La Voz Pentecostal

La sabiduría y los consejos de un padre

· 54 min

Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la importancia de adquirir sabiduría espiritual y seguir los consejos parentales basándose en el libro de Proverbios. Usted encontrará también recomendaciones prácticas para el hogar y una receta sencilla para el almuerzo.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.

Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la radio Abigail, dirige este programa su hermana en Cristo Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el propósito de ser bendición. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos y amigos que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración Matinal

Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios. Ahora, amado Dios, agradecemos por este gran amor que nos ha dado usted, Padre de Amor, porque podemos ir confiadamente ante el trono de su gracia pidiendo una bendición especial para este programa. Gracias, Dios Altísimo, porque podemos ir a su presencia por Jesucristo, nuestro Salvador.

Amado Dios, en este día me presento con mucha gratitud en mi corazón, agradeciendo, Señor, por este maravilloso día que usted me permite vivir, por esta mañana, por este despertar glorioso y por sentir su presencia maravillosa. Gracias por el constante cuidado, por su infinita bondad y por ser nuestro salvador a través de su Hijo bienamado.

Permítame, Señor, gozar de su amor cada momento de mi vida y darme la fortaleza para enfrentar el desafío del cotidiano y diario vivir. Padre de amor, le agradezco por mi hogar, por mi familia, porque tengo un techo que cobijó mi sueño, porque usted pone alimento en mi mesa, porque me viste, me calza y me da agua. Gracias por sus hermosas bendiciones, sabiendo que sin su guía ni dirección no podemos estar viviendo plenamente.

Necesitamos su guía y su dirección; cuando podemos gozar de su presencia, no nos hace falta nada. Gracias, amado Dios, por guiar mi vida en este día maravilloso que muy de mañana ya usted iluminó con este sol radiante. Ilumina mi día y mi sendero por donde andar. Agradezco, Señor, por su amor y le doy gracias por siempre estar acompañándome en mis pasos.

Oro, Señor, para que usted bendiga los matrimonios, oro por la unidad de la familia, oro por los jóvenes que son presos de tantas adicciones, oro por los niños para que usted le dé su protección y su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro para que siempre haya sustento en la casa de la viuda y del huérfano, oro por la apertura de los presos de la cárcel.

Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que a esta hora hay muchos que luchan en una sala de hospital, en clínica o en sus casas; Señor, tóqueles con su poder. Necesitamos que los enfermos sean sanos y que vidas sean restauradas con su poder. Clamamos pidiendo que su misericordia se extienda en cada necesidad de sus hijos.

Oro, Señor, por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Sergio Veloso, y por el honorable directorio. Oro por las autoridades civiles de mi país, muy en especial por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan.

Oro por las autoridades de nuestra comuna, para que todos ellos y ellas sean guiados para administrar con sus ojos bien puestos en las necesidades de esta comuna. Señor, oro para que usted bendiga cada institución de beneficencia; oro especialmente por bomberos y por carabineros, institución que arriesga su vida en cada procedimiento.

Oro especialmente por la audiencia de este programa, pidiendo siempre una especial bendición para todos ellos. Descanso, Señor, en el poder de su fuerza; cada vez que oramos le pedimos que usted nos sostenga con su diestra victoriosa. Le damos gracias siempre porque a través de Jesucristo nuestro Salvador podemos ir confiadamente ante el trono de su gracia para darle a usted, Dios Altísimo, toda la honra, toda la gloria y la alabanza.

A través de Jesucristo nuestro Salvador somos salvos; Él nos encontró y nos trajo al camino de la verdad y de la vida. Gracias, Padre, por este regalo que usted ha dado a esta humanidad. Le pedimos, Señor, que a través de este programa el Espíritu Santo esté presente. Comenzamos y terminamos el programa sabiendo que el Espíritu Santo está guiándonos y nos está dirigiendo. Le damos gracias por todo lo que usted nos permite vivir a diario, en el nombre de Cristo nuestro Salvador. Amén y Amén.

