Gentileza y firmeza en la vida cristiana
Gladia Romero Toledo conduce un espacio de reflexión espiritual basado en las Sagradas Escrituras. Usted encontrará oraciones por la comunidad, consejos prácticos para el hogar y una enseñanza sobre la restauración en Cristo.
Bienvenida y Oración Inicial
Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.
Bienvenidos y bienvenidas nuevamente a su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la Radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM. Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida.
Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos y amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.
Amado Dios, por medio de Jesucristo nuestro Salvador, me presento con mucha gratitud en mi corazón, agradecida por este regalo, por este hermoso despertar glorioso, porque ya en esta mañana se ha renovado su misericordia hacia mí. Gracias por su cuidado, por su bondad y por ser mi fiel amigo. Sé que usted me permitirá gozar de su amor y me dará la fortaleza para enfrentar los desafíos de este día.
Padre, gracias por mi familia, porque tengo un techo que cobija mis sueños. Gracias por el vestuario, el calzado y el agua; porque usted siempre está presente en mi vida, me guía y me dirige. No necesito más; si usted está en mí, no hay nada que haga falta.
Peticiones de Oración
Oro, Señor, para que usted bendiga los matrimonios y la unidad de la familia. Oro por los jóvenes que son presos de tantas adicciones, por los niños para que usted los proteja y por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro para que haya sustento en la casa de la viuda y del huérfano, y por la apertura de los presos de la cárcel.
Oro por los enfermos, porque sé que a diario hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas. Pido, Señor, que haya un toque de su poder sanador para que usted esté restaurando sus vidas para la honra de su nombre.
Señor, oro por las autoridades eclesiásticas de mi iglesia, muy en especial por mi amado obispo Israel Aravena y por el honorable directorio. Deseo con todo mi corazón que usted le dé una clara dirección para seguir administrando la labor que usted, mi Dios, les ha encomendado.
Oro por las autoridades civiles de nuestro país, muy en especial por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Oro por las autoridades civiles de nuestra comuna, porque ellos tienen en sus manos una gran responsabilidad. Oramos para que en su gestión administrativa usted les posibilite ver las necesidades que existen en la comunidad.
Señor, oro para que usted bendiga a los que prestan servicio a la comunidad, como son los asilos; que en estos días de invierno usted provea una buena cobija y una buena calefacción para esos abuelos y abuelas. Ruego por carabineros y por bomberos, ellos necesitan su cuidado y protección, ya que arriesgan su vida en cada procedimiento.
Señor, le ruego una especial bendición para este programa y para la audiencia. Descansamos en el poder de su fuerza, pidiendo que usted nos sostenga con su diestra victoriosa, dándole a usted, mi Padre Celestial, toda la honra, la gloria y la alabanza a través de Jesucristo nuestro Salvador.
Pedimos al Espíritu Santo que esté en el control de todo lo que se haga y se diga en este programa. Pedimos su dirección y guía para que, a través de este programa, nos bendiga a todo el que sintonice hoy y a los que siempre nos escuchan.
Oramos pidiendo que haya un cese de la guerra y rogamos por la paz de Jerusalén. Oramos por los trabajadores de la salud, ya que están en constante peligro; bendígales y protégales, Señor, desde la eminencia más alta hasta el más simple trabajador.
Le pedimos que en su misericordia bendiga a todos los gobiernos del mundo y, muy en especial, a los países terremoteados como Venezuela y Colombia. Rogamos que usted bendiga la vida de todos los que han perdido sus seres queridos, ponga paz en sus vidas y provea lo que necesitan para salir adelante.
Damos muchas gracias, Señor, por esta bendición que nos permite rogar a nuestro Padre que bendiga a esta humanidad. Rogamos que usted ponga su mano sobre esta tierra, porque vivimos en una tierra enferma y solo usted puede sanarla. Se lo pedimos, Padre, en el nombre de Jesucristo nuestro Salvador. Amén y amén. ¡Gloria a Dios!
Pan de Vida: La Restauración de Dios
Damos muchas gracias a nuestro Dios Altísimo por estar nuevamente juntos. Inmediatamente le traemos nuestro pan de vida, que es tan importante para tener un día con la dirección de la palabra de nuestro Dios.
