La Voz Pentecostal

La importancia del perdón y la diligencia espiritual

· 28 min

Usted encontrará una reflexión sobre cómo el rencor y el pecado pueden bloquear la comunicación con Dios. El episodio también le ofrece consejos prácticos para el hogar y la cocina.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.

Bienvenidos, bienvenida, nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la Radio Abigail dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos y amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración Matinal

Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración. Amado Dios, le damos muchas gracias por su infinito amor y misericordia que usted tiene para mí. Gracias porque usted nos ha regalado este maravilloso día, porque me da la vida, la salud y la fuerza, porque me bendice y llena mi existencia con su hermosa presencia.

En este día lo vivo llena de esperanza y de alegría, dando en cada instante lo mejor de mí, haciendo siempre bendición este programa con amor y con dedicación, compartiendo siempre con mis hermanos y siguiendo su palabra. Gracias por escuchar nuestras oraciones y por todas las maravillas que usted me da.

Sosténgame con sus manos para que no me alcance nada indebido ni la prueba, sino que llene usted este día con su alegría, porque confío que usted, Señor, cumple su promesa en mi vida. Gracias por mi familia, por nuestros hermanos y hermanas en Cristo, que son la familia especial, por nuestros amigos y vecinos.

Nos ponemos en sus manos, pidiendo siempre al Espíritu Santo para impartir bendición a través de este programa, porque sé que estamos, Señor, en sus manos y que recibimos la bendición cada día porque usted nos sostiene, caminando siempre confiado que usted va adelante con nosotros como poderoso gigante.

Gracias Señor, porque reconozco que el sol sale para todos, pero no hay duda alguna que el que habita a la sombra del Omnipotente es solo quien decide estar al abrigo del Altísimo. Consagro, Señor, este programa delante de su presencia y pido ser conducida para que lo que haga sea de su agrado.

Bendíganos, Señor, a todos en su nombre, porque a través de su nombre podemos declarar cielos abiertos para recibir su bendición, deseando todo lo bueno y que la paz repose en cada hogar que está escuchando este programa, en nuestra comuna y en todo el país.

Oro, Señor, por los enfermos, porque muchos a esta hora están esperando el toque de su poder sanador, ya sea en el hospital, en una clínica o en la casa; oramos para que haya un toque de su poder sanador sobre ellos y sean sanados. Gracias, Señor, porque confiamos que usted siempre está cubriendo nuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria.

Gracias, Señor, porque podemos dormir bajo un techo que cobijó nuestro sueño. Gracias por el agua, por el vestuario, por el calzado y por el pan que usted pone en mi mesa.

Oro, Señor, intercediendo en favor de los matrimonios para que siempre haya unidad en la familia. Oro por los jóvenes que son presos de tantas adicciones, por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, por los abuelos y las abuelas olvidadas; oro para que haya siempre sustento en la casa de la viuda y del huérfano y oramos por la apertura de los presos de la cárcel.

Oro, Señor, por mis autoridades, muy en especial por mis autoridades eclesiásticas que son la máxima autoridad, como mi amado obispo Israel Aravena y por el honorable directorio. Señor, yo deseo con todo mi corazón que usted les dé una clara dirección para continuar desarrollando la labor que usted, mi Dios, les ha encomendado.

Oro, Señor, por las autoridades civiles de nuestro país, muy en especial por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Bendiga usted, mi Señor, las autoridades civiles de nuestra comuna; yo ruego por ellos porque tienen una labor muy especial, ya que tienen la gestión administrativa en sus manos; pido que ellos sean guiados.

Bendiga usted, Señor, a cada institución que hace una labor tan noble, muy en especial con los ancianos. Señor, también oramos por la protección y bendición de bomberos y carabineros, ya que ellos arriesgan su vida en cada procedimiento.

En su nombre, que es por sobre todo nombre, bendecimos la audiencia de este programa, confiando siempre que usted, mi Dios, a través de la persona del Espíritu Santo, sea quien nos dirija. Reciba usted, mi Señor, toda la honra, la gloria y la alabanza.

Confío, mi Señor, que usted estará poniendo su mano para que haya un cese de la guerra; oro muy en especial por la paz de Jerusalén. Oramos por las instituciones que son indispensables, como los trabajadores de la salud; bendígales, Señor, y proteja sus vidas porque siempre están en riesgo por tantas enfermedades existentes. Líbreles de todo peligro, bendiga desde el más eminente trabajador de la salud hasta el más simple trabajador.