Pan de Vida

Le damos gracias a nuestro Dios Altísimo porque ya tenemos con nosotros nuestro pan de vida, nuestro pan diario. Avanzamos velozmente ya en este mes de noviembre y agradecemos al Señor por estar viviendo este cuarto día de este mes.

Nuestro pan de vida lo tenemos a través de su palabra en el Salmo 40, versículo 2. Leo en el nombre del Señor: “Salmo 40:2 — Me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso, puso mis pies sobre peña y me enderezó mis pasos”.

Damos muchas gracias a nuestro Dios por nuestro pan de vida, porque Dios al rescate puso mis pasos. En este momento tan especial le contamos a usted este testimonio: a un voluntario compasivo lo llamaron Ángel Guardián por sus heroicos esfuerzos. Jake Manna estaba instalando paneles solares cuando se unió a una búsqueda urgente de una niña de cinco años.

Mientras los vecinos buscaban en garajes y patios, Manna tomó un sendero hacia una zona boscosa donde detectó a la niña hundida hasta la cintura en un pantano. Se metió cuidadosamente en el lodo pegajoso para sacarla del aprieto y devolverla, empapada pero a salvo, a su agradecida madre.

Tal como esa pequeña, David también experimentó ser liberado. El cantor pacientemente esperó que Dios respondiera a sus clamores por misericordia y Dios lo hizo; se inclinó presto con mucha atención en su clamor y respondió rescatándolo del lodo cenagoso de sus circunstancias y proyectándole un suelo firme a su vida.

Los rescates del pasado incentivaron su deseo de cantar alabanza y de poner su confianza, porque la confianza está en el que todo lo puede y en las circunstancias futuras para compartir su historia con otros. Ese es el desafío que nos presenta el Señor cuando nos saca de todo lo que no podemos enfrentar solos ni solas.

Cuando nos enfrentamos a desafíos tales como dificultades financieras, problemas matrimoniales o sentimientos de ineptitud, clamemos a Dios y esperemos pacientemente su respuesta. Él está siempre dispuesto para ayudarnos en nuestras necesidades y darnos un lugar firme donde pisar.

Lo único que hacemos es ir a la presencia de Dios y decirle con nuestras palabras: “Amado Dios, esperaré pacientemente en ti”. Cuando Dios nos libró del lodo cenagoso, no nos queda otro momento que agradecer al Señor, porque nuestro Dios nos alienta cuando ponemos la confianza en Él.

Ahora contamos victoria, porque Él a todos nos ha sacado de un momento difícil, como al dulce cantor de Israel lo sacó del foso cenagoso y puso sus pies firmes. Lo hizo con nosotros, lo hizo con Jake Manna cuando rescató a esta niña perdida, y hoy el Señor nos hace ser personas voluntariosas.

“Me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso, y puso mis pies sobre peña y enderezó mis pasos”. Es la experiencia de todo creyente que ha vivido un momento difícil; es un testimonio vivo porque lo hemos vivido todos. Todos los días el Señor está haciendo algo en nosotros porque por su palabra nos dice: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios”.

Cuando recibimos la bendición de Dios por haber sido llamados y bienvenidos a la casa del Padre, damos muchas gracias porque nuestro pan de vida nos bendice. Comenzamos este programa con nuestro pan de vida, porque el Señor siempre nos da a entender lo grandes y maravillosas que son sus obras.

Datos y Consejos del Hogar

Vamos adelante con el programa, con este espacio de los datitos y de los consejos. Siempre tenemos problemas que solucionar y estamos buscando algo especial. Como buena dueña de casa, siempre tenemos que andar buscando las cosas que nos hacen falta.

Por ejemplo, para limpiar nuestro frigorífico, se dice que hay que limpiarlo cada tres meses. Podemos hacerlo con vinagre para que usted no tenga olores desagradables de la comida que dejamos en el interior. También puede usar una naranja cortada por la mitad o un bol con bicarbonato; estas tres cosas nos sirven para tener un frigorífico limpio.

