La Voz Pentecostal

La Iglesia Eterna y la Bienaventuranza de los Mansos

· 52 min

Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la naturaleza espiritual de la iglesia y la promesa divina para quienes poseen un espíritu humilde. Usted encontrará también consejos prácticos para el hogar y una receta tradicional de legumbres.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.

Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la radio Abigail, dirige el programa su hermana en Cristo Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del programa matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecino, amigos del programa que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración Matinal

Amado Dios, en este día tan especial, porque ese es el día que usted hizo. Gracias porque a través de este día nos permite la existencia y de esta manera me acerco con gratitud en mi corazón por este regalo de vivir y de haberme prestado ya este nuevo día, sabiendo que su presencia está aquí, porque ella es la que me ayuda a interpretar los desafíos de este día, incluso en medio de mis ansiedades y de mis angustias.

Padre, agradezco por mi hogar, por mi familia, porque tengo un techo que cobija mi sueño. Le doy gracias por los alimentos que usted pone en mi mesa. Reconozco que usted, mi Señor, nos ha dado la dicha y la bendición de una vida feliz y dichosa para todos nosotros, y en esto están incluidos todos mis hermanos en la fe, porque usted es quien ilumina nuestro sendero y su amor nos acompaña en cada paso que damos.

Oro, Señor, por los matrimonios, por la unidad de la familia, porque usted bendijo el santo estado del matrimonio aun cuando el hombre guardaba su inocencia. Oro por los jóvenes que son presos de tantas adicciones y por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas; oro para que en la casa de la viuda y del huérfano siempre haya sustento.

Oro por la apertura de los presos de la cárcel, Señor. Oro por los trabajadores de la salud para que usted le dé su protección y su cuidado por estar en constante peligro, porque usted, Señor, es quien nos bendice; bendiga desde la más alta eminencia hasta el más simple trabajador.

Oro, Señor, por los enfermos, por los que a diario luchan en una sala de hospital, en una clínica, en sus casas, porque ellos esperan el toque de su poder. Padre de amor, derrame, Señor, su poder sanador sobre ellos a través de su misericordia que es tan grande.

Oro, Señor, pidiendo un cese de la guerra; oro, Señor, muy en especial por la paz de Jerusalén. Oro por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia y mi amado obispo Israel Aravena, y por el honorable directorio de nuestra iglesia. Yo ruego con todo mi corazón que mi Dios le dé una clara dirección para continuar desarrollando la labor que usted les ha encomendado.

Oro, Señor, por las autoridades civiles de nuestro país, por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan, pidiendo que usted sane nuestra tierra porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada, y solo usted, mi Dios, es el que la puede sanar.

Oro, Señor, por las autoridades civiles de mi comuna, muy en especial por la administración del alcalde, porque ellos tienen la gestión administrativa en sus manos; úsele su tenidio, ponga en ellos el querer como el hacer, usándoles para el bien de esta comuna. Bendiga, Señor, cada institución de la comuna, como son carabineros, bomberos y las instituciones de beneficencia; muy en especial carabineros, porque ellos arriesgan su vida en cada procedimiento.

Bendiga, mi Señor, la audiencia de este programa. Son beneficios que día tras día recibimos de usted y es por eso que siempre le damos a usted toda la honra, la gloria y la alabanza. Le pido que usted la reciba en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén.

El Pan de Vida

Gloria a Dios para siempre. Dios nos bendice a través de la bendición de este día. Tenemos en nuestra comuna de Paine un día nublado, pero un día especial, porque este es el día que hizo el Señor y nos gozamos, nos alegramos en la grandeza de su santidad.

Sabemos que la presencia de nuestro Dios está a través de la persona de Jesucristo todos los días con nosotros y ya tenemos con nosotros la vida, nuestro pan diario, nuestro pan de vida. Este pan que de mañana ya nos da la bendición de vivir en bendición.

Hoy día tenemos con nosotros nuestro pan de vida con la lectura de su palabra en el libro de Efesios capítulo 2. En Efesios capítulo 2, versículo 14 al 22, es para que nosotros podamos leerlo en la tranquilidad, porque de esta manera nos va a hablar el Señor.

