La fe de un niño y el premio a la diligencia
Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la importancia de la sinceridad infantil y la responsabilidad individual frente a las falsas ilusiones. Usted encontrará consejos para mantener un hogar alegre y una guía para preparar un estofado de carne.
Bienvenida y Oración Inicial
Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos, bienvenidas nuevamente a su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la Radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.
Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos y amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.
Amado Dios, le damos muchas gracias por concederme este tan alto privilegio de haber despertado en este día, rodeada de mi familia y disfrutando de las bendiciones que por su amor usted me permite vivir. Gracias por ser mi amigo, mi constante compañía y mi refugio en momentos de necesidad. Sé que usted es mi proveedor en todo momento y confío en que siempre guía mis pasos y me muestra el camino correcto a seguir.
Le pido fortaleza para enfrentar cada desafío y fe para mantenerme firme en momentos de dificultad. Ponga en mí su bendición porque mi corazón necesita ser noble y mi mente llenarse de entendimiento para actuar de acuerdo a su designio. Encomiendo este programa en sus manos. Gracias porque hoy me da la oportunidad de ver este día con los ojos de mi alma, porque usted me da este privilegio de amar, de respirar, de caminar, de sentir, de tocar, de saborear y de leer su bendita y santa palabra.
Señor, día tras día alcanzamos su inefable bondad, que es tan grande e infinita. Es bello despertar cada día con la certeza de saber que usted, mi Dios, cuida de mí. Usted ha actuado en mi vida con su poder dándome mi familia; gracias porque tengo un techo que cobija mi sueño, gracias porque tengo agua, calzado, vestuario y el sustento diario. Entrego en sus manos toda experiencia que viva, buscando siempre el crecimiento espiritual, porque creo que usted es quien abre puertas de bendición donde no las hay y derrama su abundancia.
Peticiones de Oración
Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que en estos momentos hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas, esperando el toque de su poder para ser sanados. Obre usted por misericordia en cada necesidad de sus hijos y de sus hijas. Oro por los que se sienten marginados, presos de tantas adicciones; oro por los matrimonios, por la unidad de la familia, por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro para que haya siempre sustento en la casa de la viuda y del huérfano, y por la apertura de los presos de la cárcel.
Ruego que usted sane nuestra tierra porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada. Nuestro clamor es por nuestras autoridades; muy en especial pido por mis autoridades eclesiásticas de mi amada iglesia, por mi amado obispo y por el honorable directorio de nuestra iglesia. Oro por las autoridades civiles de nuestro país, muy en especial por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Oro por las autoridades civiles de nuestra comuna, como el alcalde, para que pongan su mano en favor de las necesidades de la comuna y puedan administrar conforme al corazón de usted, mi Dios.
Oro, Señor, por la audiencia de este programa, pidiendo para todos ellos una especial bendición. Oro pidiendo que haya un cese de la guerra y por la paz de Jerusalén. Le doy gracias, Señor, porque podemos interceder también por las necesidades de la comuna. Bendiga a las personas que trabajan en asilos de ancianos; ellos necesitan que usted provea para los ancianos y ancianas una buena cobija y una buena calefacción. Oro para que usted supla toda necesidad por la noble labor que hacen con los ancianos que están abandonados.
Oro para que su bendición sea sobre los trabajadores de la salud, que usted los proteja y los bendiga, ya que están en riesgo cada día por tantas enfermedades contagiosas. Bendígales desde la más alta eminencia de la salud hasta el más simple trabajador, porque todos hacen una labor muy especial. Amado Señor, le doy muchas gracias por esta bendición que nos permite llegar una vez más a algunos hogares. Le doy a usted toda la honra, la gloria y la alabanza por medio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, quien pagó el precio de mi pecado y del pecado de toda la humanidad. Amén y amén.
Pan de Vida: La Fe del Niño
Damos muchas gracias a nuestro Dios porque nuevamente podemos estar saliendo al aire y entregándole en el comienzo de este programa nuestro pan de vida. En estos días tan especiales necesitamos la misericordia de Dios sobre nuestra vida y la justicia. Hoy tenemos la palabra de Dios a través del Evangelio según San Lucas, capítulo 18, versículo 16.
Lucas 18:16 — Jesús dijo: Dejad los niños venir a mí.
