de su gracia pidiendo esta bendición para este programa. Amén y amén. ¡Gloria a Dios para siempre!
Pan de Vida: El Espíritu de Verdad
Damos muchas gracias a nuestro Dios porque ya estamos juntitos y juntitas a través de este programa. Comenzando, tenemos con nosotros nuestro pan diario, nuestro pan de vida, porque siempre su palabra es la que nos está bendiciendo todos los días. Como buenos cristianos, siempre tenemos al comienzo del programa nuestro pan diario.
Juan 16:13 — Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.
Dios nos bendice por nuestro pan de vida porque encontramos en la palabra de nuestro Dios el discernimiento de parte del Espíritu. Puedo contarles el testimonio de que mientras un soldado francés cavaba en la arena en el desierto, reforzando la defensa del campamento de su ejército, no tenía idea de que haría un descubrimiento trascendental.
Al mover otra palada de arena, vio una piedra; pero no era cualquier piedra, era la piedra de Rosetta, que contenía leyes y gestiones del rey Ptolomeo escrita en tres idiomas. Esa piedra ahora permanece en el Museo Británico y fue uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XIX, ya que ayudaría a revelar los misterios de los antiguos jeroglíficos egipcios.
Para muchos de nosotros, gran parte de la escritura también está envuelta en un profundo misterio. Pero la noche antes de la cruz, Jesús prometió a sus seguidores que enviaría el Espíritu Santo, diciendo que cuando venga el Espíritu de verdad, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oye y os hará saber las cosas que habrán de venir.
En cierto sentido, el Espíritu Santo es nuestra piedra de Rosetta divina, que arroja luz sobre la verdad, incluidas las verdades detrás de los misterios de la Biblia. Aunque no se nos promete que entenderemos todo lo que dicen las Escrituras, podemos confiar en que por el Espíritu comprenderemos todo lo necesario para seguir a Cristo, porque somos seguidores de Cristo.
Podemos decirle al Señor orando: «Dios, guíame por tu Espíritu». A través de las Sagradas Escrituras encontramos muchos pasajes que resultan difíciles, pero los estamos anotando y le pedimos al Espíritu Santo que nos guíe para entenderlos mejor, porque sin duda el Espíritu Santo nos está dando a sus hijos el discernimiento.
El Tiempo de Hablar y Callar
Cuando Dios va a hablar, hay un tiempo para hablar. Así nos dice este libro tan especial como es el libro de Eclesiastés. En el capítulo 3, del versículo 1 al 7, dice que todo tiene su tiempo: tiempo de callar y tiempo de hablar.
Durante 30 años, una mujer afroamericana trabajó para un gran ministerio global. Sin embargo, cuando procuraba hablar con sus colegas sobre la injusticia racial, nadie decía nada. Por fin, en el 2020, cuando los debates sobre el racismo se extendieron por el mundo, sus amigos y los ministerios comenzaron a hablar abiertamente.
Con sentimientos encontrados, ella estaba agradecida de que comenzaran los debates, pero se preguntaba por qué les había llevado tanto tiempo a sus colegas hablar. A veces el silencio puede ser una virtud, como escribió Salomón en Eclesiastés, que todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Pero ante la intolerancia y la injusticia, el silencio solo daña y perjudica.
El pastor luterano Martin Niemöller, encarcelado en la Alemania nazi por decir lo que pensaba, confesó en un poema que escribió después de la guerra: «Primero vinieron por los comunistas, pero no dije nada porque yo no lo era. Después vinieron por los judíos, católicos y otros, pero no dije nada. Finalmente vinieron por mí y ya no quedaba nadie que dijera nada».
Se requiere valentía para hablar contra la injusticia, pero con la ayuda de Dios sabemos que ahora es el momento de hacerlo. Podemos pedirle la ayuda al Señor para que en este tiempo de hablar Dios nos use. Podemos decirle con nuestras palabras: «Dios, ayúdame a expresarme contra las injusticias», porque es importante no callar.
Siempre vamos a encontrar impedimentos porque no queremos comprometernos; cuando hay un diálogo sobre los juicios raciales, algunos ni siquiera se quieren pronunciar. Pero Dios hoy nos ha dicho que hay un tiempo para hablar y nos lo ha dicho tan claramente por su palabra. Dios nos bendice por nuestro pan de vida porque su palabra siempre trae lecciones muy especiales que no podemos dejar de hacer vida.
