La renovación espiritual y la práctica de la misericordia
Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la importancia de renovar el espíritu y actuar con compasión hacia los demás. Usted encontrará consejos prácticos para el hogar y una guía para preparar un sándwich de jurel.
Bienvenida y Oración Inicial
Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos nuevamente a su programa La Voz Pentecostal a través de los micrófonos de la radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM. Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida.
Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecino, amigo, que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Y como siempre, le damos comienzo a este programa orando.
Amado Dios, le damos muchas gracias porque nos permite un hermoso despertar glorioso. Ya mi Dios nos ha dado en esta mañana la oportunidad de vivir un día más bajo su cuidado, bajo su luz y su bendición. Hoy al comenzar este día, le agradezco porque ya sus misericordias se han renovado para mí. Gracias por todas sus maravillas que usted hace por mí.
Me pongo en sus manos orando para que usted me llene de fe y de esperanza, y su luz alumbre mi andar. Declaro bendición para todos quienes a esta hora están en la sintonía de este programa en el nombre del Señor. Le doy gracias por mi hogar, por mi familia, y ruego que usted nos acompañe en todo momento.
Celebro, mi Padre, que usted nos da su ayuda, porque encuentro en usted, mi Dios Altísimo, la fuerza para construir la paz. Despierte en nosotros corazones solidarios, mentes y oídos abiertos para escuchar siempre su palabra, para ser la carne en nuestra vida. Sosténganos en los momentos difíciles para no caer en ninguna cosa que a usted no le agrada, proclamando siempre la libertad con que usted, mi Cristo amado, nos ha hecho libres.
Levántenos Señor cada día a cada uno de nuestros amados auditores; bendígale Señor sus lugares de trabajo, a los jóvenes y a las señoritas sus estudios. En cada comuna donde vivimos, cada uno de nosotros seamos un altar de Dios levantado en su nombre.
Peticiones de Oración
Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que muchos a esta hora luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas, esperando el toque de su poder para ser sanados. Oro por los matrimonios y por la unidad de la familia, porque usted, Señor, bendijo el santo estado del matrimonio aun cuando el hombre guardaba su inocencia. Oro por los jóvenes y los que no son tan jóvenes que son muchos presos de adicciones. Oro por los niños para que usted les dé su protección y su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro para que siempre haya sustento en la casa de la viuda y del huérfano, y por la apertura de los presos de la cárcel.
Oro, Señor, por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Israel Anavena, y por el honorable directorio para que usted, mi Señor, bendiga sus vidas. Deseo con todo mi corazón que usted le dé una clara dirección para continuar desarrollando la labor que usted, mi Dios, le ha encomendado, porque ellos son personas que tienen una vida espiritual como cada uno de nosotros, una vida personal, familiar y esclesiástica.
Bendiga, mi Señor, a los trabajadores de la salud; ponga para ellos una protección y un cuidado especial por su labor, porque ellos arriesgan su vida con tantas enfermedades que se desarrollan día a día. Bendiga usted, mi Señor, desde la más alta eminencia hasta el más insignificante trabajador, porque todos nos prestan una ayuda muy especial.
Bendiga mi Señor las autoridades civiles del país; oro por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Bendigo las autoridades de la comuna y oro muy en especial por ellos y por ellas, para que usted use este equipo de trabajo de todo varón y varona puesto por eminencia, porque tienen en sus manos la labor de ir en ayuda de las necesidades urgentes que tiene nuestra comuna. Señor amado, oro por cada autoridad de beneficencia, por bomberos y por carabineros, esa noble institución donde arriesgan su vida en cada procedimiento.
Confiamos que usted bendice grandemente la audiencia de este programa y le rogamos al Espíritu Santo que esté con nosotros desde el comienzo hasta el final. Padre amado, reciba usted toda la honra, la gloria y la alabanza en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.
El Pan de Vida: Renovación Espiritual
Damos muchas gracias a nuestro Dios porque podemos estar nuevamente comenzando un nuevo programa con nuestro pan de vida. Hoy tenemos nuestro pan de vida a través del segundo libro de Corintios, capítulo 4, versículo 16.
