La restauración divina y la importancia de no olvidar la ley
Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la capacidad de Dios para restaurar la vida humana y la importancia de seguir sus mandamientos. Usted encontrará consejos prácticos para el hogar y una guía espiritual basada en el libro de Proverbios.
Inicio del programa y oración matinal
Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti, ¿no quieres tú venir? Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la Radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo Gladia Romero Toledo y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM. Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida.
Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Y como siempre le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios.
Amado Dios, le damos muchas gracias por este maravilloso despertar glorioso. Porque en este día, Señor, en esta mañana ha manifestado su poder y su gloria sobre mi vida y me ha dado la bendición de tener el privilegio de un nuevo día. Gracias porque esto es maravilloso, el despertar y vivir, porque este es el don de la vida que usted me brinda para este día.
Gracias, Señor, por la fortaleza que ya en esta mañana he encontrado en sus manos benditas. Señor, siempre su presencia está conmigo, me guía cada paso porque llena mi existencia con la belleza de su ser. Hoy día, al comenzar este día, esta semana y este programa, hay mucha alegría en mi vida sabiendo que usted es mi fuente de bendición de todo lo bueno.
Cada instante que pasa deseo entregar lo mejor de mí con amor, con dedicación y en cada tarea que emprenda. Anhelo compartir con mis hermanos el amor que usted me ha dado, siguiendo siempre sus enseñanzas que iluminan nuestro caminar. En este día cedo el control de mi vida en sus manos divinas. Permítame aprender y crecer bajo su guía, con su luz, que siempre usted es quien me señala el camino correcto, porque el destino ya está trazado y usted está en el control de nuestra vida.
Ruego, Padre, que usted, Señor, esté en el control de este programa. Usted esté tomando, Señor, lo mejor de mí para entregar en este día y su Espíritu Santo sea mi guía. Gracias porque usted ya provee alimento, techo, vestuario, agua y calzado; gracias por esta misericordia.
Peticiones de oración
Oro, Señor, para que usted a esta hora esté obrando sanidad en los enfermos, porque hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica y muchos también en sus casas; pido para ellos y para ellas su misericordia. Que usted extienda su mano de poder sanadora sobre ellos y ellas. Oro, Señor, para que usted bendiga a los niños y les dé su protección y su cuidado. Oro por los jóvenes que son presos de tantas adicciones y oro, Señor, por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro, Señor, por los matrimonios, por la unidad de la familia. Señor, sustente usted la casa de la viuda y del huérfano, que siempre haya alimento en sus casas.
Pido, Señor bendito, que por favor usted sane nuestra tierra, porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada, y solo usted, mi Señor, la puede sanar. Amado Dios, le damos muchas gracias por darnos a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, su Hijo que vino a este mundo a salvar lo que estaba perdido. Nosotros estábamos perdidos en nuestros propios delitos y pecados y Él nos encontró; gracias porque a través de nuestro Salvador tenemos acceso ante el trono de su gracia.
Señor, siempre confiamos que su palabra y sus promesas serán realidad en nuestras vidas, porque yo tengo mucha certeza en mi vida que el amor y la verdad se encontrarán y la paz y la justicia se abrazarán. Oro, Señor, por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial oro por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Israel Aravena, y por el honorable directorio. Deseo, mi Señor, que a todos ellos y ella usted les dé una clara dirección para continuar desarrollando la labor que usted les ha encomendado.
Oro, Señor, por las autoridades civiles de nuestro país, muy en especial por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Oro, Señor, por las autoridades civiles de nuestra comuna, muy en especial por el alcalde, para que él, con la gestión administrativa que tiene en sus manos y el consejo municipal, puedan optar en favor de la comunidad y de los problemas que existen en ella. Señor, bendígales usted con toda bendición.
Oro, Señor, para que haya un cese de la guerra, muy en especial oro por la paz de Jerusalén. Oro por los trabajadores de la salud porque ellos, Señor, son los que arriesgan su vida con tantas enfermedades infecciosas; bendígales usted, Señor, y líbreles de todo peligro, de todo mal, bendiga desde la eminencia más alta hasta el más simple trabajador.