Consejos y Responsabilidad Personal
Continuamos con el programa con algunos datitos y consejos. Sabe usted que nosotros, los hijos e hijas de Dios, todos culpamos al diablo. Siempre hay un síntoma y un diagnóstico. Por ejemplo, si hay una crisis financiera, decimos que es obra del diablo, pero el Señor nos dice que no debemos gastar más de lo que ganamos.
Si hablamos del matrimonio, también decimos que es obra del diablo, pero ¿no respetas tú a tu cónyuge? Si tenemos falta de fe, decimos que es obra del diablo, pero no oras ni lees la palabra de Dios. Si hemos regresado a los vicios, le echamos la culpa al diablo de haber sido tentado, pero no tenemos fuerza de voluntad.
Si hemos sido multados, decimos que es obra del diablo, pero si no respetamos la ley, vamos a tener problemas en todas partes. Si discutimos mucho, decimos que es obra del diablo, pero sabe usted que es falta de humildad. Si tenemos problemas en el hogar, decimos que es obra del diablo, pero no te acercas a hablar, no tienes un diálogo con tu cónyuge.
Le echamos la culpa al diablo, pero es que desobedecemos al Señor en muchas cosas. También les traemos algunos hábitos diarios que perjudican su salud, pequeñas acciones cotidianas que pueden afectar su bienestar sin que lo note. Muchas veces pensamos que solo son las enfermedades, pero evitemos los malos hábitos.
Existen pequeñas acciones diarias que repetimos constantemente y que con el tiempo pueden tener un impacto negativo en nuestro organismo, alterando funciones importantes como el sueño, la digestión, la circulación o incluso la salud de la piel y los ojos. Conocerlos es el primer paso para mejorar la calidad de vida.
Sobre el sol: no debemos exponernos demasiado, especialmente ahora que tenemos lluvias y aluviones, pero de repente sale el sol muy quemante. La luz natural de la mañana es fundamental para regular el reloj biológico y el ritmo cardíaco, pero tiene que ser temprano. Aproveche esos primeros rayos del sol que traen vitaminas para nuestro cuerpo.
La luz matutina contribuye a regular la producción de melatonina, mejora la calidad del sueño, equilibra las hormonas y estimula la producción de vitamina D. Evitar completamente el sol cuando te levantas tarde puede afectar tu estado de ánimo y los ciclos del sueño.
Otro consejo: no use chanclas o sandalias planas todo el tiempo en casa. El uso constante puede provocar acortamiento de los tendones, dolor en el talón, fascitis plantar y problemas de postura. Es recomendable alternar con zapatos que proporcionen soporte adecuado para el arco del pie.
Nunca duerma con el cabello mojado. Dormir con el cabello húmedo puede crear un ambiente favorable para el crecimiento de hongos y bacterias en el cuero cabelludo, además de provocar debilitamiento del cabello, caspa e irritación. Lo ideal es secar el cabello antes de acostarse.
Cuando guardamos comida enlatada, no la deje abierta en la misma lata. El alimento puede reaccionar mal con el metal, provocando oxidación y contaminando el alimento, alterando su sabor. La mejor opción es trasladar la comida a un recipiente de vidrio o plástico y guardarlo en el refrigerador.
No se suene la nariz con demasiada fuerza. Cuando usted se sopla la nariz con mucha presión, la mucosidad puede desplazarse hacia los senos paranasales, causando infecciones sinusales, irritación nasal o molestias en los oídos. Se recomienda hacerlo suavemente.
Evite ducharse con agua muy caliente, ya que puede eliminar los aceites naturales que protegen nuestra piel, generando resequedad, irritación y debilitamiento de la barrera cutánea. El agua tibia es más recomendable.
Sobre el consumo de frutas: evite comer fruta inmediatamente después de comidas pesadas, ya que puede ralentizar el proceso digestivo y provocar fermentación de los azúcares naturales, hinchazón abdominal y gases. La idea es consumir la fruta antes de las comidas o entre ellas.