Señor amado, le damos gracias porque podemos estar una vez más saliendo al aire. Gracias porque usted contestó mi oración, porque no habíamos podido entrar al programa por falta de internet, pero gracias, Señor, porque lo estamos haciendo. Gracias por su ayuda oportuna, mi Señor. Le bendecimos su nombre y le glorificamos, Padre, y le pedimos su bendición que nos asista en todo momento, y muy en especial en esta hora del programa. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y Amén.

Aclaraciones Técnicas

Gloria a Dios para siempre. Gracias damos a nuestro Dios Altísimo, Santísimo, por estar nuevamente juntos y juntas. Estábamos batallando bastantes momentos para poder entrar al programa porque no teníamos internet, pero orando al Señor, Él arregló el problema.

Le damos las excusas a usted que posiblemente estuvo ahí a las 11 de la mañana esperando el comienzo del programa. Le pedimos disculpas, aunque las excusas agravan la falta, pero no estaba en nuestras manos. Pero Dios es tan grande que clamamos a Él y Él nos responde. Gloria a Dios por esto.

Pan de Vida

Ya tenemos con nosotros nuestro pan de vida, porque siempre comenzamos nuestro programa con él. Hoy día el Señor nos permite abrir nuestras Biblias en el Santo Evangelio según San Marcos, capítulo 15, versículo 25.

Marcos 15:25 — Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre os perdone vuestras ofensas.

Dios nos bendice por su palabra para que no tengamos oraciones bloqueadas, porque siempre hay una oportunidad para llevar las oraciones ante el trono de la gracia. Pero a veces esas oraciones se sienten, y sentimos nosotros también, que están bloqueadas. El Señor nos dice hoy que cuando estemos orando, debemos perdonar.

Hay un testimonio sobre el robot Opportunity, que durante 14 años se comunicaba fielmente con la NASA enviando imágenes y analizando materiales en Marte. Pero en el 2018 la comunicación terminó cuando una gran tormenta de polvo cubrió sus paneles solares y el vehículo quedó sin energía.

Es posible que nosotros permitamos que alguien o algún polvo bloquee nuestra comunicación con Dios. La escritura afirma que el pecado puede bloquear nuestra relación con Él. Salmo 66:18 nos dice que si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado.

Jesús enseña que cuando estéis orando, perdonad, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros. Las dudas y los problemas relacionales también obstaculizan nuestra comunión con Dios, así lo relata el apóstol Santiago en el capítulo 1, versículo 5 al 7.

El bloqueo que obstaculizó a Opportunity parece ser irreversible, pero nuestras oraciones no tienen que continuar bloqueadas. Mediante la obra del Espíritu Santo, al confesar nuestros pecados y volvernos al Señor, experimentamos por su gracia la mayor comunicación con el universo.

Podemos clamar al Señor y decirle: ‘Padre, muéstrame qué obstaculiza nuestras comunicaciones’. Porque el hecho de no haber confesado nuestros pecados puede ser un obstáculo. Podemos tener todo en la vida, pero necesitamos siempre la comunicación con el Señor, porque si no hay oración, la vida espiritual está vacía y hay un bloqueo que nosotros mismos hemos provocado.

¿Se da cuenta usted que a veces por no perdonar estamos bloqueando? Cuando estamos con la mente puesta en las cosas vanas de la vida, como lo que miramos a través de las redes sociales, nos exponemos a tentaciones que nos hacen menguar en la gracia de Dios.

El apóstol Pedro, en su segunda carta, capítulo 1, versículo 3 al 11, habla muy en especial en el versículo 5 sobre crecer en la gracia de Dios. Nos dice a los lectores: ‘poniendo toda diligencia por esto mismo, añadir a vuestra fe virtud y a la virtud conocimiento’.

Recordamos al predicador inglés Charles Spurgeon, quien se convirtió en pastor a los 19 años, predicaba a multitudes y editó 63 volúmenes de sermones. Leía seis libros por semana; mire usted qué fortaleza para la lectura. En uno de sus sermones dijo que el pecado que no hace nada es casi el más grande de todo porque abarca la mayoría de los demás.

Spurgeon ponía toda su diligencia para crecer en la gracia de Dios y vivir para Él. Si somos seguidores de Cristo, Dios puede darnos este mismo deseo y capacidad para acercarnos más a Él en oración, añadiendo a nuestra fe virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor.