Señor amado, le ruego una especial bendición para nuestros hermanos que lo están pasando mal, muy en especial nuestros hermanos de la tercera y cuarta región. Oro por todos ellos para que usted, mi Señor, esté poniendo su mano de poder en esas circunstancias de las inclemencias del tiempo que han sido tan afectados. Ruego para que usted, Señor, en su misericordia, esté poniendo paz en ellos y pueda estar también usted tomando las autoridades, ya que ellos siempre tienen un stock adecuado para poder ir en ayuda en estos problemas. Señor, úseles usted para la gloria de su nombre.
Señor amado, le ruego que su bendición esté siendo manifestada por el Espíritu Santo en este programa desde el comienzo hasta el fin. Ruego que usted bendiga a todos los gobiernos del mundo y oro muy en especial para que usted, mi Señor, esté bendiciendo también al país de Venezuela. Ellos también han estado pasando tiempo muy difícil por el terremoto y por las cientos de réplicas que han estado viviendo, de las cuales están lamentando las pérdidas de sus seres queridos. Están pidiéndole a usted que esté en socorro porque han perdido todo. Su bendición sea sobre ese país terremotado, que la bendición del Altísimo sea sobre ellos, que usted los bendiga y provea para ellos su misericordia, porque usted nunca ha dejado a sus hijos desvalidos. Su misericordia también alcance para ellos, se lo ruego Padre, en el nombre de Cristo Jesús nuestro Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria a Dios para siempre.
Pan de Vida: La restauración de Dios
Damos muchas gracias a nuestro Dios porque nuevamente podemos estar juntos y juntas a través de estas ondas radiales. Es una bendición el poder juntarnos a esta hora y tener con nosotros la bendición de comenzar este programa con nuestro pan de vida, siempre con la bendición de que usted nos habla para tener un día en bendición. Señor amado, gracias porque podemos tener su palabra escrita para estos tiempos.
Isaías 65:17 — He aquí que yo crearé nuevo cielo y una nueva tierra.
Dios nos bendice por la palabra de nuestro Dios para nuestro pan de vida. Sin duda que siempre estamos tomando lo que Dios por su palabra nos habla. Hoy el Señor nos ha hablado de imaginarlo. Este es un programa que lo hacemos con mucho gozo y cariño, porque somos bendecidos de parte del Señor por hacer este programa.
Hoy nuestro pan de vida nos habla de un programa de televisión sobre renovar casas. Los televidentes suelen escuchar que la conductora dice: “Imagínalo”. Luego ella muestra cómo quedaría con las cosas viejas restauradas y las paredes y los pisos renovados. En un episodio, la dueña de casa estaba tan eufórica después de la renovación que brotaron tres veces en sus labios las palabras: “¡Qué hermoso!”.
Uno de los asombrosos pasajes, imagínelo usted hoy, es del profeta Isaías, porque en su libro, en Isaías capítulo 65, versículo 17 hasta el versículo 25, podemos encontrar qué deslumbrante escena de rediseño se muestra. Se muestra la nueva creación futura del cielo y la tierra. Y no es meramente cosmética, es profunda y real, y transforma y preserva la vida.
Isaías 65:21-22 — Edificarán casas y morarán en ellas; plantarán viña y comerán el fruto de ellas. No afligirán ni harán mal en todo mi santo monte.
Aquí está el Señor hablando de ese cielo nuevo y de esa tierra nueva donde mora la justicia de Dios. Aunque los cambios provistos que encontramos en el libro de Isaías 65 se producirán en ese futuro con Dios, el Dios que obrará esa restauración universal está dedicado a cambiar vidas ahora. El apóstol San Pablo nos asegura que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas.
Fue la voz de aliento que llegó a los hermanos en Corintios, donde el apóstol Pablo reseña que si alguno está en Cristo, es una nueva criatura. ¿Necesitas una restauración? Es una buena pregunta. ¿Dudas de desobediencia y tristeza han estado arruinando tu vida? El cambio de vida en Jesús es real, es hermoso y está disponible para los que creen en Él y se lo piden. Dios restaura hoy mi corazón y el suyo.