Pero lo hará el Señor en el Evangelio según San Mateo capítulo 16 versículo 18. Leo nuestro pan de vida en el nombre del Señor:

Mateo 16:18 — …las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Dios nos bendice por nuestro pan de vida para este día especial, donde nos habla de la Iglesia Eterna de Dios. El término iglesia es una buena pregunta que nos preguntamos. Recuerdo a una joven madre que llegaba cuando la reunión dominical estaba finalizando, pero un ungido le dijo que una iglesia cercana tenía dos reuniones los días domingos y que la segunda empezaba pronto, y se ofreció para llevarla.

Al ir caminando algunas cuadras hasta la iglesia, el ungido llegó a esta conclusión: ¿Terminó la iglesia? Jamás la iglesia de Dios termina, continúa para siempre. La iglesia es un edificio frágil, como el apóstol Pablo escribió, que la fiel familia de Dios son miembros edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo edificio bien construido coordinado ya creciendo para ser un templo santo en el Señor, en quien vosotros también soy juntamente edificado para morada de Dios en el Espíritu.

Jesús mismo estableció su iglesia para la eternidad. Declaró que a pesar de los desafíos o problemas que enfrenten, las puertas del Hades no prevalecerán contra ellas. Esta fortalecedora perspectiva nos permite ver a nuestras iglesias locales como parte de la iglesia universal de Dios edificada en Cristo Jesús en todas las edades por los siglos de los siglos. Amén y amén.

Jesús sigue edificando a hombres y mujeres como miembros de su iglesia porque necesitamos tener estos espacios para ser edificados. Cada vez que estamos congregados, este aspecto de iglesia local nos regenera. Damos gracias al Señor porque es donde, antes de entrar a la iglesia, salimos a la calle y esta es una manera de ayudar a quien todavía no conoce el camino del Señor a ser miembro de la iglesia universal de Dios.

Esa iglesia que crece y nos bendice, porque son lugares separados para la adoración de Dios. Es donde la misericordia de Dios y la justicia, que nos dice el libro de Génesis capítulo 4 versículo 10, nos habla que la voz de la sangre del hermano clamó a mí desde la tierra. Encontramos que Dios es testigo de todas las cosas que se hacen.

Es como cuando se descubrió un barco de esclavos hundido; mencionaron arqueólogos que había esqueletos encadenados. Se lamenta la incontinente víctima anónima de la esclavitud. La última estrofa dice que este es un infortunio de los esclavos que miran con furor desde el abismo, clamando desde sepulcros desconocidos. Aquellos que encontraron este cuadro dijeron: “Nosotros somos los testigos”.

Pero ¿a quién hablan estos testigos? Hay un testigo que lo ve todo. Cuando Caín mató a Abel, simuló que nada había pasado. “¿Soy yo acaso guardia de mi hermano?”, pudo responderle a Dios. La voz de la sangre le dijo: “La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra que abrió la boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano”.

El nombre de Caín perdura como una advertencia: no sean como Caín, que era del maligno y que mató a su hermano. Pero el de Abel también subsiste, porque la fe de Abel le permitió ofrecer a Dios un más excelente sacrificio que Caín, y muerto aún habla. Abel sigue hablando y así lo hacen los huesos de aquellos esclavos largamente olvidados.

Recordemos a tales víctimas y opongámonos a toda opresión. Dios lo ve todo y su justicia ciertamente triunfará. Digámosle juntamente a nuestro Dios en oración: Padre, muéstranos qué hacer ante la opresión, qué situación de injusticia y de opresión conocemos a diario. Amén, porque nos podría estar llamando Dios a hacer algo hoy.

Dios nos bendice por nuestro pan de vida, porque la misericordia y la justicia de Dios están siempre, y es una labor de la iglesia. La bendición de Dios siempre está con su pueblo y nos hace el Señor testigo de su misericordia y de su justicia. Gracias porque Él pone generosidad en el corazón del creyente.

Consejos para el Hogar

Yendo adelante con el programa, siempre tenemos algunos datitos y algunos consejos que nos sirven para los problemitas del diario vivir. Por ejemplo, hoy día le traemos estos trucos para el hogar. La sal en la lavadora evita que la ropa se destiña y, cuando usamos pasta de dientes blanca, esa acción refuerza la del detergente.

Tenemos productos también a nuestra disposición para pulir muebles y dar brillo al fregadero de granito: limón más sal. Incluso elimina hasta el óxido y la grasa. El vinagre de alcohol limpia la junta de los azulejos y el bicarbonato de sodio limpia los tejidos y los sofás.