En primavera, cuidémonos de las avispas. Cuando le pique una avispa, coloque aceite de ricino; esto le dejará la zona con menos problemas. Si usa el aceite de ricino en su cara, tendrá la piel hidratada. También, si tiene los tobillos inflados por los días calurosos, frotar sus pies con aceite de ricino dos a tres veces al día ayudará a bajar la hinchazón.
Un truco para la ropa: para blanquear y quitar manchas, raye jabón en agua hirviendo, agregue bicarbonato, agua oxigenada y detergente líquido. Úselo en cada lavado para que la ropa quede blanca y sin manchas. Otro truco es remojar con agua caliente, jabón en polvo y bicarbonato por dos horas para sacar la mugre, y luego lavar en la lavadora con su detergente preferido, ojalá líquido.
Sugerencia Culinaria: Pastel de Chuchoca
Hoy es martes 27 de octubre, ya estamos llegando al término de este mes y podemos dar gracias al Señor por lo vivido. Para usted que encontró este programa por primera vez a través de internet, le contamos que siempre damos datitos y consejos que a nuestra audiencia le gustan mucho.
Ahora les traemos la sugerencia de un plato o guiso que puede hacer cualquier día. La sugerencia de hoy es pastel de chuchoca. Esta preparación lleva 45 minutos y la cocción otros 45 minutos. Los ingredientes son suficientes para 6 a 8 personas.
Necesitamos: medio kilo de posta, tres cebollas grandes, tres cucharadas de aceite, sal y una cucharada de ají de color. Para cubrir el pastel: medio kilo de chuchoca, un litro de leche, tres huevos, media taza de azúcar granulada, sal, albahaca seca, dos huevos duros, 50 gramos de pasas y 100 gramos de aceitunas.
Preparación: Primero, haga un pino con los ingredientes indicados. Ponga la leche a hervir en una cacerola, agregue sal y albahaca; cuando hierva, deje caer lentamente la chuchoca. Revuelva con una cuchara de palo durante 10 a 15 minutos hasta que tome consistencia. Retire del fuego y deje enfriar.
Mientras tanto, bata los huevos y agrégueselos a la preparación de chuchoca, mezclando todo muy bien. Coloque el pino en una budinera, ponga sobre él torrejas de huevo, pasas y aceitunas. Cubra el pino con la chuchoca, empolvore con azúcar granulada y coloque el pastel al horno, previamente calentado durante 20 minutos. Sirva este plato bien caliente.
Receta del día
Pastel de chuchoca
Pino
- 500 g de posta
- 3 cebollas grandes
- 3 cucharadas de aceite
- sal
- 1 cucharada de ají de color
Cubierta
- 500 g de chuchoca
- 1 litro de leche
- 3 huevos
- 1/2 taza de azúcar granulada
- sal
- albahaca seca
- 2 huevos duros
- 50 g de pasas
- 100 g de aceitunas
Preparación
- Prepare un pino con la posta, las cebollas, el aceite, la sal y el ají de color.
- Ponga a hervir la leche en una cacerola con sal y albahaca.
- Agregue lentamente la chuchoca cuando la leche hierva y revuelva con una cuchara de palo durante 10 a 15 minutos hasta que tome consistencia.
- Retire la chuchoca del fuego y deje enfriar.
- Bata los huevos y agréguelos a la preparación de chuchoca, mezclando bien.
- Coloque el pino en una budinera.
- Ponga sobre el pino trozos de huevo duro, pasas y aceitunas.
- Cubra el pino con la mezcla de chuchoca.
- Empolvoree la superficie con azúcar granulada.
- Hornee en un horno previamente calentado durante 20 minutos.
- Sirva el plato bien caliente.
Lectura de la Palabra
Vamos inmediatamente a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios. Lo haremos en el Santo Evangelio según San Juan, capítulo 5, versículo 18.
Juan 5:18 — …su palabra aún llamaba a Dios su propio Padre haciéndose igual a Dios.
Oración por la Revelación
Amado Dios, amén. Tenemos con nosotros su palabra leída. Oro, Señor, para que traiga usted a mí la revelación divina de su palabra. Necesito, Señor, que el Espíritu Santo tome dominio y tome el control de mi vida para administrar su palabra.