Con esta palabra, “he aquí que yo crearé nuevo cielo y una tierra nueva”, podemos imaginarnos hoy. Imagínelo, yo ya lo estoy imaginando, los cambios que Dios restaurará. Eso es en el futuro, pero hoy Él puede restaurar su vida, puede restaurar la mía. Porque no impide nada creer que Cristo puede cambiar cualquier situación. Desde el día en que creímos en nuestro Dios que es todopoderoso, podemos confiar en que no hay impedimento para creer que Dios se manifiesta en la vida de Jesucristo para hacer cambios en nosotros. En esto podemos ver y comprobar nuestra fe.
2 Corintios 12:9 — Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.
Aquí podemos ver y darnos cuenta de una escritora, Betsy Pipep, que vivía en Irlanda y anhelaba compartir la buena noticia de Jesús con Herbert, quien había sido su manicura dos años. Pero Herbert parecía no tener ningún interés. Como ella se sentía incapaz de iniciar una conversación, Betsy oraba antes de ir a atenderse. Un día, mientras Herbert trabajaba con sus uñas, Betsy ojeaba una revista vieja y se detuvo en las fotos de un modelo. Cuando Herbert le preguntó por qué le había llamado la atención, respondió que era una amiga que había sido modelo de tapa y le compartió cómo su amiga había puesto su fe en Dios, a lo cual Herbert prestó mucha atención.
Después de un viaje, Betsy regresó a Irlanda y se enteró que Herbert se había mudado. Reflexionó que le había pedido a Dios una oportunidad de compartir el Evangelio y lo hizo. Betsy pidió ayuda a Dios en su debilidad, inspirada en el apóstol San Pablo quien le rogó a Dios que le quitara el aguijón en la carne, a lo que el Señor respondió: “Bástate mi gracia porque mi poder se perfecciona en la debilidad”. El apóstol había aprendido a depender de Dios en todo, lo grande y lo pequeño. Cuando dependemos de Dios para que nos ayude a amar a quienes nos rodean, también encontramos oportunidades de compartir nuestra fe con autenticidad.
Pídale usted al Señor, si usted no tiene ninguna divisa de hacer lo que estos ejemplos nos han dado, de compartir nuestra fe, dígale: “Señor, guíame hoy a compartir mi fe con esta buena noticia”. Porque cuando usted extiende el Evangelio del Reino de Dios, son buenas noticias. Así nos decía anoche su palabra en el culto. Hoy podemos acudir al Señor para pedir guía para compartir la buena noticia del Evangelio, porque tenemos que acordarnos de cuánto le ha ayudado Dios. En el momento que tú testificas la fe a alguien, eso es un tiempo muy especial.
Puedes orar hoy por alguien que desea que conozca a Cristo. La oración es un momento bendito de yo y el Señor, de tú y el Señor. No hay nadie que entre en la oración y esos momentos son benditos porque el Señor nos responde, porque Él nos dice por su palabra: “pide lo que quieras”. Cuando nosotros ayudamos a testificar el nombre tan bendito de nuestro Dios, es compartir nuestra fe con alguien. Y cuando intercedemos en oración es mucho mejor porque Dios escucha nuestra oración.
Dios nos bendice hoy por nuestro pan de vida, porque nos ha llamado el Señor en dos áreas: nos ha llamado a imaginar cómo será la tierra nueva y el cielo nuevo donde morarán los que hoy día han creído en el Señor y, mientras tanto que eso sucede, nos llama a compartir nuestra fe. Damos gracias al Señor por nuestro pan de vida, que nos llama a ser hijos de Dios, a ser imitadores de Dios como hijos amados y nos llama a andar en amor.
Consejos del hogar y salud
Vamos adelante con el programa porque ya tenemos con nosotros los datitos y los consejos que siempre vienen bien para solucionar estos problemitas que a diario tenemos. Por ejemplo, siempre nos preocupamos porque nos gusta cocinar con mucho aceite, pero después al lavar los platos, estos están muy aceitosos. Hay una forma de limpiar platos aceitosos con vinagre; es una excelente manera de eliminar las manchas de aceite de tu equipo de cocina. El vinagre ácido disolverá y facilitará la eliminación con una esponja suave, porque ablanda el componente duro y granulado.