Tenemos algunos consejos que a veces son muy comunes en nuestra casa. Si usted huele gas, nunca prenda la luz, ni apague interruptores, no encienda fósforo ni vela, no use encendedores, no conecte ni desconecte aparatos eléctricos. No use el celular dentro de su hogar.

No intente localizar la fuga con fuego, porque es una acción inútil y podría provocar un incendio de proporciones. No encienda la cocina por nada y no se quede dentro de la casa en ese ambiente. Estos datitos nos sirven mucho porque cuando estamos en problema, nos cortamos, como decimos nosotros vulgarmente, y no sabemos qué hacer.

Sugerencia Culinaria

Le traemos la sugerencia para que usted pueda usar estas recetas de cocina. Tenemos una mañana ya muy avanzada, son las 11:44 de este sábado 26 de septiembre y nos damos cuenta que estamos ya viviendo los últimos días de este mes. Todavía los días están helados y dan deseo de comer legumbres, así que le traemos la sugerencia de garbanzos con longaniza.

Esta preparación nos lleva 35 minutos y la cocción 20 minutos. Los ingredientes para seis personas son: tres tazas de garbanzos (ojalá sean del año para que no tenga problemas para cocerlos; si tiene dudas, remójelos desde el día anterior con una cucharada de bicarbonato), una cebolla rallada o picada finita, dos cucharadas de harina, un cuarto de longaniza o choricillos, cuatro tazas de agua, dos cucharadas de aceite y sal.

Para la preparación, tenga la prolijidad de limpiar los garbanzos antes de echarlos a remojar y lávelos muy bien. Tienen que estar remojándose toda la noche anterior. Al otro día, cuélelos en agua fría y en olla a presión se demorarán solamente 20 minutos; en olla corriente, claro, mucho más.

Una vez cocidos, verifique que el líquido cubra los garbanzos. Fría la cebolla y agréguela a los garbanzos con sal y aceite. Disuelva con agua fría dos cucharadas de harina y agrégueselas lentamente para que no se formen grumos, hasta lograr un guiso semi espeso. No retire del fuego.

Fría las longanizas, vacíelas en la fuente y coloque encima las longanizas partidas o chorizos. Eso es todo y ya usted tiene estos ricos garbanzos con longanizas.

Ilustración de Garbanzos con longaniza

Receta del día

Garbanzos con longaniza

  • 3 tazas de garbanzos
  • 1 cucharada de bicarbonato (opcional para el remojo)
  • 1 cebolla rallada o picada finita
  • 2 cucharadas de harina
  • 1/4 de longaniza o choricillos
  • 4 tazas de agua
  • 2 cucharadas de aceite
  • Sal

Preparación

  1. Limpie y lave muy bien los garbanzos.
  2. Remoje los garbanzos durante toda la noche (si tiene dudas sobre la frescura, use la cucharada de bicarbonato).
  3. Cuele los garbanzos en agua fría.
  4. Cocine en olla a presión durante 20 minutos (o más tiempo si usa olla corriente).
  5. Verifique que el líquido cubra los garbanzos.
  6. Fría la cebolla en aceite con sal y agréguela a los garbanzos.
  7. Disuelva las dos cucharadas de harina en agua fría y agréguelas lentamente al guiso, revolviendo para evitar grumos, hasta lograr una consistencia semi espesa.
  8. Fría las longanizas o chorizos.
  9. Vacíe los garbanzos en una fuente y coloque encima las longanizas partidas.

Saludo y Lectura Bíblica

Ya estamos de vuelta, dando un saludo a todos los hermanos y hermanas que hoy día están de cumpleaños. Que el Señor les llene de su bendición.

Vamos a abrir inmediatamente nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios en el Santo Evangelio según San Mateo, capítulo 5, versículo 5. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Mateo 5:5 — Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Oración por la Revelación

Amado Dios, tenemos con nosotros su palabra leída. Oro, mi Dios altísimo, confiando que su presencia a través del Espíritu Santo está aquí ahora para colocar en mí una unción especial para administrar su palabra.

Padre Santo, traiga a mí la revelación divina de su palabra, usando mis labios para la gloria de su nombre y para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Pero necesito la unción. En el nombre de Cristo, nuestro Salvador, se lo ruego. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

¿De quién es la tierra?

El título de su palabra es: ¿De quién es la tierra? Gloria a Dios. ¿De quién es esta vasta tierra con todas sus naciones, pueblos y riqueza?

