La Voz Pentecostal

Celebración del Día de la Madre y la importancia de las relaciones estrechas en la fe

· 67 min

Gladia Romero Toledo conduce un espacio de reflexión espiritual donde rinde homenaje a las madres y analiza la naturaleza de los vínculos cristianos. Usted encontrará oraciones por la salud de la comunidad y consejos prácticos para el hogar.

Llamado del Salvador

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti, ¿no quieres tú venir? Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.

Bienvenidos nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la radio Abigail dirige este programa su hermana en Cristo Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el único propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos del programa que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración Matinal

Como siempre le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración. Amado Dios, le damos muchas gracias en este día especial, porque este es el día que usted hizo, mi Señor. Me gozo y me alegro en la grandeza de su santidad.

Amado Dios, gracias por ser mi fiel amigo, mi constante compañía. En esta mañana le doy gracias por concederme la oportunidad de vivir un día más bajo su cuidado, bajo su luz y su bendición.

Hoy, al comenzar este día, agradezco, Señor, por todas las maravillas que usted hace por mí y me pongo en sus manos orando para que usted me llene de fe y esperanza y que su luz alumbre mi andar en esta vida. Gracias porque puedo sentir que su presencia está en mí. Gracias porque le puedo dar por mi familia y le pido que usted me acompañe en todo momento.

Celebro, mi Padre, su ayuda porque encuentro la fuerza para construir siempre la paz. Pido que usted, Señor, despierte en nuestras vidas corazones solidarios, mentes y oídos abiertos para escuchar siempre su palabra atentamente y permaneciendo amable, haciendo la carne en nuestra vida a través de su pueblo.

Sosténganos en momentos difíciles para no caer en la mentira y en la falsedad, proclamando siempre, Señor, la libertad con que usted, mi Señor amado, nos ha hecho libres. Gracias porque nos podemos levantar todos los días, Señor, en nuestros hogares, en los lugares de trabajo, los jóvenes, la señorita y los niños en sus estudios.

En esta mañana, Señor, ya lo hemos vivido; estoy contenta, Señor, por un día más de vida y ya estamos levantando un altar en su nombre. Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que a esta hora hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas; pido que haya toque de su poder sanador para ellos, que usted manifieste su poder y su misericordia.

Oro, Señor, por los matrimonios y por la unidad de la familia, porque usted bendijo el santo estado del matrimonio aun cuando el hombre guardaba su inocencia. Oro por los jóvenes que son presos de tantas adicciones, por los niños para que usted les dé su protección y su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro para que siempre haya sustento en la casa de la viuda y del huérfano.

Oro, Señor, por la apertura de los presos de la cárcel y por mis autoridades eclesiásticas. Muy en especial, mi Señor, oro por la máxima autoridad de mi iglesia, nuestro amado obispo Israel Aravena, y oro por el honorable directorio. Deseo, mi Dios Altísimo, que usted les dé una clara dirección para seguir desarrollando la labor que usted les ha encomendado, tanto en su vida espiritual, personal, familiar y en la eclesiástica.

Oro por los trabajadores de la salud, porque en estos tiempos, Señor, ellos necesitan su protección y su cuidado por la labor que hacen a diario con tantos contagios y enfermedades. Cuídeles, mi Señor. Pedimos que usted esté colocando una bendición especial en ellos, desde la más alta eminencia hasta el más pequeño trabajador.

Bendiga, mi Señor, las autoridades civiles de mi país. Oro por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Bendiga, mi Señor, las autoridades de la comuna; oramos, Señor, por el alcalde y por su equipo de trabajo. Pongan ellos, Señor, el querer como el hacer, para que estén atentos a las necesidades urgentes de nuestra comuna.

Bendiga, mi Señor, toda autoridad de beneficencia que hay en nuestra comuna. Pido muy en especial, mi Señor, por las beneficencias que existen en la comuna y muy en especial por bomberos y carabineros, ya que esta última institución arriesga su vida en cada procedimiento. Confiamos que usted, Señor, bendice grandemente la audiencia del programa y rogamos que así sea, que su Espíritu Santo sea quien esté en la dirección de este programa.

Reciba usted, mi Dios Altísimo, la honra, la gloria y la alabanza a través de nuestro eterno y bendito Salvador Jesucristo. Amén y Amén. Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria a Dios para siempre.

Celebración del Día de la Madre

Damos muchas gracias a nuestro eterno Dios por este día, porque este es un día muy especial para las hermanas de la iglesia. A través de este programa, les saludamos en este día, el Día de la Madre.