Aquí encontramos la bendición de Dios a través de su palabra para la fe de un niño. En este versículo encontramos misericordia y justicia. Cuando la misericordia se encuentra con la justicia, se debe hablar de la justicia y no quejarse.
Les cuento que un alumno de una escuela secundaria se preocupaba sobre cómo responder ante el abuso de alguien que había sido su amigo. Este compañero a menudo lo insultaba con improperios raciales y compartió una foto de él en toda la escuela con el encabezado de la palabra “mono”. Él intentaba concentrarse en sus tareas escolares e ignorar esa humillación, sin embargo, no buscó que castigaran a ese muchacho.
Luego, un maestro horrorizado por lo que estaba pasando inspiró a la escuela a ofrecer una solución innovadora: la justicia restauradora. El objetivo principal era restaurar; que el estudiante y su ofensor tuvieran que hablar con sinceridad y escucharse. El ex amigo terminó disculpándose y la amistad se pudo reparar. ¿Qué hizo que la justicia fuera tan sanadora? La misericordia.
La misericordia es un glorioso regalo bíblico, como aprendió la nación de Israel cuando Dios imite justicia por un lado, a menudo ofrece misericordia por el otro. Jesús proporciona esta combinación dorada en la cruz al sufrir por nuestros pecados una vez para siempre, satisfaciendo así a un Dios justo mientras dispensaba también su misericordia amorosa.
La nación pecaminosa de Israel recibió un insulto similar mientras planeaban ofrecer a Dios sacrificios vacíos. Miqueas le dijo: “Oh hombre, el que te ha declarado lo que es bueno y que pide el Señor de ti solamente hacer justicia y amar misericordia y humillarse ante tu Dios”. Ofrecemos misericordia con la misma rapidez que la justicia; es un don santo que vale la pena otorgar.
Cuando Dios nos dice que la fe de nosotros debe ser como la de un niño, es porque Jesús nos dice: “Dejad los niños venir a mí”. Hay abuelas que no solo están a cargo de sus nietos, sino que adoptan. Recuerdo a una abuela que yacía en su cama del hospital después de sufrir varios ataques cerebrales. Los médicos no sabían cuántas secuelas quedarían y tenían que esperar que mejorara para examinar la actividad del cerebro.
Ella hablaba poco y se le entendía menos, pero cuando una hija que no era de su sangre, de 12 años, se acercó, la mujer de 86 años abrió su boca seca y preguntó: “¿Cómo está Kaila?”. Sus primeras palabras fueron sobre esa hija que no era sangre de su sangre, quien la había amado tan abundantemente y plenamente.
Jesús también amaba a los niños y los destacó aunque sus discípulos lo desaprobaron. Algunos padres buscaban a Cristo y le presentaban sus hijos para que los tocara, pero los discípulos reprendieron a los padres y le pidieron que no molestaran a Jesús. Pero él intervino y dijo: “Dejad a los niños venir a mí”.
Él puso a esos niños como ejemplo de cómo debemos recibir el reino de Dios con sencilla dependencia, confianza y sinceridad. Por lo general, los niños pequeños no ocultan nada; lo que ves es lo que hay. Que nuestro Padre Celestial nos ayude a recuperar una confianza como la de los niños, para que nuestra fe y vuestra dependencia se manifieste abiertamente.
Podemos pedirle a nuestro Padre: “Padre, ayúdame a ser tan abierto y sincero como un niño para ser parte de tu reino”. Dios nos bendice por nuestro pan de vida porque nos invita a imitar la sinceridad de un niño. Esa relación con Dios debe ser así, porque un niño no esconde nada.
En esto Dios muestra misericordia y justicia y nos da este ejemplo de fe, porque siempre van a haber poderosos y van a haber débiles. El profeta Ezequiel, en el capítulo 34, versículo 2, hablando sobre los poderosos y los débiles, les dijo: “Ay de ustedes que no fortalecen a las ovejas débiles ni curan a las enfermas”.
Podemos llevar esto a algo que sucede en la vida de cada día. Por ejemplo, el equipo de fútbol americano de la Universidad de Ohio tiene la tradición conmovedora de visitar el hospital de niños que se encuentra al lado de su estadio. En el piso superior hay ventanales desde donde se ve el campo de juego.