2 Corintios 4:16 — Aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
Damos muchas gracias por la lectura de nuestro pan de vida, donde ya hemos encontrado una renovación espiritual. Coincidimos con lo que dice la medicina china, que ha usado la exfoliación con polvo de perlas durante miles de años para quitar las células muertas de la piel, o en Rumania con los tratamientos con barro por sus efectos rejuvenecedores. Estos métodos para el cuidado corporal se usan en todo el mundo, sin embargo, las herramientas para mantener nuestro cuerpo físico solo pueden brindar una satisfacción temporaria.
Lo más importante es que permanezcamos sanos y fuertes espiritualmente. Como creyentes en Cristo, la renovación espiritual se nos da por medio del apóstol San Pablo, quien escribió que aunque nuestro cuerpo exterior se va desgastando, el interior se renueva de día en día. Los desafíos que enfrentamos pueden agobiarnos cuando nos aferramos al temor o la ansiedad, pero el rejuvenecimiento espiritual se produce cuando no miramos las cosas que se ven, sino las que no se ven.
Esto es lo que hacemos al entregar nuestras preocupaciones a Dios y orar para que el fruto del Espíritu, que es amor, gozo y paz, aparezca renovando nuestra vida. De este modo, el Señor restaura nuestra alma irradiándonos su belleza día tras día. Si usted necesita ser renovado espiritualmente, solo tiene que acudir a Jesús y decirle: «Jesús, sé que en ti mi espíritu puede ser renovado».
Es la obra del Espíritu Santo, que siempre quiere que estemos renovando nuestro espíritu. El apóstol Pablo habla tan claro a la iglesia de los Corintios en su segunda carta, diciéndoles que el interior se renueva de día en día. Eso es lo que hace el Señor en la vida del creyente. Somos renovados por su espíritu, porque el espíritu siempre anhela las cosas del espíritu, mientras que la carne siempre busca lo de la carne.
Invitación al Templo
El salmista David nos exhorta a guardar nuestro templo. Como él habla en el Salmo 134:
Salmo 134 — Mirad bendecir a Jehová, vosotros todos los siervos de Jehová, los que en la casa de Jehová estáis por las noches; alzad vuestras manos al santuario y bendecid a Jehová. Desde Sion te bendiga Jehová, el cual ha hecho los cielos y la tierra.
Se da cuenta que esta es una invitación para este día tan especial que nos da el dulce cantor de Israel, para que nos evoquemos hoy al servicio de Dios. Usted dirá: «¿Qué tiene de especial?», pero es el día que hizo el Señor para usted y para mí. Nos invita a estar en los atrios de Dios, a concurrir a la iglesia y a nuestros cultos. Hoy la iglesia está abierta desde muy temprano para que podamos acudir al templo de Dios.
Consejos para el Hogar y la Cocina
Vamos adelante con nuestro programa porque tenemos este espacio donde le damos datos y consejos que nos ayudan a solucionar pequeños problemas como dueñas de casa. Por ejemplo, cuando usted bata huevo para hacer una tortilla, agregue un poco de agua fría; esto ayudará a que quede más esponjosa. Y en la cocina, la salsa bechamel resulta más fina y suave si en la preparación se utiliza leche caliente.
Cuando la sopa está demasiado salada, cueza en ella tres papas chicas peladas; verá que esas papas servirán para quitarle lo salado. También, para hacer cualquier salsa, tenemos que diluir harina. Si usted la diluye en agua caliente, se le va a formar un masacote, pero si usa agua tibiecita o fría, no tendrá ningún problema. No la diluya en agua hirviendo; use agüita templada o fría para ir a la más segura.
Cuando las claras no acaban de ponerse a punto de nieve, puede agregarle unas gotitas de limón. También le puede quitar la acidez a algunas salsas y guisos agregando un poquito de azúcar; eso le va a suavizar el punto ácido. Para conservar algo que ha preparado, por ejemplo para guiso, envuélvalo en un paño húmedo con agua salada.
