La Voz Pentecostal

Perseverancia en la fe y consejos para el bienestar diario

· 39 min

Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la importancia de la perseverancia cristiana y la confianza en Dios ante las pruebas. Usted encontrará también recomendaciones de salud natural y recetas económicas para el hogar.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti, ¿no quieres tú venir? Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos, bienvenida, nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal.

A través de los micrófonos de la radio Abigail dirige este programa su hermana en Cristo Gladia Romero Toledo y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM. Este programa está llegando a su hogar con el propósito de ser bendición para su vida. Le saludo a usted mi hermano, mi hermana, vecinos, amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración Matinal

Amado Dios, en este día me presento con gratitud en mi corazón, agradecida por este regalo, porque hoy día he podido tener un hermoso despertar glorioso y en esta mañana sentir su presencia maravillosa. Gracias por el constante cuidado, por su infinita bondad y por ser mi fiel amigo, permitiéndome gozar de su amor y dándome la fortaleza para enfrentar el desafío del día a día.

Padre de amor, le agradezco por mi hogar, por mi familia, por el techo que cobijó mis sueños. Gracias por los alimentos que ya usted puso en mi mesa, por el vestuario, por el calzado y por el agua. Gracias porque sus bendiciones son especiales; recibimos todos los días la bendición a través de su amor que es tan grande, porque sé que usted es mi guía, mi dirección, y eso es lo que cada día necesito.

Gracias Señor, amado Dios, guíe usted mi vida en este nuevo día, que su luz siempre esté iluminando el sendero y que su amor me acompañe en cada paso que dé. Oro, Señor, a esta hora de la mañana, comenzando este programa, por los matrimonios, por la unidad de la familia, por los jóvenes que son presos de tantas adicciones y por los niños para que usted les dé su protección y su cuidado.

Oro por tantos abuelos y abuelas olvidadas, por el sustento de la viuda y del huérfano, por la apertura de los presos de la cárcel. Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que en estos precisos momentos hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas; Señor, tóqueles con su poder sanador, restaure usted vida.

Oro, Señor, por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Sergio Veloso, y por el honorable directorio. Oro, Señor, por las autoridades civiles de mi país, para que usted bendiga muy en especial la máxima autoridad y los que con él gobiernan. Que en estos meses que quedan de gobierno, Señor, usted esté bendiciendo al que sale y al que entra.

Oro, Señor, por las autoridades civiles de mi comuna, porque ellos tienen en sus manos la gestión de administrar esta comuna y pido que usted bendiga esa administración. Oro por cada institución de beneficencia que hay en nuestra comuna, muy en especial bomberos y carabineros, que arriesgan su vida en cada procedimiento. Oro por la audiencia del programa pidiendo una especial bendición para todos y para todas.

Yo descanso, Señor, en el poder de su fuerza cuando dirijo mi oración ante usted, mi Padre de amor. Le doy muchas gracias y toda la honra y la gloria a su nombre por habernos dado a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, porque a través de Él hemos sido salvos; Él pagó el precio del pecado de esta humanidad muriendo en la cruz del Calvario, pero lo más grande es que resucitó y vive hoy para siempre.

Honro su nombre y le doy muchas gracias por este amor tan grande que usted tiene para esta humanidad porque nos dio lo más grande: a su Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Le doy muchas gracias porque puedo interceder ante el trono de su gracia pidiendo que la persona importante del Espíritu Santo esté aquí ahora, en el comienzo y terminando este programa. Que usted esté en el control a través del Espíritu Santo. Gracias, Señor, porque podemos tener esta bendición tan grande. Lo alabo y glorifico su nombre. En el nombre de Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén.

Pan de Vida: La Perseverancia

Damos muchas gracias a nuestro Dios por tener nuevamente esta bendición de estar juntitos y juntitas a través de este programa, viviendo el antepenúltimo día de febrero. Agradecemos al Señor porque hasta aquí nos ha ayudado. En este día, nuestro pan de vida se encuentra en el libro de Santiago, capítulo 1, versículo 12.

Santiago 1:12 — Dios bendice a los que soportan con paciencia las pruebas y las tentaciones.