Cada uno tiene motivaciones y habilidades diferentes, pero cuando entendemos lo que Jesús ha hecho por nosotros, tenemos la mayor motivación para vivir con diligencia y fidelidad. Su Espíritu puede potenciar nuestros esfuerzos, sean grandes o pequeños. Dígale: ‘Dios, ayúdame a ser diligente en vivir para ti’.

Debemos esforzarnos al máximo para volvernos más a la semejanza de Cristo y que nuestro Dios Altísimo nos ayude, porque tenemos la guía del Espíritu. Dios nos bendice por nuestro pan diario, por nuestro pan de vida.

Datos y Consejos

Continuando con el programa, tenemos los datitos y consejos. Debemos tratar a cada persona en la vida como quisiéramos que nos trataran a nosotros.

A tu madre, trátala con paciencia, porque ella ya hizo todo lo pudo por ti. A tu padre, con respeto, ya que su silencio también fue una forma de amor. A tu esposa, con sinceridad, pues una pequeña mentira puede arruinar lo que el tiempo ha fortalecido en el matrimonio.

A tus hijos, con atención; ellos te recordarán cómo los hiciste sentir, no por los regalos, sino por tus enseñanzas. A tus amigos, trátalos siempre con lealtad, son pocos y tienen más valor del que te imaginas.

A tus enemigos, con tranquilidad; si reaccionas, les das el poder que buscan. A los desconocidos, con respeto, porque tu verdadero carácter se revela cuando no hay nadie que te conozca mirándote.

Pero hay alguien en la lista con quien debes cambiar tu forma de actuar: Dios. Él siempre está mirando lo que hacemos o lo que dejamos de hacer.

Ahora les doy algunos trucos para la cocina. Para calentar el arroz del día anterior, ponga un cubo de hielo encima; el vapor dejará el arroz esponjoso otra vez. Para pelar el ajo, meta el diente en una taza con tapa y agítela fuerte; la piel se cae sola en segundos.

Debemos ser prolijas como buenas dueñas de casa: congele hierbas de olor en cubos de aceite para saborizar cualquier guisado al instante. El pan duro nunca lo bote; póngalo al horno con un papel húmedo abajo y en 10 minutos queda como recién sacado del horno.

Para rallar la mantequilla, esta debe estar fría; rállela directo sobre la mezcla para que se integre al instante. Y si tiene problemas con las ollas que se suben, evite el derrame colocando una cuchara de madera sobre la olla hirviendo; así no tendrá que estar vigilándola.

Otro datito: puede congelar los sobrantes de salsa en cubitos de hielo y así tendrá lista una porción para usar en cualquier momento. Estos han sido los datitos y consejos por hoy.

Sugerencia Culinaria

Hoy le traemos una sugerencia muy fácil y rápida: budín de acelga. Para este budín necesitamos: un paquete de acelga, una cebolla, una zanahoria picada, tres huevos, 150 gramos de queso parmesano y una lata de choclo o un choclo picado.

Para prepararlo, primero freímos la cebolla y la zanahoria, y agregamos la acelga hervida y picadita junto al choclo picado; luego salpimentamos. Aparte, bata los huevos con una pizca de nuez moscada.

Vuelque el preparado de la acelga con los huevos y la mitad del queso rallado. Coloque la mezcla en un molde pequeño y empolvoree con avena. Por encima, ponga la otra mitad del queso rallado.

Cocine a fuego medio bajo hasta que la superficie del budín esté bien firme. Y listo, ya tiene su budín de acelga.

Ilustración de Budín de acelga

Receta del día

Budín de acelga

  • 1 paquete de acelga
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria picada
  • 3 huevos
  • 150 gramos de queso parmesano
  • 1 lata de choclo (o un choclo picado)
  • Nuez moscada al gusto
  • Sal y pimienta al gusto
  • Avena para empolvorear

Preparación

  1. Hervir y picar la acelga.
  2. Freír la cebolla y la zanahoria.
  3. Agregar la acelga picada y el choclo picado al sofrito.
  4. Salpimentar la mezcla.
  5. Batir los huevos con una pizca de nuez moscada.
  6. Mezclar el preparado de acelga con los huevos batidos y la mitad del queso rallado y picado.
  7. Empolvorear un molde pequeño con avena.
  8. Verter la preparación en el molde.
  9. Esparcir la otra mitad del queso rallado por encima.
  10. Cocinar a fuego medio bajo hasta que la superficie del budín esté bien firme.