Periódicamente en la historia levantan cabeza hombres excepcionales que pretenden apoderarse de la civilización. Hubo un Alejandro Magno que cruzó fronteras hasta que creyó que no quedaba mundo que conquistar, y vino Napoleón Bonaparte que quiso hacerse dueño no solo de Europa, sino hasta de territorio alejado en el Nuevo Mundo.

En tiempos más recientes se levantó un fogoso líder en Alemania que creyó su deber conquistar el mundo en que usted vive. Pero no es solo cuestión de hombres con genio militar o político que pretenden dominar la tierra.

Hay también ideologías que tienen tal designio, hay empresas comerciales que a veces extienden sus tentáculos en las cuatro direcciones y hasta organizaciones religiosas que tienen prácticamente las mismas pretensiones.

En vista de todo esto, vale hacerse la pregunta: ¿de quién es la tierra? ¿Del globo de los genios de la historia, de la idea y filosofía fabricada en alguna mente prodigiosa, o es quizás fuente de alguna fuerza?

La identidad de los mansos

Las respuestas más sorprendentes a estas preguntas tan importantes vienen de labios divinos. El Señor Jesucristo habló de quienes heredarán la tierra, pero nos sorprende el saber quiénes. El Hijo de Dios nos dice: «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad».

La tierra es de los mansos, informó Jesucristo en términos incontrovertibles. Tal vez la pregunta que nos hacemos usted y yo es: ¿quiénes son los mansos que heredarán la tierra?

Los mansos que se mencionan repetidamente en las escrituras, pero muy particularmente en el Salmo 37, están muy lejos de ser un Alejandro o un Napoleón conquistadores del mundo. En este salmo se hace referencia a los benditos de Dios y a los justos, gente que ha obtenido perdón por sus culpas y son considerados como inocentes delante de Dios.

Al fin del Salmo se le da al lector el consejo que puede llevarlo a ser heredero de la tierra: espera en Jehová y guarda su camino, y este te hará heredar la tierra.

Un diccionario afirma que la mansedumbre es una serenidad de espíritu pacífica y humilde, en virtud de la cual el hombre no se deja arrebatar fácilmente por la cólera con motivo de las faltas o el enojo de los demás.

La paz interior del creyente

Un manso es aquel que sabe alguna cosa muy especial e importante; un conocimiento que le permite una paz interior que no puede comprenderse en este mundo agitado y turbulento. Es como un barco bien construido que se sacude en el mar y es batido por las olas furiosas, o como una montaña impresionante contra cuyos lados se estrellan las olas y los vientos, pero la montaña permanece inmóvil e imperturbable.

El manso es tal porque ha llegado al nivel de la íntima comunión con Dios. Ha sido restaurado a la posición envidiable del Hijo de Dios y participa de los secretos del universo.

El manso sabe que, por gracia pura de Dios y su benevolencia, ha sido adoptado en la familia universal del creador. Sabe que Dios lo amó de tal manera que envió a su hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.

Sabe que en los grandes tumultos de la vida moderna hay una torre de certeza que nada ni nadie puede sacudir. Sabe que su padre es Dios soberano y benigno, y que todas las cosas están en sus manos a pesar de lo que aparenta a primera vista.

Herederos de la tierra hoy

En cierto sentido, los mansos ya han heredado la tierra. Mire usted a su alrededor y vea a los seres humanos que corren carreras, sudan copiosamente y se ven afectados de úlceras internas y enemigos externos.

Mire aquel joven recién salido de la universidad que quiere escalar posiciones y saltar los peldaños del triunfo social y económico. Se desvela, se tortura a sí mismo y pone en peligro su familia y amigos para heredar un poquitito de la tierra.

En cambio, el que ha sido redimido por el poder de Dios y por la sangre de Jesucristo ha vencido esa batalla y ya es heredero. Los que han encontrado nueva vida en Cristo pueden ser felices porque no necesitan preocuparse de tantas vagatelas materiales; tienen mejores cosas en su puño que los potajes del mundo.

Además, los mansos han heredado la tierra por los efectos que tienen sobre ella. En este mundo hiriente y herido, el creyente en Jesucristo es una especie de bálsamo sobre esa herida, un rayo de luz en las densas tinieblas y un faro luminoso en aguas tormentosas.