Cuando hay partido, los niños enfermos y sus familiares observan desde allí. Al final del primer cuarto, entrenadores, deportistas y miles de aficionados miran hacia el hospital y saludan. En esos instantes los ojos de los niños se iluminan al ver que todos hacen una pausa y muestran su interés por ellos.
Las escrituras instituyen a los que tienen el poder a cuidar a los débiles, ocuparnos de los que luchan y entender a los que sufren físicamente. Sin embargo, muchas veces los ignoramos. El profeta Ezequiel reprendió a los líderes de Israel por ese egoísmo, diciéndoles claramente: “¡Ay de ustedes!”, porque no fortalecen a las ovejas débiles ni curan a las enfermas.
Con cuánta frecuencia nuestras prioridades personales, de liderazgo o política económica demuestran un interés especial por los necesitados. Dios nos muestra un camino diferente en el cual los poderosos se ocupan de los débiles. Si no lo hemos hecho, podemos pedir ayuda a nuestro padre: “Padre, enséñame a amar como tú”. Dios en su misericordia es el que pone el querer como el hacer.
Datos y Consejos para el Hogar
Vamos adelante con nuestro programa porque tenemos los datos y consejos. Siempre andamos buscando algo que nos sirva para vivir, por ejemplo, teniendo un hogar alegre. Primero, buscamos la entrada: una bienvenida limpia que sea la primera impresión acogedora.
Buscamos que haya una luz natural que eleve el ánimo y maximice la luz del día y la energía. También el descanso; tener un sueño reparador debe ser una prioridad y una comodidad en nuestra habitación. Necesitamos que la cocina sea el corazón del hogar, organizada para disfrutar el día a día.
Invitamos a la naturaleza cuando, como buenas dueñas de casa, ponemos plantas en el interior; eso da vida y textura a cada rincón. También cuando colocamos recuerdos de historia con significado personal. El orden domina y conserva lo valioso; deshacernos de lo que no sirve es bueno para tener un hogar alegre. Nuestras hijas nos dicen que debemos conservar lo que sirve y deshacernos de lo que no.
Esto debiera ser un ritual diario. En momentos de paz, crear pequeñas pausas en el hogar. Lo que vive un niño desde pequeño lo va a marcar para bien o para mal. Un niño que crece en medio del miedo aprende a desconfiar del mundo y de todas las personas. Un niño que crece con amor se desarrolla con confianza en sí mismo y con los demás.
Un niño que crece entre gritos aprende a callar y a esconder lo que siente. El niño que crece con golpes nunca se va a sentir seguro, no se va a poder expresar ni crecer como nosotros queremos, porque ya está siendo marcado. Un niño que crece con golpes puede endurecer su corazón, aunque por dentro siga necesitando amor. La forma de tratar a un niño hoy instruirá cómo será el adulto el día de mañana.
Esto nos enseña a conducirnos con nuestros niños que son tan indefensos. De nosotros depende cómo los marquemos para el día en que tengan que enfrentarse a la vida.
Cómo reconocer a una persona oportunista
El diario vivir nos enseña a conocer a una persona oportunista. Primero, solo aparece cuando necesita algo de usted. Eso significa que es una persona oportunista; va a halagarle y ayudarle, pero siempre que tenga un interés oculto.
Luego, va a desaparecer cuando ya no le sirva su persona, porque ellos se acercan en tus buenos momentos, pero no están en los malos; usan tu confianza para beneficio propio. Cambian de bando según lo que les convenga. Prometen mucho, pero aportan muy poco, porque te ven como un recurso, no como una persona. Se hacen la víctima para manipular y obtener lo que quieren.
Nosotros debemos aprender, porque cuando aprendemos no volvemos a caer con estas personas oportunistas.
Sugerencia Culinaria: Estofado de Carne
A esta hora del programa le traemos la sugerencia para la cocina. El reloj marca las 11:53 de la mañana de este día martes 4 de agosto. La sugerencia de hoy es estofado de carne. Es algo muy sencillo que todos sabemos hacer, pero hoy se le permite al niño o a la niña entrar a la cocina. Los ingredientes son para seis personas.
