La Voz Pentecostal

La sabiduría en el hogar y la restauración en Cristo

· 55 min

Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la importancia de la sabiduría y la vulnerabilidad en la comunidad cristiana. Usted encontrará consejos de salud natural y una enseñanza bíblica sobre la igualdad y dignidad humana en Jesucristo.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti y no quieres tú venir. Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.

Bienvenidos, bienvenida, nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la radio Abigail dirige este programa su hermana en Cristo Gladia Romero Toledo y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el solo propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración Matinal

Como siempre, este programa lo comenzamos poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración. Amado Dios, en este día hay mucha gratitud en mi corazón porque usted, Señor, cada mañana me llena de alegría porque sus misericordias se renuevan cada mañana.

Gracias por este nuevo día que usted nos permite, Señor, haber tenido un hermoso despertar glorioso, porque el vivir un día más es disfrutar del don de la vida que usted me brinda. Su fortaleza la encuentro cada día en sus brazos amorosos; siento siempre su presencia que está conmigo porque me guía en cada paso y usted llena mi existencia con la belleza de su ser.

Hoy día, al comenzar este programa, hay una esperanza y mi corazón está lleno de alegría, sabiendo que usted es la fuente de todo mi ser, de toda mi vida. Cada instante que pasa deseo entregar lo mejor de mí con amor, con dedicación y en cada tarea que emprenda.

Anhelo compartir con mis hermanos su amor que usted me ha dado, siguiendo sus enseñanzas que iluminan nuestro caminar. En este día cedo el control de mi vida en sus manos divinas. Permítame aprender y crecer bajo sus manos divinas.

Permítame, Señor, seguir el camino siempre alumbrado con su luz, porque usted es quien nos señala el camino correcto a través de su palabra, porque usted ha trazado un destino para mí y llena mi vida con su poder.

Gracias porque usted a diario provee alimento, porque tengo un techo que cobija mi sueño, tengo alimento, vestuario, agua y calzado. Señor, gracias.

Gracias porque podemos interceder a esta hora del programa rogando por los enfermos, porque a esta hora hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas. Yo pido, Padre, que usted extienda su mano de poder sanadora y que los enfermos sean tocados y sanados con su poder maravilloso.

Oro, Señor, por los niños para que usted les dé su protección y su cuidado; oro por los jóvenes que son presos de tantas adicciones; oro, Señor, por tantos abuelos y abuelas olvidadas; oro por los matrimonios y por la unidad de la familia. Señor, pedimos que usted sustente la casa de la viuda y del huérfano.

Oro, Señor, por la apertura de los presos de la cárcel y pido que, por favor, usted sane nuestra tierra, porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada; solo usted, mi Dios altísimo, puede poner su mano sobre ella y sanarla.

Oro, Señor, pidiendo por cada auditor y cada auditora de este programa, rogando para ellos y para ellas una especial bendición. Gracias, mi Dios, por darnos a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, por el cual podemos ir, Señor, ante el trono de su gracia para darle honra, gloria y alabanza a su nombre.

Usted es mi Dios que me amó tanto, que amó a toda esta humanidad mandando a nuestro Señor y Salvador Jesucristo a esta tierra. Gracias, Señor, porque a través de su Hijo, mi Salvador, tenemos acceso ante el trono de su gracia.

Gracias, Señor, porque estamos confiando siempre en su palabra, porque tengo la certeza en mi corazón que el amor y la verdad se encontrarán y la paz y la justicia se abrazarán.

Señor, oro por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Israel Aravena, y por el honorable directorio. Yo deseo, Padre, con todo mi corazón, que usted les dé una clara dirección para continuar desarrollando la labor que usted, mi Señor, les ha encomendado.

Oro, Señor, por las autoridades civiles de mi país, muy en especial por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan; oro también por las autoridades civiles existentes en la comuna. Oramos, Señor, muy en especial por la gestión administrativa del alcalde y también el consejo municipal.

Señor, oramos para que usted los use en favor de la comunidad, porque aquí hay muchas necesidades en esta comuna, y usted, mi Señor, es el que pone el querer como el hacer.

