Fe en la Depresión
Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la superación de la depresión a través de la fe y la lectura de los Salmos. Usted encontrará también consejos prácticos para el hogar y diversas sugerencias culinarias.
Bienvenida y Oración Inicial
Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos nuevamente a su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la radio Abigail, dirige este programa su hermana en Cristo Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.
Este programa llega a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecino y amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.
Amado Dios, hoy me presento ante su divina presencia con un corazón lleno de gratitud y de alegría. En este nuevo día reconozco su amor, porque es el amor que brilla en cada rayo de sol que ya en este día siento. Muy de mañana puedo ver este hermoso amanecer glorioso. Gracias porque usted me permite gozar de esta dicha de vivir su creación y ver lo maravilloso que sus manos han hecho.
Gracias porque puedo contemplar la belleza de su santidad a través de la creación. En todo lo que mis ojos ven se revela a mí, dándome esta bendición tan grande de experimentar lo que usted ha creado. Gracias porque es una revelación que cada día puedo contemplar y, muy en especial en este día, recibo la bendición a lo largo de la jornada a través de su presencia bendita.
Gracias, Dios mío, por concederme la oportunidad de haber despertado y de vivir un día más en este mundo que usted, mi Señor, ha creado. Sé que su amor me rodea constantemente, fortaleciéndome en cada desafío que encuentro en mi caminar. Gracias porque usted es mi refugio en momentos de dificultad y mi guía en momentos de incertidumbre.
Gracias, Señor, por sostenerme con su mano amorosa y darnos esta luz que alumbra nuestro caminar en medio de la oscuridad. Cada día es un regalo que me recuerda su amor y su gracia. Enfrento este día confiada en su dirección y su cuidado. Gracias, mi Dios, por cada oportunidad que me brinda y por cada momento que respiro.
Peticiones de Oración
Oro, Señor, porque sé que en estos momentos hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas; ellos luchan por ser sanados y creen en su poder sanador. Yo uno mi creencia a la de ellos, pidiendo sanidad y asistencia en estos momentos de tanta preocupación y dolor, porque un enfermo tiene dolores e incertidumbre. Señor, ponga usted su mano sanadora.
Oro, Señor, por los matrimonios, confiando que usted está en el medio, y pido por la unidad de la familia, porque usted bendijo el santo estado del matrimonio aun cuando el hombre guardaba su inocencia. Oro por los jóvenes y los que no son tan jóvenes que son presos de muchas adicciones. Oro por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado.
Imparto una bendición especial en los niños y niñas, ya que el próximo lunes todos vuelven a sus aulas para comenzar un nuevo año. Señor, cuide y proteja a los niños. Oro también por los profesores, que ya entraron en esta semana, para que usted los bendiga, les dé la paz y la paciencia necesaria para comenzar un nuevo año en victoria.
Oro por tantos abuelos y abuelas olvidadas, y para que haya siempre sustento en la casa de la viuda y del huérfano. Oro por la libertad de los presos de la cárcel y pido sanidad para nuestra tierra, porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada; solo usted, mi Señor, puede sanarla.
Oro, Señor, por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo, y por el honorable directorio. Mi clamor y el deseo de mi corazón es que usted les dé una clara dirección para continuar desarrollando la labor que usted, mi Dios, les ha encomendado.
Pido por cada autoridad civil de nuestro país, muy en especial por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Ellos tienen muy pocos días para el cambio de administración de nuestra patria querida. Oro por los que dejan sus funciones para dar paso a los que fueron elegidos, y oro para que ellos también puedan hacer un buen gobierno.
Oro por las autoridades civiles de la comuna, muy en especial los que tienen la función administrativa, para que usted les dé la bendición de que sus ojos sean abiertos para ver las necesidades puntuales que tiene nuestra comuna. A la vez oramos por cada institución, muy en especial por las de beneficencia, como también por bomberos y carabineros, que arriesgan su vida en cada procedimiento.
Pedimos por la audiencia de este programa, que cada uno de ellos y de ellas sea bendecido, y a través de ellos su familia. Amado Dios, ruego al Espíritu Santo que esté aquí ahora, en nuestro comienzo, y nos ayude también para terminar. Que esté usted presente tomando el control de cada situación especial. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén.