Necesitamos: un kilo de posta rosada cortada en trozos medianos, sal de mar, pimienta molida, cuatro cucharadas de harina sin polvo de hornear, cuatro cucharadas de aceite vegetal, una cebolla cortada en pluma, un pimentón rojo cortado en tiras, tres zanahorias pequeñas cortadas en rodajas, dos cucharadas de ají de color, una cucharada y media de orégano, dos cucharadas de ajo picado con aceite de oliva, 500 ml de caldo de carne casero y cilantro para servir.
La preparación requiere tiempo; si ha elegido la carne adecuada, se cocina a fuego lento al menos dos horas. Esto permitirá que los jugos de la carne se mezclen con los demás ingredientes, resultando en un estofado lleno de sabor. El orégano, el ajo y el caldo de carne no solo realzan el sabor, sino que perfuman la cocina mientras se cocina lentamente. Puede probar con romero, tomillo o laurel para añadir un toque adicional.
La elección de la carne es fundamental. Cortes como la posta rosada, posta de paleta o posta negra son ideales, ya que se vuelven tiernos y jugosos durante la cocción lenta. Esa es la sugerencia por hoy.
Receta del día
Estofado de carne
- 1 kilo de posta rosada cortada en trozos medianos
- Sal de mar
- Pimienta molida
- 4 cucharadas de harina sin polvo de hornear
- 4 cucharadas de aceite vegetal
- 1 cebolla cortada en pluma
- 1 pimentón rojo cortado en tiras
- 3 zanahorias pequeñas cortadas en rodajas
- 2 cucharadas de ají de color
- 1 y media cucharada de orégano
- 2 cucharadas de ajo picado con aceite de oliva
- 500 ml de caldo de carne casero
- Cilantro para servir
Preparación
- Seleccione la carne adecuada, como posta rosada, de paleta o posta negra, para asegurar que quede tierna.
- Cocine a fuego lento durante al menos dos horas para que los jugos de la carne se mezclen con los ingredientes.
- Agregue los aliños como el orégano, el ajo y el caldo de carne para potenciar el sabor y aroma.
- Opcionalmente, añada romero, tomillo o laurel para un toque adicional de sabor.
- Sirva el estofado decorando con cilantro.
Lectura de la Palabra
Ahora vamos a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios y lo haremos en el libro de los Proverbios, capítulo 12, versículo 11. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Proverbios 12:11 — El que labra su tierra se saciará de pan, mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.
Oración por Revelación
Amado Dios, le damos muchas gracias por tener esta maravillosa oportunidad de tener con nosotros su palabra, ya la hemos leído. Oro, Padre, para que a través del Espíritu Santo traiga usted a mí la revelación divina de su palabra.
Use usted mis labios, tome dominio de mi vida; necesito, Señor, que usted me use, pero necesito la unción para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén.
Premio a la Diligencia
El título de su palabra es: Premio a la Diligencia. Da la impresión que en nuestro idioma castellano, por no utilizar algunas palabras, estas van perdiendo su significado y hasta resultan extrañas.
Según el diccionario, diligencia es el cuidado en hacer una cosa; otro significado es prisa o prontitud. A la ignorancia en cuanto a lo que una palabra quiere decir, se suma también el problema de actitud de aquellos que prefieren el camino fácil para lograr lo que se ansía.
Así, las loterías, las rifas y los sorteos ya no son sólo iniciativa privada, sino que son promovidos por los mismos gobiernos con la excusa de que así se recaudan nuevos y frescos recursos para proyectos nobles como la salud o la educación.
En el estado de Florida, en los Estados Unidos, se han puesto unos anuncios a un costado de las carreteras para dar información de dónde se puede conseguir ayuda para aquellos a quienes el vicio del juego se les ha convertido en una adicción que literalmente los está consumiendo.
No solo en ese estado, sino también en muchos otros de la Unión Americana, se efectúan diariamente sorteos de distintos tipos que en realidad son otra forma de impuestos directos a miles de personas que pagan gustosamente. Hoy se confía más en la suerte o en lo que algunos llaman popularmente la diosa de la fortuna.