Para lavar el lavavajillas, debemos enjuagar primero bien los platos antes de colocarlos. Cuando note olores desagradables, hay que hacer un lavado en vacío: ponemos vinagre y un poco de bicarbonato, y lavamos el lavavajillas vacío para que salgan todos los malos olores.

Le contamos también que hay aceites esenciales que son de mucho beneficio. Por ejemplo, la lavanda tiene propiedades calmantes y favorece el sueño; es aconsejable tenerlo en un spray de agua y rociar su almohada antes de ir a dormir.

Existen los cítricos, como la lima y el limón, que purifican el aire, levantan el ánimo y dan alegría; se recomiendan para los momentos de apatía o desánimo. La menta es muy refrescante, ayuda a respirar y favorece la memoria.

Use el aceite de menta usted que trabaja fuera del hogar o cuando en su casa se quiere concentrar, sobre todo las profesoras que preparan sus clases. El aroma de la menta le ayuda a respirar y le da tranquilidad para su memoria.

Si de esencias hablamos, el pachulí da energía al cuerpo y mente, y alivia el estrés y las tensiones. El aceite esencial de romero es efectivo para tratar la fatiga y el cansancio mental; su olor silvestre y fresco está indicado para que usted lo use en toda la casa.

Todos estos aromas nos sirven en el trabajo o para dormir mejor, pero siempre debemos ventilar nuestras habitaciones por la mañana al menos durante 10 minutos y airear el colchón a diario.

Para descansar mejor, puede poner una gotita de perfume en la almohada o colocar los aceites esenciales que más le gusten en la ampolleta de la lámpara del velador; al encenderla, el calor extenderá su fragancia.

Por último, puede oler a fresco colocando una toallita impregnada en suavizante en un recipiente en un rincón discreto del dormitorio, o impregnar bolas de algodón en extracto de vainilla. Estos han sido los datitos y consejos para tener perfumado el sitio de trabajo y el hogar.

Sugerencia Culinaria

Ahora le traemos la sugerencia de qué cocinar: la crema de lentejas con tocino. Los ingredientes son: una taza de lentejas remojadas, una taza de arroz remojado, tres tazas de agua, una zanahoria, media cebolla, un diente de ajo, una rama de apio, cuatro láminas de tocino, sal, pimienta, aceite de oliva y leche vegetal para ajustar la consistencia.

Para la preparación, las lentejas y el arroz deben estar cocidos. Procesamos todo junto con las verduras, los aliños y una taza de agua para que quede como una crema. Ya tenemos lista esta crema de lentejas con tocino para saborear.

Ilustración de Crema de lentejas con tocino

Receta del día

Crema de lentejas con tocino

  • 1 taza de lentejas remojada
  • 1 taza de arroz remojado
  • 3 tazas de agua
  • 1 zanahoria
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 rama de apio
  • 4 láminas de tocino
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • Leche vegetal para ajustar la consistencia

Preparación

  1. Cocine las lentejas y el arroz.
  2. Procese las lentejas cocidas, el arroz cocido, las verduras, los aliños y una taza de agua hasta obtener una consistencia de crema.

Lectura de la Palabra

Vamos a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios. Lo haremos en el libro de Proverbios, capítulo 4, versículo 1. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Proverbios 4:1 — Oír, hijos, la enseñanza de un padre, y estar atento para que conozcáis cordura.

Oración

Amado Dios, tenemos con nosotros su palabra leída. Oro, Señor, para que a través de ella seamos bendecidos y bendecida. Ponga en mí la palabra, una bendición especial para administrar su palabra.

Traiga usted a mí, por el Espíritu Santo, la revelación divina de su palabra. Use usted mis labios, tome el dominio y el control de mi vida, amén. Con esa unción especial que usted, Señor, nos va a bendecir para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo, nuestro Salvador, Señor. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.

Los consejos de un padre

El título de su palabra es: los consejos de un padre. Hay etapas en la vida en las que nos pasamos recibiendo consejos; se trata de la niñez, la infancia y también de lo que llamamos adolescencia y juventud.

En ese caso, los encargados de darnos los consejos preferentemente son nuestros padres. Hay que sumar además a todas las demás personas, familiares, profesores y amigos bien intencionados que nos dan su cuota de consejo, que por supuesto no siempre son bien recibidos.