Use, Señor, usted mis labios; ponga en mí una unción especial para dar unción a quien escucha para recibir. Necesito la unción para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Y yo se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.
Llamar a Dios Padre
El título de su palabra es: Llamar a Dios Padre. En nuestra Iberoamérica hablamos en términos cristianos, guardamos días especiales y damos por sentado que todo el mundo entiende de lo que estamos hablando. Pero vivimos tiempos extraños porque existen lugares y personas donde el cristianismo y su fundador, Jesucristo, no solo son desconocidos, sino también confundidos con todos aquellos vendedores de sueños y de ilusiones que se han apoderado de nuestro tiempo.
Juan el Apóstol vio y vivió quizás más cerca de las enseñanzas y la experiencia al lado de Jesús el Maestro, lo cual contribuyó a marcarle. Y nos preguntamos: ¿no estamos acaso todos marcados por las circunstancias que hemos vivido? Juan no fue la excepción. A través de sus escritos aprendemos a verlo como un fiel testigo por el mandato divino que registra para nosotros los hechos de Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios.
El apóstol del amor tuvo que cambiar radicalmente su apreciación de las cosas y también cambiar su propio carácter, dejando aquellas cosas a las cuales a veces nosotros nos enfrentamos y nos aferramos, como si se tratara de un privilegio y no de un defecto. A través de su evangelio y sus cartas, podemos ver el cambio que se opera en nuestro hermano Juan y que sigue operando en la vida de todos aquellos que no solo leen la Biblia como un ejercicio académico, sino que la toman muy en serio.
El Milagro del Paralítico
El evangelio según San Juan nos presenta en este capítulo 5 el trasfondo histórico y las consecuencias de un milagro. El objeto del milagro había estado postrado por 38 años, una cantidad de tiempo extraordinaria. En tal condición, no solo se va perdiendo la vida, sino también la esperanza.
Entonces Jesús, en seis palabras y sin hacer ninguna ceremonia, le devuelve a ese infeliz el don de la salud. El relato pinta un cuadro que debe haber calado hondo en las conciencias de los testigos: «Levántate, recoge tu camilla y anda», le dijo Jesús, y al instante quedó sano el hombre. Recogió su camilla y se echó a andar.
Los antagonistas, aquellos que solo se detienen para criticar y demuestran su ceguera ante el prodigio, solo tienen palabras duras y sin misericordia para aquel hombre que ahora camina por sus propios medios. Atribuyeron que, siendo día de reposo, la ley prohibía cargar la camilla. Esa es la frase de bienvenida al mundo de los sanos.
La Relación entre el Padre y el Hijo
El pasaje nos informa del odio y la persecución de aquellos amantes de las regulaciones de ley hacia Jesús por haber hecho el bien en día de reposo. La explicación es simple: «Mi Padre siempre está trabajando hasta este día», le dijo Jesús, y para después agregar: «y yo también trabajo».
La envidia y la amargura llegan a un clima muy alto porque Jesús se atreve no solo a quebrantar el día de reposo, sino aún a llamar a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios. Tanta era la ceguera de este grupo de fanáticos que no podían captar que nadie podía hacer obras extraordinarias sino Dios mismo.
En los versículos 19 al 23, Jesús les dio esta respuesta:
Juan 5:19-23 — Les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por su propia cuenta, sino solo lo que ve hacer a su Padre. Porque todo lo que hace el Padre lo hace también el Hijo. Pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. Si le mostrase cosas aún más grandes que estas, que los dejarán a ustedes asombrados, porque así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, también el Hijo da vida a quien le place dárselo. Además, el Padre no juzga a nadie, sino que le ha confiado al Hijo todo juicio para que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo tampoco honra al Padre que lo envió.
Jesús es el único que puede llamar Padre a Dios con toda propiedad porque su venida a este mundo obedece al plan de redención de la encarnación de Dios mismo. Esta relación de afecto surge con una claridad increíble cuando se lee el relato evangélico. Tal es la unión e identificación que las obras potentosas a los ojos humanos son el fruto natural de esta relación.
