La Voz Pentecostal

La visión de Ezequiel y el carácter de Cristo

· 44 min

Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la gloria de Dios a través de las visiones del profeta Ezequiel y la naturaleza de Jesús. Usted encontrará también consejos prácticos para el hogar y una receta tradicional chilena.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la Radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo, y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo, mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración Matinal

Le damos comienzo al programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios. Amado Señor, en esta mañana, después de haber tenido este hermoso despertar, le doy muchas gracias por ver la luz de un nuevo día. Dirijo mis ojos hacia su presencia agradecida, porque usted llena de paz mi vida y recibo su generosidad divina, su gracia. Solo por su misericordia encuentro fortaleza y la tranquilidad que necesito para enfrentar lo que hoy me depara este día.

En este instante quiero elevar mi voz de alabanza y gratitud por todas las bendiciones que le ha dado a mi vida, reconociendo que cada don es un reflejo de su amor inmenso. Le ruego, Padre de amor, que usted derrame sobre mí su gracia en abundancia y me dé fuerza y ánimo para encarar cada desafío, cada tarea.

Amado Dios, gracias porque usted me libra de tantas cosas. Es por eso que le ruego que usted conceda la pureza necesaria para ser una vencedora en cada circunstancia que se me presente, con su guía y respaldo, sabiendo que no estoy sola en mi caminar.

Gracias, Señor, por mi amada familia, por el techo que me cobija, mis sueños, por los alimentos que usted pone en mi mesa, porque me viste y me calza. Le pido que, por favor, usted esté tomando dominio de tantas personas que no pueden dormir a causa de las enfermedades, del dolor, la ansiedad y la preocupación por falta de tener un lugar seguro, una cama cómoda donde despertar tranquilo y descansar.

Reconozco, Señor, que usted tiene el poder sanador, porque de usted recibimos su gracia, este regalo maravilloso que me da el poder para entender su fidelidad. Solo le alabo, Padre y Señor de nuestro Señor Jesucristo, porque en su infinito amor y misericordia nos ha hecho nacer a la nueva vida a través de Cristo Jesús.

Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que a esta hora hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas, esperando el toque de su poder a través de su presencia. Oro por los matrimonios, por la unidad de la familia, por los jóvenes que son presos de tantas adicciones, por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidados.

Oro por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por mi amado Obispo Sergio Veloso y por el directorio de nuestra iglesia. Deseo con todo mi corazón que usted le dé a mi obispo Veloso una clara dirección; como usted ha sido con él, será también con nuestro nuevo obispo. Señor, le doy muchas gracias porque puedo interceder por ellos.

Amado Señor, bendiga la audiencia de este programa. Me pongo en sus manos, mi Dios, pidiendo al Espíritu Santo que me esté usando para la gloria y la alabanza de su nombre. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

Reflexión del Pan de Vida

Si usted escucha mi voz diferente es porque estoy viviendo un cuadro de resfriado, pero no he querido dejar de transmitir el programa hoy. Con toda mi insuficiencia, porque mis bronquios están muy malos, pero es tan grande la bendición que me permite el Señor a través de este programa que no puedo dejar de estar nuevamente con usted.

Ya tenemos nuestro Pan de Vida, y siempre el Señor nos trae bendición a través de él, dirigido por su palabra. Hoy tenemos la lectura en el Santo Evangelio según San Juan, capítulo 14, versículo 9. Leo en el nombre del Señor:

Juan 14:9 — El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.

Dios nos bendice por la lectura de nuestro Pan de Vida. Siempre en la mañana es difícil que podamos tener ya la palabra de Dios con nosotros, pero a través del Pan de Vida le traemos a usted su palabra. Hoy el Señor nos va a hablar de un tema muy especial: el carácter de Cristo, a través del cual podemos ver a Jesús.

Leo que un niño llamado Leo nació con una extraña enfermedad que le nublaba la vista. El médico sugirió tres especialistas y el padre publicó un video de cómo la mamá le ponía los anteojos nuevos; por primera vez se puede ver cómo el ojo del pequeño enfocaba lentamente. Cuando él ve a su mamá, le dibuja una amplia sonrisa en el rostro. No tiene precio esto, porque ahora el niño está viendo.