Honestamente, ¿qué sería de este mundo actual sin el evangelio poderoso de Cristo? No pasaría de un primitivismo espantoso y de una tragedia que usted jamás ha visto, precisamente porque hay mansos que han heredado la tierra, la cultivan y la protegen.

La paz de Dios frente a la inquietud

Todo lo que el hombre es o deja de ser está relacionado con su relación personal con Dios. Muy poco, pero con Dios, es mucho más que mucho sin Dios. Gloria a Dios.

El antiguo profeta Isaías escribió: «Tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti preserva, porque en ti ha confiado». Con Dios reina completa paz.

Pero el mismo profeta habla de quienes se han negado a buscar el refugio de Dios y navegan solos en la soledad de este vasto océano. Categóricamente dice que no hay paz para los malos.

Tal vez estas últimas palabras lo describen a usted. No tiene paz, quiere ser feliz, pero no tiene ni siquiera paz en su propio corazón. El mundo lo tiene atrapado como entre garras feroces; en vez de ser usted dueño del mundo, es el mundo el que ha llegado a controlarlo a usted.

La solución en la Cruz

Hay esperanza y una solución perfecta para su problema. Primero, tiene usted que acudir incondicionalmente a la cruz del Calvario, porque fue allí que Dios crucificó sus pecados y los míos y los hizo desaparecer.

Cristo lleva sobre sus hombros y sobre su alma el peso aplastante de su inmensa culpa. Cuando usted descargue esa culpa junto a aquella cruz, podrá lanzarse a una nueva vida, a una mansedumbre que es serenidad purísima.

Oirá la voz de su Salvador que le dice: «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad». Y un día, cuando este mundo cese y todo sea destruido para ser renovado, serán esos mismos mansos quienes heredarán para siempre el nuevo cielo y la tierra nueva. Gloria a Dios.

Oración por los Enfermos

Amado Dios, le damos muchas gracias por su palabra. Oro, Señor, para que los consejos de ella los podamos llevar a la vida práctica de todos los días y que haya hecho vida en más de algún corazón.

Clamamos pidiendo por los que están en la audiencia a esta hora y están enfermos. Señor, pongo mi mano en la aflicción y en el dolor que están viviendo. Por fe, en el nombre de Jesús, reprendemos todo espíritu de enfermedad y atamos toda clase de demonio que está atormentando las vidas de los que sufren.

Usted ya pagó por todas estas enfermedades porque por sus llagas hoy día nosotros somos curados; allí en la cruz del Calvario usted crucificó toda enfermedad. En el nombre de Jesús los enfermos son sanados, y esta sanidad la recibe el que cree, porque para el que cree todo le es posible.

Señor amado, bendiga la audiencia de este programa. Llévese la aflicción del que está afligido y del que tiene tormentos en su vida. Que la gloria de su nombre y el poder de su santo espíritu esté obrando en estas vidas que le necesitan. Se lo pedimos Padre en el nombre de Cristo Jesús nuestro Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

Peticiones de Oración

Estamos orando por los enfermos todos los días, rogando al Señor de la gloria que se manifieste en sanidad divina. Le damos a conocer estos nombres para que usted, hermano o hermana que está en sintonía, también ore por ellos: oramos por nuestro pastor Florindo Márquez, pastor de la iglesia nuestra en el monte, por sanidad; por el hermano José David Videla, pidiendo un milagro; por nuestra hermana Teresita Flores, por sanidad de su pastora, de su vecina y de su hija Pamela; por la petición de nuestra hermana Laura Senju y por mi hermana Nora Senju, por sanidad; por mi hermano Eduardo González, por sanidad a la vista; por mi hermana Rosita Veloso, por sanidad; por mi hermana Elena Reyes, por sanidad; por mi hermano Ignacio Toro, por sanidad; por mi hermano Miguel Torres, por sanidad y por su nieto, por liberación; oramos por nuestra hermana Teresita Reyes por sanidad; por mi hermano Eliseo Muñoz por sanidad; por mi vecino Luis Orellana por sanidad; por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad; por mi hermana Teresa Molina, por sanidad del matrimonio y la familia; oramos por Claudia Silva, por liberación; oramos también por Ana María Toro Valencia, por sanidad y por el hermano Israel Marchand, por sanidad.

Usted que nos escucha, ore al Señor para que obre sanidad en ellos. Nos despedimos hasta mañana, Dios mediante, deseándole que Dios de paz le bendiga.