El Cuidado de las Palabras
Gloria a Dios para siempre. Damos muchas gracias al Señor porque tenemos razones de sobra para agradecer, alabarlo, glorificarlo y bendecir su nombre. Su palabra siempre está presente en nosotros dándonos estas razones. Las personas debemos cuidarnos y, muy en especial, cuidar nuestras palabras.
Su palabra nos dice que de la abundancia del corazón habla la boca. Por eso es que el Evangelio según San Lucas nos aconseja que debemos cuidar este miembro tan pequeño. Encontramos también que las personas serán justificadas por sus palabras, como también serán condenadas.
Mateo 12:37 — [Las personas serán justificadas por sus palabras, como también serán condenadas].
Mateo 12:36 — [De toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ellas darán cuenta en el día del juicio]. De manera que nos bendice el Señor.
Consejos para la Oración y la Fe
Siempre tenemos el consejo del Señor sobre cómo debemos pedir. Lo importante es que debamos siempre pedir arrodillándonos, darle gracias a nuestro Dios y exaltar su nombre. Debemos pedir salud, porque sin ella nada tiene sentido; debemos pedir paz para dormir sin culpa ni preocupación; y tercero, el amor verdadero, ese que no hiere ni se va.
Sigamos disfrutando de la oración, porque es un tiempo para disfrutar y darle gracias al Señor por lo que ya tenemos. Tenemos que tener fe para creer; incluso cuando no veamos lo que queremos ver, debemos tener fe para ver lo que creemos. Pidamos fortaleza para seguir adelante cuando todo parece perdido.
Lo más importante que debemos pedirle a nuestro Dios es sabiduría para entender cuándo hablar y cuándo guardar silencio. Dios es un Dios de orden y siempre nos está entregando cómo dirigirnos a Él. Damos gracias al Señor porque podemos dar estos consejos que nos hacen bien y que nunca están de más escuchar.
El Pan de Vida
Antes de ir más adelante, tenemos con nosotros nuestro pan diario, el pan de vida a través de la palabra poderosa del Señor. Hoy es un día muy especial porque estamos culminando el mes de febrero. Ya hemos visto que los niños este lunes vuelven a sus colegios y los profesores ya lo han hecho durante la semana.
Este es el día que hizo el Señor, y lo hizo para mí y para usted. Tenemos nuestro pan de vida en el libro de Primera de Samuel, capítulo 24, del 1 al 7, para que usted lo lea en la tranquilidad de su hogar como una tareita para interesarse en descubrir las Sagradas Escrituras.
Salmo 40:8 — El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado y tu ley está en el medio de mi corazón.
Dios nos bendice a través de nuestro pan de vida. Les cuento la historia de Pedro, un hombre que proveía para una joven familia y había orado desesperadamente por un trabajo tras ser despedido. Recibió una oferta, pero al leer sobre su futuro empleador se sintió incómodo porque la empresa invertía en negocios sospechosos y había corrupción.
Al final, Pedro rechazó la oferta aunque le costó mucho. Se dijo: “Creo que Dios quiere que haga lo correcto, tengo que confiar en Dios que él proveerá”. Pedro recordó el relato cuando David se encontró con Saúl en una cueva. Parecía la oportunidad perfecta para matar al hombre que lo seguía, pero David se resistió.
Primera de Samuel 24:6 nos relata que el Señor lo guardó para no hacer tal cosa. David tuvo cuidado de distinguir entre su propia interpretación de los sucesos y los mandatos de Dios, para obedecer y hacer lo correcto. En vez de buscar señales en ciertas situaciones, busquemos a Dios y su verdad para hallar sabiduría y guía.
Ver la Necesidad del Prójimo
Hechos 9:39 dice que a Pedro lo rodearon todas las viudas llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas había hecho cuando estaba con ellas. Aquí vemos que hay una necesidad. En los últimos días de la vida de mi papá, él tuvo una enfermedad; me preguntó si podía afeitarlo y, mientras le pasaba con suavidad la navaja por su rostro, él explicaba que a los hombres de su generación les gustaba afeitarse todos los días.