Génesis 3:21 — Y el Señor Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de piel y los vistió.
Dios nos bendice por nuestro pan de vida, porque ya nos está hablando que Jesús siempre nos restaura. A veces vemos situaciones injustas; por ejemplo, alguien que pierde su trabajo por negligencia de otros, un daño colateral que afecta a varias personas.
Esta historia del primer daño colateral ocurrió inmediatamente después del primer pecado de Adán y Eva. Estaban avergonzados de su desnudez y Dios, en su gracia, los vistió con túnicas de pieles. Duele imaginarlo, pero uno o más animales que habían estado seguros en el huerto fueron muertos y despellejados.
Dios le dijo a Israel que ofreciera en sacrificio cada día un cordero de un año sin defecto. Esas muertes fueron necesarias para cubrir nuestro pecado hasta que Jesús, el Cordero de Dios, vino a quitarlo. Así como el pecado de Adán nos mata, la obediencia al postrer Adán, Cristo, restaura todo a los que creen en él.
Esta reparación colateral fue injusta, porque el pecado le costó la vida a Jesús, pero es gratuita para nosotros. Podemos decirle al Señor Jesús: «Creo en ti, recibo la salvación y sé que se me imputará tu justicia». A diario sufrimos errores, a veces ajenos que nos perjudican, pero nos beneficiamos con el sacrificio de Cristo.
Eso nos hace victoriosos. Aunque pasemos por situaciones adversas, tenemos a nuestro Señor y Salvador que está preocupado en restaurarnos. El pecado es desnudez, y Adán y Eva estaban desnudos porque habían desobedecido a Dios.
Nehemías 1:9 — Aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré y os traeré al lugar que escogí.
Podemos anhelar a Dios a través de lo que nos dice el libro de Nehemías. Les cuento que Carlos y Sara García se mudaron y su gato, Silvestre, escapó expresando su desagrado. El gato volvió a la casa antigua y la familia que la había comprado accedió a quedárselo, pero Silvestre siempre regresaría a su verdadero hogar.
Nehemías era un funcionario prestigioso en la corte de Susa, pero su corazón estaba en la triste condición de la ciudad de sus padres. Él oró a Dios recordando la promesa dada a Moisés: que si se volvían a Él, los recogería desde el extremo de los cielos.
Dicen que la casa es donde está el corazón. En el caso de Nehemías, anhelar su casa era la comunión con Dios en Jerusalén, el lugar que el Señor escogió. La satisfacción que tanto sentimos es el anhelo de estar en la casa con Dios.
Anhelar a Dios es la idea de tener nuestro hogar y de allí no movernos más, pero debemos anhelar y actuar. Dios nos da un empujón hoy por nuestro pan de vida. Agradecemos al Señor porque tenemos a Jesús que nos restaura, cubriendo nuestra falta y perdonándonos.
Datos y Consejos para la Mujer Sabia
Seguimos con el programa con los datitos y los consejos. Dios siempre está en nuestra vida, también en los problemas y en cómo los solucionamos. Él nos habla como a una mujer sabia y nos da señales.
Piense antes de reaccionar, mantenga la calma incluso cuando otros se alteren y escuche más de lo que habla. Pequeños cambios en cómo actuar con las personas traen bendición. Sea amable, pero no permita la falta de respeto; deje que las personas muestren quiénes son en realidad.
Debemos perdonar, pero no olvidar la lección. Podemos amar profundamente, pero saber cuándo alejarnos. Elija la paz en lugar del drama y no persiga a nadie, porque todos tenemos nuestro propio valor.
También tengo trucos de lavado para hacer la vida más fácil. Para recuperar ropa encogida, puede remojarla con agua tibia y acondicionador de cabello para estirarla. Para suavizar la ropa naturalmente, agregue media taza de vinagre blanco al ciclo de enjuague.
Para secar la ropa más rápido, meta una toalla seca con la ropa mojada. Para blanquear la ropa blanca, remoje en agua caliente con bicarbonato de sodio y vinagre por 30 minutos antes de lavar.
