La Voz Pentecostal

El servicio al prójimo y la fidelidad de Dios

· 58 min

Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la importancia de servir a los demás siguiendo el ejemplo de Jesucristo. Usted encontrará también consejos prácticos para el hogar y reflexiones bíblicas sobre la fe y la sanidad.

Bienvenida y Oración Inicial

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti y no quieres tú venir. Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo, y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos del programa que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.

Amado Dios, hoy le doy muchas gracias por haberme permitido despertar y experimentar un nuevo día, rodeada de mi familia, y disfrutar de las bendiciones que por su amor usted me permite disfrutar, por ser mi amigo constante, mi refugio en momentos de necesidad y ser mi proveedor en todo momento. Confío en que usted es quien guía mis pasos y que me muestra siempre el camino correcto a seguir.

Pido fortaleza para enfrentar cada desafío, fe para mantenerme firme en momentos de dificultad y sabiduría para tomar buenas decisiones. Que mi corazón sea noble y mi mente se llene de entendimiento para actuar de acuerdo a sus designios. Encomiendo este programa en sus manos amorosas.

Gracias porque hoy me da la oportunidad de ver este día con los ojos de mi alma, porque usted me ha dado el privilegio de darme vida, de amar, de respirar, de caminar, de sentir, de tocar, de saborear, ver y leer su bendita y santa palabra. Oro para que en su santa voluntad se cumpla, porque es bello despertar cada día con la certeza de que usted, mi Señor, cuida de mí y me lleva por camino de bendición.

Usted ha actuado en mi vida dándome mi familia. Señor, dándole gracias a esta hora porque tengo un techo que cobija mi sueño, porque tengo agua, calzado, vestuario y el sustento diario, porque usted pone pan en mi mesa. Me entrego en sus manos, porque toda experiencia que viva tiene una razón de ser, buscando siempre mi crecimiento espiritual.

Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que a esta hora hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas; dele usted, mi Señor, la sanidad tan deseada. Oro por los que se sienten marginados, presos de muchas adicciones, por los matrimonios, por la unidad de la familia, por los niños para que usted los proteja y por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro por la casa de la viuda y del huérfano, y para que haya apertura de los presos de la cárcel.

Pero por sobre todo, por misericordia, sane nuestra tierra, porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada. Oro, Señor, por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por mi amado obispo Israel Aravena y por el honorable directorio; deseo con todo mi corazón que usted les dé una clara dirección para continuar desarrollando la labor que usted les ha encomendado.

Oro por las autoridades civiles de nuestro país, por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Oro por las autoridades civiles de nuestra comuna, ya que ellos tienen en sus manos la gestión administrativa, para que usted ponga en ellos la capacidad de solucionar los problemas y las necesidades más urgentes. Pido una especial bendición para la audiencia de este programa y le doy a usted, mi Señor, toda la honra, la gloria y la alabanza por medio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Él es el que pagó el precio de mi pecado. Gracias porque fue tan grande la bendición recibida, que si no hubiese sido por el Señor, no sé si ni siquiera existiríamos. Le doy gracias, mi Dios Altísimo, por este gran amor que usted ha manifestado dándonos a nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Reciba usted nuestra alabanza a través de Cristo Jesús, mi Salvador. Amén y amén.

Pan de Vida

Damos muchas gracias a nuestro Dios porque nos permite nuevamente tener la oportunidad de juntarnos a esta hora a través de las ondas radiales de esta emisora Abigail. Comenzamos el programa con nuestro pan diario. Inmediatamente tenemos la lectura de nuestro pan de vida para este día. Como tarea, los invito a leer en la tranquilidad de su casa el Evangelio según San Juan, capítulo 13, versículos 3 al 15.

Pero hoy día nuestro pan de vida viene a través del Santo Evangelio según San Mateo capítulo 20, versículo 28, que leo en el nombre del Señor:

Mateo 20:28 — El Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir.

Dios nos bendice dándonos el desafío de servir. Hubo un niño de 13 años que aceptó el desafío de servir a otro; su mamá había oído la historia de un hombre que invitaba a chicos a cortar el césped gratis en 50 lugares durante las vacaciones de verano para ayudar a personas mayores, madres solteras y discapacitados. El objetivo era enseñar la importancia de la ética laboral y la retribución a la comunidad. A pesar del calor, este joven decidió asumir el desafío y ayudar.

El desafío de servir también alcanza a los creyentes en Jesús. La noche antes de morir por la humanidad, Jesús cenó con sus amigos. Sabía perfectamente sobre el sufrimiento y la muerte que enfrentaría, pero igualmente se levantó, se ciñó una toalla y empezó a lavar los pies de sus discípulos. Les dijo que si él, el Señor y Maestro, había lavado sus pies, ellos también debían lavarse los pies los unos a los otros.