Si está preparando mayonesa y se le cortó, puede añadirle un poco de mostaza y ahí arreglará el problema. Antes de usar el furgor, que es un trigo muy usado para sopa, lávelo abundantemente con agua fría y estílelo presionando con sus manos limpiecitas para que quede desprovisto de agua; así le quedará suave.
Para pelar las almendras, se les quita la cáscara y luego se dejan en agua hirviendo hasta que desprendan la piel con facilidad. Y si está en el momento de guardar las hojas de parra para preparar guisos después, páselas por agua caliente y así no se le van a romper al doblarlas.
Le aconsejo que no bote el pan de ayer o de anteayer; el pan duro se aprovecha en la cocina porque ahí no se pierde nada. Aproveche el pan seco, pero no envejecido. Puede servirle para un pudín con rebanadas de pan, quitándole la corteza y untándolas con abundante mantequilla. También puede cortar el pan en triángulos para recubrir una fuente cuadrada o redondeada.
Puede usar recortes de pan dulce como decoración para los pudines. Corte el pan en formas diversas, báñelo en huevo batido endulzado con miel y fríalo en mantequilla y aceite. Puede hacer muchas cosas con el pan para que no lo pierda.
Sugerencia Culinaria: Sándwich de Jurel
Ahora entregamos la sugerencia para la cocina. He estado comentando que hay personas que guardan cuaresma y les hemos estado dando recetas de pescado y productos del mar. Hablamos de cuaresma porque hay personas que guardan 40 días antes de Semana Santa y se privan de comer carne. Nosotros los cristianos no, porque comemos carne y pescado cualquier día de la semana, pero por eso le traemos esta recetita: un sándwich fresquito de jurel.
Para este sándwich necesitamos: un tarro de jurel en conserva de lomito en aceite (ojalá marca San José), 200 gramos de rúcula, 100 gramos de apio, 100 gramos de cebolla morada, 30 gramos de cilantro, 3 cucharadas de mayonesa, pan de molde, un limón, un cuarto de cucharada de sal y una pizca de pimienta.
La preparación es sencilla: cortamos la cebolla y el apio en cubitos pequeños. Picamos el cilantro finamente, bien lavado, y lavamos también muy bien la rúcula. En un bol disponemos los ingredientes junto con el lomito de jurel drenado, agregamos la mayonesa y el jugo de limón, y condimentamos con sal y pimienta a gusto.
Por otro lado, tostamos las rodajas de pan de molde para armar el sándwich, disponemos la rúcula y la mezcla del jurel, y tapamos con otra rebanada. ¡Y listo! Ya puede disfrutar estos ricos sándwiches, ya sea a la hora del almuerzo o para la hora del té.
Receta del día
Sándwich fresquito de jurel
- 1 tarro de jurel en conserva de lomito en aceite
- 200 gramos de rúcula
- 100 gramos de apio
- 100 gramos de cebolla morada
- 30 gramos de cilantro
- 3 cucharadas de mayonesa
- Pan de molde
- 1 limón
- 1/4 cucharada de sal
- Una pizca de pimienta
Preparación
- Corte la cebolla y el apio en cubitos pequeños.
- Pique finamente el cilantro previamente lavado.
- Lave muy bien la rúcula.
- Disponga en un bol los vegetales picados junto con el lomito de jurel drenado.
- Agregue la mayonesa y el jugo de limón.
- Condimente la mezcla con sal y pimienta al gusto.
- Tueste las rodajas de pan de molde.
- Arme el sándwich disponiendo la rúcula y la mezcla de jurel sobre el pan y tape con otra rebanada.
Cierre de Segmento
Ya estamos en la hora del programa de escuchar la voz de Dios. Siempre es conveniente tener presente qué es lo que hoy el Señor nos va a hablar por su santa palabra, porque el consejo siempre viene bien si viene de su palabra. Vamos a escuchar una alabanza, pero usted no se me vaya de la sintonía; volveremos en breves instantes para que juntos podamos disfrutar de la siempre poderosa palabra de nuestro Dios.