La Ceguera Espiritual Actual
Aquellos que solo se paraban para criticar y murmurar no tenían ojos para contemplar el milagro ni para darle gracias a Dios por liberar a un semejante de esa terrible enfermedad. Hoy la gente tampoco tiene tiempo para tal contemplación; con la excusa de la falta de tiempo, la mayoría pasa por la vida como los trenes, atravesando poblaciones en segundos, sin detenerse a ver que existen personas reales con sus alegrías y penas.
Jesús sí tuvo interés en las personas y lo demostró al venir a este mundo a vivir nuestras experiencias. En sus casi 33 años de vida entre los hombres, siguió llamando Padre a Dios, enseñando a las multitudes la manera en que podían relacionarse con Él. Le aseguró que el que oía su palabra y creía al que le había enviado tenía vida eterna y no sería condenado. Prometió algo único: el que cree ha pasado de muerte a vida.
Desde siempre el hombre se ha preocupado por limitarse a este mundo pequeño y familiar donde puede solidarizar con las riquezas y miserias de lo que le rodea, sin levantar la vista más allá de las fronteras personales. Este es el caso de los enemigos de Jesús, que no se interesaban por el prójimo, sino por el legajo de códigos y reglamentos con los que habían aprisionado una ley que era simple y básica.
Sucede hoy con tantos que nunca han oído hablar de Jesucristo. Por ignorancia, dogmatismo, escepticismo o simple fanatismo, existe un grupo de personas que se ha privado de tal conocimiento. Conocer a Jesucristo significa la diferencia entre la vida y la muerte eterna, porque Él es el camino al Padre y nosotros podemos llamar Padre a Dios debido a que Él nos ha adoptado como hijos. ¡Gloria a Dios!
Si su religión, si es que tiene alguna, le enseña cosas novedosas, nunca le enseñará a llamar Padre a Dios, porque tal cosa solo la encontramos en el cristianismo basado en la revelación bíblica. Jesucristo basó la promesa de vida y de relación con Dios en la actitud que tuvieron los hombres y mujeres hacia él. Hoy sus promesas le alcanzarán.
Agradecimiento y Peticiones
Amado Dios, agradecemos por hoy tener este pan espiritual que es su palabra. Gracias por la exhortación que nos hace usted, mi Dios altísimo, como hijos amados. Gracias porque usted nos bendice cuando nos habla por su palabra y podemos detener nuestro caminar para escuchar la voz de Dios, que siempre tiene algo maravilloso para nosotros. Alabamos, bendecimos y glorificamos el nombre de Cristo.
Oramos, Señor, para que su palabra no quede abierta en el espacio, sino que haya penetrado en más de algún corazón y en estos momentos esté haciendo vida. Oramos por los enfermos que están en sintonía del programa, para que a esta hora usted los toque con su poder sanador y reciban sanidad en el nombre de Cristo Jesús, porque en su nombre no hay demonio que se detenga ni enfermedad que rehúse a la voz de Dios.
Oramos también por nuestro pastor Florindo Márquez por sanidad; por nuestro hermano José David Videla pedimos un milagro; por nuestra hermana Teresita Flores, por sanidad de su pastora, su vecina y por su hija. Oramos por la petición de mi hermana Laura Senjo; por mi hermano Eduardo González, para que usted, mi Dios, sane su vista; por mi hermana Rosita Veloso por sanidad; por mi hermana Elena Reyes por sanidad; por mi hermano Ignacio Toro por sanidad; por mi hermano Miguel Torres por sanidad y por liberación de su nieto.
Oramos por mi hermana Teresita Reyes por sanidad; por mi hermano Eliseo Muñoz por sanidad; por mi vecino Luis Orellana por sanidad; por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad; por mi hermana Teresa Molina por sanidad del matrimonio y la familia; por el maestro Juan Bayalao por sanidad; por mi hermana María Ivacache por sanidad; por mi hermano Israel Marchand por sanidad; por María Verónica Correa por sanidad; por Rosita Bueno Bazán por sanidad; y por mi hermana Carolina por sanidad.
Señor, yo sé que usted conoce estos nombres y la situación que viven. Oramos para que usted se glorifique en sanidad divina y que su poder, que sobrepasa todo entendimiento, esté tocando a la audiencia y a nuestros hermanos de esta lista. Para la gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.