Para limpiar tenis blancos, use bicarbonato, sal y unas gotas de limón con un cepillo viejo. Para eliminar arrugas rápido, meta cubos de hielo en la secadora con la ropa arrugada; el vapor las eliminará en 10 minutos.
Para obtener ropa con olor fresco, use aceite esencial antes de meterla a la secadora. Para toallas más esponjosas, agregue bicarbonato de sodio al lavado. Y si quiere lavar las almohadas, use bicarbonato y vinagre blanco para una limpieza profunda.
Sugerencia Culinaria: Pastel de Papa
Llegamos a la sugerencia de cocina. Como la hora está avanzada, son las 11:38 de la mañana, pero usted puede hacer este rico pastel de papa cualquier día. El tiempo de preparación es de una hora y los ingredientes son para seis personas.
Necesita: un kilo y medio de papa, media taza de leche, media taza de crema, dos cucharadas grandes de mantequilla y una cucharada de sal de mar. Para el relleno: una cucharada de aceite, 500 gramos de carne molida, un diente de ajo picado, una cebolla picada fina, un sobre de caldo de carne en polvo, una cucharada de orégano, media cucharadita de comino molido, media cucharadita de ají de color en polvo, dos cucharadas de pasas, media taza de aceitunas y tres huevos duros pelados y laminados.
Preparación: Pelamos las papas, las cortamos en pedazos grandes y cocinamos en agua caliente con sal por 15 minutos hasta que estén blandas. Retiramos el exceso de líquido, las molemos y agregamos la leche tibia, la crema, la mantequilla y la sal hasta obtener un puré cremoso. Reservamos.
Para el pino: En una sartén calentamos aceite, agregamos la carne y cocinamos. Sumamos la cebolla, el ajo y el caldo de carne hasta que la cebolla esté cocida y la mezcla jugosa. Añadimos orégano, comino y ají de color, cocinamos un minuto más e incorporamos las papas para que se integren bien.
Armado: En una fuente para horno, ponemos un tercio del puré de papa y agregamos la mezcla de carne distribuyendo bien. Añadimos las aceitunas y el huevo duro laminado, y tapamos con el resto del puré. Llevamos al horno a temperatura media alta por 15 minutos o hasta que esté dorado.
Nota: Puede poner azúcar granulada o queso parmesano en la cubierta. También puede usar carne de soya remojada en agua fría por 15 minutos, o hacer un relleno vegetariano con cebolla, 400 gramos de champiñones y berenjenas picadas en cubos pequeños.
Receta del día
Pastel de papa
Puré
- 1 kilo y medio de papa
- media taza de leche
- media taza de crema
- dos cucharadas grandes de mantequilla
- una cucharada de sal de mar
Relleno
- una cucharada de aceite
- 500 gramos de carne molida
- un diente de ajo picado
- una cebolla picada fina
- un sobre de caldo de carne en polvo
- una cucharada de orégano
- media cucharadita de comino molido
- media cucharadita de ají de color en polvo
- dos cucharadas de pasas
- media taza de aceituna
- tres huevos duros pelados y laminados
Preparación
- Pelar las papas y cortarlas en pedazos grandes.
- Cocinar las papas en agua caliente con sal por 15 minutos hasta que estén blandas.
- Retirar del fuego, cortar y quitar el exceso de líquido.
- Moler las papas agregando leche tibia, crema, mantequilla y sal hasta obtener un puré cremoso y reservar.
- Calentar aceite en una sartén y cocinar la carne molida.
- Agregar la cebolla y el ajo junto con el contenido del sobre de caldo de carne; cocinar hasta que la cebolla esté cocida y la mezcla jugosa.
- Añadir el orégano, el comino y el ají de color, cocinar un minuto más e incorporar las pasas para que se integren bien.
- Colocar en una fuente para horno un tercio del puré de papa.
- Agregar la mezcla de carne distribuyendo bien.
- Añadir las aceitunas y el huevo duro laminado.
- Tapar con el resto del puré de papa.
- Llevar al horno a temperatura media alta por 15 minutos o hasta que esté dorado.
- Opcional: agregar azúcar granulada o queso parmesano en la cubierta.
