La Voz Pentecostal

Superación de pruebas y consejos para el hogar

· 58 min

Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la capacidad de superar las adversidades a través de la fe y la guía divina. Usted encontrará también recomendaciones prácticas para la limpieza profunda de rincones olvidados del hogar y una receta de pescado frito.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti y no quieres tú venir. Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.

Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la Radio Abigail dirige este programa su hermana en Cristo Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted mi hermano, mi hermana, vecinos y amigos que nos sintonizan a esta hora; les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración Matinal

Amado Dios, le damos infinitas gracias por darnos este regalo, porque el tener un día más de vida es un regalo maravilloso porque Usted nos permite tener vida, tener salud y fuerza, porque es la fuerza que nos guía y nos bendice y llena nuestra existencia con su hermosa presencia.

En este día sé que lo viviré llena de esperanza y de alegría, dando cada instante lo mejor de mí y haciendo mi trabajo con amor y dedicación, compartiendo siempre con mis hermanos y siguiendo su palabra. Gracias, porque tengo la seguridad que usted escucha mis oraciones y me da a conocer cada día las cosas maravillosas que usted creó.

Creo con todo mi corazón que me sostiene con sus manos para que no me alcance nada malo, ni envidia, ni la prueba, porque sé que usted llena mis días con su alegría y confío en que usted bendice mi vida a través de su palabra. Gracias le doy por mi familia y gracias le doy por mis hermanos y hermanas en Cristo, que son mi familia especial.

Con nuestros amigos y con nuestros vecinos, nos ponemos todos de a una en sus manos. Pedimos que esté presente siempre en nuestros planes, derramando su bendición sobre todo. Porque estamos de pie es porque usted, mi Dios, es quien nos sostiene; si caminamos firmes y confiados es porque me sostiene, porque si caigo usted me levanta y me perdona.

Reconozco mis imperfecciones, pero sé que su gracia me ha sostenido porque usted, mi Dios, está conmigo. Reconozco que el sol sale para todos, pero la sombra del Omnipotente es sólo para quien decide estar al abrigo del Altísimo.

Consagro este día delante de su presencia y pido ser conducida para que lo que se haga sea de su agrado. Bendíganos a todos en su bendito y santo nombre, declarando sobre todo cielos abiertos, y que usted imparta esta bendición para todos y cada uno de sus hijos e hijas, deseando siempre todo lo bueno y que la paz del Dios Todopoderoso repose en nuestras vidas y en esta comuna maravillosa en la cual vivimos.

Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que a esta hora hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas, esperando el toque de su poder para recibir la sanidad. Amado Dios, extienda su mano de misericordia; toque usted vida por su gran amor que se hace manifiesto sobre nuestras necesidades, porque creemos que usted siempre está con su ayuda atento a nuestras súplicas.

Gracias, Señor, porque usted nos permite dormir bajo un techo que cobija nuestro sueño. Gracias le doy por el agua, por el vestuario, por el calzado y por el pan que usted pone en mi mesa.

Oro, Señor, por los matrimonios, por la unidad de la familia, por los jóvenes que son presos de tantas adicciones, por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro por la casa de la viuda y del huérfano para que siempre haya sustento, y oro, Señor, por los presos para que haya apertura de la cárcel.

Oro, mi Señor, por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Sergio Veloz, y por el honorable directorio de nuestra iglesia. Oro, Señor, por las autoridades civiles de mi país; tenemos tantas autoridades, pero oro muy en especial por la máxima autoridad del país y por los que con él gobiernan.

Bendiga, Señor, la autoridad civil de nuestra comuna para que ellos y ellas, en su gestión administrativa, sean guiados por usted. Bendiga usted, Señor, cada institución de nuestra comuna, porque ellas cumplen una labor tan noble con los ancianos. También, Señor, oro por la institución de bomberos y carabineros, ya que estos últimos arriesgan su vida en cada procedimiento.

Amado Dios, nos ponemos en sus manos. A través de nuestro ruego de oración pedimos al Espíritu Santo que nos bendiga y que esté a esta hora bendiciendo la audiencia de este programa. Reciba usted, mi Dios Todopoderoso, mi alabanza, la honra y la gloria a su bendito y santo nombre, porque le debemos todo.

