La Voz Pentecostal

La paz en Dios y la misión de ser sal de la tierra

· 66 min

Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la confianza en Dios para hallar la paz y la importancia del amor sacrificial. Usted descubrirá el significado bíblico de ser la sal de la tierra para evitar el deterioro moral del mundo.

Bienvenida y Oración Inicial

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal, por los micrófonos de la radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo, y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM. Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida.

Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos y amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.

Amado Dios, hoy le doy muchas gracias por haberme permitido despertar y experimentar un nuevo día, rodeada de mi familia y disfrutando de las bendiciones que por su amor puedo tener día tras día. Gracias por ser mi amigo constante, mi refugio en momentos de necesidad y ser mi proveedor en todo momento. Yo confío en su guía y en su dirección; creo que usted guía mis pasos y me muestra el camino correcto a seguir.

Le pido la fortaleza para enfrentar los desafíos, fe para mantenerme firme en momentos de dificultad y sabiduría para tomar buenas decisiones. Que mi corazón sea noble y mi mente llena de entendimiento para actuar de acuerdo a su designio. Encomiendo este día y este programa en sus manos amorosas. Gracias porque hoy usted me da la oportunidad de ver este día con los ojos de mi alma, porque ya he tenido el privilegio de ver la grandeza de su amor a través de su creación.

Gracias, Padre, por todo lo que nuestros ojos ven creyendo que usted ha creado, y aun lo que nuestros ojos no pueden ver. Le agradezco, Señor, por este amor tan grande que usted ha tenido para esta humanidad. Gracias por la vida, mi Señor, porque a través de ella usted me permite amar, respirar, caminar, sentir, tocar, saborear, ver y leer su santa palabra. Oro para que en su santa voluntad se cumpla.

Es bello despertar cada día con la certeza de que usted, mi Dios, cuida de mí y me lleva por caminos de bendición. Usted ha actuado en mi vida dándome mi familia. Gracias porque tengo un techo que cobija mi sueño, agua, calzado y vestuario, y porque usted me sustenta día tras día. Entrego en sus manos toda experiencia que viva, porque todo tiene una razón de ser buscando siempre nuestro crecimiento espiritual.

Peticiones de Oración

Oro, Señor, por los enfermos que luchan a diario en una sala de hospital, en una clínica o desde sus casas, para que reciban la sanidad. Oro por los que se sienten marginados, presos de muchas adicciones, jóvenes y no tan jóvenes que sufren ansiedades y recurren a cualquier sustancia; oro para que usted saque todas esas adicciones y puedan llegar a la casa del Padre. Oro por los matrimonios, por la unidad de la familia, por los niños para que usted los proteja, por los abuelos y abuelas olvidadas, por la casa de la viuda y del huérfano, y por la apertura de los presos de la cárcel.

Sane nuestra tierra porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada; solo usted puede poner su mano sobre ella y curar sus heridas. Oro por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por mi amado obispo Israel Aravena, para que usted le bendiga juntamente con el honorable directorio de nuestra iglesia, dándoles una clara dirección para continuar la labor encomendada. Oro por las autoridades civiles de mi país, por el gobierno que nos gobierna y por las autoridades civiles de nuestra comuna, para que actúen conforme a las necesidades que tiene nuestra comunidad.

Oro por la audiencia del programa, pidiendo una especial bendición para ellos y para sus familias. Le doy, mi Señor, toda la honra, la gloria y la alabanza por medio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, quien pagó el precio de mi pecado y el de toda la humanidad. Gracias, mi Señor amado, porque usted es tan bueno que sacrificó lo más apreciado para que pudiésemos tener acceso a la salvación. Había una deuda pendiente y no podía ser un hombre mortal común quien la pagara, sino solamente el Hijo de Dios. Él estaba equipado para pagar el pecado de esta humanidad y ese pago ya fue hecho.

El Pan de Vida

Damos muchas gracias a nuestro Dios porque estamos nuevamente juntos. Ayer fue imposible salir al aire porque el internet es muy malo aquí en mi casa, pero hoy día, gracias a mi Dios altísimo, no tuve problemas. Ya tenemos con nosotros nuestro pan de vida. Hemos comenzado un nuevo mes, el mes de abril, y el Señor tiene para nosotros la bendición de su palabra, que a veces es difícil leer por los quehaceres del día a día, pero el programa se la trae a usted.