Oro, Señor, para que haya un cese de la guerra; siempre, Señor, oramos para que haya paz en Jerusalén. Oramos, Señor, por los trabajadores de la salud, ya que ellos están en constante peligro por tantas enfermedades infecciosas; bendígale usted, mi Señor, y proteja sus vidas de toda contaminación.

Bendiga desde la eminencia más alta hasta el más simple servidor. Protégales usted, mi Señor. Bendiga usted, Señor, este programa. Rogamos al Espíritu Santo que esté tomando el control de este programa. Y yo se lo ruego, Padre, todo en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria a Dios para siempre.

Pan de Vida

Damos muchas gracias a nuestro Dios porque podemos juntarnos nuevamente a esta hora del programa. A través de la emisora Radio Abigail podemos estar llegando a sus hogares, y es el momento donde nos juntamos para relacionarnos con lo más importante de nuestra vida: relacionarnos con la persona de nuestro Salvador.

Gracias damos porque comenzamos este programa con nuestro pan de vida. Siempre tenemos la bendición de poder recibir a través de la palabra de nuestro Dios nuestro pan de este día, por el cual somos bendecidos y bendecidas.

Tenemos para hoy nuestro pan de vida a través del libro de Santiago, capítulo 5, versículo 16. Leo nuestro pan de vida en el nombre del Señor.

Santiago 5:16 — Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados.

Dios nos bendice por nuestro pan de vida, donde ya podemos encontrar que el Señor nos da una comunicación por lo que tenemos que actuar, porque encontramos en la palabra del Señor personas auténticas y vulnerables por las cuales nosotros debemos todo el tiempo estar orando.

Una amiga de la iglesia escribió para la reunión de este mes del grupo: “Hagamos todo para que pongan en práctica la santa palabra de nuestro Dios en Santiago 5:16 y generemos un entorno de confianza y sinceridad para hablar en un área difícil de nuestra vida, que es orar unos por los otros”.

Por un instante dudé sobre qué responder. Aunque los integrantes de nuestro grupo pequeño nos conocemos desde hace años, nunca habíamos compartido realmente nuestros dolores y nuestras luchas. Después de todo, da miedo ser vulnerables.

Pero la verdad es que todos somos pecadores, todos luchamos y todos necesitamos a Jesús. La conversación es sincera sobre la gracia asombrosa de Dios y nuestra dependencia de Cristo, lo que ayuda a fomentar nuestra permanente confianza en Él. Con Jesús podemos dejar de simular tener una vida sin problemas.

Entonces, respondimos: “Sí, hagámoslo”. Al principio fue incómodo, pero cuando una persona empezó a compartir, luego le sugirió otra. Aunque algunos permanecieron en silencio, fue comprensible. Y terminamos haciendo lo que dice la segunda parte de Santiago 5:16: orar unos por los otros.

Ese día experimenté la belleza de la comunión con los creyentes en Jesús. Nuestra fe en Cristo nos permite ser vulnerables ante sí y depender de la ayuda de Él y de los otros en nuestras debilidades y luchas.

Entonces, cuando somos tan auténticos y tan vulnerables, debemos pedirle a Dios gracias, decirle: “Gracias, Padre, por ser parte de su familia”. ¿Qué puedes hacer para promover una comunión auténtica en la comunidad de la iglesia? Es lo que el Señor nos manda: a orar unos por los otros.

¿A quién podemos contarle sobre nuestra lucha? Al Señor. Juntarnos en oración para decirle al Señor que somos auténticos, pero somos muy vulnerables. Por eso el Señor nos manda a confesar nuestras ofensas unos a los otros y orar unos por los otros para ser sanados. Dios nos bendice hoy por nuestro pan de vida.

Remedios naturales para la salud

Estaremos entregándole los datitos y los consejos que vienen bien para solucionar los problemitas del diario vivir. Por ejemplo, si usted tiene acidez, lo puede combatir con cosas naturales como orégano, clavos de olor y ajo; usted pone todo esto a hervir y va a quitar la gastritis y la acidez. A veces es muy bueno también para el dolor del estómago, es un antiinflamatorio y le sirve si usted padece de reflujo.