Todo el mérito es para usted, mi Dios Altísimo, por haber enviado a nuestro Señor y Salvador Jesucristo a este mundo y traerlo a esta humanidad, porque a través de él hemos encontrado el camino de perfección y de vida eterna. Gracias, Dios Altísimo, por esta bendición tan grande.

Pido que usted, Señor, bendiga nuestro país, porque ya en algunas horas más tendremos que, como ciudadanos de esta tierra, ir a sufragar para elegir las autoridades que regirán el país. Oro, Señor, para que este trámite necesario se haga en paz. Que usted ponga la paz, Señor, sobre nuestro país, desde el rincón más apartado hasta la más grande urbe que es Santiago de Chile.

Señor, necesitamos que usted esté bendiciendo a nuestro país. Se lo pedimos todos, Señor, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

Pan de Vida

Damos muchas gracias a nuestro Dios porque podemos estar nuevamente juntos; estas ondas radiales de Radio Abigail nos unen a esta hora del día porque la bendición es de Dios. Ya tenemos con nosotros nuestro pan de vida a través de su palabra bendita en Génesis 50:20.

Génesis 50:20 — Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien para mantener en vida a mucho pueblo.

Dios nos bendice por la lectura de su santa palabra. A través de este maravilloso versículo de la Biblia, ya el Señor nos ha dicho que podemos superar las pruebas. Siempre hay testimonios de gente que crece en la pobreza y en el dolor.

Como Ana, que recibió y creció en la pobreza y en el dolor; cuando tenía cinco años una enfermedad la dejó parcialmente ciega e incapaz de leer y escribir. Tiempo después, su madre murió de tuberculosis y su padre abusivo abandonó a los hijos que habían sobrevivido. Ana y su hermano Jimmy fueron a parar en un albergue para indigentes y pocos meses después este niño falleció.

Más adelante, las circunstancias de Ana mejoraron. La enviaron a una escuela para ciegos, donde se sometió a una cirugía para mejorar su visión y aprendió a leer y a escribir. Hoy la conocemos como Ana, la maestra de Helen Keller. A través del esfuerzo, la paciencia y el amor, Ana le enseñó a Helen, que era ciega y sorda, a hablar y leer Braille, ayudándola a graduarse en la universidad.

José también tuvo que superar muchas pruebas terribles. A los 17 años, sus hermanos celosos lo vendieron como esclavo y más adelante fue encarcelado injustamente. Sin embargo, Dios lo usó para salvar a Egipto y a su familia de la hambruna.

Todos nos enfrentamos a pruebas, pero así como Dios ayudó a José y a Ana, permitiéndoles tener un profundo impacto en otros, también puede ayudarnos y utilizarnos a nosotros. Busque su ayuda y su guía; él ve y escucha, no hay duda de eso.

Cuando comprendemos que tenemos que clamar y también agradecer, debemos decirle a nuestro Dios Señor: ‘Gracias porque me ayudaste a atravesar una prueba; ayúdame a ser útil para otros’. En eso consiste haber recibido el beneficio de Dios: ahora ser útiles para que otros también encuentren el camino de salvación.

Es la mejor ayuda que podemos hacer en estos tiempos, cuando hay tanta gente necesitada de Dios, tanta enfermedad y tantos problemas. Debemos ayudar a atravesar a otros la prueba que nosotros también hemos vivido.

Nos preguntamos cómo te ha ayudado Dios a atravesar una prueba. Todos tenemos testimonios que contar, testimonios vividos en nuestra propia vida. Podemos decir gracias, porque hasta aquí el Señor nos ha ayudado; él con su mano de poder nos ha levantado. Como dice el salmista David: ‘me levantó del foso cenagoso’.

El Señor nos presenta a diario cómo podemos ayudar a otro en estas mismas luchas que un día tuvimos nosotros. No podemos olvidar que no fue con la ayuda de una persona común y corriente, fue con la ayuda del Señor. Dios muestra su amor para con nosotros porque, aun siendo pecadores y sin merecerlo, recibimos todos los beneficios del Señor.

Dios es un Dios fiel, y si ha dicho que Él va a estar con nosotros, lo hará, porque Él no es hombre para que tenga que mentir. Entonces, nosotros tenemos que acudir a Dios por pronto auxilio.