El siervo humilde es nuestro ejemplo; él ocupaba su tiempo en la gente, curó ciegos y enfermos, enseñó la buena noticia de su reino y dio su vida por sus amigos. Puesto que Cristo te ama, pregúntate a quién quieres servir esta semana. Dígale al Señor: “Dios, muéstrame de qué manera amar a otro como tú me amas”.

Lo más importante del amor y la compasión de Dios es haber sido perdonados de nuestros pecados. Ahora debemos usar esos dones y talentos que el Señor nos ha dado para servir a otros.

La Fidelidad de Dios

Durante esta semana, que es muy importante porque Dios nos ha mostrado su fidelidad, nos detenemos en las Sagradas Escrituras, en el libro de Jeremías capítulo 32, versículo 42, donde vemos la fidelidad futura. Su palabra nos dice:

Jeremías 32:42 — Traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos habló.

Sara perdió a su madre cuando tenía solo 14 años y poco después ella y sus hermanos se quedaron sin casa. Años más tarde, Sara trabajó duro para comprar una casa y darle a sus hijos un hogar estable que ella no había tenido. Invertir en una casa para la siguiente generación es un acto de fe hacia un futuro que aún no se ve.

Dios le dijo al profeta Jeremías que comprara un terreno antes de que los babilonios sitiaran violentamente Jerusalén. Tales instrucciones parecían sin sentido, ya que poco después todos los bienes serían confiscados. Pero Dios le prometió que, así como trajo el mal, también traería todo el bien. La inversión del profeta era una señal palpable de que Dios es fiel.

Aún en medio de un ataque terrible, el Señor prometió que la paz regresaría y que las casas volverían a comprarse y venderse. Hoy podemos confiar en la fidelidad de Dios y decidir invertir en la fe. Aunque quizás no veamos una recomposición terrenal en toda situación, tenemos la seguridad de que un día Él corregirá todo.

Si usted todavía no conoce esa fidelidad, dígale a Dios en oración que le ayude a confiarle su futuro. No hay nada que nos pueda separar del amor de Cristo. A través de Él podemos invertir a la luz de la restauración que Él nos promete, porque siempre nos promete lo bueno, lo agradable y lo perfecto.

Nuestro Refugio Seguro

No podemos dejar de mostrar lo grande que es el Señor, como lo vemos en el Salmo 16, donde el salmista dice en el primer versículo: “Manténme a salvo, oh Dios, porque a ti he acudido en busca de refugio”.

Sé que el Señor siempre está conmigo y no seré sacudido. Con razón mi corazón está contento y mi cuerpo descansa seguro. Es como un niño en las manos de su padre, como esa criatura indefensa que el padre toma en sus brazos y le da protección. Eso es lo que Dios hace: nos mantiene a salvo porque Él es el buen refugio.

Dios muestra su amor porque, aun siendo pecadores, Él murió por nosotros. Siempre hay un momento para acudir a Él cuando más lo necesitamos. El Señor nunca nos ha dicho que está “ocupadito”; siempre nos atiende con su mano de amor. Aunque imperfectos somos, el Señor siempre está con nosotros.

Consejos y Datitos para el Hogar

Vamos a entregarles algunos datitos y consejos que siempre buscamos como buenas dueñas de casa. Por ejemplo, el uso de la sal: es excelente para la picazón y el ardor causado por picaduras de abejas. También es recomendable esparcir sal para apagar una llama causada por aceite o grasas en la cocina.

Otro consejo es esparcir sal en el bote de la basura, debajo de la bolsa, y también dentro del horno, ya que tiene la capacidad de absorber la humedad y los olores. Para saber si un huevo es comestible, coloque un puñado de sal en un vaso con agua y agregue el huevo crudo; si el huevo flota, está malo, pero si se va al fondo, está bueno.

Nuestras abuelas también usaban sal en la puerta como repelente de hormigas, ya que el cloruro de sodio hace que se escapen y elimina sus nidos. Para quitar manchas de grasa de la ropa, utilice bicarbonato de sodio y champú; esparza la mezcla, deje actuar unos minutos y frote con un cepillo de dientes de cerdas suaves. Para ropa de color, reemplace el champú con lavaloza.

Si la mancha de grasa es fresca, cúbrala con harina por completo y deje actuar toda la noche. Si persiste, ponga jabón por 15 minutos y lave como de costumbre. Estos son datitos que nos sugirieron y que usaban nuestras abuelas.

Mi abuela siempre usaba hojas de laurel en el refrigerador. El laurel es una planta con virtudes curativas y aroma intenso que absorbe los malos olores. Colocar dos hojas de laurel en el refrigerador le librará de olores desagradables, recordando reemplazarlas una vez por semana.

Otras opciones para desodorizar el refrigerador sin costo son: un vaso con vinagre blanco en el compartimiento superior, pozos de café o un limón finamente rebanado. Así, cada vez que vaya a la cocina, no se encontrará con malos olores.

Sobre alimentación, la pechuga de pollo a la plancha aporta muchas proteínas y tiene poca grasa y calorías, por lo que ayuda a quemar grasa o subir músculos. El plátano mantiene el sistema digestivo en buenas condiciones, ayuda a controlar la presión arterial y da energía. La pera evita el estreñimiento, previene la osteoporosis y ayuda a bajar de peso.

El atún en agua es el mejor alimento para marcar los músculos y llevar una dieta balanceada, especialmente para quienes hacen gimnasia o corren; recuerde comprarlo en agua y no en aceite.

Para mantener el pan fresco y evitar desperdicios, guárdelo en una bolsa de tela de algodón, no de materiales sintéticos, ya que el algodón regula mejor la humedad. También puede guardarlo en una caja hermética con un trozo de manzana cortado por la mitad, pero recuerde lavar muy bien la manzana por los químicos que trae.

Otras opciones para el pan son añadir un tallo de apio, una papa o un terrón de azúcar. También puede envolverlo en un paño de cocina grueso y guardarlo a temperatura ambiente. Otra opción económica es congelarlo: corte el pan, colóquelo en bolsas para congelar y sáquelo horas antes o métalo al horno unos minutos. Recuerde elegir pan fresco y no volver a congelar por higiene.

Sugerencias de Cocina

Después de comer mucha carne, prefiera tener unos días para desintoxicarse comiendo verduras. Les sugiero el choclo al horno para 6 personas. Necesita: 2 tazas de choclo picado, 2 huevos batidos, media cucharadita de sal, una taza de pimiento verde picado, media taza de miga de pan, dos cucharadas de manteca y tres cuartas tazas de leche.

Mezcle el choclo con el huevo, la sal y el pimiento. En un molde enmantecado, coloque una capa de la mezcla, cubra con un cuarto de taza de miga de pan y una cucharada de manteca. Repita con otra capa de mezcla y el resto de la manteca y miga. Por último, agregue la leche y lleve al horno suave por media hora. Sirva caliente.

También sugiero un estofado de verduras para 6 personas. Necesita: un tarro de salsa de tomate con cayena, cuatro cebollines, dos zapallos italianos chicos, una zanahoria pelada, una y media taza de choclo, una taza de porotitos verdes, un brócoli trozado y una cucharada de mantequilla.

Corte las verduras en trozos pequeños, colóquelas en una olla y revuelva con la mantequilla por unos minutos. Agregue un tercio de taza de agua y cocine 10 minutos. Añada la salsa de tomate con cayena, deje a fuego suave por cinco minutos más, revolviendo siempre, y sirva acompañado de pollo o carne frita.

Ilustración de Choclo al horno

Receta del día

Choclo al horno

  • 2 tazas de choclo picado
  • 2 huevos batidos
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 taza de pimiento verde picado
  • 1/2 taza de miga de pan
  • 2 cucharadas de manteca
  • 3/4 tazas de leche

Preparación

  1. Mezcle el choclo con el huevo batido, la sal y el pimiento verde picado.
  2. Enmanteke un molde y coloque una primera capa de la mezcla.
  3. Cubra esa capa con un cuarto de taza de miga de pan y una cucharada de manteca.
  4. Añada otra capa de la mezcla y cubra con el resto de la manteca y la miga de pan.
  5. Vierta la leche sobre la preparación.
  6. Hornee a fuego suave durante media hora.
  7. Sirva caliente.

La Palabra de Dios: El Más Grande

Vamos a abrir nuestras Biblias en el libro de Hebreos, capítulo 3, versículo 4. Leo la palabra de nuestro Dios en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo:

Hebreos 3:4 — Toda casa es hecha por alguien, pero el que hizo todas las cosas es Dios.

Amado Dios, le doy muchas gracias por esta oportunidad de tener su palabra leída. Oro para que el Espíritu Santo traiga a mí la revelación divina, usando mis labios para la gloria y la honra de su nombre, poniendo en mí esta unción para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Amén y amén.

El título de hoy es “El más grande”. En la literatura y el cine usamos este término para personas que sobresalen, especialmente en el deporte. Pero la carta a los Hebreos habla de Cristo Jesús, quien es fiel al que lo constituyó, y es estimado digno de mayor gloria que Moisés.

Moisés fue fiel como siervo en la casa de Dios, pero Cristo, como Hijo, es sobre su casa, y sobre esa casa somos nosotros. Jesús es superior a Moisés, el líder y héroe nacional para los judíos, receptor de los diez mandamientos. Jesús es el más grande.

