Los tres pilares de la vida cristiana y consejos para el hogar
Usted encontrará una reflexión espiritual basada en la fe, el amor y la esperanza según las enseñanzas del apóstol Pablo. Además, el episodio le ofrece diversos consejos prácticos para la limpieza del hogar y una receta de cocina.
Bienvenida y Oración Inicial
Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti y no quieres tú venir. Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la Radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo, y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.
Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.
Amado Dios, agradecemos por permitirnos nuevamente un hermoso día. Hemos tenido en esta mañana un hermoso despertar glorioso. Damos gracias siempre a nuestro Dios Altísimo porque en su misericordia su presencia ha estado ya en nuestras vidas, y también cuando nuestros ojos se abren y ven su creación.
Me acerco, Señor, con mucha reverencia y gratitud; mi voz se eleva en oración cargada de esperanzas, dando tributo a su benevolencia por este día nuevo, por este amanecer glorioso. Mi corazón rebosa de gratitud porque ha velado y ha guardado a mi amada familia. La velada de ayer quedó atrás, pero su generosidad en esta mañana está fluyendo como un río incesante en nuestras vidas, guiando nuestros pasos por sendas de bondad y oportunidades para cultivar la nobleza de nuestro ser.
Encomiendo en sus manos mi deseo de ser una mejor persona, moldeada por su sabiduría y justicia, y que su aliento sea mi constante compañía. En cada labor, en cada esfuerzo y en cada compromiso, me encomiendo a través de esta oración; que me ayude el Espíritu Santo para que Él tome el control de este programa usando mi vida para la gloria de su nombre.
En este comienzo de semana le doy gracias por este hermoso regalo de vida, porque pude dormir bajo un techo que cobijó mi sueño, porque tengo una hermosa familia, porque tengo calzado en mis pies y vestuario, porque usted me viste. Gracias por el agua, por el pan que usted pone en mi mesa. Gracias por tener siempre lo que necesito y aún más de lo que necesito. En esto usted me da a conocer que es tan sublime y esperanzador vivir cada día con la alegría de ser su hija.
Oro, Señor, por los enfermos, porque a esta hora hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas, esperando el toque de su poder sanador para que usted restaure, sane de toda enfermedad existente y les dé su fortaleza para enfrentar la tristeza y el dolor que es tener una enfermedad.
Oro, Señor, intercediendo en favor de la familia. Bendiga usted los matrimonios y pedimos por esta unidad. Oro, Señor, por los jóvenes que son presos de tantas adicciones; oro por los niños, pedimos para ellos su protección y su cuidado. Hoy, Señor, todos los niños que no entraron la semana pasada ya están en sus colegios. Guárdeles por misericordia y que cada niño y cada niña tenga un buen desarrollo escolar en este nuevo año que comienza para ellos.
Oramos para que usted bendiga al profesorado y les dote cada día de más paciencia para que ellos cuiden y enseñen a nuestros niños y niñas. Oro, Señor, por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro por la casa de la viuda y del huérfano, para que siempre haya sustento. Oro por la apertura de los presos de la cárcel.
Pido que usted sane nuestra tierra, porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada. Oro, Señor, por la paz de esta humanidad, por los países que se encuentran enfrentados a la guerra. Por misericordia, mi Señor, toque sus corazones, que solo esperan ver correr sangre de su enemigo.
Pido por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo, y por el honorable directorio. Ruego con todo mi corazón, mi Dios Altísimo, que usted les dé una clara dirección para seguir desarrollando la labor que usted les ha encomendado.
Oro muy en especial por las autoridades civiles de nuestro país, incluso por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Sé que en algunos días más habrá un cambio de las autoridades de nuestro país. Pido, Señor, su bendición para los que están terminando y para los que van a comenzar. Amado Señor, solo usted es el que pone en el hombre el querer como el hacer; pedimos esa bendición para que ellos actúen conforme al corazón de usted, mi Dios.