En esta celebración de hoy, el pastor Luis Riquero Novoa, pastor gobernante de la Iglesia Pentecostal de Chile aquí en Paine, saluda a las hermanas en este día tan especial. Queremos saludarle a todas recordando que las madres nos unen. La madre es la que sigue el signo de la familia, es quien más introduce en el camino de la familia.

Testimonio de fe

Fe y en el amor al Señor con su presencia, palabras y testimonios de vida.

Agradecimiento

Gracias por mantenerse siempre dispuesto a estar en la vida.

Saludo del día

Estábamos en el saludo del día…

Reconexión del programa

Nuevamente volvemos a conectarnos ya que ha habido una falla de internet. Estábamos saludando a través del programa a…

Dificultades técnicas

A las mamás. Pero resulta que hubo un desperfecto, pero ya creyendo…

Saludo al Día de la Madre

Nuevamente intentamos conectarnos a través del programa La Voz Pentecostal. Ya es posible que a estos momentos estemos saliendo al aire. Estábamos saludando a las madres en este día tan especial que se conmemora en nuestro país, en esta larga y angosta faja de tierra.

Queremos saludarles a todas recordando que las madres nos unen. La madre es el signo de la familia, quien nos introduce en el camino de la fe y en el amor al Señor con su presencia, palabra y testimonio de vida.

Gracias por mantenerse siempre atenta al devenir de los hijos, dispuesta al sacrificio por ellos, a reír, a llorar con cada uno y a entregar una caricia acogedora. Bajo toda circunstancia y con todo el corazón, el Señor sabrá recompensar este don de entrega generosa, como también los desvelos ofrecidos por sus hijos y familia.

Proverbios 31:26 — Cuando habla, habla con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor.

Dios les bendiga siempre. Hago extensivo este saludo de nuestro pastor Luis Riquero Novoa, pastor gobernante de la iglesia de Paine. Dios bendiga en este día a todas nuestras hermanas, muy en especial a las hermanas que son mamitas en la iglesia. Dios les bendiga grandemente.

Pan de Vida: El Dios Verdadero

Ya tenemos la bendición de poder volver a que usted nos sintonice. Una de mis hijas en casa hizo posible arreglar el desperfecto y ya tenemos nuestro Pan de Vida, donde Dios siempre nos habla a través de su palabra.

Génesis 32:28 — Has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.

Dios nos habla hoy 10 de mayo. Nos enteramos que hay dioses robados. A Raquel, la esposa de Jacob, le habían robado una figura de madera, un dios doméstico. Cuando los oficiales de la policía la llamaron para identificarlo y le preguntaron: «¿Este es tu Dios?», ella respondió con tristeza: «No, mi Dios es uno mucho más grande y hermoso».

La gente siempre ha intentado darle forma a su concepto de deidad con la esperanza de hallar protección con un Dios fabricado. Raquel hurtó los ídolos de su padre al huir con Labán, pero Dios tenía su mano protectora sobre Jacob.

Más adelante, Jacob luchó toda la noche con un varón. Seguramente entendió que su oponente no era un mero humano, porque al amanecer insistió: «No te dejaré si no me bendices». Jacob llamó a aquel lugar Peniel, que quiere decir el rostro de Dios, porque dijo: «Vi a Dios cara a cara y fue librada mi alma».

Este es el único Dios verdadero, infinitamente más grande y hermoso que cualquier cosa que Raquel podría haber imaginado; no se puede tallar, robar ni esconder. Sin embargo, como Jacob descubrió aquella noche, es posible acercarse a Él.

Jesús enseñó a sus discípulos a llamar a este Dios «Padre nuestro que estás en los cielos» como una regla de oro para orar. Nosotros podemos ir confiadamente ante el trono de su gracia pidiendo ayuda, porque los humanos siempre estamos pidiendo ayuda al Señor.

Le podemos decir: «Padre, ayúdame a entender cabalmente cuán grande Tú eres», y el Señor se lo va a hacer entender, como se lo dio a entender a Jacob cuando luchó con el ángel hasta clarear el alba.

Usted en estos tiempos, ¿cómo puede describir a Dios? Nuestras propias ideas pueden ser limitadas, pero el Señor es ilimitado. Aunque Raquel robó esos dioses, todo tiene sus consecuencias. Dios mostró su poder con Jacob, quien era inocente, en aquel lugar tan especial llamado Peniel.

Jesús nos enseña a ir confiadamente ante el trono de su gracia a través de la oración. El «Padre nuestro» es el comienzo para reconocer dónde está Dios y dónde está su Hijo, sentado a la diestra del Dios Todopoderoso, desde donde descenderá con gran poder y gloria.

