La Voz Pentecostal

Oración de gratitud y bendición en La Voz Pentecostal

· 9 min

Gladia Romero Toledo conduce un espacio de reflexión y fe dedicado a la comunidad. Usted encontrará en este episodio una serie de oraciones por la salud, la familia y las autoridades civiles y eclesiásticas.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti y no quieres tú venir. Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.

Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la radio Abigail dirige este programa su hermana en Cristo Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración de inicio

Amado Dios, le doy las infinitas gracias por este regalo, por este maravilloso día, porque me da vida, salud y fuerza, me guía, me bendice y llena mi existencia con su hermosa presencia. En este día lo estoy viviendo con mucha esperanza, con alegría, dando cada instante lo mejor de mí, haciendo siempre mi trabajo con amor, con dedicación, compartiendo siempre con mis hermanos y siguiendo su palabra.

Gracias, Dios Altísimo, por escuchar mis oraciones y por todas las cosas maravillosas que me da, porque me sostiene con sus manos para que no me alcance la envidia ni la prueba. Usted llena mis días con su alegría, porque confío, Señor, abiertamente en su palabra bendita.

Le doy gracias, mi Señor, por mi amada familia, por nuestros hermanos y hermanas en Cristo, que son la familia especial, por nuestros amigos y por nuestros vecinos. De esta forma nos ponemos en sus manos pidiendo siempre que esté presente en nuestros planes, impartiendo siempre su bendición a todos.

Sabemos, mi Dios, que es usted quien nos sostiene; si camino firme y confiada es porque me sostiene con sus manos victoriosas, porque si caigo usted me levanta y siempre me perdona. Soy imperfecta, pero su gracia me ha sostenido, porque usted, mi Dios, está conmigo.

Reconozco que el sol sale para todos, pero la sombra del Omnipotente es para quien decide estar al abrigo del Altísimo. Consagro este día delante de su presencia y pido ser conducida para que lo que haga sea de su agrado.

Bendíganos, Señor, a todos en su nombre, porque a través de su nombre podemos declarar cielos abiertos, porque usted es quien abre puertas para recibir la bendición. Deseamos siempre todo lo bueno y que la paz repose en nuestro país y en nuestra comuna.

Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que en estos momentos hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas, esperando ser sanados, ser tocados con el toque de su poder sanador. Ruego que su misericordia se haga manifiesta y llegue a sus vidas para que ellos reciban la sanidad.

Gracias porque su misericordia es nueva cada mañana, porque cubre nuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria. Gracias, Señor, porque tengo un techo que cobijó mis sueños; oro dándole gracias por el agua, por el vestuario, por el calzado y por el pan que usted pone en mi mesa.

Oro, Señor, por los matrimonios, por la unidad de la familia, por los jóvenes que son presos de tantas adicciones. Oro por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas.

Oro por la casa de la viuda y del huérfano para que siempre haya sustento. Oro por los presos para que haya apertura de la cárcel.

Oro, mi Señor, por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Israel Aravena, y por el honorable directorio de nuestra iglesia.

Oro, Señor, por las autoridades civiles de mi país, por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Bendiga usted, mi Señor, las autoridades civiles de nuestra comuna, muy en especial por el alcalde, para que en su gestión administrativa usted, Señor, le guíe y le conduzca en bendición.

Bendiga usted, mi señor, las instituciones que hay en nuestra comuna por esta noble labor que hacen, por ejemplo, con los ancianos; oro por bomberos y por carabineros, institución que arriesga su vida en cada procedimiento.

En su nombre bendecimos, Señor, la audiencia de este programa pidiendo siempre que el Espíritu Santo sea quien esté en la dirección. Nos ponemos en sus manos a través del Espíritu Santo para ser usados para la gloria de su nombre.

Reciba usted, mi Dios, toda la honra, la gloria y la alabanza en el nombre que es por sobre todo nombre, en el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén y amén. Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria a Dios para siempre.

Actualidad del programa

Damos muchas gracias a nuestro Dios por estar con nosotros nuevamente juntos a través del programa. Por algunos días no lo habíamos podido hacer porque estábamos sin internet, pero ahora ya, gracias a mi Señor y a mi nieto que vino y pudo solucionar el problema el día de ayer.

Ayer ya era tarde para poder nuevamente hacer el programa, pero hoy día es la hora oportuna que nos bendice el Señor para estar juntitos y juntitas a través de las ondas radiales de Radio Abigail.

Como siempre, comenzamos este programa con nuestro pan de vida, con nuestro pan diario que nos trae el Señor. Ya han transcurrido algunos minutos, son las 11:15 y tenemos este tema tan especial que nos ha acompañado los días que hemos podido hacer el programa: la unión con Cristo.

Bendición del Señor

Esperando este momento en que el Señor nos pueda bendecir.

Pan de Vida

Comenzamos el programa con nuestro Pan de Vida, el cual hoy día nos permite encontrar en el libro de Primera Edad.