Oro por la audiencia de este programa. Pido una especial bendición para todos ellos y ellas, y muy en especial para sus familias. Descansamos en el poder de su fuerza cada vez que oramos a nuestro Padre Celestial, pidiendo siempre que usted nos sostenga con su diestra victoriosa contra toda adversidad.
Oro, Señor, para que usted bendiga este programa, confiando siempre que la persona poderosa del Espíritu Santo está aquí ahora para nuestro comenzar y nuestro terminar. Señor, gracias porque nos ha dado lo más grande, que fue haber mandado a su Hijo Jesucristo a este mundo a salvar lo que estaba perdido. Muchas gracias por amar tanto a esta humanidad. Gracias, Dios Altísimo, por esta bendición tan grande de tener a nuestro Señor y Salvador Jesucristo viviendo en nuestras vidas. Su bendición sea el respaldo para este programa. En el nombre de Cristo Jesús nuestro salvador, amén y amén.
Pan de Vida
Damos gracias a nuestro Dios por tener un nuevo comienzo de la primera semana de marzo. Nos acompaña al comienzo del programa nuestro pan de vida. A esta hora, con los afanes, no tenemos un espacio para tomar en nuestras manos la palabra del Señor, pero a través del comienzo de este programa le traemos a usted el pan de vida.
Salmo 1:1-2 — Bienaventurado el que en la ley del Señor medita de día y de noche. Y será como árbol plantado junto a corrientes de agua que da su fruto a su tiempo y su hoja no cae y todo lo que hace prosperará.
Dios nos bendice ya con la lectura de nuestro pan de vida, porque nos ha dado a conocer un oasis refrescante. Hay un testimonio de cuando Andrés y su familia hicieron un safari en Kenia y tuvieron el placer de ver diversos animales que frecuentaban un pequeño lago en un terreno irregular. Había allí jirafas, ñus, hipopótamos y aves acuáticas viajando a esta fuente de agua vidificante.
Mientras observaba, Andrés pensó en lo que la Biblia tiene para nosotros en sus páginas divinas. Un bebedero divino no solo es una fuente de sabiduría y guía, sino un oasis refrescante donde personas de todas las esferas de la vida pueden apagar su sed. Su observación hacía eco del salmista, quien llamaba bienaventurado a las personas que se deleitan y meditan en la ley de Dios.
Los que meditan en las escrituras son como árbol plantado junto a corrientes de agua que da su fruto a su tiempo. Tal como las raíces de un árbol descienden por la tierra para encontrar la fuente renovadora, los que verdaderamente creen en Dios y lo aman se arraigarán profundamente en las escrituras y encontrarán la fortaleza que necesitan, fundamentados en Dios. No seremos como el tamo que arrebata el viento.
Al meditar en lo que Dios nos ha dado en la Biblia, obtenemos los nutrientes que puedan llevarnos a dar fruto que permanezca. Solo pedimos al Altísimo Dios su ayuda en oración: ‘Amado Dios, ayúdame a tesorar con gratitud y asombro tus palabras en la Biblia, porque sin duda en ella encontramos palabras de vida eterna’. Nos aprendemos a conocer a nosotros mismos porque sabemos que sin Dios nada somos en la vida.
Nos hacemos estas preguntas: ¿Cómo provee la Biblia un fundamento para tu manera de vivir? y ¿Qué puede ayudarte a meditar en las Escrituras durante el día? Sin duda que el Señor siempre nos va a estar ayudando a encontrar reposo en su Hijo, en Jesucristo, porque Dios siempre nos está llamando a estudiar la Biblia.
Mateo 11:28 — Vengan a mí todos los que están fatigados y cargados y yo los haré descansar.
El alma siempre está inquieta, nunca se satisface con la riqueza o el éxito. Un músico country podría testificar de esta verdad porque durante 40 años sus álbumes y canciones aparecieron entre los 10 mejores de la lista de Billboard, pero también tuvo varios matrimonios y pasó tiempo en la cárcel. Aún con todos esos logros, una vez se lamentó: ‘Hay una inquietud en mi alma que nunca pude dominar ni con las actividades, matrimonio ni la popularidad’. Lamentablemente, podría haber encontrado reposo en su alma antes de que su vida terminara.