El Gozo de la Resurrección

En el Santo Evangelio según San Juan, capítulo 20, versículo 16, dice que volviéndose María, le dijo: «Raboni». Esto quiere decir Maestro. María Magdalena llegó a la tumba de Jesús, lloró y descubrió que su cuerpo no estaba. Alguien apareció y le preguntó por qué lloraba, pero ella no lo conoció hasta que él la llamó por su nombre: «María».

Su reacción expresa el gozo que siempre tienen los creyentes en Jesús en la mañana de la Pascua, al conocer a nuestro Cristo resucitado que conquistó la muerte. Alabamos a Jesús por haber dado ese paso supremo en un amor sacrificial por ti y por mí.

Debemos agradecerle y decirle: «Querido Jesús, gracias porque usted me conoció y me amó tanto, muriendo en la cruz». Pero alabamos al Dios de la vida porque resucitó a su Hijo, a nuestro eterno y salvador Jesucristo.

Usted que está en la sintonía de la radio, ¿qué siente al saber que Jesucristo resucitó y que usted conoce su nombre? ¿Cómo puede conocerlo mejor? Hay dioses robados que no tienen ningún acto de ayuda para nosotros, pero hay un Dios que mandó a su Hijo y ese Hijo venció a la muerte.

Como Él venció, hoy día nosotros podemos vencer. Un día los que duermen en el corazón de la tierra serán levantados para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Nuestro anhelo es que nos levantaremos para recibir a Cristo que viene en las nubes con una escolta de ángeles a levantar su iglesia.

Datitos y Consejos del Hogar

Llegamos al momento de los datitos y consejos para solucionar los problemitas que a veces se presentan. Por ejemplo, cuando nos clavamos una astilla en el pie, la mano o los dedos. Si no la puede extraer, puede mezclar agua con bicarbonato de sodio para hacer una pasta, aplicarla en el área hinchada, cubrirla con un parche curita y dejarla hasta el día siguiente; la astillita saldrá naturalmente.

Para tener parrillas relucientes después de un asado en familia, use bicarbonato de sodio. Debe limpiar la parrilla correctamente, dejar que se enfríe, frotar suavemente con bicarbonato y quitar la suciedad con un cepillo.

Para limpiar el quincho o los muebles del patio que han quedado descuidados por el frío, haga una mezcla de bicarbonato de sodio y agua. Con esto puede limpiar fácilmente la suciedad acumulada en la grasa y mantener los muebles listos para usar.

Para que los cubiertos de acero recuperen su brillo, vierta agua hirviendo en una cacerola de aluminio y agregue una o dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Deje reposar los cubiertos en esta mezcla un rato y luego lávelos fácilmente.

Para sacar las manchas de café de la loza, rocíe bicarbonato de sodio en las tazas y deje reposar unos minutos. Luego, con un trapo de tela y una esponja sumergida en agua fría, frote el interior de las tazas.

Si tiene una picadura de insecto irritante, aplique una pasta de bicarbonato con agua y frote suavemente. El bicarbonato extraerá el líquido que dejan los bichitos en la piel y ayudará a aliviar la picazón.

Para blanquear los dientes, que es una tendencia hoy día, puede cepillarse con una pastita de bicarbonato con agua después de usar la pasta de dientes. Esto ayuda con la acumulación de placa y manchas superficiales.

Para los caballeros y damas que sufren irritación o cortes al afeitarse, puede aplicar con una bola de algodón una mezcla de agua y bicarbonato de sodio en el área irritada para aliviar el malestar y el enrojecimiento.

Sugerencia Culinaria: Osobuco a la Cerveza

Les sugerimos preparar osobuco a la cerveza. Necesita: cuatro a seis rodajas de osobuco de ternera, una cebolla grande en cubitos, dos zanahorias medianas en rodajas, dos tallos de apio picado finamente, dos dientes de ajo picado, tomates maduros pelados y picados, una lata de cerveza de 500 ml, 500 ml de caldo de carne, dos hojas de laurel, una ramita de romero fresco, harina, sal y pimienta al gusto.

Primero, enharine ligeramente las rodajas de osobuco sacudiendo el exceso. En una olla grande con aceite y mantequilla a fuego medio-alto, selle la carne por cada lado hasta que esté dorada, luego retire y reserve.