Juan informa sobre una conversación que tuvo Jesús con sus discípulos. Felipe le dijo: «Señor, muéstranos el Padre». No podían reconocer que estaban frente a ellos. De las siete afirmaciones «Yo soy» de Jesús, él nos dice que no miremos atrás; así como los anteojos del niño, hoy veremos quién es en verdad nuestro mismísimo Dios.

Nos parecemos mucho a los discípulos; en el tiempo difícil nos cuesta entender, tenemos la visión borrosa y no logramos enfocarnos en lo que Dios ha hecho y puede hacer. Tal vez necesitamos ponernos nuestros lentes para que podamos ver con claridad quién es Jesús. Si no lo podemos lograr, le podemos pedir: «Jesús, ayúdame a poner mis ojos en ti y muéstrame tu camino». Sin duda, el Pan de Vida hoy nos bendice.

Datos y Consejos

Cambiamos ahora a los datos y consejos. Si usted padece de dolor de cabeza, ponga cuatro clavos de olor, una cucharada de sal y tres gotas de aceite de coco; haga una pasta y póngala en la frente. Si quiere bajar su presión arterial, no lo tome, porque el clavo de olor sube la presión, pero sin duda le va a quitar el dolor de cabeza.

Le contamos que el vinagre tiene beneficios: adelgaza, quita los ronquidos y baja la barriga abultada, aunque para esto lo mejor es hacer ejercicio. Dicen que el pan no engorda, pero si toma vinagre previene la diabetes. Si no puede tomar vinagre, compre cápsulas de vinagre; también le ayudará en la digestión.

Para quitar lo percudido de los calcetines blancos, especialmente cuando los niños entran al baño con ellos, use esta mezcla: ponga agua caliente, bicarbonato de sodio, una cucharada de detergente, una cucharada de vinagre y una cucharadita de sal. Ponga los calcetines en el agua por tres horas y luego los lava como de costumbre.

Si la plancha le dejó la ropa con manchas oscuras, límpiela con bicarbonato de sodio. Frote con dos cucharadas de bicarbonato y una cucharada de agua, cuidando los orificios del vapor, y retire los restos con una toalla. Como usted ve, estos son datos que le pueden servir.

Sugerencia de Cocina

Hoy vamos a tener la receta para un encebollado chillanejo. Para esto usted tiene que tener estos ingredientes: aceite vegetal, un kilo de longaniza de Chillán, dos cebollas blancas picadas en pluma, una cucharada de merkén, dos dientes de ajo, una cucharada de orégano, sal y un kilo de papas.

Lo primero que vamos a hacer es picar la longaniza en láminas y ponerla al fuego medio. Vamos a agregar la cebolla en el sartén y cocinar a fuego medio hasta que se caramelice. Condimentamos con el merkén, ajo picado, sal y orégano, y reservamos.

Luego, pelamos las papas, las cortamos en trozos y las colocamos en agua con sal hasta que estén blandas. Para servir, las juntamos con la mezcla de la cebolla y la longaniza. Y listo. Como usted puede ver, este encebollado chillanejo es muy delicioso y fácil de preparar.

Ilustración de Encebollado chillanejo

Receta del día

Encebollado chillanejo

  • Aceite vegetal
  • 1 kilo de longaniza de chillán
  • 2 cebollas blancas picadas en pluma
  • 1 cucharada de merkén
  • 2 dientes de ajo picado
  • 1 cucharada de orégano
  • Sal
  • 1 kilo de papa

Preparación

  1. Pique la longaniza en láminas y cocínela al fuego medio.
  2. Agregue la cebolla al sartén y cocine a fuego medio hasta que se caramelice.
  3. Condimente la mezcla con el merkén, el ajo picado, la sal y el orégano, luego reserve.
  4. Pele las papas, córtelas en trozos y cocínelas en agua con sal hasta que estén blandas.
  5. Sirva las papas junto con la mezcla de cebolla y longaniza.