Jesús invita a los que están cansados de cargar con el pecado y las consecuencias de este a ir personalmente al Señor. Cuando recibimos a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, Él va a quitar nuestras cargas y nos hará descansar. Los únicos requisitos son creer en Él y aprender de su ejemplo a vivir la vida abundante que provee. Tomar el yugo del discipulado de Cristo hace que encontremos descanso para nuestras almas.
Cuando acudimos a Jesús, Él da paz a nuestra alma inquieta al brindarnos una manera nueva y más aliviada de vivir con su ayuda. Donde encontramos paz y descanso solo es en Jesús. Dios nos bendice por nuestro pan de vida; sin duda que el Señor nos habla hoy. Amén.
Reflexiones sobre el Nuevo Año Escolar
Agradecemos al Señor porque esperamos que la bendición de Dios esté fluyendo durante este mes de marzo. Trae mucho esfuerzo, ya que todos los que estaban de vacaciones tuvieron que volver para presentarse en sus trabajos, y hoy día todos los niños ya están en sus aulas. Todos vuelven a la realidad de comenzar un nuevo año escolar.
Pedimos a nuestro Padre Eterno que esté bendiciendo a cada estudiante con sus profesores, porque ellos necesitan mucha paciencia ya que tienen que lidiar con muchos caracteres. Necesitamos tener en nuestras oraciones a los maestros y maestras. Los niños hoy día no son como los niños de antes, donde había un respeto por el profesor; por eso pedimos la ayuda del Señor para que bendiga este nuevo año al profesorado.
Consejos para el Hogar
Tenemos algunos consejos para sacarnos de apuros. Para quitar las manchas de óxido de la ropa, el remedio es el limón. Debemos cubrir la zona de la mancha con sal, echarle el jugo de limón, dejarlo reposar durante un tiempo considerable y luego lavar la prenda habitualmente.
Para limpiar el interior del microondas, que suele acumular grasa en áreas de difícil acceso, la mejor opción es colocar un bol de cristal resistente con 350 ml de agua y el jugo de un limón, o incluso las cáscaras. Lo calienta durante 5 minutos y deja que el vapor actúe unos minutos más después de apagarse. Después basta con limpiar muy bien por todas partes y la grasa ya estará desprendida.
Para limpiar el horno, puede exprimir el jugo de tres limones en un recipiente apto para el horno con un tercio de agua y las cáscaras. Enciende el horno a 120 grados y mete el recipiente durante media hora. Apaga el horno, espera a que se enfríe, saca el bol y pasa un paño por las paredes. Las manchas más difíciles podrá quitarlas con una espátula.
Para devolver el color a la ropa desteñida, use bicarbonato y hojas de laurel. Ponga en una olla hojas de laurel y bicarbonato y lo deja hervir 20 minutos. Retírelo del fuego, sumerja las prendas y déjelas ahí por 24 horas. Luego las saca y las lava como de costumbre.
Para blanquear los calcetines percudidos de los niños, tiene tres opciones. La primera es mezclar un litro de agua tibia con dos cucharadas de sal, sumergir los calcetines por 10 minutos y lavarlos. La segunda es usar un litro de agua tibia con una taza de jugo de limón, dejar actuar 45 minutos, enjuagar y secar al sol para eliminar bacterias.
La tercera opción es humedecer los calcetines, colocar bicarbonato y medio limón sobre las manchas, frotar suavemente, dejar trabajar la fórmula por 10 minutos y luego lavar y enjuagar. Así no rabea más con la suciedad que los niños traen en los pies.
Para quitar lo quemado de la plancha, que a veces se pega en la ropa por el acrílico de las telas, caliente la plancha a temperatura alta. Tome una pastilla de paracetamol con una pinza y frote la pastilla por todas partes donde esté la suciedad. Luego limpie con un paño mientras la plancha sigue caliente. Use un paño viejo en la tabla de planchar para limpiar los residuos.