Si usted tiene problemas en sus piececitos, como hongos por ejemplo, puede tomar en sus manos una cucharada de bicarbonato, dos dientes de ajo y machacarlo con un chorrito de vinagre blanco, y esto colocárselo donde tiene afectado sus piececitos.

Para el colágeno, lo mejor es poner una cucharadita de gelatina sin sabor en una taza con agua caliente, el jugo de una naranja y una pizca de cúrcuma. Esto le va a servir a usted si está sufriendo dolores de su huesito y tendrá la facilidad de fortalecer su cabello y sus uñas. Usted lo toma solo una vez al día.

Hay también algo muy especial: si usted pone hojas de repollo en una olla y las hace hervir con laurel y un puñado de mantequilla por 10 minutos, esta preparación es también para curar el problema de la gastritis y úlceras al estómago. Como usted puede ver, podemos solucionar problemitas de salud cuando conocemos estas cosas.

Trucos para la limpieza del hogar

También debemos limpiar nuestra casa con algunos trucos simples que tenemos en el hogar. Por ejemplo, para limpiar el horno podemos hacerlo con bicarbonato y vinagre. Usted mezcla media taza de bicarbonato de sodio con una cucharada de agua para obtener una mezcla untable y cubre la superficie exterior, tanto del horno como la parte principal donde cocinamos.

Usted lo hace con un paño húmedo y, con esto que va a rociar, va a sacar todo para que brille y esté listo, todo limpio su horno, como también la parte de encima.

También tenemos este datito para limpiar nuestra tabla de cortar, esa tabla de madera que usamos en la cocina. ¿Y sabe cómo la podemos limpiar? Con sal. Usted coge un limón, lo parte por la mitad y empolvorea en la tabla sal gorda, de esta sal marina. Usted pasa el limón por todas partes y ya después puede lavar la tabla y le va a quedar limpiecita.

Reflexiones sobre la vida y la salud

Cuando tenemos salud, tenemos una riqueza real, muy grande. El trabajo es una herramienta con un propósito en nuestra vida. Siempre hay prioridades; debemos priorizar experiencias y recuerdos, no objetos. A veces guardamos objetos que no es bueno que los guardemos porque siempre traen malos recuerdos.

La mayoría de nuestras preocupaciones nunca sucede, porque nos preocupamos a veces por nada. Pero cuando encontramos los lazos de amor verdadero, son lo más importante.

Consejos de alimentación

Siempre hay un momento incluso para actuar comiendo lo adecuado, porque a veces comemos cosas que perjudican nuestro organismo. Por ejemplo, la leche es mejor tomarla por la mañana; el chocolate hay que evitarlo tarde en la noche por el azúcar y los plátanos nunca los debemos de comer con el estómago vacío.

Los tomates debemos evitarlos antes de dormir, porque la acidez del tomate produce reflujo tarde en la noche o al acostarse. Las manzanas es mejor comerlas en la mañana, no por la noche. Y evitar comer arroz tarde en la noche, podemos evitarlo en la cena y comer otra cosa más liviana, porque si comemos arroz es porque vamos a comer en exceso.

Tenemos las frutas de la temporada, que son las naranjas, y no debemos comerlas con el estómago vacío. La miel es mejor por la mañana y nunca usted la caliente. Si va a hacer cualquier preparado para el resfrío, porque la miel es muy buena, nunca debe colocarla a hervir. Debe colocarla cuando ya sacó del fuego lo que va a tomar, porque si no, va a perjudicar todos los nutrientes que tiene la miel.

Hay una fruta que también comemos en la ensalada, que es el pepino; hay pepino de ensalada y pepino de fruta, pero debemos evitar comer pepino en ensalada en la noche porque puede causar hinchazón. Las carnes rojas también son mejor para el almuerzo que para una cena, y el té verde nunca lo tome usted con el estómago vacío.

Sugerencia culinaria: Pollo alberjado

La sugerencia de hoy es que usted pueda preparar un pollo alberjado. Sé que es un plato muy común y que toda dueña de casa lo sabe hacer, pero no sabemos si hay una niña o un niño en la audiencia de hoy que quiera aprender a cocinar. Antes era muy difícil que dejáramos que los niños entraran a la cocina, pero hoy es permitido porque queremos que aprendan. Antes se prefería que la niña entrara, pero no el niño; hoy sí tenemos niños a los que les gusta cocinar porque tratan de ayudar a la mamá.