Existe otra etapa en la vida en la que nos llega nuestro turno de dar consejos. Se trata de aquella época en que somos padres y debemos tratar por todos los medios de enseñar a los que dependen de nosotros a hacer el bien, a evitar el mal y, si fuera posible, transmitirles toda la sabiduría que hemos acumulado a través de los años.

En ambas situaciones los consejos están presentes. Ahora bien, si estos se van a seguir o desobedecer, es otra la historia, y cada uno puede contarla de acuerdo a sus memorias y experiencias.

El libro de los Proverbios se caracteriza por dar consejos que pensamos que son muy prácticos. También tenemos que decir que, de entrada, no todas las personas están en mejor situación para seguir esos consejos, cosa que explicaremos más adelante.

El mandato de adquirir sabiduría

Proverbios 4:3-9 — Porque yo también fui hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre. Y él me enseñaba y me decía: Retenga tu corazón mis razones, guarda mis pensamientos y vivirás. Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia, no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca, no las dejes y ella te guardará, ámalas y te conservará. Sabiduría ante todo, adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela y ella te engrandecerá. Ella te honrará cuando tú la hayas abrazado. Adorno de gracia dará a tu cabeza, corona de hermosura te entregará.

La Biblia de estudio Harper Caribe tiene un subtítulo muy interesante para esta sección que dice: “Consejo de un Padre. El mandato de adquirir sabiduría”.

Parece que este subtítulo es interesante, aunque de una manera natural es difícil, e incluso imposible de lograr. Nos parece que el ser sabio no está en el corazón del hombre ni de las mujeres, tampoco la capacidad natural de adquirir la sabiduría.

La sabiduría no se adquiere, no se compra ni tampoco se hereda; la sabiduría es una actitud y, como tal, obedece a una comprensión de quién es uno en esta creación y cuáles son las leyes a las que está sujeto.

Mientras esto se comprenda, no existe posibilidad alguna de que una persona pueda tener una actitud de sabiduría ante lo que no entiende, no comprende o de lo cual ha permanecido ignorante toda la vida.

Lo trágico es que cuando una persona es sabia, de acuerdo al texto bíblico, no solo vive una vida mejor, sino que también trae recompensas a su propia existencia. Pero la parte negativa es que si uno no es sabio, la ignorancia o el desconocimiento de las leyes que rigen la vida no le hace menos merecedor del castigo que viene sobre todos los que transgreden las leyes divinas.

Para ponerlo en palabras simples: la ignorancia no es excusa; no excusa la responsabilidad.

Todos hemos pasado por aquella etapa en que hemos recibido una multitud de consejos y, en la mayoría de los casos, no nos hemos demorado mucho en ignorarlos y en sufrir también las consecuencias.

Quizás ahora estamos en otra etapa en donde queremos ser juiciosos y dar consejos, tanto si nos piden como si no. Pero a veces sucede todo lo contrario: estamos creciditos ya, decimos que tenemos el conocimiento de Dios, pero hacemos lo incorrecto.

Y si nos dicen que estamos mal, nos dicen: “Sálvate tú nomás, tenga misericordia el Señor”. Muchas veces los consejos de un padre o de una madre son motivados por una cuestión sentimental; se quiere y se aprecia lo que es de uno.

En el caso de los hijos, uno lo siente como una posesión muy especial y quisiera, por sobre todas las cosas, evitarle todas aquellas cosas por las que uno ha pasado y todos los errores que ha cometido precisamente por carecer de la sabiduría.

Errores de la juventud

Y muchos jóvenes, después que desarrollan y han cometido todos los errores cuando se…

La verdadera sabiduría

Muchos jóvenes, después que se desarrollan y han cometido todos los errores contra los cuales se les previno a través de los consejos de sus padres, llegan a la edad y al momento de conocer que hubieran actuado de otra manera si hubieran seguido tales consejos.