Lectura de Proverbios
El texto que nos sirve de introducción se encuentra en el medio de lo que leemos a continuación:
Proverbios 12:9-14 — Más vale el desprecio que tienen servidores que el que se jacta y carece de pan. El justo cuida de la vida de su bestia, mas el corazón de los impíos es cruel. El que labra su tierra se saciará de pan, mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento. Codicia el tiempo la red de los malvados, mas la raíz de los justos dará fruto. El impío es enredado en la prevaricación de sus labios, mas el justo saldrá de la tribulación. El hombre será saciado de bien del fruto de su boca y le será pagado según la obra de sus manos.
El punto de vista divino frente a la corriente actual
Marchamos definitivamente en contra de la corriente, ya que el dicho popular de nuestra generación es esforzarse por conseguir lo que se desea poniendo el yo en la vida, como juez supremo de lo que queremos.
Las críticas contra lo afirmado en Proverbios pueden dirigirse en muchas direcciones: que se trata de un libro antiguo y que, por lo tanto, es una temática pasada de moda; que vivimos en otro tiempo y que somos nosotros los que ponemos las condiciones según el juego que nos ha tocado jugar. Dicen que nadie hoy se preocupa del prójimo, ya que lo que tenemos ni siquiera alcanza para uno, y que a lo mejor la lotería ahora sí se acuerda de nosotros.
En realidad, el libro de Proverbios cumple la misión de declarar el punto de vista divino acerca de la vida y de lo que se está diciendo, incluyendo al hombre y a la mujer en todas sus relaciones. En este sentido, se enseña y se explica la necesidad de estar ocupado y de ser diligente en lo que el ser humano hace, de manera que satisfaga sus necesidades.
La responsabilidad personal en tiempos pasados y presentes
Esa parece haber sido la filosofía básica de nuestros antepasados, que vivieron en tiempos y circunstancias muy distintas a las nuestras. No existían las vacunas, por ejemplo, teniendo las enfermedades y las plagas su cuota de responsabilidad en acabar con las vidas de todas las personas que cayeran en sus garras.
Tampoco había una tecnología médica que permitiera los llamados milagros con ancianos o bebés prematuros que antes estaban condenados; todo el mundo lo sabía y lo aceptaba. No había ningún tipo de seguridad social o jubilación, y el individuo o familia que no preveía esta circunstancia la pasaba muy mal.
Cuando ocurrían las catástrofes naturales, tales como terremotos, huracanes, incendios o inundaciones, cada uno tenía que hacer frente a las circunstancias de acuerdo a las posibilidades del momento. La llamada solidaridad internacional no existía y los gobiernos, en general, se ocupaban de las cosas realmente grandes, dejando a los individuos la solución de sus propios problemas.
Hoy en día hacemos extrañas demandas. Queremos que alguien responda de todo lo que nos sucede. Existe una verdadera cacería por localizar los responsables de nuestros males o imprevisiones.
La ilusión de la riqueza instantánea
Como si lo anterior no bastara, modernamente está la lacra de la lotería y los sorteos que siempre inflaman las fantasías, haciéndole creer a los ingenuos que existe la posibilidad de ser millonario instantáneamente. Los ingenuos seres humanos, manejables y supersticiosos, corren en manada a cada esquina con la ilusión de hacerse ricos, que en todos los casos es lo único que les queda.
Nuestro texto dice que seguir a los vagabundos es falta de entendimiento. Esta afirmación es una llamada de alerta para nuestro entendimiento, especialmente con personas que a veces posan de sabias o inteligentes, pero que son literales vagabundos de la vida. Nada tienen que ofrecer y tampoco nada hacer por mejorar su propia situación.
Anécdota de Pedro, el vagabundo
Recuerdo a aquel hombre que conocí cuando era una niña y que un día simplemente llegó al vecindario; se llamaba Pedro, y nunca descubrí si tenía un apellido. Después de muchos años llegué a darme cuenta de que Pedro era simplemente un vagabundo.
Pero entonces nos deslumbraba a todos los muchachos con su aparente sabiduría y la simpleza de su forma de vivir. Pedro nunca estaba apurado o compungido por nada. Claro, no tenía cuentas que pagar, tampoco una familia por la que preocuparse, ni siquiera le apuraban sus propias necesidades, ya que todos lo habíamos adoptado y compartíamos con él alimentos, dinero y ropa.