Palabra de Dios

Hemos llegado al momento de ir a la palabra de nuestro Dios. Vamos a escuchar hoy lo que Dios ha preparado para nosotros, un mensaje que sin duda va a bendecir su vida. Tenemos la lectura bíblica en el libro de Ezequiel, capítulo 1, versículo 4. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo:

Ezequiel 1:4 — En medio del fuego algo semejante al bronce refulgente y en medio de todo vi la figura en el centro de seres vivientes.

Dios nos bendice por la lectura de su palabra. Vamos a tener unos momentos de oración. Amado Dios, tenemos con nosotros su palabra leída y por esto damos gracias, porque es una bendición tener su palabra, que es viva, eficaz y más cortante que toda espada de doble filo, porque nos penetra hasta partirnos el alma y el espíritu.

Esperamos que nuestros oídos se hagan sensibles a la palabra de nuestro Dios y podamos almacenarla en nuestra vida. Sin duda, a través del mensaje, Dios tiene una bendición para nosotros. Úngame, Señor, con una unción especial, trayendo a mí la sabiduría que necesito para administrar su palabra, para que ella corra y sea glorificada en muchas vidas. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

Quisiéramos que antes de ir a la exhortación de la palabra usted pueda escuchar una alabanza. Pero no se vaya de la sintonía, que nos queda lo mejor por escuchar: la palabra de nuestro Dios.

Lectura de la Palabra

Vamos nuevamente a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios. Si usted llegó tarde a la sintonía, nuevamente vamos a leer la palabra de nuestro Dios que se encuentra en el libro de Ezequiel, capítulo 1, versículo 4.

Ezequiel 1:4 — En medio del fuego, algo semejante al bronce, refulgente, y en medio de todo, vi la figura de cuatro seres vivientes.

Oración por Revelación

Amado Dios, ya tenemos con nosotros su palabra leída. Oro para que usted traiga a mí la revelación divina de su palabra. Use usted mis labios, tome dominio y tome control de mi vida para administrar su palabra con una unción especial para que ella corra y sea glorificada en muchas vidas. Y yo se lo ruego Padre en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.

La Visión de Ezequiel

El título de su palabra es ‘La visión de Ezequiel’. Encontramos a Ezequiel como un profeta del Antiguo Testamento, pero las circunstancias y las noticias de todos los días nos obligan a hacer una selección de temas y de fuentes que efectivamente hablaron a nuestro tiempo y a nuestras necesidades.

Esto no quiere decir que cada libro de la Biblia no sea relevante en nuestros días. Después de todo, cada uno de estos escritos bíblicos y sus autores obedecieron al plan de nuestro creador y sí tienen bastante que decir al hombre de todos los tiempos.

Sin embargo, como todo ser humano, podemos poner mucha atención a las emergencias en lugar de dedicarnos a lo planificado que tiene relevancia. Vivimos en un tiempo de prisa y de noticias que necesitan un enfoque y una respuesta. Necesitamos una respuesta a las preguntas que surgen ante nuestras crisis como sociedad, y esta respuesta debe tener fundamento.

Efectos Especiales y la Gloria de Dios

Vivimos hoy en la generación de los efectos especiales de todo tipo. En el cine, por ejemplo, fue la película La guerra de las galaxias la que nos dejó maravillados con gráficos de computadoras que nos hacían creer que nos desplazábamos en esa nave ultra rápida a través del espacio sideral.

Cada fin de año tenemos otra muestra de esto cuando nos deslumbramos ante los fuegos pirotécnicos que describen figuras de coloridas luces en el cielo negro. La radio, la televisión y todos los medios de comunicación utilizan la tecnología para hacer que los programas sean una composición de increíble complejidad.

Existe un libro muy antiguo en la Biblia donde también tendemos a pensar en esos efectos especiales cuando se trata de describir la gloria de Dios. Es el libro de Ezequiel, escrito por un joven que es posible que se encontrara entre los numerosos deportados que el rey Nabucodonosor llevó a Babilonia después de conquistar y saquear la ciudad de Jerusalén, cerca del siglo V antes de Cristo.