En el siglo XXI, muchos consideran a Jesucristo solo como una buena persona o un idealista. Pero en Hebreos se le llama “apóstol”, que significa “el enviado”, un embajador de Dios. También se le llama “sumo sacerdote”, que en latín es “pontífice”, constructor de puente entre el hombre y Dios.

El secreto de la superioridad de Jesús es que, mientras Moisés conocía un poco acerca de Dios, Jesús es Dios mismo. En tiempos de incertidumbre y actitudes guerreristas, Dios nos recuerda que la verdadera paz se logra únicamente por medio de Jesús y la salvación que Él nos da.

A diferencia de Moisés, que no entró a la tierra prometida, Jesús cumple sus promesas. Él no solo enseñó conceptos, sino que entregó su vida en sacrificio para que los que creen en él tengan vida eterna. Se presentó como el buen pastor.

Atención a este pasaje del evangelio según San Juan, capítulo 10, versículos 7 al 15:

Juan 10:7-15 — De cierto, de cierto os digo, yo soy la puerta de las ovejas. Todo el que antes de mí vinieron ladrones son y salteadores, pero las ovejas que oyeron… yo soy la puerta y el que por mí entrare será salvo. Entrará y saldrá y hallará pastos. El ladrón no vino sino a hurtar, a matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor y el buen pastor su vida da por las ovejas, pero el asalariado, que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye porque es asalariado y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas y las mías me conocen, así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y pongo mi vida por las ovejas.

Jesucristo puso su vida por lo suyo; fue a la muerte sabiendo que era la única manera de lograr la reconciliación de Dios con la criatura. Además, la resurrección probó que mantiene su poder para seguir obrando en la vida de los que le invocan y sirven.

Te invito a pedir perdón por tus pecados para que Dios tenga misericordia de ti. A lo mejor Dios está obrando en tu corazón ahora mismo, cambiando no solo tu manera de pensar, sino tu vida toda. Esta invitación no la hace Gladia Romero, es el Señor quien te invita.

Deseo que esta palabra viva y eficaz haya penetrado en tu corazón y esté haciendo vida hoy. Que Dios nos bendiga a todos. Amado Dios, le damos gracias por esta exhortación que nos ha llamado al perdón de nuestros pecados en aquel que dio su vida por nosotros, nuestro amado Salvador Jesucristo.

Peticiones de Sanidad y Oración

Ruego, Padre, que su palabra no deje de hacer efecto en las personas que la han escuchado y que usted se glorifique en los enfermos. Apelamos a la promesa que Dios le dijo a Moisés: “Dile a mi pueblo que si oyen la voz mía y obedecen mis mandamientos, ninguna enfermedad llegará a ella, porque yo soy Jehová, tu sanador”. Tomamos esa palabra y pedimos sanidad divina para quienes están en sus hogares.

Pedimos sanidad divina para nuestro pastor Héctor Arena, nuestro pastor Florindo Márquez, nuestra pastora Norma Martínez, nuestra pastora Mireia Reyes y la pastora de Coltauco. Oramos por el pastor que trabaja en la feria libre, quien tiene una bacteria en su cuerpo; que el Señor tenga misericordia y lo toque en sanidad divina.

Oro por sanidad para nuestro hermano José Silva; por Víctor Hugo González, pidiendo liberación del licor; por nuestro hermano José David Videla, pidiendo un milagro para que se ponga de pie; por mi hermana Teresita Flores, sus pastores, su vecina y su hija Pamela Larconflores por sanidad; por respuesta a la petición de sanidad de nuestra hermana Nora Senjo.

Oramos por mi hermano Eduardo González por sanidad a la vista; por el hijo de mi hermano Jimmy por liberación; por mi hermana Rosita Veloso por sanidad; por mi hermana Elena Reyes por sanidad, por su esposo Joaco Videla por sanidad y por su hija Débora Videla por sanidad.

Pedimos sanidad para mi hermano Ignacio Toro, mi hermano Miguel Torres, mi hermana Teresita Reyes, Luis Durán Palma, don Rado Milovich y mi hermana María Ivacache. Oro por Cristian Barro y por mi hermano Eliseo Muñoz; tenga misericordia de él y haga su voluntad, ya que está en estado grave.

Oro por Rodrigo Romero Asenjo por liberación, por mi vecino Luis Orellana por sanidad, por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad y por mi hermana Teresa Molina por sanidad del matrimonio y de la familia en general. Pedimos que usted se esté glorificando en sanidad divina para todos ellos y para quienes están en sintonía de la radio.

Nuevamente pedimos por la promesa hecha a Moisés para que su pueblo viviera sin enfermedad. Que usted ya haya obrado en ello para la gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén y amén.