Para ello se requería también el elemento de sabiduría, que en sus casos estuvo ausente. Por eso no fueron capaces de discernir lo que era mejor posible en esos instantes. Es quizás esa explicación la que mejor cuadra en la idea de la sabiduría que encontramos en Proverbios.

Nunca nos cansaremos de decir que sabiduría no es igual a conocimiento intelectual. La sabiduría tampoco es igual que tener más experiencia, que el solo hecho de vivirlas o tenerlas.

La sabiduría está definida en el mismo libro de Proverbios como el temor y el respeto hacia Dios, o hacia lo que Él ha determinado para esta creación, incluido en ella tú y yo.

La obediencia a los mandamientos

Estos consejos que encontramos en Proverbios, a diferencia de aquellas amonestaciones coloquiales que escuchamos en la vida, son de cumplimiento obligatorio. No seguimos presuponiendo una consecuencia, un castigo o una recompensa negativa para los que se apartan de ellos o no los toman en cuenta.

Claro, la vida será más simple y quizás más divertida si no estuviera sometida a normas, reglamentos y leyes. La experiencia nos dice que en todas las situaciones cada persona no solo quiere olvidarse de tales mandamientos y leyes, sino también vivir como le dé la gana.

Tal actitud ha estado presente y, en un sentido, ata el corazón de los hombres desde siempre; no es de ahora nomás. Tenemos ejemplos de ello a través de la historia, como la Revolución Francesa, cuyo lema era ‘ni Dios ni ley’, reflejando lo que se anida en el corazón de la humanidad desde tiempo inmemorable.

El fracaso de los sistemas modernos

Modernamente vemos tales expresiones o deseos de liberación a través del arte, de los distintos sistemas y programas políticos que proporcionan un cambio en una sociedad que se rehúsa a cambiar.

También lo vemos en el sistema sociológico que tiene su campo de experimentación en la educación, donde distintas teorías han probado su fracaso y su miseria al negarle a las generaciones valores fundamentales.

Esto deja perdida a la multitud de los adolescentes y de los jóvenes, no solo en el limbo de su ignorancia, sino también sin pensar lo que es bueno y lo que es malo, llegando a descubrir esto último a través de fracasos y experiencias completamente negativas.

El amor de los padres y de Dios

Es muy posible que sus padres no sean los más educados de acuerdo a la manera como nosotros evaluamos a las personas. También es posible que sus padres no sean personas ingeniosas o brillantes que usted tanto admira.

Sin embargo, hay una cosa cierta: sus padres desean lo mejor para usted. Dios desea lo mejor para usted.

Es por eso que envió a su Hijo al mundo, para que todo aquel que creyera en él no se perdiera, sino que tuviera la vida eterna. Esa es la única manera en que todos pueden apreciar y estimar la sabiduría.

La verdadera historia de Navidad

Debido al deseo de ser mejores que brota de una manera colectiva al final de cada año, representamos la venida de Jesús a este mundo con tiernos pesebres y canciones alusivas a la fecha, y hasta pareciera que todos entienden de lo que estamos hablando.

Bueno, es nuestro deber desengañarlo. El común de la gente solo tiene en su mente una celebración más que forma parte de la gran excusa para juntar a la familia y pasar algunos momentos juntos. Pero la real historia muy pocos la tienen clara.

Es más común referirnos a todas esas historietas que circulan en la periferia de la fecha, en lugar de detenernos en la historia más grande que la humanidad debe conocer.

Jesucristo como respuesta

En el tiempo que vivimos existe un cambio radical en la conducta de todo. De otra manera, quizás podamos estar viviendo los últimos tiempos como sociedad. Cualquiera que esté informado y que lea podrá darse cuenta de que no somos alarmistas, sino realistas al observar la degradación a la que nos encaminamos.

Si la sabiduría es conocer a Dios, entonces Jesucristo es la respuesta de Dios a la necedad y a la ignorancia del hombre. Más allá está también la respuesta divina al problema de esta relación rota o no existente entre los hombres y Dios.