Este pan de vida para el día de hoy lo tenemos en el libro de Isaías, capítulo 26, versículo 3.

Isaías 26:3 — Tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado.

Dios nos invita a descansar tranquila y tranquilo en Él. Hay una investigación que demostró que en las UCI, donde es muy difícil dormir en paz debido al ruido y la iluminación, el uso de máscaras y tapones favorecía el descanso. Pero, ¿cuando nuestro mundo se tambalea, cómo podemos encontrar descanso? La Biblia es clara: hay paz para los que confían en Dios pese a las circunstancias.

Isaías escribió sobre el futuro del pueblo de Israel, que serían restaurados después de tiempos difíciles. Vivían seguros porque sabían que Dios los protegía y que Él estaba obrando a su beneficio. Dios puede darnos paz y tranquilidad hoy, tal como se la dio a su pueblo en el pasado, porque Dios ha sido fiel. Podemos descansar en la seguridad de su amor y poder.

Podemos decirle: «Querido Dios, confío en ti». Él nos conoce y sabe si confiamos o no. Tenemos la seguridad de que Él nos guardará en completa paz. Esta tranquilidad solo la da el Señor y podemos pedirla si no la tenemos. Aunque tengamos amenazas abrumadoras, debemos confiar en la poderosa palabra de Dios que se hace realidad en nuestra vida.

El Amor Sacrificial

Comenzamos un nuevo mes con una nueva visión de ir adelante, y el tema que hoy comienza es el amor por todos. Todos quieren ser realmente amados y respetados. Este mes exploraremos la naturaleza del amor sacrificial de Dios, que es el vínculo de valor y de identidad como hijos suyos. ¿Qué es el amor? Cuando se le preguntó a un grupo de niños, algunos respondieron que significa que todos tengan una familia, o contaron cómo un abuelo con artritis ayuda a su abuela a pintarse las uñas de los pies.

Este dulce ejemplo de sacrificio trae a la memoria que Jesús, sabiendo que no estaría mucho tiempo con sus discípulos debido a su arresto y crucifixión, tomó una toalla, se la envolvió en la cintura y comenzó a lavar los pies de los discípulos. Pedro reaccionó con espanto, pero Jesús le enseñó que si el Señor y Maestro había lavado sus pies, ellos también debían lavarse los pies los unos a los otros. Después de enseñar durante tres años, Jesús entregó su vida por nuestros pecados.

Entonces, ¿cómo aprendemos a dar el amor sacrificado? Empecemos pidiéndole a Dios que nos guíe. Debemos mantener los ojos y el corazón abiertos a los que nos rodean: ayude a alguien con un proyecto, llévele comida a un desconocido o a un vecino, ore por alguien que quizás no le interese demasiado. Haga el bien, porque ese es el amor que nos ha entregado el Señor.

Reflexión de Semana Santa

En esta semana, que es la Semana Santa, todo el mundo entra en un momento de recogimiento y reflexión. Muchos recuerdan el día en que Cristo murió y algunos creen que todavía está en el corazón de la tierra, pero sabemos que ese sepulcro no pudo con el Señor Jesucristo. Él se levantó victorioso, glorioso y venció al mundo, al demonio y a la carne. Hoy está sentado a la diestra de Dios Todopoderoso y un día volverá.

Estamos viviendo tiempos de gracia, el tiempo agradable del Señor donde tenemos que volcarnos a alabar a Dios y humillarnos delante de Él. Aquellos que todavía no conocen a ese Cristo resucitado, se lo presentamos: Él está vivo. Si usted le pide perdón por sus pecados, tendrá la respuesta inmediatamente; no tiene que sacar números ni esperar tiempo. El Señor le va a responder al instante.

No crea usted que Él muere todos los años; Él murió una sola vez y resucitó. Crea en un Dios que está vivo y que le ama tanto que espera que usted lo busque. Dios, en su misericordia, le está esperando para que haga un alto en su caminar y pueda confesarle a Él, porque el hombre no tiene poder para perdonar pecados, pero el que pagó el pecado por usted y por mí está esperándole.