La vida de aquel joven cambió drásticamente cuando tuvo una visión que lo llamaba a convertirse en un portavoz de Dios para los exiliados judíos. Popularmente, se asocia la palabra profeta con anuncios dramáticos de desastres como el fin del mundo, sin embargo, la palabra profeta quiere decir el que habla delante con el sentido de proclamar, o aquel que habla en el nombre de Dios.

El Contexto del Pueblo de Israel

El profeta Ezequiel va a hablar y a predecir una serie de eventos que tienen que ver con el presente y el futuro inmediato del pueblo de Dios. Las circunstancias eran difíciles; los habitantes de Jerusalén se acercaban a la aniquilación ante su propia desviación de los caminos de Dios.

Esta desviación no era otra cosa que la idolatría, la cual llevaba a las masas a olvidarse de su condición de pueblo especial y a rendirse ante la presión y el deleite momentáneo de una religión falsa, aunque mayoritaria.

Este libro particular tiene muchas verdades y principios universales que se aplican a nuestra propia condición como sociedad y como generación que cree que lo tiene todo, aunque es tan probable que le falte todo.

Descripción de la Visión

Al comienzo de su libro, el joven profeta Ezequiel nos dice que se abrieron los cielos y vio una visión de Dios. Afirma que vino sobre él la mano de Jehová y detalla los hechos de acuerdo con el entendimiento y los ejemplos que puede sacar de su entorno.

Si citamos textualmente el primer capítulo, necesitaríamos todo un espacio disponible ya que son 28 versículos llenos de detalles y características casi increíbles. Tenemos la obligación no solo de leer, sino también de procurar entender su significado, porque en el cristianismo todo está bajo estudio.

En síntesis, Ezequiel ve un viento huracanado venir del norte y una gran nube con un fuego envolvente alrededor, un resplandor, y en medio del fuego, algo semejante a bronce refulgente. En el medio de todo, la figura de cuatro seres vivientes que tenían apariencia humana, porque tenían cuatro caras y cuatro alas. Estas caras tenían apariencia de hombre, de león, de buey y de águila.

Mientras Ezequiel miraba a esos seres vivientes, vio una rueda sobre el suelo junto a ellos a los cuatro lados. El aspecto de la rueda y sus estructuras eran semejantes al color del crisólito. Cuando los seres vivientes andaban, las ruedas andaban junto a ellos; y cuando los seres vivientes se elevaban de la tierra, las ruedas se elevaban. Esto es lo que nos señala el libro de Ezequiel en el capítulo 1, versículos 15 y 16.

La Gloria de Dios frente a las Teorías

Esta descripción ha dado pie a libros con títulos como ‘¿Fue Jehová un astronauta?’, en los que se afirma que lo que Ezequiel describe es simple y llanamente un platillo volador o un ovni. Pero existe la posibilidad de que lo que Ezequiel describe sea una visión en que se muestra un aspecto de la divinidad: la gloria de Dios.

Más adelante, él se refiere a una bóveda de manera de cristal maravillosa extendida por encima de sus cabezas y habla de un trono sobre la expansión, y sobre la figura de este trono había alguien semejante a un hombre sentado sobre él.

Ezequiel presenta dificultades tratando de describir algo tan especial y único como la gloria de Dios, pero esta visión tiene un propósito: presentarle al pueblo oprimido una visión distinta del Dios en que creían, que no se podía comparar con las imágenes babilónicas de estatuas con figuras humanas y animales, a las que les faltaba el elemento de la gloria que antecede a la presencia divina.

Aplicación a la Realidad Actual

Nos preguntamos si es posible aplicar estas imágenes a la vida que vivimos todos los días o si detrás de este lenguaje se esconde la visita de seres extraterrestres. Pero para el pueblo oprimido de Israel, sin esperanza y sin posibilidad humana de rehacerse como nación, la presencia del profeta Ezequiel con sus visiones de la gloria de Dios es la respuesta divina de que todavía tenían un presente y un futuro.