Datos y Consejos para el Hogar

Ya tenemos con nosotros nuestros datos y consejos para arreglar esos problemitas cotidianos del diario vivir. Son cosas fáciles, pero en el momento no encontramos cómo solucionarlos. A través del programa le contamos cómo puede hacerlo con estos sencillos datos.

Hay zonas que siempre olvidamos limpiar. Por muy concienzuda que seamos con la limpieza del hogar, siempre hay pequeñas zonas y rincones que olvidamos. Por ejemplo, la barra de la cortina es una zona que siempre olvidamos limpiar porque se encuentra próxima al techo.

Debido a su altura y al estar en contacto diario con la luz del sol y el aire de la calle cuando abrimos las ventanas, es un área que coge mucho polvo. Si se le da pereza subirse a una escalera o a un taburete, utilice un plumero o un cepillo extensible, como el que traen las aspiradoras. También puede aprovechar el momento de cambiar las cortinas para limpiar a fondo la barra, teniendo en cuenta el material de que está hecha para usar un producto u otro.

También tenemos el aire acondicionado. Cuando llega el invierno, el aire acondicionado queda relegado al olvido. Grave error, si dejamos que la suciedad se acumule, es probable que el aparato deje de funcionar en el momento en que más lo necesitamos. La clave es incluirlo dentro de nuestra rutina de limpieza semanal, limpiándolo con la aspiradora con mucha suavidad y delicadeza.

Otro problema es el suelo bajo el sofá, los armarios, vitrinas y estanterías. En general, esos rincones que solemos pasar por alto y que son de difícil acceso acumulan un montón de polvo y ácaros. Yo misma he llegado a encontrar pelotitas de las mascotas, por ejemplo, del perro o del gato, debajo del sofá.

Si usted tiene un chihuahua imperativo y sus mini juguetes, en fin, volviendo al tema principal: lo primero hay que hacer es limpiar esta zona y asegurarse de no rayar el suelo al mover los muebles. Siempre es bueno poner papel de cocina debajo de las patas de los muebles, aspirar y culminar fregando para un resultado óptimo.

Para evitar que su salud se resista, especialmente si es alérgico al polvo o a los ácaros, es imprescindible que limpie el colchón. Aproveche el cambio de sábana semanal para ventilarlo, sacudirlo y pasarle la aspiradora. Acuérdese también de esperar unos minutos para hacer la cama cada mañana después de haber ventilado la habitación.

Otra cosa que siempre olvidamos son las lámparas del techo porque nos cuesta llegar a ellas, pero eso no significa que no se ensucien. Si no me cree, pruebe pasar un dedo por encima y alucinará. No importa si es una lámpara de araña, un plafón o una pantalla de fibra; el polvo está ahí.

Utilice un plumero extendible o los cepillos que vienen en los accesorios de la aspiradora, siempre con cuidado de no romper las ampolletas. Otra zona es la parte superior de los cuadros y marcos de fotos. A mí personalmente me gusta mucho poner fotos en la muralla porque dan una personalidad muy especial al ambiente.

Lo malo es que, igual que los espejos, los cuadros y las fotografías también se ensucian y requieren mantenimiento. Además de pasar un trapo por los cristales para dejarlos relucientes, acuérdese de los marcos.

Y qué decir de los azulejos. Sabemos que dan una pereza terrible, pero si quiere mantener el moho y las bacterias a raya, más le vale limpiar a fondo los azulejos del baño y de la cocina, tanto los que están fuera de la ducha o la bañera como los interiores. Además de ser una cuestión de higiene, afecta la estética, ya que con el tiempo se ennegrecen por la presencia de moho.

Los libros de la estantería también son los que olvidamos. Quienes adoramos coleccionar libros en papel somos conscientes de su valor, pero hay que protegerlos del polvo. Aunque estén guardados en una vitrina, no se libran. Si quiere conservar una biblioteca sana, tendrá que sacar su colección cada cierto tiempo, limpiar los estantes con un trapo o plumero y luego limpiar libro por libro antes de volver a colocarlos.

Para la mampara de la ducha, lo mejor es tener una espátula limpia para los cristales; esa es la mejor amiga en la limpieza. Le permite arrastrar esas gotitas de agua que terminan convirtiéndose en manchas de humedad indeseables. Lo mejor es utilizarla cada día, tanto en la mampara como en los azulejos; solo le llevará un par de minutos.