Lectura de la Palabra
Vamos a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios en el libro de Primera de Tesalonicenses, capítulo 2, versículo 7. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
1 Tesalonicenses 2:7 — Demostramos ser benignos, así como sabéis de qué manera os exhortábamos.
Dios nos bendice a través de la lectura de su palabra. Vamos a tener algunos breves instantes de oración.
Amado Dios, le damos muchas gracias porque ya tenemos con nosotros su palabra leída. Oro, Señor, pidiendo a través de usted, mi Padre, que por el Espíritu Santo traiga a mí la revelación divina de su palabra. Ruego que usted use mis labios, que tome dominio y el control de mi vida para administrar su palabra, pero necesito la unción. Si la unción viene a mí, esta palabra va a correr y va a ser glorificada en muchas vidas. Yo se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, mi Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.
Gentileza y Firmeza
El título de su palabra es: Gentileza y firmeza. Se dice que los buenos gobernantes son aquellos que son capaces de ejercer su autoridad con mano de hierro en guante de seda. No sabemos si tal figura es real, pero sirve para ilustrar el concepto de una autoridad que se ejecuta a través de las buenas relaciones, aunque con firmeza.
Aquellos padres que le perdonan todo a sus hijos con la excusa de que la disciplina no es compatible con la actitud de amor, no solo se equivocan con esa actitud, sino que además se equivocan en la vida. El apóstol Pablo tiene presente esto cuando les escribe a sus hermanos mientras responde a los ataques que le han hecho previamente.
Uno podría sorprenderse de que un personaje de la estatura del apóstol tuviera que soportar ataques, algunos de ellos venenosos, pero aquí no cabe la sorpresa mientras tengamos que tratar con seres humanos con los que compartimos la vida de todos los días.
Existe una dimensión de calor humano que el apóstol Pablo desea que sus oyentes y lectores conozcan sobre las relaciones que se establecen entre los cristianos. Para ilustrarlo, usa la figura de una madre que cría con ternura a sus propios hijos y que agrega que está dispuesta a dar su vida por ellos.
Esos vínculos no pueden basarse solo en la simpatía o en la camaradería meramente humana. Hay aquí evidencia de una fuerza y de un poder externo que actúa como lubricante en el vínculo; de otra manera no sería posible establecer estas relaciones. Nos referimos a ese poder como la obra y la presencia del Espíritu Santo.
No existe posibilidad de que personas de diferentes trasfondos, cultura, raza y costumbre lleguen a una relación desinteresada, es decir, que no busque la conveniencia o la satisfacción egoísta, a menos que el Espíritu Santo obre en el corazón, los sentimientos y la voluntad del ser humano.
Esta es una de las características del cristianismo que a veces pasa inadvertida. Los que niegan la persona del Espíritu Santo hacen de la iglesia solo una asociación de personas que, a través de actividades y reglamentos, pretenden dar al mundo la solución de los tremendos problemas espirituales que enfrentan el hombre y la mujer.
Así como el apóstol San Pablo podía expresar su amabilidad y ternura con aquellos creyentes sinceros, aunque inmaduros en la vida cristiana, también podía expresar la firmeza de un padre para guiar en lo que realmente importaba y tenía valor. Sin embargo, llegar hasta ese punto requería integridad.
No era solo una cuestión de obedecer una enseñanza intelectual, sino también de ser en la práctica el fruto de tales enseñanzas. Jesucristo no dijo que la vida cristiana era una aventura fácil.
Sabemos que muchos creyentes, y entre ellos algunos ministros, pastores y maestros, enseñan hoy que la conversión al cristianismo es sinónimo de buena y mejor vida, ausente de problemas y de una prosperidad espiritual y material que está a la vuelta de la esquina. No encontramos tales ilusiones en la Biblia.
Por el contrario, observamos a un grupo de personas que abandonaron a Jesús por sus enseñanzas y demandas que les parecían demasiado rigurosas. El maestro les pregunta a sus propios discípulos si ellos también quieren irse. Jesucristo plantó las cosas en un terreno muy realista: «En este mundo tendréis aflicciones», les advirtió.
Esa advertencia pareciera haberse diluido con el correr de los siglos, cuando el cristianismo se convirtió en religión del Estado. Con el poder temporal como una perenne tentación, los creyentes comenzaron a cambiar la cruz de cada día por seguridades económicas y materiales que han afectado un mensaje que una vez fue riguroso y poderoso.