Prepare una solución usted con dos partes de agua y una de vinagre. Los utensilios los puede retirar y colocarlos ahí durante unos minutos; ya después puede fácilmente sacar la grasa y el aceite con un estropajo. Esto le ayudará a eliminar la acumulación dura en sus utensilios y brillarán una vez más.
¿Sabía usted que el vinagre le sirve para fertilizar plantas? El vinagre tiene una gran cantidad de aplicaciones, muy en especial culinaria, pero también puede hacer maravillas en el jardín. Es un excelente producto para cultivar plantas como rhododendro, gardenias y azaleas, ya que puede sustentar plantas ácidas. Fertilice tranquila usted con este datito que tampoco nosotros lo sabíamos, pero podemos aprender en el programa.
El único camino a la salvación
Con esto le contamos que existen en el universo otros caminos a Dios que dicen los hombres, pero que pueda darle salvación a usted nadie sino solo Jesucristo. Por ejemplo, no sabíamos que Confucio dijo a sus seguidores: “Yo soy el camino”, pero estuvo tan equivocado, porque él nunca fue el camino. El camino de salvación es solo Jesucristo.
Buda le dijo a los suyos que busquen la verdad, pero en Buda tampoco está la verdad. La verdad está en la salvación que sólo Cristo puede dar al pecador. Mahoma no sabía cuál era el propósito de la vida, pero nosotros en Cristo Jesús sabemos cuál es nuestro propósito porque Jesús nos dice, y le dijo a Confucio, a Buda y a Mahoma: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.
Juan 14:6 — Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Como usted ve, es interesante que usted lo sepa que no hay otro camino para ir al Padre. Usted tiene que enterarse de estas cosas si no las sabe, porque hay tantas cosas que nosotros no conocemos. El Señor nos dice claramente dónde ir cuando nos dice que Él es el camino. Le hemos querido dar estos datos; usted dirá que estoy mezclando peras con manzanas, pero no, usted tiene que saber cuál es el camino al Padre.
Tips de alimentación saludable
Cuando nos interesamos por nuestra salud, hay cosas que ignoramos. ¿Sabía usted que la pechuga de pollo a la plancha aporta muchas proteínas sin grasa y pocas calorías, quema grasa y sube los músculos? ¿Sabía que la banana o plátano ayuda a mantener el sistema digestivo en buenas condiciones, ayuda a controlar la presión arterial y le da energía?
También, ¿sabía usted que el consumo de pera evita el estreñimiento, previene la osteoporosis y ayuda a bajar el peso porque la pera es pura agua? ¿Sabía que el atún en agua es el mejor alimento para marcar sus músculos y llevar una dieta balanceada? Todos estos datitos nos enteramos a través de este programa.
Sugerencia culinaria: Arroz con tocino
Ya tenemos en el programa el momento para entregarle la sugerencia. Le vamos a sugerir que usted pueda hacer un arroz con tocino. Esta preparación dura 20 minutos y la cocción una hora. Los ingredientes para seis personas son: una taza de arroz, una cebolla, seis lonjas de tocino, cuatro tomates, un pimentón verde, un diente de ajo, sal, pimienta y ají de color.
La preparación es la siguiente: vamos a picar el tocino finamente, la cebolla tajo pluma, el pimentón en tiras y los tomates en cuadritos pequeños. Vamos a saltear el tocino en una cacerola hasta que esté dorado y se haya fundido la grasa. Retire el tocino y, en ese mismo sartén, ponga el arroz en la grasa del tocino hasta que esté cristalino. Añada la cebolla picada y el ajo. Incorpore los tomates, el tocino y el pimentón verde; sazone con sal, pimienta y paprika.
Revuelva con una cuchara de madera e incorpore bien los ingredientes. Tape y cocine a baño María durante una hora. Si el arroz quedara muy seco, agregue agua o caldo. Sirva con salsa blanca y queso; es especial para acompañar carne, pollo o verdura.
No olvide usted que se conocen más de 5.000 especies distintas de arroz. Básicamente pueden dividirse en dos grandes categorías: los que se venden al natural o arroces sin tratar, que únicamente han sufrido el proceso normal de comercialización como limpieza o envasado, y los tratados, que han sido sometidos a alguna modificación más profunda para facilitar su cocción.