Lectura de la Palabra
Vamos a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios en el Santo Evangelio según San Mateo, capítulo 5, versículo 7. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Mateo 5:7 — Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Amado Dios, le damos muchas gracias porque ya tenemos con nosotros la lectura de su palabra. Oro, Señor, para que el Espíritu Santo traiga a mí la revelación divina de ella. Use usted mis labios, tome dominio y tome el control de mi vida para interpretar su palabra y usted ponga en mí, por su espíritu, una unción especial, para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y Amén.
Barba Negra o Misericordia
El título de su palabra es: Barba Negra o Misericordia. Lo que hace falta en el mundo moderno es misericordia o gente misericordiosa; bastante barbas negras hay ya por todas partes.
Barba Negra era un personaje extremadamente interesante. Era uno de esos reyes altivos de una carretera del mar que se generó en pirata por excelencia. No le hable usted de misericordia a un barba negra. Ese señor anclaba sus barcos en las bellísimas islas del Caribe, pero terminó su envidiable carrera de pirata en aguas americanas.
Su nombre provenía de una inmensa barba que era, por supuesto, negra. Pero era más que negra, era larguísima porque jamás se la cortaba; le llegaba hasta abajo del pecho por la parte inferior izquierda y más allá de los ojos por la superior. Para acentuar la horripilante escena de su rostro, tenía la costumbre de hacerse rulos en la barba, algunos adornados con cintas de color y otros que colgaban en sus orejas.
Antes de entrar en batalla con sus enemigos, se ponía unos fósforos lentos debajo de su sucio sombrero, lo cual empeoraba su siniestra figura. Dice un historiador que su rostro, con ojo penetrante y enredados pelos, estaba rodeado de humo y miraba a sus enemigos como un demonio de los infiernos. Su aspecto era de una especie de diablo pirata, con una bandolera de tres pistolas a su lado lista para ser descargada, y además de las pistolas, dagas y espadas colgadas en su ancho cinturón.
¿Cree usted que ese barba negra era compasivo? Era impetuoso y determinado a ganar en todas las situaciones a cualquier costo; bruto, duro, excesivamente malvado, sin una pizca de bondad en su sangre, su alma y su mente.
Usted no es como un barba negra probablemente, pero ¿es usted misericordioso? Lo fácil y común es ser un barba negra. Es posible que no sea usted dueño de tal impresionante barba como la de aquel famoso pirata, pero ¿no le agrada a usted también hacer las cosas que él hacía?
Lo que hace falta es misericordia, pero el hombre es un barba negra. Hay un egoísmo espantoso, un interés constante en lo propio y en el «a mí, mí, mí me corresponde». Se destrozan convenios por lo personal, se deshacen familias por el orgullo y decae la sociedad en general por los abundantes barbas negras.
El egoísmo, el personalismo y la ausencia de altruismo afectan al mundo actual en todos los niveles. Lo que menos hay es misericordia y lo que menos se hace es perdonar. Fue el Hijo de Dios quien se dirigió a las multitudes del mundo y les dijo algo que sobresaltó al que lo oyó: «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia».
Si usted quiere ser feliz y sentirse afortunado, ese estilo de vida de pirata barba negra tiene que dejarlo completamente de lado. Para ser bienaventurado, tiene usted que llegar a ser misericordioso en vez de pelearse cada cinco segundos u ofender a un mísero cada dos días. Lo fácil es ser un barba negra; lo bueno es ser misericordioso.
¿Qué es la misericordia?
¿Sabe usted lo que es misericordia? En términos generales es amor. Pero no se extiende hacia aquellos que están resonantes de salud, contentos de vivir y bailando de gozo. La misericordia es ese amor dirigido hacia otros que están en la miseria.
Tener misericordia es sentir un amor quemante por aquel mísero que está tan abajo que está cubierto de lodo y vergüenza. Bienaventurados los misericordiosos, los que aman a los míseros, desesperados y sin futuro en la vida. Es cómodo amar a los bellos, hermosos, capaces, respetados o a los que pueden amar de vuelta, pero los misericordiosos aman a los que se hallan sepultados en la miseria.
No es solamente sentir compasión por los caídos y míseros, es también levantarse, arreglarse la camisa y poner la mano al arado. El Señor Jesucristo contó una vez una maravillosa historia para ilustrar esto.