Yo vi la necesidad y actué para mostrar bondad, dignidad y respeto. Su cuidado tierno me recordó a mi amiga Julia, que todavía le pintaba las uñas a su madre anciana porque era importante que su mamá se viera linda. El libro de los Hechos nos habla de Dorcas, también conocida como Tabita, que mostraba amor haciendo ropa para los pobres.
Cuando Dorcas murió, su habitación se llenó de amigos que lloraban. Pero la historia no termina ahí: Pedro se arrodilló, oró con el poder de Dios, la llamó por su nombre y le dijo: “Tabita, levántate”. Para sorpresa de todos, Dorcas abrió los ojos y se levantó. Muchos creyeron en el Señor al ver que estaba viva.
Probablemente Dorcas pasó el resto de su vida igual que antes, viendo las necesidades de los demás y supliéndolas. Hoy día usted también puede tener una necesidad y podemos rogar al Padre: “Padre, abre mis ojos cada día para ver a los dolidos que necesitan ayuda a mi alrededor”.
Dios es el Dios de las oportunidades. Si nos preguntamos cómo ser más conscientes de la necesidad de los demás, podemos ver con nuestros ojos la oportunidad de acudir en ayuda. El Señor siempre pondrá en nosotros la oportunidad de hacer el bien, sin mirar a quién se lo hacemos.
Dios Usa lo Inesperado
Si miramos lo que podemos experimentar por su palabra, en Números 22:28 encontramos al Señor abriendo la boca de la asna. También recuerdo la historia de Jack, que sabía encarrilar los trenes; él tenía un babuino que lo ayudaba tirando de las palancas para el cambio de las vías, ayudando a James Guide, quien había perdido las piernas en una caída.
La Biblia habla de la burra de Balaam. Balaam era un profeta pagano que servía a un rey que quería dañar a Israel. Mientras iba montado en la burra, el Señor abrió la boca del animal, la cual habló a Balaam para advertirle de un peligro eminente e impedir que dañara a su pueblo.
¿Un babuino ferroviario? ¿Una burra que habla? ¿Y por qué no? Si Dios puede usar estos animales para su propósito, no es descabellado que pueda usarte a ti y a mí también. Al buscar su fortaleza, podemos lograr más de lo que jamás creímos posible.
Oremos al Señor diciendo: “Quiero servirle, Dios; usa mis manos, usa mis pies, usa mi boca y usa lo que quieras de mí”. Estamos llenos de milagros. Dios usa de manera inesperada a sus instrumentos. ¿Qué hará usted hoy para ponerse a su disposición? Todos somos útiles, nadie sobra.
El patrón de vida es la Sagrada Escritura, la Biblia; en ella encontramos lo que Dios quiere de nosotros. Nuestro pan de vida hoy nos bendice porque Él quiere que seamos instrumentos para su gloria.
Consejos para el Hogar
Tenemos este espacio para solucionar problemitas del diario vivir. Para evitar que la cebolla nos haga llorar y nos irrite los ojos, llévela al freezer por 10 minutos antes de picarla. Ya la cebolla no le hará llorar.
Para evitar que el agua hirviendo se derrame de la olla y ensucie la cocina o apague los quemadores, coloque por encima de la olla una cuchara de madera. Con la cuchara de madera encima, el agua no subirá.
Para quitarle la humedad a la sal, que ocurre por el contacto con el vapor de las comidas, coloque unos granitos de arroz dentro del frasco donde conserva la sal. El arroz absorberá toda la humedad; este truco nunca falla.
Para quitar la cáscara al huevo duro sin que se rompa, agregue al agua donde los está cocinando una rodaja de limón o un chorrito de soda. Esto logrará que la cáscara se desprenda sin dañarlo.
Sugerencias Culinarias
Le traemos una entradita de huevo para mentir a lo pobre, para cuatro personas: cuatro huevos, un sobre de puré de papa y queso rallado. Prepare el puré con la mitad de agua para que quede espeso y colóquelo en forma de corona en un plato, idealmente de greda. Quiebre el huevo en el centro, empolvoree con abundante queso rallado y lleve al horno hasta que esté cocido y gratinado. Sirva caliente, si gusta con salsa blanca.
Ahora una sopa: caldillo de almeja a la crema para 6 personas. Necesita: una cebolla picada pluma, un cuarto de taza de aceite, media cucharadita de ají de color, ají en pasta al gusto, 6 papas peladas y cortadas en 4 cascos, un kilo y medio de almejas, una yema, dos cucharadas colmadas de crema, dos cucharadas de cilantro picado fino, comino, orégano, sal y pimienta.
Fría la cebolla en aceite, agregue el ají de color, las papas y 6 tazas de agua caliente. Deje hervir a fuego suave 20 minutos. Añada las almejas bien cepilladas y deje hervir hasta que se abran. Retire del fuego y las conchitas. Añada la yema batida con la crema, mezclando rápidamente, empolvoree con cilantro y sirva inmediatamente.
Como plato de fondo, tallarines piamonteses para 6 personas: un cuarto kilo de tallarines, 6 huevos, 2 tazas de leche, 4 cucharadas de mantequilla, una cucharada de pan rallado, medio kilo de champiñones o callampas, dos cucharadas de cebolla picada fina, dos cucharadas de harina, un octavo kilo de crema, una cucharada de aceite, una y media taza de agua, nuez moscada, el jugo de un limón, sal y pimienta.
Cueza los tallarines en agua hirviendo con aceite por 10 minutos, cuélelos y páselos por agua fría. En un molde con hoyo al centro, untado con mantequilla y pan rallado, coloque la mezcla de huevos batidos, leche, sal, pimienta y los tallarines. Cueza a baño maría por 20 minutos.
Para la salsa, limpie los champiñones con jugo de limón y saltéelos en cacerola con la cebolla y la mantequilla hasta que espese. Agregue sal, pimienta, nuez moscada y, al final, la crema sin dejar que hierva. Desmolde el turbante de tallarines en una fuente, cúbralo con la salsa y sirva caliente.
Receta del día
Entrada de huevo para mentir a lo pobre
- 4 huevos
- 1 sobre de puré de papa
- Queso rallado
Preparación
- Prepare el contenido del sobre de puré de papa según las indicaciones, pero utilice la mitad de agua para que quede espeso.
- Coloque el puré de papa alrededor de cada plato (idealmente de greda) en forma de corona.
- Quiebre el huevo en el centro del puré.
- Empolvoree con abundante queso rallado.
- Lleve al horno por unos minutos hasta que el huevo esté cocido y gratinado.
- Sirva caliente y, si gusta, bañe con salsa blanca.
Lectura de la Palabra
Vamos a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios en el libro de Salmos, capítulo 6, versículo 9. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Salmos 6:9 — El Señor ha escuchado mi súplica. El Señor recibe mi oración.
Dios nos bendice por la lectura de su palabra. Vamos a tener unos momentos de oración: Amado Dios, tenemos con nosotros su palabra leída. Oro, Señor, para que usted traiga a mí, por el Espíritu Santo, la revelación divina de su palabra. Use usted mis labios, tome dominio y tome el control de mi vida para administrar su palabra, pero necesito, Señor, la unción. Y se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.
Fe en la Depresión
El título de su palabra es: Fe en la Depresión. Estadísticamente, vivimos en tiempos de contrastes marcados que muestran hasta dónde podemos llegar los seres humanos en la búsqueda de aquello que llamamos felicidad.
Los gobiernos gastan grandes sumas de dinero en el sistema de atención a la salud y prevención de las enfermedades, ya que de otra manera la población corre hacia una bancarrota económica si no se toman medidas para prevenir epidemias o enfermedades que pueden ser detectadas y curadas a tiempo.
Así es como entendemos, por ejemplo, las campañas masivas de vacunación que buscan proteger al segmento de la población y ahorrar dinero al impedir que alguno de esos males se propague. Pero parece que aun así no es suficiente; todavía existen muchos países donde la gente tiene muy pocos recursos para curarse y menos aún para prevenir las enfermedades.
El Salmo 6 nos describe a una persona que se siente física y emocionalmente quebrantada. Tal sufrimiento le lleva a una depresión en la cual muchos pueden hoy identificarse. Y sin embargo, existe el elemento de la fe que hace que esta experiencia, todavía dura y dolorosa, sea también soportable y llena de esperanza.
Salmos 6:1-5 — Señor, no me reprendas en tu ira, ni me castigues en tu furor. Ten piedad de mí, Señor, pues languidezco. Sáname, Señor, porque mis huesos se estremecen. Mi alma también está muy angustiada y tú, oh Señor, ¿hasta cuándo? Vuélvete, Señor. Rescata mi alma. Sálvame por tu misericordia, porque no hay en la muerte memoria de ti. Y en el Seol, ¿quién te alabará?
Este es un salmo muy especial. Pareciera que el grito de «¿hasta cuándo?» resume en todas sus formas la desesperación y la falta de control de una persona que puede enfrentar, en un momento dado, la depresión.
Mire cómo sigue: Salmos 6:6-7 — Me he consumido a fuerza de gemir; toda la noche inundo de llanto mi lecho, riego mi cama con mis lágrimas; mis ojos están gastados de sufrir, se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.
Son muchas las personas que pueden identificarse con este lamento. Es posible incluso que algunas se sorprendan porque es lo mismo que ellos sienten y que muchas veces no pueden explicar.
Nunca nos olvidemos que los salmos son la expresión del alma de seres humanos que no solo viven experiencias comunes, sino que también las expresan de una manera gráfica y vivida. Pero tampoco olvidemos que, aun siendo un vínculo de comunicación humano, lo hacen con palabras inspiradas por Dios.
Hemos afirmado que aquí encontramos fe, incluso en la depresión. Esto es lo que expresan los versículos finales: Salmos 6:8-10 — Apartaos de mí todos los hacedores de maldad, porque Jehová ha oído la voz de mi lloro; Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración. Se avergonzarán y se turbarán mucho todos mis enemigos; se volverán y serán avergonzados de repente.
En estos versículos radica la diferencia entre este estado de tristeza y una desesperación absoluta. Existe aquí ese elemento de fe que lleva al salmista a confiar en que el Señor ha oído su clamor. Para él, a diferencia de aquellos que no tienen esta esperanza, el cielo no está cerrado.
No conocemos sus circunstancias. Es posible que lo único que haya conocido de esta existencia sea el agravio y la aflicción, o que viva el ciclo de la depresión como algo constante y suponga que no hay salida ni escape.
Si usted no es creyente, me temo que no hay salida para usted. Psicólogos y psiquiatras podrán decirle que debe proponerse un cambio, o usarán todo ese arsenal de fármacos y píldoras que prometen una nueva vida libre de preocupaciones, pero usted sabe que nunca arribará a la solución definitiva.
La mayor necesidad que el ser humano experimenta es la de saber que tiene algo más poderoso que lo espera con los brazos abiertos, que es el mejor refugio ante la prueba y la aflicción.
Recuerdo una película que describía el cielo depresivo que llevaba a una mujer primero a negar su estado emocional, y después a confesar su necesidad de las demás personas, quienes evitaban su compañía porque conocían su estado y que nunca experimentaba mejoría.
En esa película, la protagonista corre en busca de una salida, pero en su mente todo se distorsionaba, haciendo aparecer cada elemento del paisaje como un posible enemigo, cuando en realidad eran personas, árboles o edificios. Ella estaba ciega y todo parecía estar en su contra.
La película no propone un final, deja la interpretación a cargo de cada uno. La escena final consiste en el alejamiento de la cámara de la protagonista, que queda disminuida y perdida en un paisaje compuesto por las muchas personas que la rodean, aunque ella no las ve.
Puede ser que todo esto le suene familiar hoy. Quizás ha caído en una depresión en que todo se ha vuelto en su contra y ya no puede notar la diferencia entre los que en realidad se interesan por usted y el resto de la humanidad que vaga por senderos de egoísmo e indiferencia.
Para un grupo de personas, sin embargo, la depresión no es el final de la jornada. Todavía hay salida en medio de la crisis, pero esa salida está más allá de la persona misma. Ese grupo lo constituyen los cristianos, aquellos que creen que para relacionarse con Dios necesitamos de un intermediario que tiene el poder para restablecer esa comunicación interrumpida con la divinidad.
Existe ese segmento de la población que no tiene vergüenza de identificarse como seguidor de Jesús de Nazaret. Nosotros sabemos que no estamos exentos de ese momento depresivo y que existen personas que buscan nuestro mal y hacen todo lo posible por apartarnos del camino verdadero.
Jesucristo asegura que Él ha vencido al mundo, y la depresión forma parte del capital mundano que ha triunfado antes en la humanidad. Dios es real para todos los que le buscan con fe y esperanza; hoy, Dios puede ser real también para usted.
Lea en los evangelios la manera en que Jesucristo llegó a ser el amigo que acompaña en la jornada a todos los que creen y confían en Él. Hoy le invito a reconocer su situación y aclamar a Dios por perdón, misericordia, ayuda y socorro en el tiempo de la aflicción. Tal como lo dice el Salmo 6, quiera el Señor tener de usted piedad y misericordia hoy.
Oración Final y Peticiones
Damos gracias al Señor orando: Amado Dios, agradecemos por su palabra porque hoy nos ha hablado de algo tan común que vemos a diario. Hay muchas personas, mi Señor, que han sufrido o están sufriendo depresión en estos precisos momentos, pero usted nos ha dado el remedio oportuno a través de este salmo maravilloso que nos trae a la realidad.
Señor, clamamos si es que hay alguna persona en la sintonía del programa que ha estado viviendo en depresión, que usted salga al encuentro de ella por su palabra, dándonos el camino a seguir. Le pedimos que, en su misericordia tan grande, tenga piedad de quien lo necesita hoy.
Damos gracias porque posiblemente el mensaje le recordó un tiempo pasado de aflicción, pero hoy podemos levantar la piedra y decirle: gracias, hasta aquí usted nos ha ayudado, aleluya, ha sido usted obrando a nuestro favor. Oramos para que cada consejo haya tenido un eco especial y haya sido glorificada en muchas vidas.
Le pedimos misericordia por los enfermos. Clamamos pidiendo sanidad para nuestro pastor Héctor Arena, pastor de nuestra iglesia en Granero; por nuestro pastor Márquez, pastor de nuestra iglesia en el monte; y por el pastor joven Samuel Asenco. Oramos por Víctor Hugo González y pedimos, Señor, que por favor lo libere del alcohol; en usted están todas las cosas, pedimos liberación por él.
Oramos por sanidad de nuestro hermano José Silva y por nuestro hermano José David Videla, pidiendo para él un milagro porque la ciencia no lo ha podido hacer todos estos años, pero usted es poderoso. Oro por mi hermana Teresita Flores, por sus pastores, por su vecina, por su hija Pamela Larcon Flores por sanidad, y oro por respuesta a la petición de mi hermana Laura Senko.
Oro por sanidad de mi hermana Nora Azenjo, de mi hermano Eduardo González en su vista, y por el hijo de mi hermano Jimmy por sanidad y liberación. Oro por sanidad de mi hermana Rosita Veloso, de mi hermana Ana Vallejos Fernández, de mi hermana Elena Reyes, de su esposo Joaco Videla y de su hija Débora Videla.
Oro por sanidad de mi hermano Ignacio Toro, de mi hermana Pilar González, de mi hermana Teresita Reyes, de mi hermano Miguel Torres, de Luis Durán Palma, de Don Rado Milovich, de mi hermana María Ivacache, de Cristian Barro, de mi hermano Eliseo Muñoz, de mi vecino Luis Orellana, de mi hermano Dagoberto Roa y de mi hermana Teresa Molina y su familia.
Oro por sanidad de Alejandro López, de Angélica y de Iván Calderón. Amado Señor, yo sé que usted a todos los conoce y pedimos que se glorifique en sanidad divina para que nuestra fe sea aumentada. Para quienes están enfermos en la audiencia, oro que tan solo pongan la mano en el receptor y en esta hora usted imparta sanidad en su cuerpo. Llévese toda aflicción y enfermedad en el nombre de Cristo Jesús. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.
Despedida
Ya estamos llegando al término de este programa. Le damos muchas gracias a usted por estar en sintonía. Si usted quiere escucharnos a la hora que quiera, puede buscar la página de Radio Abigail por internet; el programa está al aire después de las 4 de la tarde.
Le deseo a todos nuestros auditores las ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Nos despedimos hasta mañana, Dios mediante, para que juntos y juntas podamos ser parte de este programa. Mientras tanto, Dios le bendiga.