Y la lavadora, que no se limpia sola. Piense que en cada lavado la ropa desprende pelo, sobre todo si tiene mascota, y pelusa que acumula bacterias; el filtro acaba lleno de restos de detergentes y pequeños cachivaches que los niños olvidan en los bolsillos. Mantener la lavadora impecable es más fácil de lo que piensa: solo necesita vinagre y bicarbonato.

Otro punto son los pomos y tiradores. Esto cobra especial importancia por la época que estamos viviendo. Es muy importante que los desinfectemos a diario para asegurarnos de que ningún problema se quede en casa. Como suelen decir, que nunca se acabó el COVID-19, entonces tenemos que dejarlo fuera de la casa.

Los interruptores y los enchufes son grandes focos de bacterias, más aún en espacios como la cocina o el baño. Para limpiarlos con total seguridad, desconecte la corriente eléctrica antes de nada. Si tiene dificultad para acceder a las esquinas más pequeñas, puede usar un bastoncito bañado en alcohol o mojado con agua y unas gotas de lavaloza, y séquelo bien para finalizar.

La nevera también deberíamos limpiarla habitualmente, pero muchas personas lo olvidan. Es un lugar donde guardamos los alimentos y, aunque no cueste creerlo, se encuentran bacterias y gérmenes. Un consejo es limpiar la nevera cuando esté menos llena para no correr el riesgo de romper la cadena de frío de los alimentos.

Y los tachos de la basura. Hay algo más desagradable que un tacho sucio por líquidos vertidos o restos de comida en la tapa. Es necesario desinfectarlo una vez por semana; puede utilizar el plato de la ducha o bañera para limpiar a fondo con un estropajo, gel y cloro. Otro consejo: ponga doble bolsa para evitar manchas y derrames.

Finalmente, los cables ocultos tras la mesa y los armarios son un nido de polvo y ácaros. Una vez más, los accesorios de la aspiradora serán sus aliados. Elija un cepillo fino y acuérdese de limpiarlos cuando estén desconectados. Si se han quedado muy negros, frótelos con un paño húmedo y un poco de jabón.

Como siempre nuestras abuelas nos daban tantos consejos, hoy Radio Abigail y el programa La Voz Pentecostal le ha dado todos estos datos para que usted los pueda practicar.

Sugerencia Culinaria

Ya estamos en el momento del programa de la sugerencia. Hoy le traemos un plato de pescado crocante como él solo. Me refiero al pescado frito. Lo mejor es hacer un batido con cerveza, sin agua, el huevo, el cilantro, el orégano y un poquito de polvorón. Otro truco es hacer el batido con cerveza o agua mineral con gas; la cerveza hace que no se desarme y quede bien formado.

Cuando veo esta receta, me acuerdo de la hermana Rosita, una hermana que en la ciudad de Curicó tenía una fritanguería. Era muy atrayente porque ella hacía el pescado más crocante de Curicó y siempre, cuando íbamos a las conferencias, pasábamos donde la hermana Rosita a comer el pescado frito muy rico. Por eso hoy me he acordado de ella y le traigo a usted esta receta.

Para que le quede crocante, le repito: pescado frito, lo mejor es hacer el batido con cerveza. Eso es lo que hacía la hermana Rosita, era el dato que a nadie le daba. No hay que ponerle agua, sino cerveza y el huevo.

Consejo culinario

Y le pone agua mineral, pero con gas; así la cerveza no se desarma y queda bien.

Consejos de cocina

Le pongo cilantro, orégano y un poquito de polvo royal. El otro truco es hacer el batido con cerveza o agua.

Receta de cocina

Les doy otra receta. Use harina sin polvo, cerveza fría, agua fría y un poco de polvo de hornear.

Receta culinaria

Le estábamos contando de esta otra receta.

Receta para pescado crujiente

Volvemos con la otra receta. Me perdona por esta interrupción, pero hay alguien que llama mucho a la hora del programa y, como usted verá, no se le puede contestar.

Para esta receta use harina sin polvo, cerveza fría, agua fría y un poco de polvo de hornear. Sazonamos con sal, ajo en polvo, ají de color, orégano, cilantro y, en su defecto, perejil; incluya también el merkén.