La meta que se persigue es la gentileza con firmeza. Se declara sin equívoco en el versículo 12: «Para que anduvieseis como es digno del Dios que os ha llamado a su reino y a su gloria». Claramente lo dice Primera de Tesalonicenses, capítulo 2, versículo 12.
Esto no contradice las enseñanzas bíblicas de la salvación por gracia y por medio de la fe. La salvación es don de Dios y Él lo da cuando quiere y a quien quiere. Nadie puede ganarse el favor divino ni con buenas acciones ni con vidas ejemplares. Jesucristo es el único medio para llegar al Padre; así lo dice claramente Él mismo.
La Verdadera Salvación
Un líder religioso ha sido criticado recientemente por decir en uno de sus libros que el budismo es una religión que ofrece la verdad y el verdadero camino de salvación para el ser humano. Aunque nosotros diferimos de la teología y la postura de tal líder en muchas cosas, estamos de acuerdo en que el budismo no ofrece el camino de la verdadera salvación para el hombre.
El budismo enseña la transitoriedad y la vanidad de la vida, condicionada en el karma, el fruto de las obras hechas en vidas anteriores. Dice que nadie puede dejar de existir antes de que expiren todas las reencarnaciones dedicadas a lograr la santidad y la búsqueda del nirvana, aquel estado que produce el encuentro con uno mismo y con la divinidad.
Pero la Biblia dice distinto: que existe un Dios personal y creador de todo lo que existe, y que es un Dios que se ha comunicado con el hombre a través de su revelación humana que encontramos en la Biblia. Dice además que el ser humano es obra de Dios, que tiene un principio y también un final sobre esta tierra, y que para que pueda vivir tiene que obedecer las enseñanzas de la revelación divina.
Por eso el apóstol es firme en guiar a estos creyentes a la vida cristiana. Esta firmeza no puede ser mirada como abuso; se hace necesaria de manera que todos los que oyen o leen puedan eliminar las dudas en el diario caminar.
Qué distinto es el panorama hoy, cuando maestros y líderes parecieran decir a sus seguidores que deben hacer lo que ellos dicen, pero no lo que ellos hacen. Aleluya. A usted que sintoniza hoy este programa, queremos decirle que el mensaje bíblico afecta por igual a líderes y seguidores. La conducta de cada uno debe reflejar en términos prácticos aquello que decimos creer y confesar hoy.
Si has tenido decepciones en tu vida de creyente porque descubriste los pies de barro de aquellos que portaban como ejemplo y que a veces se atribuían cualidades casi perfectas, debemos aclararte que tu decepción es humana y comprensible. Tenías derecho a esperar algo más de esas personas; no solo te defraudaron a ti, sino también a nuestro Señor, ante quien tendrán que responder por sus acciones.
Nosotros no te ofrecemos líderes humanos, solo te presentamos a Jesucristo, quien ofreció no solo el mejor ejemplo sino su propia vida por ti para que pudieras tener acceso a la vida eterna. Jesucristo nunca defraudó a nadie. Dicen los evangelios que incluso sus adversarios reconocieron que era un hombre sin falta. Amén.
A ese Jesucristo de la Biblia es al que nosotros anunciamos hoy: el personaje real y verdadero que vivió hace más de dos mil años, que murió pero también resucitó. Gloria a Dios. No importa si a algunos ilustrados esto les parece un mito; lo que importa es lo que le parece a Dios. Tu actitud y tu juicio son mucho más importantes que el de todos los hombres del mundo, porque al final, Él tiene el poder para concederte su gracia para que puedas tener vida eterna.
Les recuerdo que gracia es regalo; nadie merecía la gracia de Dios, pero la hemos recibido por pura misericordia. Ante lo que significa la eternidad, cualquier concepto de carácter humano pierde toda su importancia. Jesucristo es el camino, la verdad y la vida. Él lo dijo, y si lo cree, tienes la promesa de la Biblia de que has pasado de muerte a vida. Es promesa de Dios.