Dios, sin duda alguna, nos bendice porque nos dice que hay una corona de vida. Les cuento un testimonio: una niña de 12 años estaba preocupada porque llegaría tarde a su carrera de 5 kilómetros. Su ansiedad la llevó a salir con el grupo equivocado de corredores que participaban en la media maratón de 21 kilómetros.

Después de 5 kilómetros, cuando la línea de llegada no se veía por ninguna parte, se dio cuenta de que estaba en una carrera mucho más larga y más difícil. En lugar de abandonar, siguió corriendo. Por accidente completó la maratón y llegó en el lugar 1885 entre 2111 competidores. Eso sí que es perseverancia.

Mientras sufrían persecución, muchos creyentes en Jesús del primer siglo querían abandonar la carrera por Cristo, pero Santiago, el apóstol del Señor, los animó a seguir corriendo. Si soportaban las pruebas con paciencia, Dios prometía una doble recompensa: primero, que la paciencia tendría su obra perfecta para que fueran perfectos y cabales; segundo, Dios prometió que les daría la corona de la vida, la vida en Jesús sobre la tierra y la promesa de estar en su presencia en la venidera.

Hay días en que la carrera cristiana no parece hermosa, sino más larga y más difícil de lo que esperábamos. Pero como Dios provee, podemos perseverar y seguir corriendo. Podemos contarle al Señor nuestra situación, decirle: «Dios, estoy cansado y tengo ganas de darme por vencido, por favor, fortaléceme», porque Él es el que nos da la fortaleza cuando estamos débiles.

Para permanecer fieles a Dios mientras atravesamos la prueba, no debemos perder la confianza. Cuando hoy estamos culminando, porque solamente quedan horas Dios mediante para recibir el nuevo año, el Señor nos habla de la corona de la vida. Sin duda, el Señor siempre nos está dando la salida para todo lo que necesitamos.

La Oración Sincera

El evangelio según San Juan, capítulo 12, versículo 28, nos habla de las almas atribuladas y nos aconseja tener oraciones sinceras. La manera de orar es decirle: «Padre, glorifica tu nombre». Eso es lo que nos manda nuestro Dios Altísimo para que podamos glorificar el nombre de nuestro Padre.

En 1957, tres días antes de una explosión que sacudiera una casa, el doctor Martin Luther King Jr. tuvo un encuentro que lo marcaría por el resto de su vida. Después de recibir una llamada telefónica amenazante, consideró abandonar el movimiento de los derechos civiles. Entonces empezó a orar: «Estoy defendiendo lo que creo que es correcto, pero ahora tengo miedo».

Él presentó su miedo ante la presencia del Señor y dijo que no podía enfrentar solo aquello que lo señalaba. Casi de inmediato sus temores empezaron a desaparecer y su incertidumbre se desvaneció; estaba listo para enfrentar lo que fuera. En el evangelio según San Juan capítulo 12, Jesús reconoció que su alma estaba turbada, fue muy transparente respecto a su disposición interior, pero se centró en Dios y en su oración le dijo: «Padre, glorifica tu nombre».

En la oración de Jesús, él se rindió a la voluntad del Padre. Es muy humano sentir temor e incomodidad cuando nos encontramos ante la opción de honrar a Dios o no, o cuando debemos tomar decisiones difíciles respecto a relaciones y hábitos. Cuando oramos valientemente a Dios, Él nos dará la fortaleza para superar nuestro temor e inquietud y hacer aquello que glorifique su nombre, para nuestro bien y el de los demás.

Tenemos que pedirle: «Padre, ayúdanos a enfrentar los desafíos en oración, por mi bien y para su gloria», porque el Señor es quien se glorifica en nosotros. Esperamos que estas experiencias generen oraciones para honrar a Dios en nuestros labios en estos dos últimos días de este año 2025.

En estas horas que restan para recibir un nuevo año, Dios mediante, podemos considerar la bendición que Dios nos está dando: una oportunidad para tener una nueva experiencia con el Señor. Confiamos en que lo que en este año hemos vivido ha sido bueno y que el Señor estará en nuestra cobertura, cubriendo nuestras vidas y necesidades, porque el futuro está en las manos del Señor.