En la misma olla, sofría la cebolla, la zanahoria, el apio y el ajo hasta que estén tiernos. Agregue los tomates picados y cocine unos minutos. Incorpore la cerveza y permita que se reduzca ligeramente para que los sabores se mezclen.

Regrese el osobuco a la olla y añada el caldo de carne. Reduzca el fuego a medio, tape la olla y cocine lento durante aproximadamente dos horas o hasta que la carne esté tierna y se desprenda del hueso. Verifique el nivel de líquido y agregue más caldo si es necesario.

Una vez tierno, retire la carne y coloque la salsa nuevamente en la olla a fuego medio hasta que espese. Ajuste la sazón con sal y pimienta. Sirva el osobuco bañado en salsa, acompañado de puré de papa o el acompañamiento de su elección.

Ilustración de Osobuco a la cerveza

Receta del día

Osobuco a la cerveza

  • 4 a 6 rodajas de osobuco de ternera
  • 1 cebolla grande cortada en cubitos
  • 2 zanahorias medianas peladas y cortadas en rodajas
  • 2 tallos de apio picado finamente
  • 2 dientes de ajo picado
  • Tomates maduros pelados y picados
  • 1 lata de cerveza (500 ml)
  • 500 ml de caldo de carne
  • 2 hojas de laurel
  • 1 ramita de romero fresco
  • Harina (para enharinar)
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto
  • Aceite
  • Mantequilla

Preparación

  1. Enharine ligeramente las rodajas de osobuco y sacuda el exceso.
  2. Caliente aceite y mantequilla en una olla grande a fuego medio-alto.
  3. Selle el osobuco por cada lado hasta que esté dorado, retire la carne de la olla y resérvela.
  4. En la misma olla, sofría la cebolla, la zanahoria, el apio y el ajo hasta que estén tiernos y dorados.
  5. Agregue los tomates picados y cocine unos minutos hasta que se ablanden.
  6. Incorpore la cerveza y permita que se reduzca ligeramente durante unos minutos.
  7. Regrese el osobuco sellado a la olla y añada el caldo de carne.
  8. Reduzca el fuego a medio, tape la olla y cocine a fuego lento durante aproximadamente dos horas o hasta que la carne esté tierna.
  9. Verifique el nivel de líquido durante la cocción y agregue más caldo si es necesario.
  10. Retire el osobuco cuidadosamente y colóquelo en un plato.
  11. Cocine la salsa restante a fuego medio hasta que reduzca y espese.
  12. Ajuste la sazón con sal y pimienta.
  13. Sirva el osobuco bañado con la salsa, acompañado de puré de papa o el acompañamiento de su elección.

Una Relación Estrecha

Vamos a relacionarnos con las Sagradas Escrituras. Tomamos la Biblia en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

1 Tesalonicenses 2:20 — Pues vosotros sois nuestra gloria y nuestro gozo.

Amado Dios, le damos muchas gracias por la bendición de relacionarnos con su palabra bendita. Oro para que usted traiga a mí la revelación divina, use mis labios y tome el control de mi vida para administrar su palabra, para que sea bendecida en quienes la escuchen. Ponga en mí una unción especial para que su palabra corra y sea glorificada. En el nombre de Cristo Jesús, Amén.

El título de la palabra es «Una relación estrecha». Hablamos de la fe cristiana, que nos provee de un ambiente especial donde se dan relaciones estrechas y duraderas. Es un misterio de intimidad que crea lazos perdurables entre personas diversas, porque poseen una base común: se encontraban en la misma condenación, pero Dios los ha alcanzado con su misericordia.

El apóstol San Pablo, en el versículo 17, estaba ansioso por volver a ver a los hermanos de Tesalónica. Según el libro de los Hechos, Pablo y Sila tuvieron que partir de forma abrupta, lo que creó un deseo humano muy fuerte de reunirse con los suyos.

En el versículo 18 dice que quiso ir más de una vez, pero Satanás se lo impidió. No es que el poder del maligno llene la vida del creyente, pero hay que reconocer que algunas cosas no funcionan. Como declara Efesios 6:12, nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados y potestades en regiones celestes.

Se le atribuye a Martín Lutero la frase: «Si no crees en el demonio es porque nunca has tratado de resistirle». Creemos que Cristo ganó la victoria sobre el mal, pero reconocemos que hay fuerzas espirituales que a veces obstruyen los propósitos. Pablo no se lamenta, sino que reconoce a esos hermanos como su esperanza, gozo y corona de gloria.