Si quiere tomar el texto de hoy como el consejo de un padre a su hijo, creemos que está bien, pero debe entender de quién es el consejo. Está demandada una obediencia a ese consejo que, más que eso, se convierte en mandamiento.

Oración final

Dios nos bendice por su palabra. Ahora vamos a agradecer orando: Amado Dios, le damos muchas gracias. Gracias por su palabra, porque ella nos bendice. Si tan solo, Señor, pudiéramos detenernos y poder…

Oración por la Palabra

Para experimentar su palabra en nuestras vidas, tenemos que darnos cuenta del amor tan grande que usted tiene para nosotros, porque nos exhorta como hijos amados. Agradecemos, Señor, esta misericordia, porque es muy grande.

Ayúdenos ahora, Señor, a poner en práctica el consejo de su palabra, porque para ello usted nos ha llamado: para estar atentos a recibir el consejo sabio, el consejo oportuno por su palabra bendita. Pedimos, Señor, que a través de su palabra usted haya llegado a muchas vidas.

Peticiones de sanidad

Oramos, Señor, intercediendo por los enfermos. Le rogamos, Padre, que a esta hora usted extienda su mano de poder y haya un toque sanador, porque si usted toca los enfermos van a ser sanos. Le pedimos por fe que usted esté tocando vida con su poder que sobrepasa todo entendimiento.

Le pedimos, Señor, que usted obre sanidad en nuestro pastor Héctor Arena, nuestro pastor de Granero. Oramos por nuestro pastor Florindo Márquez, que no ha estado bien en estos últimos días; rogamos que su mano de poder esté tocando a nuestro pastor, pidiendo siempre que su voluntad sea hecha.

Oramos por el pastor Samuel Asenjo Rivo, por sanidad de un tumor cancerizado en el riñón derecho. Usted, Señor, que es grande en misericordia, puede hacer la obra en este joven pastor que tiene toda su vida por delante para seguir extendiendo el reino de Dios aquí en la tierra.

A lo lejos usted puede obrar, Padre. Por misericordia oro por nuestro hermano José Silva por sanidad y por nuestro hermano José David Videla, pedimos un milagro que lo ponga de pie.

Oro por mi hermana Teresita Flores, por sus pastores, por su vecina, por su hija Pamela Larconflores por sanidad, y oro por respuesta a la petición de mi hermana Laura Asenjo.

Oro por mi hermano Eduardo González por sanidad a la vista, por el hijo de mi hermano Jimmy por sanidad y liberación, por mi hermana Rosita Veloso por sanidad, por mi hermana Ana Vallejos Fernández por sanidad y por mi hermana Elena Reyes por sanidad.

Oro por su esposo Joaco Videla por sanidad, por la hija de mi hermana Elena, Débora Videla, por sanidad, y por mi vecino, para que usted en esta hora también esté obrando en él. En su mano están todas las cosas, usted es grande en misericordia.

Oro, Señor, por mi hermano Ignacio Toro por sanidad, por mi hermana Pilar González por sanidad, por mi hermana Teresita Reyes por sanidad, por mi hermano Miguel Torres por sanidad, por Luis Durán Palma por sanidad, por don Manuel Contardo por sanidad, por don Rado Vinovich por sanidad y por mi hermana María Ibacache por sanidad.

Oramos por el joven Cristian Barro por sanidad y por mi hermano Eliseo Muñoz por sanidad. Señor, usted que nos hizo nos conoce; esté obrando por misericordia, tocando vida y sanando de toda enfermedad.

En su nombre, Señor, acudimos confiadamente ante el trono de su gracia para que usted esté tocando vida. Obre por misericordia, se lo pido Padre, en el nombre de Cristo Jesús nuestro Salvador. Amén y Amén. Gloria a Dios para siempre.

Despedida

Gracias damos a nuestro Dios por el consejo de su palabra. Ya estamos llegando al término de este programa por hoy.

Agradecemos a usted por haber estado en la sintonía del programa, gracias por preferirnos. Mañana, Dios mediante, volvemos nuevamente con un nuevo programa a la misma hora y en este mismo punto del dial. Mientras tanto, Dios le bendiga.