Hagamos un balance de lo que ha sido este año 2025 y pidamos la ayuda del Señor para recibir, Dios mediante, el año 2026 tomados de su mano. Así vamos a ir adelante, no solos ni solas, sino con la ayuda de nuestro Dios Altísimo que se manifiesta todos los días. Este es el día que hizo el Señor y, si es su voluntad, también nos proveerá todo para el día de mañana.

Consejos para el Hogar y la Salud

Con la llegada del calor del verano, aparecen muchos insectos que son incómodos y algunos traen enfermedades, como las moscas que son portadoras de virus y bacterias que pueden causar cólera, diarrea, disentería y fiebre tifoidea. Estos bichos aman los ambientes oscuros y sucios, así que es recomendable mantener la casa limpia, con pocos objetos para que no depositen sus huevos, y conservar los alimentos en lugares cerrados.

Les doy una receta casera para decir adiós a los insectos: mezcle en un tazón media taza de aceite vegetal, media taza de shampoo suave y media taza de vinagre. Introduzca la mezcla en un recipiente de spray vacío y utilícelo en los espacios de la casa. Notará cómo las moscas dejarán su hogar.

También les doy algunos consejitos de salud naturales con licuados de frutas y plantas. Si usted sufre de presión alta, puede licuar manzana, apio, pepino y jengibre. Para los resfriados de verano, haga un licuado de zanahoria, piña y jengibre.

Si sufre de depresión constante, prepare un licuado con zanahoria, manzana, espinaca y betarraga; verá que se sentirá más tranquila. Para la diabetes, que hoy es común hasta en los niños, sirven los licuados con coliflor, espinaca y brócoli.

Para la migraña, use limón, agua de coco y sal de Himalaya. Si sufre de artritis o dolores en los huesos, haga un licuado de apio, piña, limón y zanahoria. Para el dolor de cabeza, use manzana, pepino, jengibre y apio. Y si su vista no anda bien, prepare un licuado de pimiento morrón, zanahoria y apio.

Sugerencias Culinarias

Hoy les traigo el pollo alberjado. La preparación toma 30 minutos y la cocción otros 30 minutos en olla a presión. Para seis personas necesitamos: seis presas de pollo, dos cebollas medianas, dos zanahorias, sal, pimienta, un tarro de albergita (o fresca), dos hojas de laurel, una copa de vino blanco, dos cucharadas de aceite, una cucharada de harina y seis papas medianas.

Para la preparación, lave bien las presas y fríalas en una olla con el aceite. Agregue la cebolla partida en cuatro y la zanahoria en rodajas; aliñe con sal y pimienta. Fría por algunos minutos revolviendo y agregue el vino blanco y el agua. Mientras tanto, pele las papas y cuézcalas en agua fría con sal; escúrralas y manténgalas calientes. Una vez terminada la cocción del guiso, destape la olla, empolvoree la harina y revuelva suavemente con cucharas de madera.

Si no le gustan mucho las verduras a la familia, puede hacer un pollo asado. La preparación es de 10 minutos y la cocción de 30. Para ocho personas necesita: un pollo, tres cucharadas de margarina, jugo de un limón, sal y pimienta.

Lave bien el pollo y séquelo con papel absorbente o un paño limpio. Frótelo por todas partes con jugo de limón, esparza la mantequilla por dentro y por fuera, y aliñe con sal y pimienta. Colóquelo en una fuente para horno por 30 minutos aproximadamente y acompáñelo con verduras cocidas de la estación.

He querido entregarle recetas de pollo esta semana porque es la carne más barata; las demás están muy subidas de precio. Estas recetas son fáciles y económicas, ideales para las niñas o jovencitos que están comenzando en la cocina. Antes las mamás no nos dejaban entrar por peligro de accidentes domésticos, pero ahora es diferente; mis tres nietas, por ejemplo, cocinan muy rico.