Para que este pollo alberjado nos alcance para seis personas, necesitamos estos ingredientes: un pollo trozado, pimienta blanca molida, tres cucharadas de aceite vegetal, una cebolla fina picada, tres zanahorias peladas partidas en rodajas, medio pimentón verde en tiras, medio pimentón rojo en tiras, una hoja de laurel, un sobre de caldo de pollo, 500 ml de agua, un cuarto de taza de vino blanco, una taza y media de albergetas cocidas y sal de mar a gusto.

Vamos a prepararlo de la siguiente manera: vamos a lavar y a trozar el pollo, lo vamos a secar y sazonar con sal y pimienta blanca molida. En una olla vamos a freír a fuego bajo la cebolla, la zanahoria y el pimentón hasta que la cebolla esté transparente y las verduras blandas; esto nos lleva aproximadamente 10 minutos.

Luego agregamos las hojas de laurel y el mix de pimienta con cebolla. Con esto vamos a dorar las presas de pollo por ambos lados. Para hacer el caldo de pollo, usted puede disolver el sobre en agua y revolverlo. En este momento incorporamos las presas de pollo, el caldo de pollo y el vino.

Debemos corregir el sazón, llevar a ebullición, reducir el caldo y cocinar 15 a 20 minutos o hasta que el pollo esté cocido. Al final podemos agregar las albergetas y servir caliente acompañado de papas fritas. ¡Mmm, qué rico! Es un plato muy rico y estoy segura de que les gusta a todos en casa.

Ilustración de Pollo alberjado

Receta del día

Pollo alberjado

  • 1 pollo trozado
  • Pimienta blanca molida
  • 3 cucharadas de aceite vegetal
  • 1 cebolla fina picada
  • 3 zanahorias peladas partidas en rodajas
  • 1/2 pimentón verde en tiras
  • 1/2 pimentón rojo en tiras
  • 1 hoja de laurel
  • 1 sobre de caldo de pollo
  • 500 ml de agua
  • 1/4 de taza de vino blanco
  • 1 1/2 tazas de alberjas cocidas
  • Sal de mar a gusto

Preparación

  1. Lavar, trozar y secar el pollo.
  2. Sazonar el pollo con sal y pimienta blanca molida.
  3. Freír a fuego bajo la cebolla, la zanahoria y el pimentón durante aproximadamente 10 minutos, hasta que la cebolla esté transparente y las verduras blandas.
  4. Agregar las hojas de laurel y el mix de pimienta con cebolla.
  5. Dorar las presas de pollo por ambos lados.
  6. Disolver el sobre de caldo de pollo en el agua y revolver.
  7. Incorporar las presas de pollo, el caldo de pollo y el vino.
  8. Corregir el sazón, llevar a ebullición y reducir el caldo.
  9. Cocinar de 15 a 20 minutos o hasta que el pollo esté cocido.
  10. Agregar las alberjas al final.
  11. Servir caliente acompañado de papas fritas.

Lectura de la Palabra

Abrimos nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios en el libro de Proverbios, capítulo 14, versículo 1. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Proverbios 14:1 — La mujer sabia edifica su casa, mas la necia con sus manos la derriba.

Dios nos bendice por la lectura de su palabra. Vamos a tener unos instantes de oración.

Amado Dios, tenemos con nosotros su palabra leída y por eso agradecemos, Señor, porque usted nos permite abrir las sagradas escrituras y recibir de su boca que nos habla. Ella está dirigida hacia nosotros por el Espíritu Santo para administrarnos a través de su palabra.

Ruego, Señor amado, que usted me unja para dar y unja a quien escucha para recibir; que usted por el Espíritu Santo traiga a mí la revelación divina de su palabra. Use usted mis labios, tome el dominio de mi vida, Señor, para administrar su palabra.