En el capítulo 3, versículo 3, afirma que nadie se inquiete por las aflicciones, porque para esto hemos sido destinados. Raro suena este lenguaje hoy, cuando en muchos púlpitos se predica que el creyente no sufrirá si tiene fe, o que el sufrimiento es una purificación de pecados. No es así; las aflicciones son parte necesaria de nuestro caminar cristiano, pero Jesús, el buen pastor, camina a nuestro lado en el valle de sombra.

El versículo 8 habla de estar firmes en el Señor. Es un ejemplo de vida solidaria y de compartir, donde no hay espacio para la vida aislada o egoísta. El crecimiento de esos hijos espirituales consolaba el espíritu de Pablo.

Nuestra generación hoy recibe un mensaje distinto a través de los medios: la idea de la competencia, de viajar solo en pos del dinero e ignorar a los demás. Muchos niños, jóvenes y adultos se inclinan ante el altar de la ambición, creyendo que solo existen ellos.

La relación estrecha entre cristianos permite encontrar contentamiento al ver a otro crecer en la fe, sin exigir recompensa material. La clave es el amor de Dios derramado en los corazones. Vivimos en una sociedad de autosatisfacción donde los hijos ven a los padres solo como proveedores y en las relaciones sentimentales solo esperan alguien que los haga felices.

Pablo, en cambio, ora intensamente para ver el rostro de sus hermanos y ayudar a completar lo que les falta en la fe. Si usted ha vivido equivocado, es tiempo de reflexionar. Las decepciones no justifican una actitud cínica. Aunque haya pastores o iglesias que se desilusionen, el auténtico Jesucristo sigue anunciando la buena noticia de fe y esperanza.

Amado Dios, gracias por oír su palabra, porque nuestra fe es aumentada. Usted nos ha hablado al corazón en este día tan especial. Oro para que su palabra haya sido glorificada en muchas vidas.

Peticiones de Oración

Intercedemos por los enfermos y por quienes padecen enfermedades incurables donde el médico no da esperanza, pero para el Señor siempre hay esperanza. Pedimos sanidad divina para el pastor Florindo Márquez, pastor de nuestra iglesia en el monte; para el pastor Julio Roja, que está hospitalizado; para la pastora Bernardita Espinosa de la iglesia de Coltauco; para el hermano José Silva; y pedimos un milagro para el hermano José David Videla para que pueda ponerse de pie. Oramos por la hermana Teresita Flores, sus pastores, su vecina y su hija Pamela Larcon Flores. Pedimos por la hermana Laura Senjo, la hermana Nora Senjo, el hermano Eduardo González por su vista, y por el hijo del hermano Jimmy por liberación. Oramos por la hermana Rosita Veloso, la hermana Elena Reyes, el hermano Ignacio Toro, el hermano Miguel Torres, la hermana Teresita Reyes y el hermano Eliseo Muñoz. Pedimos liberación para Rodrigo Romero Asenjo, el vecino Luis Orellana y el nieto del hermano Miguel Torres. Oramos por la restauración del hermano Dagoberto Roa, quien ya fue operado y está en su hogar. Pedimos sanidad para la hermana Teresita Molina, su matrimonio y familia; liberación para Claudia Silva; sanidad para el hermano José Martínez; y por René Fuentes Oliva por problemas de matrimonio y familia. Pedimos que el Señor una a las familias.

Nos apropiamos de la promesa que el Señor le hizo a Moisés: «Dile a mi pueblo que obedezcan a mi mandamiento y a mi voz y ninguna enfermedad llegará a ellos porque yo soy Jehová tu sanador». Pedimos que los enfermos sean sanados para la gloria de su nombre en el nombre de Jesús, Amén.

Despedida

Damos muchas gracias a nuestro Dios Altísimo por su bendita palabra. Estamos llegando al término de este programa. Agradecemos a usted por haber estado en sintonía, a pesar de que algunas semanas estuvimos ausentes por problemas de internet. La gloria es para el Señor que hoy pudimos conectarnos.

Nos despedimos de usted. Dios mediante, mañana volvemos con un nuevo programa a la misma hora. Mientras tanto, Dios le bendiga.

Saludos a las madres

Un saludo de acá de la casa de nuestro pastor Riquero a todas nuestras hermanas de la iglesia que son mamitas y que a esta hora están agasajándole sus hijas, sus hijos, el esposo.

Yo les deseo las más ricas bendiciones de parte del Señor y que tengan un día muy lindo, tanto en la familia como en la presencia del Señor.

Que más tarde nos podamos ver en la alabanza en la iglesia, alabando al que vive y reina para siempre. Dios les bendiga a las mamás de la iglesia, grandemente.