Receta del día
Arroz con tocino
- 1 taza de arroz
- 1 cebolla
- 6 lonjas de tocino
- 4 tomates
- 1 pimentón verde
- 1 diente de ajo
- Sal
- Pimienta
- Paprika (ají de color)
Preparación
- Pique el tocino finamente, la cebolla en tajo pluma, el pimentón en tiras y los tomates en cuadritos pequeños.
- Saltee el tocino en una cacerola hasta que esté dorado y se haya fundido la grasa.
- Retire el tocino del sartén.
- Ponga el arroz en la grasa del tocino en el mismo sartén hasta que esté cristalino.
- Añada la cebolla picada y el ajo.
- Incorpore los tomates, el tocino y el pimentón verde.
- Sazone con sal, pimienta y paprika.
- Revuelva con una cuchara de madera para incorporar bien los ingredientes.
- Tape y cocine a baño María durante una hora.
- Agregue agua o caldo si el arroz queda muy seco.
- Sirva con salsa blanca y queso.
Lectura de la Palabra
Ahora abrimos nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios. Lo haremos en el libro de Proverbios, capítulo 3, versículo 1. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Proverbios 3:1 — Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarda mis mandamientos.
Amado Dios, le damos muchas gracias por este maravilloso día y por esta maravillosa oportunidad, porque nos permite, Señor, tener la existencia en un día más para poder relacionarnos con su palabra, que ya ha sido leída.
Padre, oro para que a través del Espíritu Santo usted traiga a mí la revelación divina de su palabra. Use usted mis labios, tome el dominio y tome el control de mi vida para administrar esta su palabra. Necesito la unción para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, mi Salvador. Amén y amén.
El olvido de la ley
El título de su palabra es: El olvido de la ley. Pareciera que cuando la gente oye un proverbio como el que acabamos de leer, cree que lo que el texto sugiere es un ruego o una petición de parte de un anciano bondadoso o un joven que, como todos sabemos, se muestra más dispuesto a hacer su propia voluntad que a obedecer mandamiento alguno.
Las dos líneas con las que hemos comenzado no son solo la introducción a un tema que es muy conocido por los seres humanos; nos olvidamos siempre, pero eso trae consecuencias, de eso estamos seguros.
El tema de la sabiduría es enseñado con amplitud en el libro de Proverbios y contrasta con la actitud de los necios o faltos de cordura, que hacen lo que no conviene. El libro de Proverbios da por sentado un orden establecido y presupone la ley y un conocimiento íntimo en Jehová.
Hay severas advertencias contra el pecado y se promete un castigo final. La fuente de la sabiduría es el temor de Jehová. No olvidarse de mi ley supone entonces una relación de conocimiento y de vida que hace que los hombres y mujeres tengan una alta estima de la ley y sus mandamientos.
Pero esto no es lo que sucede en la sociedad de hoy. En una entrevista alguien afirmaba, por ejemplo, que el matrimonio ya ha cumplido su propósito y que, puesto que nos encontramos en una etapa más evolucionada, debemos descubrir nuevos métodos de convivencia humana.
Podemos citar también aquel otro matrimonio que aboga por una liberación completa en el área del aborto, de manera que este sea otra forma más de planificación y control familiar, y a quienes argumentan por una ley de eutanasia para los enfermos mentales o ancianos improductivos.
En el catálogo de la liberación podemos encontrar de todo, desde teorías políticas hasta nuevas definiciones de normas morales que reemplazan a las que hasta hace poco eran aceptadas como algo que daba sentido de cohesión a la sociedad, o que eran miradas como una barrera ante la sed de autodestrucción que se apodera de las personas cada cierto tiempo.
Desde esa perspectiva, no cabe duda que la frase citada en la apertura de este programa aparece como una exhortación bonachona de un anciano a su descendiente. En parte, esto se basa en la concepción popular de un dios tipo Santa Claus o Papá Noel, que siempre está a la mano para concedernos las cosas, pero nunca las cosas importantes ni las buenas intenciones, mientras los seres humanos compiten en su carrera de codicia y egoísmo.
Consecuencias de ignorar la ley
El texto de hoy agrega: Proverbios 3:3-4 — Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad, átalas a tu cuello, escríbelas en las tablas de tu corazón, y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y los de los hombres.