Ilustración de Pollo alberjado

Receta del día

Pollo alberjado

  • 6 presas de pollo
  • 2 cebollas medianas
  • 2 zanahorias
  • Sal
  • Pimienta
  • 1 tarro de albergita (o albergita fresca)
  • 2 hojas de laurel
  • 1 copa de vino blanco
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 cucharada de harina
  • 1 taza de agua
  • 6 papas medianas

Preparación

  1. Lave muy bien las presas de pollo.
  2. Fría las presas en una olla con las dos cucharadas de aceite.
  3. Agregue la cebolla partida en cuatro y la zanahoria cortada en rodajas.
  4. Aliñe con sal y pimienta, y fría durante algunos minutos revolviendo.
  5. Incorpore la albergita, el vino blanco y el agua.
  6. Cocine en olla a presión durante 30 minutos.
  7. Mientras tanto, pele las papas y cuézcalas en agua fría con sal; escúrralas y manténgalas calientes.
  8. Una vez terminada la cocción del guiso, destape la olla, empolvoree la cucharada de harina y revuelva suavemente con cucharas de madera.
  9. Sirva el pollo acompañado de las papas cocidas.

Lectura Bíblica

Ya estamos de vuelta. Vamos a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa Palabra de nuestro Dios en el Santo Evangelio según San Juan, capítulo 15, versículos 4 y 17.

Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Oración por sanidad

Que usted se glorifique en nuestra vida, que manifieste su poder y manifieste su gloria. Pedimos, Señor, que usted esté obrando en los enfermos. Pedimos que su bendición esté siempre en nosotros y que usted nos ayude, como nos ha hablado hoy su palabra, para que podamos permanecer en usted y usted permanezca en nosotros.

Señor, oro para que usted se glorifique en los enfermos. Le pido, Padre, sanidad para nuestro pastor Héctor Arena, para nuestro pastor Florindo Márquez y para nuestro pastor Samuel Asenjo Riffo. Oramos por nuestro hermano José Silva por sanidad y por nuestro hermano José David Videla, para él pedimos un milagro.

Oramos por mi hermana Teresita Flores, por sus pastores, por su vecina y por su hija Pamela Larcon Flores por sanidad. Oro por respuesta a la petición de mi hermana Laura Sen. Oro por mi hermano Eduardo González por sanidad a la vista y por el hijo de mi hermano Jimmy por sanidad y liberación.

Oro por mi hermana Rosita Veloso por sanidad, por mi hermana Ana Vallejo Fernández por sanidad, por su esposo Joaco Videla por sanidad y por su hija Débora Videla por sanidad. Pido por mi hermano Ignacio Toro por sanidad, por mi hermana Pilar González y por mi hermana Teresita Reyes por sanidad.

Oro por mi hermano Miguel Torres por sanidad, por Luis Durán Palma por sanidad, por don Rado Milovich por sanidad y por mi hermana María Ivacache por sanidad. Pido por Cristian Barro por sanidad, por mi hermano Eliseo Muñoz por sanidad, por mi vecino Luis Orellana por sanidad y por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad.

Pido por Alejandro López por sanidad, por Angélica por sanidad, por Iván Calderón por sanidad, por la pastora Norma Martínez por sanidad y por la pastora Mireya Reyes por sanidad.

También oro por un joven que está evangelizando en el sur del país; él está enfermo y su familia cree que le han hecho un mal de hechicería. Señor, lloro por él para que usted se glorifique y sea sanándole, sacando ese espíritu que le atormenta para que él vuelva a hacer esta buena obra que está haciendo.

Señor, usted conoce a sus hijos y conoce sus necesidades. Le pedimos que obre sanidad y derrame de su poder; ponga la bendición de sanidad divina en sus cuerpos en fe. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.

Despedida

Dios nos bendijo por su palabra y ya estamos llegando al término de este programa. Le cuento que si usted quiere escuchar este programa y algunos de los programas ya pasados, solo tiene que buscar Radio Abigail por internet.

Por hoy hasta aquí hemos llegado. Ha llegado el momento de despedir el programa y le damos muchas gracias a usted por haber estado en sintonía. Mañana, Dios mediante, volvemos a encontrarnos nuevamente con un nuevo programa a la misma hora y en este mismo punto del diario. Mientras tanto, Dios le bendiga.