Sugerencia de Cocina
Hoy les traemos la sugerencia para hacer una pasta con salmón ahumado. Necesitaremos: 225 gramos de lámina fresca de lasaña, 2 cebollitas, 80 gramos de espinaca, 60 gramos de salmón ahumado (dos lonjas), medio limón, 5 gramos de parmesano y una cucharada de requesón.
Primero, ponemos agua a hervir. Cortamos las láminas de lasaña por la mitad a lo largo y luego cada dos centímetros con un cuchillo ondulado. Picamos finitas las cebollitas junto con las espinacas y la mitad del salmón. Rayamos fino la piel del limón y el parmesano.
En un sartén de 28 centímetros a fuego alto, echamos un chorrito de aceite de oliva, las cebollitas, las espinacas, el salmón cortado y la piel del limón. Añadimos la pasta y vertemos con cuidado agua hirviendo hasta cubrir con unos 250 ml. Dejamos que borbotee durante cuatro minutos o hasta que la pasta haya absorbido casi todo el agua.
Apagamos el fuego, rociamos por encima con jugo de limón, incorporamos el requesón y el parmesano, y sazonamos a gusto. Troceamos por encima el salmón restante y terminamos con un toque de aceite de oliva virgen extra si lo desea.
Receta del día
Pasta con salmón ahumado
- 225 gramos de lámina fresca de lasaña
- 2 cebollitas
- 80 gramos de espinaca
- 60 gramos de salmón ahumado (dos lonjas)
- Medio limón
- 5 gramos de parmesano
- 1 cucharada de requesón
- Aceite de oliva virgen extra
- 250 ml de agua hirviendo
Preparación
- Poner agua a hervir.
- Cortar las láminas de lasaña por la mitad a lo largo y luego en trozos de dos centímetros con un cuchillo de corte ondulado.
- Picar finamente las cebollitas, las espinacas y la mitad del salmón.
- Rallar fino la piel del limón y el queso parmesano.
- Calentar un sartén de 28 centímetros a fuego alto con un chorrito de aceite de oliva.
- Sofreír las cebollitas, las espinacas, el salmón cortado y la piel del limón.
- Añadir la pasta al sartén y verter el agua hirviendo hasta cubrirla.
- Cocinar durante cuatro minutos o hasta que la pasta haya absorbido casi todo el agua, revolviendo con frecuencia.
- Diluir la consistencia con un poco más de agua si es necesario.
- Apagar el fuego, rociar con jugo de limón e incorporar el requesón y el parmesano.
- Sazonar al gusto.
- Trocear por encima el salmón restante y terminar con un toque de aceite de oliva virgen extra.
Los Tres Pilares
Ahora abriremos nuestras Biblias en el libro de Primera de Tesalonicenses, capítulo 1, versículo 3.
1 Tesalonicenses 1:3 — Teniendo presente vuestra obra de fe, vuestro trabajo de amor y vuestra esperanza en nuestro Señor Jesucristo.
Amado Dios, tenemos con nosotros su palabra leída. Oro pidiendo al Espíritu Santo que traiga a mí la revelación divina de su palabra y obre usted en mí poniendo una bendición especial para administrar su palabra, para que sea glorificada en muchas vidas a través de este programa. En el nombre de Cristo Jesús nuestro Salvador, amén y amén.
El título de su palabra es ‘Los tres pilares’. Muchas veces los filósofos, pensadores y poetas nunca se ponen de acuerdo en cuanto a los conceptos de la vida. Si hiciéramos la pregunta de cuáles son las cosas que sustentan y dan esperanza al hombre, las respuestas serían diversas: algunos pensarían en el estímulo, otros en cuestiones materiales como el dinero, y los idealistas en un mundo mejor.