Las cantidades de ingredientes no son exactas, pero usted sabe la textura de cómo debe quedar un batido. No debe ser muy espeso, porque se dorará y quedará crudo por dentro, ni muy líquido, porque no se pegará al pescado y se saldrá fácilmente.

Lo importante es poner el batido en el refri. Debe estar frío para que el término de lo frío con lo caliente cree una costra. Después de frito, lo deje en una rejilla y sirva con un rico sarpicón.

Esta es la sugerencia que le hemos dado para que usted haga un rico pescado crujiente, como el que hacía mi hermana Rosita, que ella ya no está, solamente sus hijas.

Ilustración de Pescado crocante

Receta del día

Pescado crocante

  • Pescado
  • Harina sin polvo
  • Cerveza fría
  • Agua fría
  • Polvo de hornear
  • Huevo
  • Cilantro
  • Orégano
  • Sal
  • Ajo en polvo
  • Ají de color
  • Merkén
  • Perejil

Preparación

  1. Prepare un batido mezclando la harina sin polvo, la cerveza fría, el agua fría y un poco de polvo de hornear.
  2. Sazone la mezcla con sal, ajo en polvo, ají de color, orégano, cilantro (o perejil) y merken.
  3. Añada el huevo al batido.
  4. Ajuste la textura para que no quede ni muy espesa ni muy líquida.
  5. Coloque el batido en el refrigerador para que esté frío antes de usarlo.
  6. Sumerja el pescado en el batido frío.
  7. Fría el pescado hasta que esté dorado y crocante.
  8. Coloque el pescado frito sobre una rejilla para escurrir.
  9. Sirva acompañado de un sarpicón.

Palabra de Dios

Ahora estamos en el momento del programa de escuchar la voz de Dios por su palabra. Volvemos y juntos y juntas escuchamos la voz de Dios por su palabra.

Lectura de la Palabra

Vamos a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios en el Santo Evangelio según San Mateo, capítulo 15, versículo 8. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Mateo 15:8 — Este pueblo me honra con la boca, pero su corazón está lejos de mí.

Dios nos bendice por la lectura de su palabra. Vamos a tener unos breves instantes de oración.

Amado Dios, le damos muchas gracias porque ya tenemos con nosotros el mensaje de su palabra. Es un privilegio que usted nos permita, Señor, tener esta bendición de poder hablar de su palabra, trayendo a nosotros a través de ella la grandeza de su amor.

Oro, Señor, pidiendo al Espíritu Santo que traiga a mí la sabiduría que necesito para interpretar su palabra. Use usted mis labios, tome dominio y tome el control de estos momentos que me han hecho y úseme para la gloria de su nombre. Úseme con una unción especial para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén.

¿Qué hacer con los problemas?

El título de su palabra es: ¿qué hacer con los problemas? Más que un título, es una pregunta. Y vamos con otra pregunta: ¿quién no tiene problemas hoy en día? La cuestión es que cuando esos problemas parecen una montaña que no se puede escalar, entonces es cuando enfrentamos la duda, la tristeza y la depresión.

¿Cuáles son los peores problemas de la humanidad? ¿Cuáles son los problemas que te agobian? Estas son preguntas que exigen una respuesta, especialmente cuando pareciera que los problemas siempre han estado con la humanidad y formando parte de la vida diaria.

Los optimistas dicen que si no fuera por los problemas y los desafíos que enfrentamos todos los días, la vida sería sumamente aburrida. Este parece ser un punto de vista minoritario, porque la mayoría de las personas reaccionan de una manera muy pesimista y a veces hasta fatalista ante los problemas que los acosan.

Pero es un hecho, y más vale reconocerlo cuanto antes, que los problemas nos persiguen y están siempre ahí. Por supuesto que los seres humanos han tratado por todos los medios de deshacerse de ellos. Para hacerlo, recurren a la cosa más increíble: el hombre es capaz de recurrir a todas las técnicas y a todas las personas que puedan solucionarle sus problemas, o por lo menos ilusionarle con la posible solución de los mismos.