La venida de Jesús al mundo, siglos después, fue también un evento extraordinario para que nuevamente Dios se haga sentir y ver en la historia del hombre. Dios se hace presente a través de hechos, que no es fácil entender, pero es la respuesta de Dios mismo ante la necesidad del ser humano.

La mayor necesidad del hombre, ya sea en los tiempos de Ezequiel, de Jesús de Nazaret o en nuestros tiempos, es una relación normal con Dios, el prójimo y con nosotros mismos. Relación que solo se hace posible a través del método divino y que pasa a través de Jesucristo, el Hijo de Dios. Hoy puede ser el día en que tú entiendas el mensaje de Dios para ti y que este mensaje haya cabida en tu mente y en tu corazón.

Oración de Agradecimiento

Amado Dios bendito, concluimos con el mensaje y le damos gracias Padre por habernos dado a conocer estas cosas tan increíbles que solo las podemos encontrar en la Biblia, la palabra de Dios. Le doy gracias Señor porque es una bendición muy grande que seamos llamados sus hijos.

El hombre natural no lo puede comprender, porque tiene que tener un encuentro personal con el Señor para darse cuenta de la bendición tan grande de la cual somos nosotros los que vivimos esta realidad. Bendiga usted su palabra en nuestros corazones y ayúdenos Señor a llevarla a la vida práctica de cada día, que cada consejo no pase desapercibido en nosotros. Bendíganos Señor con toda bendición en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.

Peticiones de Sanidad

Amado Dios, usted que conoce nuestras vidas, conoce nuestra verdadera realidad y lo que vivimos, por eso intercedemos y vamos confiadamente ante el trono de su gracia pidiendo el refugio de lo alto. Que usted se manifieste con poder y gloria para que los enfermos sean sanados y vidas sean cambiadas con su poder. Oro, Padre, por nuestro pastor Héctor Arena, pastor de nuestra iglesia en Granero, pedimos sanidad para nuestro pastor; oramos por nuestro pastor Florindo Márquez, pastor del monte de nuestra iglesia, oramos por sanidad; oramos por sanidad de Samuel Asenjo Riffo; oramos también Señor por nuestro hermano José Silva por sanidad; por nuestro hermano José David Videla por sanidad; oramos por nuestra hermana Teresita Flores, por sus pastores, por su vecina y por su hija Pamela Arcon Flores por sanidad; oramos por respuesta a la petición de nuestra hermana Laura Senko y oro por nuestra hermana Nora Senko.

Peticiones de sanidad y restauración

Oro por sanidad por mi hermano Eduardo González, por sanidad a la vista, por Jimmy por sanidad y liberación, por mi hermana Rosita Veloso por sanidad, por mi hermana Ana Vallejo Fernández por sanidad y por mi hermana Elena Reyes por sanidad.

Oro por Joaco Videla por sanidad, por Débora Videla por sanidad, por mi hermano Ignacio Toro por sanidad, por mi hermana Pilar González por sanidad y por mi hermana Teresita Reyes por sanidad.

Oro por mi hermano Miguel Torres por sanidad, por Luis Durán Palma por sanidad, por Don Rado Milovich por sanidad, por mi hermana María Iba Cache por sanidad, por Cristian Barro por sanidad, por mi hermano Eliseo Muñoz por sanidad y por mi vecino Luis Orellana por sanidad.

Oro por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad y por mi hermana Teresita Molina oramos por restauración del matrimonio y la familia en general. Oro por Alejandro López por sanidad, por Angélica por sanidad y por Iván Calderón por sanidad.

Señor, aquí están ellos, ya se los hemos presentado y le pedimos que usted se glorifique en sanidad divina, por misericordia. Derrame, Señor, su bendición sobre cada uno de sus hijos e hijas enfermos. Y yo se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, Amén y Amén.

Despedida

Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria a Dios para siempre. Damos muchas gracias a nuestro Dios por su palabra.

Ya estamos llegando al término de este programa por hoy. Mañana, Dios mediante, volvemos a encontrarnos nuevamente con un nuevo programa a la misma hora y en este mismo punto del dial. Mientras tanto, Dios le bendiga.