La misericordia y la verdad se enlazan para mostrar a la humanidad la vida consecuente de aquellos que dicen que han conocido a Dios. No sé dónde ni cuándo la gente comenzó a separar las creencias de sus prácticas, pero desde que eso se ha popularizado, nadie se siente en la obligación de ser consecuente en cuanto a lo que dice y lo que hace.
En esto incluimos a los líderes religiosos o espirituales que, debiendo ser ejemplo para los suyos, a veces muestran un ángulo feo de los seres humanos, caracterizado por la ambición y el escándalo, diciendo lo contrario a lo que han predicado con mucha elocuencia.
El texto de hoy dice que el ser humano no debe olvidarse de la ley divina. Claro, lo pone como un consejo de un padre a un hijo, siguiendo el lenguaje y el tono paternal, pero debemos destacar las implicaciones y consecuencias que se deducen cuando se ignoran tales consejos.
Siempre existen consecuencias cuando se ignoran las leyes de todo tipo. Si no lo cree, observe en cualquier calle las señales o letreros de advertencia; algunos de ellos son de mandatorio cumplimiento. Cuando tales señales no se respetan, suceden accidentes, y algunos de ellos mortales.
Lo mismo sucede con las leyes de la naturaleza. El hombre recién está aprendiendo que por no respetar tales leyes, el clima está cambiando, el planeta se está literalmente muriendo y la calidad de vida para todos se ha deteriorado de una manera significativa.
No debemos confundir este llamado de atención y de exhortación de un padre con una especie de consejo de amigo que tanto se sigue como si no, y que no va a tener consecuencias en la relación de amistad y de confianza. Aquí Proverbios está poniendo en palabras simples la relación que debe existir entre Dios y los que se conocen como sus hijos; no seguir sus consejos de advertencia trae consecuencias funestas para la vida presente y futura.
La fe y la razón
Muchos críticos de la Biblia le restan importancia a los proverbios como escritos y sentencias para una época que ha sido definitivamente superada. Se oponen también a darle una presentación divina a un padre que trata humanamente de advertir a sus hijos acerca de los caminos por los que deben andar.
Olvidan que podemos entender muchas de estas palabras precisamente porque utilizan nuestro lenguaje y nuestros ejemplos; de otra manera sería imposible. Algunos de los conceptos y las doctrinas cristianas, precisamente por no tener un ejemplo de analogía que podamos seguir, se hacen imposibles de entender racionalmente.
Por ejemplo, la encarnación de Dios en la persona de Jesucristo, quien vino a ser igual a los hombres y a morir por los suyos. No hay manera de explicarla racionalmente, sino que debemos aceptarla como un hecho de fe y agradecerla, porque ese es el método divino.
Por eso no nos parece absurdo que Dios haya utilizado la manera coloquial y el idioma sencillo, ilustrado con ejemplos, para que nosotros entendamos de qué se está hablando, cómo quiere que la vivamos y entendamos también las consecuencias de nuestras acciones.
De otra manera, ¿cómo podríamos entender lo que sigue? Proverbios 3:5-8 — Fíate de Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal, porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.
El camino a la salvación
Para fiarte de Dios, debes primero conocerle. Aquí es donde se establece la gran y última diferencia entre los seres humanos: están los que sí conocen a Dios y viven según sus mandatos, y los que no solo le desconocen e ignoran sus preceptos, sino que también tratan de vivir según sus propias ideas.
Como nos decía el tristemente famoso doctor Hart Kenovacan, quien se ha impuesto la misión de ayudar a morir a los enfermos desahuciados. Al ser entrevistado en el programa 60 Minutos, afirmó que los creyentes religiosos basan su fe en la mitología, que la religión es un mundo interno y que él tiene su propio sistema con su propio dios, Juan Sebastián Bach, porque cada uno inventa sus dioses.
Lo trágico para este médico y los que piensan como él, es que viven y actúan como si no existieran leyes morales que rigen este sistema. Tampoco entienden que provienen de un autor inteligente que demandará responsabilidades a sus criaturas en el tiempo que él determine, tiempo en que todos los hombres serán juzgados basados en esa ley.