Oración y Sanidad
Damos gracias por su palabra. Amado Dios, le agradecemos cuán grande amor nos ha dado, Padre de Amor. Que podamos hoy día permanecer en este camino que Jesucristo trazó. Le damos gracias por el sacrificio horrendo de la Cruz del Calvario, porque a través de ella somos salvos; allí Jesucristo pagó el precio. Gracias por su divina gracia que ha actuado en la vida de los que por misericordia nos ha traído a este camino santo y puro. Aleluya.
Gracias, Padre, por habernos dado a nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Gracias a Dios Altísimo por su palabra, porque ella es fieramente verdadera y no cambia, porque usted no cambia, no se muda, siempre es el mismo y se hace paciente con nosotros porque no quiere la muerte del pecador. Clamamos, Señor, para que esta su palabra haya corrido y haya sido glorificada en muchas vidas. Gracias por perdonar nuestros pecados; primero pagó el precio y luego nos perdona. Gracias por tanto amor para esta humanidad.
Oro a esta hora, Padre, para que usted se glorifique en Jesucristo y que, a través de él, los que están en sintonía de la radio reciban sanidad. Sé que hay enfermos que esperan este momento, como aquel paralítico en el pozo de Betesda que esperaba el movimiento del agua. Ese poder está hoy vigente para sanar porque Cristo tocó a ese paralítico y él se fue a su casa cargando su lecho. Hoy el Señor quiere hacerlo contigo. Tú que tienes esa necesidad de ser sanado, el Señor te toca a esta hora en el nombre de Cristo Jesús. Amén.
Porque ya él pagó el precio allí en la cruz, tomó nuestro lugar para que hoy día por las llagas de Cristo seamos curados y sanados. Gracias, Señor, por su palabra.
Clamamos también para que usted se glorifique en esta lista de enfermos y debilitados. Pedimos sanidad para nuestro pastor Florindo Márquez, pastor de nuestra iglesia en El Monte Obre. Oramos por nuestro pastor de Licantén y pedimos que sea restaurado después de aquella operación. Oramos por nuestro hermano José Sirva, por nuestro hermano José David Videla pidiendo un milagro, y por nuestra hermana Teresita Flores por la sanidad de sus pastores, de su vecina y de su hija.
Oramos por la petición de mi hermana Laura Senjo, por mi hermana Nora Senjo por sanidad, por mi hermano Eduardo González por sanidad a la vista, por mi hermana Rosita Veloso por sanidad, por mi hermana Elena Reyes por sanidad, por mi hermano Ignacio Toro por sanidad, por mi hermano Miguel Torres por sanidad y por su nieto por liberación.
Oramos por mi hermana Teresita Reyes por sanidad, por mi hermano Eliseo Muñoz por sanidad, por Rodrigo Romero Asenjo por liberación, por mi vecino Luis Orellana por sanidad, por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad, por mi hermana Teresa Molina por sanidad del matrimonio y la familia, por Claudia Silva por liberación, por René Fuente Oliva por problemas del matrimonio y la familia, por mi hermana Isabel Allende por sanidad, por el maestro Juan Vallalao por sanidad, por la señora Yolanda por sanidad, por la hermana Sonia Bustamante por sanidad, por Ana María Toro Valencia por sanidad y por nuestra hermana María Ivacache por sanidad.
Señor, yo sé que usted está aquí y está golpeando la puerta. Oramos para que puertas de sanidad sean abiertas para sus hijos y que se lleve todo problema, toda aflicción y toda enfermedad en el nombre de Cristo Jesús. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.
Despedida
Dios nos bendice por su palabra. Ya estamos llegando al término de este programa por hoy. Mañana, Dios mediante, volvemos a encontrarnos nuevamente con un nuevo programa a la misma hora y en este mismo punto del dial. Mientras tanto, Dios le bendiga.
Saludo de cumpleaños
Dios lo bendiga. Queremos en estos momentos tan especiales del término de este programa saludar a nuestra hermana Camila Cornejo, que hoy día está cumpliendo un año más de vida.
A esta joven le deseamos que tenga un feliz cumpleaños y que Dios en su misericordia le llene de pleno gozo su corazón y que desde el cielo vengan las bendiciones para ella. Que Dios la bendiga. Amén.