Es interesante que el apóstol San Pablo mencione una trilogía de cosas que encuentra en los creyentes de la iglesia de Tesalónica: la obra de fe, el trabajo de amor y la firmeza de esperanza en nuestro Señor Jesucristo. Estas virtudes son fruto de origen sobrenatural, pues no tienen nada que ver con la voluntad o méritos propios.
La obra de fe no es solo un elemento intelectual, sino una vocación, un estilo de vida. Es la actitud de un grupo de creyentes que se fundamenta en las promesas de Dios ante los embates de la vida. Recuerdo a un niño que, antes de una operación quirúrgica, se arrodilló al lado de la cama para orar y pedir la bendición de Dios, entregando su vida al Señor y pidiendo guía para los médicos. Jesucristo habló de la fe de los niños como algo genuino.
El segundo pilar es el trabajo de amor. El apóstol Pablo usa la palabra ‘agape’, un amor que es más que puro sentimiento; es una voluntad de amor. Hoy en día, la mala influencia de los medios y la literatura han desvirtuado el significado del amor, asociándolo casi enteramente a la cuestión sexual. Pero el amor agape es un esfuerzo de la voluntad para poner en acción el amor al que Dios nos exhorta, como el tratar de convivir con personas de distintos trasfondos y clases sociales.
El tercer pilar es la firmeza de la esperanza en nuestro Señor Jesucristo. La gente pone sus esperanzas en personas, dándose cuenta de que tienen pies de barro, o en el dinero y propiedades, que no satisfacen la necesidad íntima. La esperanza verdadera se basa en alguien que produce tranquilidad y seguridad: Jesucristo, en sus enseñanzas, sus promesas y el acto único de ofrecer su vida por nosotros.
Estos tres pilares han animado al cristianismo desde siempre. Usted puede formar parte de esta familia. No existe cuota de inscripción ni requisitos previos; solo tiene que confesar a Jesucristo como su Salvador y Señor, rendir su vida ante Dios y humillarse ante su poderosa mano.
Amado Dios, gracias porque su palabra interviene a tiempo. Usted ha sido claro para aconsejarnos a través del apóstol San Pablo. Ruego por quienes han estado en sintonía para que su palabra haya llegado a sus vidas. Pedimos al Espíritu Santo que nos ayude a poner por obra su palabra en la vida práctica de todos los días.
Peticiones de Oración
Intercedemos, Padre de amor, por los enfermos. Deseamos que en este día haya un toque de poder, de liberación y de sanidad. Pedimos el socorro oportuno y sanidad para el pastor Héctor Arena, el pastor Florindo Márquez, el pastor Samuel Asenco, la pastora Norma Martínez y la pastora Mireia Reyes. Pedimos liberación del alcoholismo para Víctor Hugo González. Oramos por sanidad para el hermano José Silva, el hermano José David Videla, la hermana Teresita Flores, su vecina y su hija Pamela Larcon Flores. Pedimos respuesta a la petición de la hermana Laura Senjo y sanidad para la hermana Nora Senjo, el hermano Eduardo González (en su vista), el hijo del hermano Jimmy, la hermana Rosita Veloso, la hermana Ana Vallejos Fernández, la hermana Elena Reyes, Joaco Videla, su hija Débora Videla, el hermano Ignacio Toro, la hermana Pilar González, la hermana Teresita Reyes, el hermano Miguel Torres, Luis Durán Palma, don Rado Milovich, la hermana María Ivacache, Cristian Barro, el hermano Eliseo Muñoz, el vecino Luis Orellana, el hermano Dagoberto Roa, la hermana Teresa Molina (por su matrimonio y familia), Alejandro López, Angélica e Iván Calderón. Pedimos que usted se glorifique en ellos y ellas en sanidad divina. Amén.
Despedida
Damos muchas gracias a nuestro Dios por su palabra y ya estamos llegando al término de este programa por hoy. Nos despedimos dándole a usted muchas gracias por haber estado en la sintonía. Mañana, Dios mediante, volvemos a encontrarnos nuevamente a la misma hora y en este mismo punto del dial. Mientras tanto, Dios le bendiga.