Jesucristo cumplió la ley y la obedeció en todas sus formas, instando a sus seguidores a hacer lo mismo. Como si lo anterior no fuera ya suficiente, entregó su vida en sacrificio, de manera que nosotros, que deberíamos morir para pagar la pena de la transgresión de la ley, fuéramos perdonados y aceptados por Dios.
Jesucristo es la respuesta de Dios al olvido del hombre. Cuando se trata de Él y sus demandas, Jesús es el camino, la verdad y la vida. Él es el puente que resplandece porque restablece la comunicación entre la criatura y el creador. Hoy te lo presentamos a través del mensaje de su palabra; quiera él alumbrar tu entendimiento y hacer que efectivamente nunca te olvides de su ley.
Oración final y peticiones
Amado Dios, le damos muchas gracias porque concluimos este mensaje y estoy muy contenta porque usted nos ha hablado a través de Jesucristo. Empezamos leyendo el libro de Proverbios donde el Señor nos ha guiado a no olvidarnos de la ley. A veces comparamos los proverbios bíblicos con los adagios del mundo, pero no tienen nada que ver; Dios habla al alma y hoy lo ha hecho.
Nos ha llamado Jesucristo a cumplir su ley y a obedecerla en toda su forma. Él se puso como ejemplo, porque dijo que no había venido a abrogar la ley de Dios, sino a cumplirla. Mi alma le alaba, Jesús, y mi espíritu se glorifica por su palabra bendita, que es la lámpara para mis pies y la lumbrera para mi caminar.
Estos consejos han sido de usted, mi Padre, que nos ha hablado como hijos amados de un padre que nos amó tanto que nos dio lo más apreciado: a Jesucristo nuestro Salvador. Rogamos a través de Jesucristo que nos ayude para que podamos practicar el consejo recibido. Que su palabra, que es viva y eficaz, haya corrido y haya sido glorificada en muchas vidas.
Bendiga usted, mi Señor, la audiencia de este programa. Oramos por los que están enfermos y rogamos que sean tocados con su poder; que a esta hora usted ponga su mano sobre la enfermedad, sea cual sea el tipo o la gravedad, y se glorifique en sanidad divina, porque para el que cree todo le es posible.
Oramos creyendo que usted está aquí poniendo su mano en la enfermedad, en el problema y en la aflicción. Oramos por los jóvenes que necesitan ser liberados de la droga. Oramos muy en especial por nuestro pastor Florindo Márquez, pastor de nuestra iglesia en El Monte, para que usted obre sanidad, confiando siempre que su voluntad es buena, agradable y perfecta.
Oramos por nuestro hermano José Silva, pidiendo que su voluntad sea hecha en él. Oramos por nuestro hermano José David Videla, pidiendo un milagro para que pueda caminar, ya que lleva años en silla de ruedas. Oramos por nuestra hermana Teresita Flores, por la sanidad de sus pastores, de su vecina y por su hija.
Oramos por la petición de mi hermana Laura Senjo, por mi hermana Nora Senjo por sanidad, por mi hermano Eduardo González por sanidad de la vista, por mi hermana Rosita Veloso por sanidad, por mi hermana Elena Reyes por sanidad, por mi hermano Ignacio Toro por sanidad, por mi hermano Miguel Torres por sanidad y por la liberación de su nieto.
Oramos por mi hermana Teresita Reyes por sanidad, por mi hermano Eliseo Muñoz por sanidad, por Rodrigo Romero Asenjo por liberación, por mi vecino Luis Orellana por sanidad, por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad, por mi hermana Teresa Molina por sanidad del matrimonio y la familia.
Oramos por Claudia Sirva por liberación, por René Fuentes Oliva por problemas en el matrimonio y la familia, por nuestra hermana Isabel Allende, por el maestro Juan Bayalao por sanidad, por la señora Yolanda por sanidad, y por la niña Isidora Nahir Caro para que usted le ayude en la situación que está viviendo.
Oramos por nuestra hermana Sonia Bustamante por sanidad. Yo sé, Señor, que usted conoce a cada uno de ellos y la situación que están viviendo. Le ruego que se glorifique, Padre, y que reciban el toque de su poder. En el nombre de Cristo Jesús nuestro Salvador. Amén y amén.