Datos y Consejos: El Laurel

Ahora vamos con los datos y consejos para los problemitas del diario vivir. Les damos a conocer los beneficios culinarios y medicinales del laurel. En tizana, favorece la buena digestión, elimina toxinas y estimula el apetito. Además de condimentar platos, su olor repele a los insectos en la casa y tiene una potente acción desodorante; es muy útil ponerlo en la nevera para mantenerla higiénica y eliminar olores fuertes de alimentos o derrames.

El laurel es un arbusto de color verde oscuro con hojas aromáticas, muy popular para dar sabor a varios platos. Alivia problemas de digestión, previene la acidez, reduce los gases y aumenta el apetito. También ayuda a curar enfermedades respiratorias como gripe, bronquitis y faringitis. En infusión es diurética para depurar los riñones y calmar infecciones urinarias. Además, mejora la circulación sanguínea, alivia el dolor y reduce la inflamación de las articulaciones.

Se recomienda en dietas de adelgazamiento porque favorece la eliminación de líquidos. Su aceite esencial tiene un efecto relajante que combate el estrés y la ansiedad, y se utiliza en tratamientos capilares para fortalecer el cuero cabelludo y frenar la caída del cabello.

Para secar las hojas, puede usar el horno a baja temperatura (40 grados) por 30 minutos por lado, cuidando que no se quemen. Pero lo mejor es secarlas naturalmente a la sombra para que no cambien de color, ya que al sol se ponen negras. Así tendrá hojas para todo el año.

Sugerencia Culinaria

Para el pescado también puede utilizar laurel para darle un sabor más rico. La receta de hoy es pescado al horno a la mostaza. Como en este mes hemos entregado muchas recetas de pescado, hoy no es la excepción. Hay personas que guardan los 40 días antes de Semana Santa y no comen carne, así que el pescado es la mejor opción. En nuestro país tenemos abundante pescado al alcance del bolsillo, aunque en esta semana se hayan disparado los precios.

Ingredientes para cuatro a seis personas: seis presas de tollo (puede ser corvina o congrio), una cebolla picada a pluma, cinco dientes de ajo picado finito, tres tomates pelados y rebanados, una zanahoria rallada fina, media taza de aceite, tres cucharadas de mostaza, un cuarto de taza de jugo de limón, un tarro de crema de 160 gramos, sal, pimienta y comino. Para acompañar: arroz o papa.

Preparación: En una fuente al horno, colocar la cebolla y el ajo; sazonar con sal, pimienta y comino. Agregar los tomates y la zanahoria, y bañar con el aceite. Distribuir las presas de pescado sobre las verduras y bañarlas con la mezcla de mostaza y jugo de limón. Llevar a horno moderado unos 20 minutos, bañándolo de vez en cuando con su propio jugo. Luego, retire las presas, pase la salsa por un cedazo, mézclela con la crema y vuelva todo a la fuente. Deje a horno suave sin que hierva hasta servir.

Ilustración de Pescado al horno a la mostaza

Receta del día

Pescado al horno a la mostaza

  • 6 presas de tollo (puede ser corvina o congrio)
  • 1 cebolla picada a pluma
  • 5 dientes de ajo picado finito
  • 3 tomates pelados y rebanados
  • 1 zanahoria rallada fina
  • 1/2 taza de aceite
  • 3 cucharadas de mostaza
  • 1/4 taza de jugo de limón
  • 1 tarro de crema (160 gramos)
  • Sal
  • Pimienta
  • Comino
  • Arroz o papa (para acompañar)

Preparación

  1. Coloque la cebolla y el ajo en una fuente para horno.
  2. Sazone con sal, pimienta y comino.
  3. Agregue los tomates y la zanahoria, y bañe todo con el aceite.
  4. Distribuya las presas de pescado sobre las verduras.
  5. Bañe el pescado con la mezcla de mostaza y jugo de limón.
  6. Lleve al horno moderado durante unos 20 minutos, bañando el pescado con su propio jugo ocasionalmente.
  7. Retire las presas del horno.
  8. Pase la salsa por un sedazo y mézclela con la crema.
  9. Vuelva a colocar el pescado y la salsa en la fuente.
  10. Lleve al horno suave sin que llegue a hervir hasta el momento de servir.
  11. Acompañe con arroz o papa.

Mensaje de la Palabra: Un Mundo Salado

Vamos ahora a abrir nuestra Biblia en el Santo Evangelio según San Mateo, capítulo 5, versículo 13.

Mateo 5:13 — Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada?