A poco de andar descubrí también que era muy simple y elemental. En nuestra propia ignorancia, cualquier cosa que nos dijera sonaba como una introducción a la vida. Como todos los vagamundos, un día Pedro desapareció y nunca más volvió a aparecer en escena.
Me imagino que hay muchos como él que vagan de lugar en lugar, dejando graciosamente que los demás satisfagan sus necesidades. Hay también unos llamados circos itinerantes que van deslumbrando a un auditorio ingenuo que está ansioso de oír acerca de esas cosas.
El camino a la verdadera abundancia
Ocúpate hoy de hacer lo que es necesario y de la manera que puedas tener lo que anhelas para ti y para los tuyos. Preocúpate también de no andar tras aquellos que pintan el cielo en la tierra, vendiendo ideas extrañas acerca de todo.
Si hasta ahora las rifas y teorías han sido una parte integral de tu vida, recuerda que tus posibilidades reales de acercarte al gran premio son más escasas a medida que aumentan los ilusionados. Quizás si hubieras ahorrado todo lo que has despilfarrado, es posible que hoy tu situación fuera distinta.
Jesucristo, el Salvador del mundo, llegó en un momento de la historia cuando parecía que todo era estático y que no había posibilidades de cambio. Muchos habían tratado de empujar a su pueblo con cambios dramáticos y drásticos para lograr una nueva vida que nunca se materializó.
Pero Él animó a sus oyentes con frases y palabras que han quedado registradas en los evangelios. Animó a lo suyo a trabajar, a ser diligente en todas las cosas y se definió a sí mismo como la verdad. Ya no hay que seguir o oír vendedores de ilusiones; Él vino a ofrecer a sí mismo como rescate ante el pecado que nos agobia.
Jesucristo es tu única posibilidad de entender tu papel en la vida. Con Él podrás entenderte incluso a ti mismo y aprenderás a ser diligente en todos los ámbitos de la existencia. Él lo expresó así: “He venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia”. Tal promesa tiene validez porque proviene de alguien que nunca engañó a nadie.
Oración final y peticiones
Oramos al Señor dando gracias por su palabra. Amado Dios, concluimos el mensaje de hoy con mucho gozo y gratitud, porque sin duda usted nos ha exhortado a no andar en vanas ilusiones, sino a tener muy bien puestos los pies en la tierra, dándonos a conocer que Jesucristo es el Salvador del mundo.
Él se identificó a sí mismo como la verdad hasta el día de hoy, porque su palabra ha quedado estampada en la vida y obra de Jesús. Por su palabra nos vemos como en un espejo; estamos viendo nuestro rostro tal como somos a través de la Biblia, que es la palabra fidedigna y confiable para nosotros en estos tiempos.
No debemos vivir con fábulas que no nos alimentan para nada. Debemos vivir conforme a lo que Dios nos ha hablado hoy.
Proverbios 12:11 — El que labra su tierra será saciado de pan, mas el que sigue a los vagabundos es falta de entendimiento.
Con esto nos ha dicho todo hoy su palabra. Ahora pedimos la ayuda, Señor, para que podamos entender el propósito de su palabra. Necesitamos hoy más que nunca su ayuda para poder vivir conforme a sus propósitos divinos. Gracias, Señor Jesús, porque siempre nos está exhortando claramente y nada deja en el aire.
Bendíganos con toda bendición y ayúdenos para que el consejo de su palabra haya tenido cabida en nuestro corazón y podamos llevarlo a la vida práctica de cada día, porque así es como tiene sentido su palabra.
Señor, oramos por los enfermos. Clamamos por los que están en la sintonía del programa porque creemos que usted tiene poder a esta hora del día de tocar sus vidas con sanidad divina. Que su bendición esté sanando y tocando, porque para el que cree todo es posible.
Oramos, Señor, también por esta lista de enfermos y necesitados, muy en especial por los que creen en el poder de la sanidad divina a través de la oración. Por eso es que clamamos, Señor, pero siempre confiamos en que su voluntad es la que prevalece y se hace, pero creemos en su palabra y confiamos.
Promesas Divinas
En sus promesas hay promesa para nosotros y nos apropiamos de ella.
Oración final
Confiamos, Señor, que a esta hora usted…