Dijo que un señor fue atacado por ladrones profesionales, despojado completamente de lo que tenía, herido y medio muerto, quedando abandonado junto al solitario camino. Pasó por allí un sacerdote que seguramente vio su cuerpo molido y hasta sintió alguna compasión en sus íntimas fibras, pero no tuvo misericordia. Aunque haya ido a su oficina llorando por lo que vio, la misericordia siente, pero también hace.
Pasó otro personaje por aquel camino y su reacción fue prácticamente la misma; dejó aquel cuerpo mísero y aquella alma desesperada en el mismo lugar. Pero luego pasó por allí un ciudadano del cual la gente poco bueno podía decir: aquel despreciado samaritano. Al ver el cuerpo moribundo de su congénere, inmediatamente fue movido a compasión, se bajó de la montura, extendió sus cuidados y hasta se habría quitado su propia camisa para socorrer a aquel desventurado.
Esto, decía Jesucristo, es genuina misericordia. Los otros eran más bien barbas negras. Sentir compasión es el primer paso, luego hay que poner el sentir en la práctica.
¿Se imagina usted lo que ocurriría en este mundo tan violento si todos los habitantes empezaran a vivir como misericordiosos en vez de barbas negras? Probablemente no se eliminaría el mal de la faz de la tierra, porque aún los misericordiosos producen actos de barba negra y hay barbas negras que a veces hacen conmovedores actos de misericordia.
Pero imagínese usted que todos los ciudadanos actuasen, en primer término, siempre impulsados por la misericordia. Se quitarían del mundo los odios, las discriminaciones, las diferencias, las enemistades y los malentendidos. Sería un mundo idílico.
El camino a la bienaventuranza
Jesús creía fielmente que es posible para el hombre ser misericordioso, por eso dijo que son bienaventurados los tales. Es posible sentir compasión por los míseros, los caídos y los parias de la sociedad humana, pero es difícil. El hombre prefiere ser un barba negra, grande o pequeño.
Dice la Biblia, que es palabra del sabio Dios, que el corazón de los impíos es cruel. Así es la naturaleza humana y siempre ha sido; solo basta enterarse un poco de la historia para ver los barbas negras y la falta completa de misericordia.
Pero hay una forma de llegar a ser bienaventurado y ser misericordioso. Usted tiene que echar una mirada hacia la realidad humana y hacia el pasado remoto. La realidad humana es desesperante porque el hombre ha caído víctima de sus propias transgresiones, y el pasado remoto ofrece a usted el cuadro inconfundible de Cristo Jesús colgado en una cruz.
Recién cuando el hombre entiende el misterio de la misericordia de Dios, empezará a entender su propia misericordia. ¿Ha visto usted alguna vez más grande misericordia que la que Dios ha tenido con respecto a usted? Fíjese y sea honesto consigo mismo: ¿se merece usted bendiciones del cielo y la protección de Dios?
Su estado es uno de miseria cual jamás se ha visto en el universo. La cosa es verdaderamente triste, pero Jesucristo sintió tanta misericordia en su alma que descendió a este mundo enfermo, se dejó manosear por los impíos y fue juzgado sin misericordia, todo para aquel que pudiese sentir compasión de los míseros de la tierra.
Dios, por medio de Jesucristo, siente esa inmensa misericordia por usted y por todos los que viven al estilo de barba negra. Y cuando esa misericordia se extiende y se acepta, empieza el hombre a ser misericordioso. Y bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Jesucristo habló de esto a sus íntimos, cara a cara y con toda honestidad, sobre cómo quería que fuesen misericordiosos: «Si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre Celestial. Mas, si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas». ¿Qué es usted: un barba negra o un misericordioso?
Oración y Sanidad Divina
Amado Dios, le damos gracias porque usted nos ha hablado como hijos amados que somos, porque no quiere que nos perdamos en este mundo que va desenfrenado al deterioro y a la muerte por falta de amor. Pero usted hoy día, Señor, nos ha reconciliado con esto tan maravilloso de hacer misericordia. Yo sé que usted es el que pone en nosotros el querer como el hacer.