El título de hoy es «Un Mundo Salado». Los médicos dicen que la sal puede ser mala para la presión arterial y aconsejan usar la menor cantidad posible. Pero el Hijo de Dios dice a sus seguidores que ellos son la sal de la tierra. ¿Cometió Cristo un error? No, porque la sal es un elemento indispensable. En la cocina, si falta la sal, uno se queja. Pero más allá del sabor, la sal tiene virtudes curativas y, sobre todo, la capacidad de conservar.

En aquellos tiempos, la sal se usaba para curar heridas y para conservar alimentos que, de otro modo, se descompondrían. El Señor Jesucristo nos enseña que vivimos en un mundo de rápido deterioro. Si este mundo fuese un trozo de carne, veríamos moscas y malos olores por todas partes. Los seguidores de Cristo son la sal, el elemento que evita la putrefacción total y definitiva del escenario humano.

Observe la vida actual. En una reunión donde hay chistes rudos que no ennoblecen a la raza humana, si entra un creyente en el Señor, automáticamente cesan los chistes y se limpia el lenguaje. Eso es ser sal de la tierra. Recuerden las ciudades de Sodoma y Gomorra; Dios estuvo dispuesto a no destruirlas si hubiera habido solo diez personas justas. La mera presencia de unos pocos creyentes hubiera conservado aquellas ciudades.

Los creyentes impiden el deterioro seguro del pecado humano. Es una locura que un gobierno se oponga al programa salvífico de Dios, porque los creyentes genuinos son como un seguro contra la destrucción. Hoy hay decadencia por todas partes y los hombres hacen planes provisorios de educación o legislación social, pero la mayoría están destinados al fracaso. Lo que el mundo necesita es sal que cure las heridas e irrite las llagas.

Jesucristo añadió que si la sal pierde su sabor, no sirve sino para ser pisoteada. Hay quienes pretenden tener fe en Jesucristo, pero es mera palabrería; son como sal que ha perdido sus atributos. Dios nos llama a una misión maravillosa: salar un mundo, conservarlo e impedir que desaparezca.

Oración Final y Sanidad

Amado Dios, vamos confiadamente ante el trono de su gracia. Pedimos que su palabra, que es viva y eficaz, haya penetrado el alma de quienes la escucharon hoy. Clamamos por los enfermos, por aquellos que han sido desahuciados por la ciencia médica. Yo le animo a que crea en el Cristo que resucitó; ponga su mano en el receptor de la radio, porque para el que cree todo le es posible. En el nombre de Jesús, oro por todos aquellos que con fe ponen la mano en el receptor para recibir la sanidad.

Oro por nuestro pastor Héctor Arena de la iglesia en Granero, por nuestro pastor Florindo Márquez de la iglesia en el monte, por nuestra pastora Norma Martínez, por nuestra pastora Mireia Reyes y por la pastora de Coltauco que está hospitalizada grave; toque su vida con sanidad divina. Oro por el hermano José Silva, por Víctor Hugo González para su liberación del alcoholismo, y por el hermano José David Videla, pidiendo un milagro que lo ponga de pie.

Oro por la hermana Teresita Flores, por sus pastores, su vecina y su hija Pamela Larconflores. Oro por la respuesta a la petición de la hermana Laura Senjo, por la hermana Nora Senjo, por el hermano Eduardo González para su vista, y por el hijo del hermano Jimmy para su liberación. Oro por la hermana Rosita Veloso y por la hermana Ana Vallejos Fernández, agradeciendo que usted la levantó del cáncer.

Oro por la hermana Elena Reyes, por su esposo Joaco Videla y su hija Débora Videla. Oro por el hermano Ignacio Toro, el hermano Miguel Torres, la hermana Teresita Reyes, Luis Durán Palma y Don Rado Milovich. Oro por la hermana María Ivacache, por Cristian Barro y por el hermano Eliseo Muñoz; pedimos que haga su voluntad en él ya que está grave. Oro por el hermano Rodrigo Romero Asenjo para su liberación, por el vecino Luis Orellana, el hermano Dagoberto Roa y la hermana Teresa Molina por la sanidad de su matrimonio y familia.

Usted a todos los conoce porque somos hechura de su mano. Clamamos para que imparta sanidad a todos los enfermos en esta hora. Se lo rogamos, Padre, en el nombre de Cristo Jesús. Amén y amén.