Nadie quiere reconocer la responsabilidad que cada uno tiene en gran parte de los problemas. Parecemos niños buscando a quien culpar de lo que nos sucede y de esa manera sentirnos libres y sin compromiso. A todos nos gusta vivir una vida libre de preocupaciones, sin embargo, los problemas están a nuestro alrededor y forman parte del mundo en que vivimos.

¿Y qué decir de los problemas sociales como la pobreza, la desigualdad y el hambre? No creemos que haya existido o que exista una sola persona que no cargue con su cuota de problemas en su vida.

Ante una declaración como esta, van a aparecer aquellos que parecieran vivir en otra dimensión o en otro planeta. Son las personalidades que se prestan para las entrevistas populares en donde pareciera que los negocios marchan maravillosamente, las relaciones familiares son impecables y tienen asegurado el presente y el porvenir por varias generaciones.

A poco andar descubrimos que tales personalidades no eran tanto: que se divorcian, se van a la bancarrota, que sus familias son a veces una caricatura de lo que debería ser una familia y que en algunos casos hasta se suicidan.

¿Existe entonces algún método o situación que pudiera prestarse para nuestro análisis en cuanto a cómo deberíamos vivir una vida libre de problemas? La pregunta no es fácil y pensamos que la solución tampoco lo es. Sin embargo, reconocemos la realidad cuando planteamos los hechos como son.

En esta conferencia no deseamos darle falsas esperanzas a nadie. Somos realistas, pero sí podemos afirmar que los problemas tienen solución. La cuestión es: ¿estás dispuesto a encontrarla?

Alguien en la antigüedad ya lo expresó: cada persona es un mundo en sí misma. Es aquí donde queremos llamar tu atención hoy. Como tú te encuentras en medio de distintas presiones que a la larga han significado problemas que no sabes cómo enfrentar ni resolver, quiero dedicarme e indicarte, en primer lugar, que no estás solo.

De hecho, cada persona tiene su propia cuota de problemas que resolver y necesita hacer un acopio de energía y de estrategia para llegar a resolverlo. Tenemos que reconocer que muchos de los problemas que enfrentamos tienen un origen moral. Son aquellas decisiones que hacemos de acuerdo al entendimiento que tenemos.

Muchas veces no tomamos en cuenta los mandamientos divinos, sino que los transgredimos con muchas de nuestras acciones. Ese es el comienzo de una vida de problemas y de sinsabores que van a afectar tu vida, porque vivimos en un mundo de leyes espirituales donde cada cosa que hacemos trae consecuencias. Y esto sucede tanto si lo queremos aceptar como si no.

A un mundo o a una sociedad que vivía sumida en sus propios problemas e indecisiones fue que vino Jesús de Nazaret hace más de dos mil años a anunciar las buenas nuevas: que había esperanza de salvación a través de su obra y su sacrificio en la cruz del Calvario.

Lo anterior no significa la eliminación de todos los problemas en la vida, pero sí significaba una actitud distinta para enfrentarlos y para sobrellevarlos. Los contemporáneos de Jesucristo no entendieron plenamente su mensaje; ellos querían a un líder que les resolviera los problemas que enfrentaban en ese instante.

Muchos de esos problemas tenían un signo monetario; era apremiante la necesidad material y física. Pero Jesús les está hablando de una necesidad mayor. Aunque ellos no podían darse cuenta, el comienzo de la solución de muchos de los problemas comienza por ti mismo, resolviendo tu aislamiento de Dios y estableciendo una relación con Él a través de Jesucristo el Mesías, o como lo puso Él en sus propias palabras: el camino, la verdad y la vida.

Esa fue la manera como Jesucristo mismo se presentó ante una generación que lo había probado todo y había fallado en todos sus intentos. El texto bíblico al comienzo de esta palabra dice mucho acerca de lo eterno, de la religión o de lo que Dios quiere realmente de sus criaturas.

Fíjate en las explicaciones del mismo: ‘Este pueblo me honra con la boca, pero su corazón está lejos de mí. De nada sirve que me rindan culto. Sus enseñanzas son mandatos de hombre. Escuchen y entiendan. Lo que entra por la boca del hombre no es lo que lo hace impuro. Al contrario, lo que hace impuro al hombre es lo que sale de su boca’.