Necesito que usted ponga en mí una unción para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Yo se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, mi Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

El común de la gente

El título de su palabra es “El común de la gente”. Hoy hablamos de lo que cree, piensa y practica el común de la gente; nos referimos a aquellos mitos populares que se han entronizado en el corazón del pueblo y que pasan a ser una especie de código o ley inquebrantable.

En Iberoamérica sabemos bastante de esto, porque nos guiamos a través de dogmas o, en algunos casos, hasta nos damos el lujo de inventar. Por ejemplo, decimos que la casa es dominio de la mujer y por lo tanto los hombres no hacen nada de lo que es tarea femenina.

Pero a esa misma mujer que animamos por saber ordenar y cuidar de un hogar, le negamos las posibilidades de una mejor educación y que reciba una recompensación adecuada cuando tiene que trabajar fuera del hogar. En algunos países todavía se niega el derecho a votar a la dama y a elegir a sus representantes.

Otro mito que hemos sacralizado es el derecho de los hombres a salir con amigos los fines de semana, oportunidad que ningún marido le daría a su mujer. Entre los cristianos también se dan algunos mitos y hoy queremos referirnos a lo que nos enseña el capítulo 14 del libro de los Proverbios.

He oído de una gran cantidad de sermones y estudios en donde el expositor solo lee el versículo primero y luego se lanza en picada para destacar todas las cosas negativas que hacen que una mujer necia destruya su hogar, en lugar de ayudar a edificarlo.

Luego, por supuesto, los predicadores le dan una serie de recetas a esas pobres mujeres que se sienten no solo afectadas, sino también con un gran complejo de culpa por qué no están contribuyendo al bienestar de sus hogares.

Dice un dicho que un texto sacado del contexto es un pretexto. Eso es lo que sucede en algunas personas cuando no se dan el trabajo de leer y de ubicar el trasfondo y el complemento de la sección leída.

Mucho me temo que eso es lo que sucede cuando ese mito de culpar a todas las mujeres, creyentes o incrédulas, por la destrucción de sus hogares, como si fuera una especie de pasatiempo de la mayoría.

Debemos afirmar primeramente que lo que hace este libro de dichos sabios es contrastar la actitud del que es justo, recto o sabio, frente a la conducta de los injustos, necios o simples.

La mujer sabia y la mujer necia forman parte de toda esa clasificación y van a ayudar a la construcción o a la destrucción de un hogar y de una familia dependiendo de lo que haya en sus corazones. La cuestión es que de esto no escapa el hombre.

Así como existen mujeres necias, existen también hombres necios. La sabiduría y la necedad se encuentran tanto en el hombre como en la mujer. Los animales, por ejemplo, no demuestran ninguna de estas cualidades y viven respondiendo a los instintos con los que han sido dotados.

Por lo tanto, cuando hablamos de sabio o necio, hablamos tanto del hombre como de la mujer, que demuestran a través de su conducta lo que anidan sus corazones.

Contraste entre sabiduría y necedad

Proverbios 14:1-3, 9-11 — La mujer sabia edifica su casa, mas la necia con su mano la derriba. El que camina en su rectitud teme a Jehová, mas el que los caminos pervertidos los menosprecia. En la boca del necio habita la vara de la soberbia, mas los labios de los sabios los guardarán. Busca el escarnecedor la sabiduría y no la haya, mas el hombre entendido la sabiduría la halla fácilmente. Ve delante del hombre necio, porque en él no hallarás labios de ciencia. La ciencia del prudente está en entender su camino, mas la indiscreción de los necios es engaño. Los necios se mofan del pecado, mas entre los rectos hay buena voluntad. La casa de los impíos será asolada, pero florecerá la tienda de los rectos.

Podríamos seguir citando muchos más versículos que establecen esta diferencia. Con todo ello aparece insistentemente la idea de que los seres humanos no están divididos por su género o sexo, sino que es su actitud y su conducta la que hace la diferencia.

La mujer necia que derriba con sus manos su casa destruye un lugar de construir porque en su corazón existe la misma actitud que tiene el hombre necio, que aporta su 50% en la demolición de la familia.

La necedad es, por lo tanto, una característica negativa del ser humano. No es de la mujer en forma preferente ni de los hombres de acuerdo a la idea femenina.

Si por ser mujer eres discriminada y te han tratado de necia, los hombres que lo han hecho no saben lo que dicen y están tratando de conservar uno de los mitos a los que nos hemos referido antes.

La cuestión es cómo puede romperse este ciclo, porque las tradiciones no se terminan fácilmente, más aún cuando hay seres humanos interesados en perpetuarlas.

Hace dos mil años, el papel de la mujer era mucho más limitado de lo que observamos hoy. Las había de dos tipos: para casarse y para divertirse con ella, y los hombres de aquel entonces se sentían muy satisfechos con esa tradición.

Entonces llegó Jesús de Nazaret arrasando con todos esos mitos. Jesús, el libertador del ser humano, le dijo a las mujeres de esa época que ellas eran también seres humanos y que tenían los mismos derechos que los hombres.

Le dijo que también tenían algo que se llamaba dignidad y que las leyes morales se aplicaban a ellas igual que a los hombres. Así como los discípulos, las mujeres también podían ser seguidoras del Maestro porque eran tan completas como aquellos.

Le dijo además que si en la antigüedad las mujeres habían sido desposeídas de ciertos derechos, se debía a la dureza del corazón y el entendimiento de los hombres. Por eso, él había inaugurado una nueva era.

Jesús advirtió a los hombres y mujeres que el ignorar las leyes morales acarrea consecuencias para el ser humano, sin importar su género.

Si eres creyente en Dios, muchas de estas cosas serán una realidad en tu caso. Si eres soltera, tendrás el respeto y la admiración de hombres y mujeres que verán en ti a otro ser humano. Si eres casada, todos reconocerán tu papel en la sociedad.

¿Estoy describiendo acaso un cuadro ideal que nunca se ha materializado en tu propia experiencia, incluso en el seno de la iglesia? Si es así, es lamentable que esa pueda ser tu experiencia.

Tienes un presente y un futuro que nos pinta muy brillante, ya que quien esté interesado en mantener esa condición no hará nada por cambiarla. Pero en Jesucristo siempre existe esperanza.

En realidad, Él es la única esperanza para todas las personas, no importa su género, condición social, raza o cultura. Hoy quiero invitarte a considerar que todos los seres humanos somos dignos, ya que reside la imagen de Dios en ellos.

Pero si no eres creyente en Dios, entonces tu imagen está dañada y distorsionada, y es por eso que se hacen estas distinciones entre hombres y mujeres, ricos y pobres, blancos o negros, y todas aquellas clasificaciones a las que los seres humanos somos tan adeptos.

Jesucristo, el Salvador del mundo, vino a restaurar la imagen afectada por el pecado. Después de conocer al Salvador, todos los seres humanos pueden mirarse a la cara y encontrar que son hermanos.

Es deber de todos los hermanos, a medida que se educan y adquieren más conocimiento, terminar con los mitos que no tienen sustentación alguna.

Y es deber de los creyentes en Jesucristo presentar batalla a las costumbres y tradiciones que buscan más esclavizar a otro que darle la libertad que Jesucristo ha comprado para lo suyo.

Tú no puedes abrazar una bandera de lucha por la dignidad del ser humano a menos que Dios te haya restaurado tu verdadero lugar en esta creación.

Cuando Jesucristo llegó a esta tierra hace dos mil años, su mensaje cambió la vida de miles de personas. Hoy en día, este mensaje sigue resonando y cambiando vidas de millones de personas alrededor del mundo.

Tal mensaje dice que no hay otro nombre dado a los hombres en el cual podemos ser salvos; es decir, el camino o el puente que une a Dios con la criatura pasa solamente por la persona de Jesucristo.

Todo lo demás es simple especulación humana, como los mitos y las tradiciones que nos rodean y que conducen a ninguna parte. Nuestro tiempo no es distinto de los tiempos en que vivió Jesús.

Las necesidades son las mismas y la solución sigue siendo la misma. Se resume en un solo nombre: Jesucristo. Aleluya, gloria a Dios.

Oraciones y Peticiones

Amado Dios, le damos gracias por su palabra porque usted, Señor, hoy nos ha llevado a reconciliarnos con un tema muy importante que está todavía en el común de la gente. Nos dice claramente que la mujer sabia edifica su casa, mas la necia con sus manos la derriba.

Amado Dios, yo le alabo y bendigo su nombre por esta exhortación que nos ha entregado hoy como hijos e hijas amadas en el Señor, porque aquí está resumida la palabra amor. Oramos para que esta palabra haya sido glorificada en muchas vidas y que haya corrido rápido en las mentes de muchos.

Le alabo, Padre y Señor del cielo y de la tierra, por dejarnos su palabra para estos tiempos, sabiendo la necesidad que tendríamos los seres humanos. Hoy usted nos ha hablado claro y preciso, y yo le doy gracias por esto, mi Señor.

Le ruego, Padre, que a esta hora usted esté tocando vida y esté tocando a los enfermos. Por misericordia, Señor, vea la necesidad de los que están enfermos; hay tantos hermanos y hermanas, porque todos somos hijos de un solo Dios, que a esta hora quieren ser sanados.

Rogamos, Señor, para que a esta hora del programa sean tocados con su poder y reciban la sanidad, porque para el que cree todo le es posible.

Oramos por la vida de nuestros hermanos y pastores, para que su palabra llegue a ellos tanto en los hogares como en los hospitales. Clamamos porque sabemos que hay siervos y siervas suyas que están necesitando el toque de su poder sanador.

Oramos por sanidad de nuestro pastor Florindo Márquez, pastor de nuestra iglesia en el monte. Oramos también por nuestro pastor de Licantén, que fue operado el día de ayer; oramos para que usted se glorifique, que su poder lo toque para que se restaure de esa operación y sea de bendición y sanidad.

Usted que es grande en misericordia, toque también a nuestro hermano José Silva, que está hospitalizado en la UCI por un problema al corazón. Tenga misericordia, toque su vida con su poder, pues en sus manos está su hijo.

Oramos por nuestro hermano José David Videla; para él pedimos un milagro que lo ponga de pie. Oramos por la petición que anoche en el culto me entregaba nuestra hermana Laurita, para que usted ponga su mano en esa necesidad.

Oramos por nuestra hermana Teresita Flores, por la sanidad de sus pastores, de su vecina y de su hija. Oramos por la petición de mi hermana Laura Senjo, por mi hermana Nora Senjo por sanidad, y por mi hermano Eduardo González por sanidad a la vista.

Oramos por mi hermana Rosita Veloso por sanidad, por mi hermana Elena Reyes por sanidad, por mi hermano Ignacio Toro por sanidad, y por mi hermano Miguel Torres por sanidad y por la liberación de su nieto.

Oramos por mi hermana Teresita Reyes por sanidad, por mi hermano Eliseo Muñoz por sanidad, por Rodrigo Romero Asenjo por liberación, por mi vecino Luis Orellana por sanidad, y por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad.

Oramos por mi hermana Teresa Molina por la sanidad del matrimonio y la familia, por Claudia Sirva por liberación, y por René Fuentes Oliva por problemas de matrimonio y la familia.

Oramos por mi hermana Isabel Allende para que usted la toque con su poder sanador, por el maestro Juan Bayalao por sanidad, por la señora Yolanda por sanidad, y por la hermana Sonia Bustamante por sanidad.

Oramos también por el hermano Israel para que usted obre sanidad en él. Usted conoce todas estas necesidades y a cada uno de ellos; le pedimos que obre misericordia para la gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

Despedida

Damos muchas gracias a nuestro Dios Altísimo por su palabra. Ya estamos llegando al término de este programa por hoy, pero no queremos despedirnos sin saludar a nuestro pastor Luis Riquero, que hoy se encuentra de cumpleaños. Que el Señor le bendiga, pase un feliz cumpleaños, que de pleno gozo Dios llene su corazón y que del cielo desciendan bendiciones.

Ahora sí, nos despedimos por hoy, pero mañana, Dios mediante, volvemos a encontrarnos nuevamente con un nuevo programa a la misma hora y en este mismo punto del dial. Mientras tanto, Dios le bendiga.