Oro, Señor, por todos los que han escuchado su palabra para que esta palabra, que es viva, eficaz y más cortante que toda espada de doble filo, haya penetrado el espíritu y el alma de nuestros amados auditores y auditoras. Que esta palabra no pase desapercibida y quede haciendo vida en los corazones, porque de eso se trata: de que este programa traiga el mensaje que nos conduce a la vida eterna si obedecemos al Dios de la gloria.
Queremos que todos los que no le han conocido le puedan conocer porque estamos viviendo tiempos de gracia. Sabemos, Señor, que usted viene pronto y queremos que nadie se pierda. Oramos para que su palabra haya corrido y haya sido glorificada en muchas vidas.
En esta hora, Señor, le pedimos que usted se glorifique en sanidad divina. Oro por los que están en sus casas escuchando este programa y que están recluidos en una cama por enfermedad. Ruego que usted llegue hasta ellos y les dé la sanidad tan anhelada, incluso a los que están desahuciados de la ciencia médica o sufriendo el cáncer.
Hinto a cada auditor enfermo a poner la mano en el receptor de la radio, creyendo que a esta hora usted imparte sanidad en sus vidas. Le ruego en el nombre de Jesucristo que toque sus vidas; que aquellos que tienen fe reciban la sanidad, porque para todo el que cree todo le es posible.
Oro por el pastor Héctor Arena, pastor de nuestra iglesia en Graneros; por nuestro pastor Florindo Márquez, pastor de nuestra iglesia en el monte; por el pastor Samuel Asenjo, por la pastora Norma Martínez y por la pastora Mireia Reyes, todos por sanidad. Oro por Víctor Hugo González por liberación de alcoholismo; por mi hermano José Silva por sanidad; por nuestro hermano José David Videla, para quien pedimos un milagro.
Oro por la hermana Teresita Flores, por sus pastores, por su vecina y por su hija Pamela Larconflores por sanidad. Oro por respuesta a la petición de nuestra hermana Laura Senjo; por nuestra hermana Nora Senjo por sanidad; por mi hermano Eduardo González por sanidad a la vista; por el hijo de mi hermano Jimmy por sanidad y liberación; por mi hermana Rosita Veloso por sanidad.
Damos gloria a su nombre por mi hermana Ana Vallejos Fernández, porque ella, Señor, ha sido sana de cáncer y ya está trabajando. Oro por mi hermana Elena Reyes por sanidad; por su esposo Juaco Videla por sanidad; por su hija Débora Videla por sanidad; por mi hermano Ignacio Toro por sanidad; por mi hermana Pilar González por sanidad; por mi hermana Teresita Reyes por sanidad; por mi hermano Miguel Torres por sanidad; por Luis Durán Palma por sanidad; por Don Rado Milovich por sanidad; por mi hermana María Iba Cache por sanidad; por Cristian Barro por sanidad.
Por mi hermano Eliseo Muñoz pedimos que usted haga su voluntad en él, que está grave. Oro por mi vecino Luis Orellana por sanidad; por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad; por la familia de nuestra hermana Teresa Molina, por sanidad del matrimonio y de la familia; también por Alejandro López, por Angélica y por Iván Calderón, todos por sanidad.
Le ruego, Padre, que ellos sean sanados y reciban la bendición de sanidad divina en su cuerpo, no por nuestro mérito, sino por el mérito de Cristo Jesús allí en la cruz del Calvario, porque allí Jesucristo crucificó toda enfermedad y por las llagas de Cristo hoy día nosotros somos sanados. Amén y amén.
Invitaciones
Agradecemos a usted por haber estado en la sintonía del programa y por habernos preferido. Le invitamos cordialmente en este día a los medios de gracia: hoy día a las tres de la tarde tenemos la escuela de los domingos para aprender de su palabra.
A las cinco y media de la tarde tenemos predicación al aire libre en la plaza Los Chacareros de Paine, para luego tener un culto general. Le invitamos a estos medios de gracia. Hasta mañana, Dios mediante, volvemos a encontrarnos nuevamente a la misma hora. Mientras tanto, Dios le bendiga. Amén.