Usted lo puede corroborar con su Biblia; recién le hemos leído el Santo Evangelio según San Mateo, capítulo 15, versículos 8, 9 y 11. Si nuestros problemas tienen esa dimensión moral que no deseamos reconocer, por eso es que Jesucristo, el Salvador del mundo, se presentó como el camino para llegar a Dios, porque no hay otro dado a los hombres por el cual podamos ser sanos.

Podemos hoy comenzar a superar nuestros problemas, pero debemos aislar y solucionar el más grande e importante de todos, el que nos impide una buena relación con Dios: se llama pecado. Dios promete borrarlo de nuestra vida si lo confesamos y acudimos a Él en busca de perdón y de misericordia. Que sea hoy para ti el día del inicio de tal búsqueda.

Oración Final

Damos gracias a nuestro Dios por su palabra. Amado Dios, le damos gracias por su palabra porque usted nos ha hablado claro y nos ha hablado precisamente qué hacer con los problemas que tenemos. Nos pone este versículo tan importante: ‘Este pueblo me honra con la boca, pero su corazón está lejos de mí’.

Amado Dios, muchas gracias porque usted nos exhorta y nos reprende por su palabra, y es su palabra la que lo hace, no nosotros, Señor. Oro a esta hora, cuando culminamos el mensaje de su palabra, pidiendo que usted nos ayude para encontrar la solución que ya usted nos ha dado para los problemas que tenemos.

Muchas gracias por esta exhortación que nos ha dado en este día. Maravilloso es nuestro Dios porque siempre llega a tiempo; siempre nos está dando la salida para nuestros problemas. Los problemas están presentes, pero la solución también la ha dado Dios. Solo en Él, y nada más que en Él, es donde encontramos la solución a todos nuestros problemas.

Agradecemos, Señor, esta misericordia tan grande que usted tiene para nosotros al dirigirse a nosotros a través de su palabra. Ahora ayúdenos, Señor, a poner por obra su palabra bendita, más bien llevarla a la vida práctica de cada día. Ayúdenos, Señor, por misericordia se lo pedimos.

Oramos, Señor, pidiendo que usted se glorifique en sanidad divina. Oramos por nuestro pastor Héctor Arena, pastor de nuestra iglesia en Granero, por sanidad; oramos por nuestro pastor Florindo Márquez, de nuestra iglesia en el monte, pedimos sanidad para nuestro pastor; también pedimos por el pastor Samuel Asenjo Riffo, oramos por él por sanidad.

Oramos por nuestro hermano José Silva por sanidad; por nuestro hermano José David Videla pedimos para él un milagro porque un milagro le va a poner de pie. Oro por mi hermana Teresita Flores, por sus pastores, por su vecina y por su hija Pamela Larcón Flores por sanidad.

Oro por respuesta a la petición de mi hermana Laura Senjo. Oro por mi hermano Eduardo González por sanidad a la vista; por el hijo de mi hermano Jimmy por sanidad y liberación. Oro por mi hermana Rosita Veloso por sanidad; por mi hermana Ana Vallejos Fernández por sanidad; por mi hermana Elena Reyes por sanidad; por su esposo, Joaco Videla, por sanidad y por su hija, Débora Videla, por sanidad.

Oro por mi hermano Ignacio Toro por sanidad; por mi hermana Pilar González por sanidad; por mi hermana Teresita Reyes por sanidad; por mi hermano Miguel Torres por sanidad; por don Luis Durán Palma por sanidad; por don Manuel Contardo por sanidad; por don Rado Milovich por sanidad.

Oro por mi hermana María Ibacache por sanidad; por mi hermano creyente Cristian Barro por sanidad, él se escapó del hospital porque le iban a cortar su pierna y está esperando el toque de su poder para ser sanado; sane, Señor, esa herida por misericordia.

Oro por mi hermano Eliseo Muñoz por sanidad; por mi vecino Luis Orellana por sanidad; por mi hermano Dagoberto Roa por sanidad; por Beatriz Ibacache por sanidad. Y oro también por Angélica, ella está esperando una operación. Oro, Señor, para que usted en su misericordia, que es tan grande, esté obrando para la gloria de su nombre en todos y cada uno de ellos.

También oramos por Alejandro López por sanidad. Señor, en sus manos están ellos y oramos para que usted esté obrando sanidad en sus vidas. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén.