La Voz Pentecostal

El amor de Dios y la advertencia contra la idolatría

· 56 min

Usted encontrará reflexiones bíblicas sobre el deleite de Dios por su pueblo y una advertencia contra el sincretismo religioso. Además, el episodio le ofrece consejos prácticos para el hogar y diversas recetas de la cocina chilena.

Inicio del programa y oración

Escucha, auditor, la voz del Salvador que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos nuevamente a su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la Radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo, y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el solo propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos y amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.

Amado Dios, hoy le doy muchas gracias por haberme permitido despertar en esta mañana y experimentar un nuevo día rodeada de mi familia y disfrutar de las buenas bendiciones que por su amor disfruto. Gracias por ser mi amigo constante, mi refugio en momentos de necesidad. Sé que usted es mi proveedor en todo momento porque confío en que guía mis pasos y me muestra el camino correcto a seguir.

Le pido fortaleza para enfrentar los desafíos y fe para mantenerme firme. En momentos de dificultad, usted me dé la sabiduría para tomar buenas decisiones. Que mi corazón sea noble y mi mente esté llena de entendimiento para actuar conforme a su designio. Encomiendo este programa y me pongo en sus manos amorosas, dando gracias siempre porque hoy me da la oportunidad de amanecer en un nuevo día y ver este día con los ojos de mi alma.

Tengo el privilegio de vivir un día más; me permite amar, respirar, caminar, sentir, tocar, saborear, ver y leer su bendita y santa palabra. Oro para que en su santa voluntad se cumpla su palabra en mí, porque lo que alcanzo es esta inefable bondad infinita manifestada en su amor tan grande. Es bello despertar cada día con la certeza de que usted, mi Señor, cuida de mí y me lleva por caminos de bendición.

Usted ha actuado en mi vida entregándome su amor y poder, dándome mi familia. Gracias por el techo que me cobija, por el agua, por el calzado, por el vestuario y por el sustento diario. Entrego en sus manos toda experiencia que viva porque tiene una razón de ser, buscando siempre nuestro crecimiento espiritual. Creo que usted siempre abre puertas donde no las hay y va a derramar la bendición abundante en nuestras vidas.

Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que en estos precisos momentos hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas esperando que el poder sanador llegue a través de su palabra, porque tan solo con que usted diga la palabra, los enfermos son sanados. Oro para que usted asista esta necesidad de vivir sano.

Oro por los que se sienten marginados, presos de muchas adicciones, como son los jóvenes y los que no son tan jóvenes. Oro por los matrimonios, siempre pidiendo la unidad de la familia. Oro por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro para que en la casa de la viuda y del huérfano siempre haya sustento y por la apertura de los presos de la cárcel.

Por sobre todo, Señor, nuestro clamor es que, por favor, usted sane nuestra tierra, porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada. Oro por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo, por el honorable directorio de nuestra iglesia y por todos los que han sido puestos en eminencia. Deseo con todo mi corazón que a todos ellos usted les dé una clara dirección para continuar desarrollando la labor que usted les ha encomendado.

Oro por las autoridades civiles de nuestro país, muy en especial por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Sabemos, Señor, que muy pronto ellos pasarán a retiro y entrarán otras autoridades; oro por los que salen y por los que entran, porque usted es el que a través de ellos puede gobernar nuestro país. Oro por las autoridades civiles de nuestra comuna, esperando que en su gestión administrativa usted ponga su mano en favor de nuestra comuna y sus necesidades.

Oro muy en especial por la audiencia de este programa, pidiendo para todos ellos y ellas una especial bendición y, a través de ellos, una bendición para toda su familia. Le doy, Señor, toda mi alabanza, la honra y la gloria. Lo hago por medio de Jesucristo, mi Salvador, porque Padre, tengo que agradecerle por habernos dado a nuestro Salvador Jesucristo, quien vino a este mundo a pagar el precio del pecado de la humanidad.

Gracias, Señor, porque en esto nos da a conocer este gran amor que usted tiene por esta humanidad. Gracias por el precio tan grande que tuvo que pagar su hijo, mi Salvador, por todos nosotros. Gracias a Dios Altísimo, pidiendo al Espíritu Santo que esté presente aquí ahora, comenzando y terminando este programa. Queremos hacerlo mejor y es por eso que necesitamos al Espíritu Santo que nos guíe y nos dirija, y que a través de mi persona Él pueda estar hablando. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, mi Salvador. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.

Pan de Vida

Damos muchas gracias a nuestro Dios por nuevamente estar juntos y juntas en un nuevo programa de La Voz Pentecostal, a través de Radio Abigail, que nos da la oportunidad en esta mañana de estar juntitos en estos momentos que vamos a tener hoy. Ya tenemos con nosotros nuestro pan de vida en el libro de Isaías, capítulo 62, versículo 5.

Isaías 62:5 — Como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo.

Dios nos bendice por la lectura de nuestro pan de vida. A través del profeta Isaías, el Señor nos ha dicho que hay un amor que se regocija. Le cuento el testimonio de Bruno y de Katia: se contemplaban ellos radiantes. Al mirar el gozo en sus rostros, jamás habríamos adivinado todos los problemas que tuvieron con sus planes de boda por las restricciones del COVID-19. Aunque había solo 25 familiares presentes, la pareja irradiaba gozo y paz mientras intercambiaban sus votos debido al amor que se tenían y lo expresaron en su gratitud por el amor de Dios.

La imagen de los novios deleitándose el uno con el otro es la imagen que el profeta Isaías pintó para describir la clase de deleite y amor de Dios que siente por su pueblo. En una descripción bella y poética de la liberación prometida, Isaías le recordará a sus lectores que la salvación que Dios les ofrecía reflejaba la realidad de vivir en un mundo roto: consuelo para los quebrantados, gozo para los que lloran y provisión para las necesidades de su pueblo.

Dios ofreció ayudar a su pueblo porque, al igual que los novios celebran su amor mutuo, así se gozará contigo el Dios tuyo. Gloria a Dios, su palabra siempre nos bendice. Es una de las maravillosas verdades que Dios se deleite en nosotros y desea relacionarse con nosotros, aun cuando luchamos en medio de los efectos de vivir en un mundo roto. Tenemos un Dios que nos ama, y no regañadientes, sino con un amor que se goza y que dura para siempre.

Esto lo ratifica el Salmo 136, versículo 1, porque Dios siempre va a estar con usted y conmigo. Debemos ser agradecidos con el Señor y decirle: «Señor, gracias por gozarte sobre mí con amor». Cuando encontramos al profeta Isaías hablándonos del gozo del esposo y de la esposa, nos podemos hacer estas preguntas: ¿Qué imágenes te recuerdan el amor de Dios? y ¿De qué manera su amor que se regocija te trae gozo?

Son buenas preguntas para este día tan especial, porque este es el día que hizo el Señor y es especial porque lo hizo para mí y para usted. Digámosle juntos al Señor: «Señor, gracias por gozarte sobre mí con amor». Gloria a Dios, nos bendice con un amor que se regocija. Agradecemos al Señor porque el pan de vida siempre nos trae bendición, especialmente si usted a esta hora todavía no había tenido un momento para leer la palabra de Dios, pero el programa se lo ha traído.

El Señor se da a conocer para nosotros, como lo dice el salmista David en el Salmo 3, versículo 3: «Pero tú, oh Señor, eres un escudo que me rodea, eres mi gloria, el que me sostiene mi cabeza en alto. Clamé al Señor y Él me respondió desde su monte santo». Eso es lo que sucede con nosotros cuando nos vamos al monte de la oración: recibimos la respuesta del Señor. Como lo hizo el dulce cantor de Israel, nosotros también recibimos esta bendición.

Consejos para el hogar

Vamos adelante en el programa y ya tenemos los datitos y los consejos que siempre esperamos para solucionar los problemitas del diario vivir. Por ejemplo, cómo podemos blanquear la ropa sin cloro. Sabe usted que existe el bicarbonato de sodio y que lo podemos usar para infinidades de cosas pequeñas, como el aseo general.

Para blanquear la ropa blanca, agregue media taza de bicarbonato al detergente habitual que usa en el lavado común; no lo use en ropa de color. Otra opción es el agua oxigenada: agregue media taza al detergente normal o aplíquela directo sobre la mancha.

También puede usar jugo de limón. Para esto, llene una olla con agua, coloque rodajas de limón y póngalas a hervir. Después de sacar la olla del fuego, sumerja la ropa durante una hora y luego lave como de costumbre. Otra forma es llenar un recipiente con agua, solución de jabón, una cucharada de sal y el jugo de dos limones; remoje la ropa, mezcle bien y lave habitualmente, pudiendo secar al sol.

Algo que nunca falla es la leche, recomendada para prendas delicadas como las de algodón. Ponga a remojar sus prendas en un tazón de leche, deje reposar dos horas, lave y enjuague como de costumbre.

El vinagre blanco también remueve manchas y suciedad, y de paso suaviza. Agregue una taza de vinagre blanco destilado a su detergente; puede hacerlo incluso en la lavadora. Para la ropa que tiene manchas en los cuellos o en las axilas, aplíquele vinagre en la zona afectada, restriegue, deje actuar un rato y lave como de costumbre. El vinagre blanco le servirá para sacar la suciedad y suavizar la prenda.

Sugerencias culinarias

Ahora traemos sugerencias para cocinar. Siempre damos recetas fáciles de nuestra cocina chilena. Hoy traemos una entrada: entrada amoldada de arroz y jamón. Para 8 a 10 personas necesitamos: dos tazas de arroz, seis cucharadas semicolmadas de mayonesa, un cuarto de taza de cebollitas cristal en escabeche o pepinillo picado y escurrido, 300 gramos de jamón planchado o mortadela jamonada molida, aceitunas, mayonesa para decorar y sal.

Para la preparación, cocer el arroz en dos litros de agua hirviendo con sal durante 15 minutos para que quede firme. Escúrralo, enjuáguelo con abundante agua y deje enfriar. Agregue cinco cucharadas de mayonesa, la cebollita, los pepinillos y sal a gusto; mezcle cuidadosamente. Añada la cucharada restante de mayonesa al jamón formando una pasta homogénea.

Vacíe la mitad del arroz en un molde pintado con aceite y comprima bien. Cubra con el jamón formando una capita pareja y coloque encima el arroz restante. Deje reposar en el refrigerador, retire del molde y decore con aceitunas y mayonesa. Sirva en rebanadas acompañado con ensalada.

Como segundo plato, sugiero una sopa de papa y zanahoria para seis personas. Necesitamos: cinco papas medianas peladas y cortadas en cubitos, dos tazas de leche, dos cebollas, una taza de tomates pelados y picados, dos cucharadas de aceite o manteca, dos tazas de zanahoria pelada y cortada en cubitos y una cucharadita de sal.

Lave y raspe la zanahoria; pele y corte las papas y la zanahoria en pedazos iguales. Póngalas en una olla con seis tazas de agua hirviendo hasta que estén cocidas. Corte la cebolla en pedazos chicos y fríala en un sartén hasta que esté dorada. Eche la cebolla a la olla con las verduras, agregue los tomates pelados y picados revolviendo todo el tiempo, y finalmente añada la leche hervida y la sal.

Para el plato fuerte, un estofado de cordero para hasta 20 personas. Necesitamos: un kilo de pulpa de cordero, dos cebollas, ocho papas de tamaño regular, tres dientes de ajo, medio kilo de porotitos verdes, dos zanahorias, medio kilo de arvejas, un ramo de verduras surtidas, una hoja de laurel, media taza de aceite y media taza de vino.

Corte la carne en presas. Caliente el aceite y fría la carne con la cebolla cortada en cuatro y el ajo molido. Luego agregue la taza de vino. Encima vaya agregando las papas cortadas a lo largo, el orégano, las verduras picadas y la zanahoria en rodajas. Por último, agregue las arvejas y cocine a fuego lento. El vino se puede reemplazar por agua hirviendo.

Ya tiene usted una idea para cocinar cualquier día. La hora ya está avanzada, son las 11:35 minutos, pero siempre nos damos un tiempo para cocinar. Vamos a escuchar la siempre poderosa palabra de Dios, pero antes, para que no se me vaya de la sintonía, escucharemos una alabanza para luego volver con el mensaje que hoy el Señor tiene para nosotros.

Ilustración de Entrada amoldada de arroz y jamón

Receta del día

Entrada amoldada de arroz y jamón

  • 2 tazas de arroz
  • 6 cucharadas semicolmadas de mayonesa
  • 1/4 taza de cebollitas cristal en escabeche o pepinillo, picado y escurrido
  • 300 gramos de jamón planchado o mostadela jamonada molida
  • Aceitunas
  • Mayonesa para decorar
  • Sal

Preparación

  1. Cocer el arroz en dos litros de agua hirviendo con sal durante 15 minutos hasta que quede firme.
  2. Escurrir, enjuagar con abundante agua y dejar enfriar.
  3. Agregar 5 cucharadas de mayonesa, la cebollita, los pepinillos y sal a gusto; mezclar cuidadosamente.
  4. Añadir la cucharada restante de mayonesa al jamón hasta formar una pasta homogénea.
  5. Vaciar la mitad del arroz en un molde pintado con aceite y comprimir bien.
  6. Cubrir con el jamón formando una capita pareja.
  7. Colocar encima el arroz restante.
  8. Dejar reposar en el refrigerador.
  9. Retirar del molde y decorar con aceitunas y mayonesa a gusto.
  10. Servir en rebanadas acompañado con ensalada.

Lectura de la Palabra

Vamos a abrir nuestra Biblia para leer la poderosa palabra de nuestro Dios en el libro de Ezequiel, capítulo 6, versículo 3. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Ezequiel 6:3 — Y dirás: Monte de Israel, oíd palabra de Jehová el Señor. Así ha dicho Jehová el Señor a los montes, y a los collados, y a los arroyos, y a los valles: He aquí que yo haré venir sobre vosotros espada, y destruiré vuestros lugares altos.

Oración por Revelación

Amado Dios, tenemos el privilegio a través de este programa de tener ya su palabra leída. Oro, Señor, pidiendo al Espíritu Santo que traiga a mí la revelación divina de su palabra.

Pido al Espíritu Santo que tome dominio y tome el control de mí, trayendo la revelación divina que solo usted nos puede entregar a través de la persona tan especial del Espíritu Santo. Que esa unción descienda sobre mí, se lo ruego, Padre, para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Se lo ruego, mi Señor amado, en el nombre de Cristo Jesús, mi Salvador. Amén y amén.

Advertencia contra los Lugares Altos

El título de la palabra de nuestro Dios es: Contra los montes. Las colinas, los montes y los lugares altos con los que la topografía nos regala son, por lo general, lugares para admirar, subir o desafiar; no parecen tener una naturaleza moral. Sin embargo, Ezequiel tiene explícitamente una palabra de advertencia contra ello.

Ezequiel 6:1-6 — Vino a mí palabra de Jehová diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro hacia los montes de Israel y profetiza contra ellos y dirás: Montes de Israel, oíd palabra de Jehová el Señor. Así ha dicho Jehová el Señor a los montes, a los collados, a los arroyos y a los valles: He aquí que yo mismo haré venir sobre vosotros espada, y destruiré vuestros lugares altos. Vuestros altares serán asolados, vuestras imágenes de sol serán quebradas, y haré que vuestros muertos caigan delante de vuestros ídolos. Pondré los cuerpos de los muertos de los hijos de Israel delante de sus ídolos, y vuestros huesos esparciré alrededor de vuestros altares; y donde queda que habitéis serán arruinadas las ciudades, y los lugares altos serán asolados, para que queden asolados y desiertos vuestros altares. Vuestros ídolos serán quebrados y aniquilados, vuestras imágenes de sol serán destruidas, y vuestras obras serán desechas.

Lo que usted escucha, estimado Vitor, es lo que nos relaciona hoy con su palabra. No cabe duda que esta profecía involucra no solo a los sitios físicos, como las montañas y los cerros, sino también a los que habitan en esos lugares y a las prácticas que allí tenían lugar.

En las antiguas religiones de lo que hoy sería Asia Menor, se creía que el mundo físico estaba vivo y tenía algún poder divino. La idea de construir lugares de adoración estaba ligada a la creencia popular de que así se podía invocar a esos poderes misteriosos en un propio terreno.

Cuando Israel entró a tomar posesión de la tierra prometida, también recibió aquellos lugares de adoración pagana. Si bien se transformaron en centros de adoración de la verdadera religión, las antiguas costumbres seguían allí atrayendo a los israelitas hacia prácticas que se traducían en una separación de la religión revelada.

De ahí está la advertencia contra los montes, porque invitaban al sincretismo, es decir, a la mezcla de los elementos de la verdadera religión con religiones paganas. Imponían sus ideas sobre un pueblo supuestamente especial y con una religión única, diluyendo la idea de un Dios personal en una mezcla con la naturaleza.

Este mensaje va dirigido a los montes y a todo lugar alto que se disputaban la atención en el corazón del pueblo de Dios. Se trata, una vez más, del corazón del ser humano, siempre inclinado a adorar a ídolos y a la naturaleza, olvidándose del Creador.

La Idolatría en el Mundo Contemporáneo

¿Existe alguna diferencia entre aquellas personas a las que el profeta Ezequiel dirige su profecía y nosotros, habitantes de este tercer milenio de la era cristiana? Hoy encontramos tantas religiones y filosofías que nos enseñan precisamente lo que esos antiguos habitantes de Oriente Medio practicaban.

Es evidente que el mensaje de Ezequiel es valedero y contemporáneo. No podemos dejar de citar la carta a los Romanos, que habla muy clara sobre esta inclinación idolátrica del corazón humano.

Romanos 1:18-23 — El terrible castigo de Dios viene del cielo sobre toda la gente mala e injusta, que con su maldad impide que se conozca la verdad. Lo que de Dios se puede conocer, ellos lo conocen muy bien, porque Él mismo se lo ha mostrado. Pues lo invisible de Dios se puede llegar a conocer si se reflexiona en lo que él ha dicho desde el mundo fuese creado; claramente se ha podido ver que él es Dios y que su poder nunca tendrá fin. Por eso los malvados no tienen disculpas; aunque han conocido al Dios, no le han honrado como a Dios, ni le han dado gracias. Al contrario, han terminado pensando puras tonterías y su necia mente se ha quedado oscura. Dicen ser sabios, pero son tontos, porque han cambiado la gloria de Dios inmortal por imagen del hombre mortal, y hasta por imágenes de ave, cuadrúpedo y reptil.

El apóstol Pablo hace énfasis en que fracasan todos aquellos argumentos de la gente que declara que no puede conocer a Dios porque no tiene los elementos de juicio. El problema del hombre es que no solamente no ha conocido a Dios, sino que ha ido más lejos: no le ha dado la honra que merece ni da gracias por su creación y revelación.

Estos conceptos reflejan la actitud del hombre contemporáneo. Hoy en día, al igual que hace dos mil años, el hombre pretende que no puede conocer a Dios y se ha olvidado de honrarlo. Muchos líderes políticos y religiosos tratan de hacerse su propio mundo y su propio Dios, terminando en pensamientos necios.

Si usted se encuentra hoy en algún sistema religioso en el cual considera que sus ídolos son necesarios para mantener su religión, este mensaje de Romanos es para usted. No tiene autoridad porque nosotros lo digamos, sino porque es la revelación de Dios que le advierte sobre el castigo para la gente injusta.

Le invito a hacer un examen de su vida y a dar una explicación ante el Creador de la manera en que vive y practica sus creencias. Si está en Cristo, es una nueva criatura y lo pasado quedó atrás.

El apóstol Pablo declara que no se avergüenza del Evangelio porque es poder de Dios para que todos los que crean alcancen salvación. No importa el tamaño de sus estatuas ni el material del que estén hechas; su única posibilidad de acceder a la salvación es creyendo y haciendo suyo el mensaje del evangelio.

Su responsabilidad es evaluar estas palabras y hacer un inventario de su propia vida. Si usted se cree más sabio, contraste su modo de pensar con lo que la Biblia dice. Recuerde que la única manera en que va a ser libre de culpa es por la fe, y solamente por la fe. Todo lo demás es simple ilusión y especulación humana.

Oraciones y Peticiones

Amado Dios, hemos llegado a concluir el mensaje hoy. Ha sido bueno escuchar la voz de Dios exhortándonos y reprendiéndonos, porque eso es lo que hace la palabra de Dios. Clamamos que su palabra haga vida en quienes la escucharon hoy.

Si Cristo no está viviendo en el corazón, el corazón siempre está ocupado; si no está Él, está el maligno. Le doy gracias, Padre de amor, por habernos dado su palabra bendita que nos lleva a toda verdad y justicia. Nos ha exhortado como hijos amados y en esto se manifiesta su amor.

Le pedimos, Señor, que usted se glorifique en los enfermos. Clamamos pidiendo misericordia y sanidad para nuestro pastor Héctor Arina, pastor de nuestra iglesia en Granero; para el pastor Florindo Márquez, pastor de nuestra iglesia en el monte; para el pastor Samuel Asenjo Riffo; para nuestra pastora Norma Martínez y para nuestra pastora Mireia Reyes.

Oramos por Víctor Hugo González, pidiendo liberación del alcohol. Por nuestro hermano José Silva por sanidad; por nuestro hermano José David Videlas, pidiendo un milagro que lo ponga de pie. Oro por mi hermana Teresita Flores, por sus pastores, por su vecina y por su hija Pamela Larcon Flores por sanidad.

Oro por respuesta a la petición de nuestra hermana Laura Senco y por la hermana Nora Cenjo por sanidad. Por mi hermano Eduardo González por sanidad a la vista; por el hijo de mi hermano Jimmy por sanidad y liberación; por mi hermana Rosita Veloso por sanidad y liberación.

Por mi hermana Elena Reyes por sanidad, por su esposo Joaco Videla por sanidad y por Débora Videla por sanidad. Por mi hermano Ignacio Toro, mi hermana Pilar González, mi hermana Teresita Reyes, mi hermano Miguel Torres, Luis Durán Palma y Don Rado Milovich, todos por sanidad.

Por mi hermana María Ivacache, Cristian Barro, nuestro hermano Eliseo Muñoz, mi hermano y vecino Luis Orellana y mi hermano Dagoberto Roa, todos por sanidad. Por mi hermana Teresita Molina por sanidad, y pido para toda su familia la unidad y la bendición de que Dios viva en su hogar.

Oro también por Alejandro López por sanidad, por Angélica por sanidad y por Iván Calderón por sanidad de la bebida. Todos ellos tienen una necesidad de sanidad divina; oro para que a esta hora los toque con su poder sanador en el nombre de Cristo Jesús. Amén y amén.