La Voz Pentecostal

Confianza en Dios y el sentido de la vida

· 51 min

Usted encontrará reflexiones bíblicas sobre la importancia de encomendar el camino al Señor y la finitud humana. El episodio también ofrece consejos prácticos para el hogar y una receta para aprovechar el pan añejo.

Bienvenida

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti. ¿No quieres tú venir? Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación.

Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal. A través de los micrófonos de la Radio Abigail, dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecino, amigo, que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios.

Oración Matinal

Como siempre, comenzamos este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios. Amado Dios, hoy me presento con un corazón lleno de gratitud y de alegría. En este día tan hermoso, reconozco su amor, porque muy de mañana ha brillado en cada rayo del sol que en este día usted me permite disfrutar.

Siento su presencia que me guía a lo largo de este día; la bendición ha estado fluyendo porque usted ha renovado sus misericordias en esta mañana. Gracias, Señor, porque usted lo hace todos los días; gracias, mi Dios, por concederme esta oportunidad de haber despertado y vivir cada día más en este mundo que usted, mi Señor, ha creado.

Agradecida, Señor, porque sé que su amor me rodea constantemente y me fortalece. Gracias porque usted es mi refugio en momentos de dificultad. Señor, sosténgame con su mano amorosa, porque en cada momento siento que la luz está alumbrando mi caminar. Gracias, mi Señor, por este regalo, porque cada día me recuerda su amor y su gracia.

Enfrento este día confiada en su dirección, porque usted me brinda esta gran bendición en cada momento que respiro. Oro, Señor, por los enfermos, porque sé que a esta hora hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas, esperando la sanidad tan anhelada. Tóquele, Señor amado, con su poder, porque si hay toque de su poder hay sanidad; tan solo que usted diga la palabra y ellos serán restaurados sanos para la gloria de su nombre.

Oro, Señor, por los matrimonios y por la unidad de la familia, porque usted bendijo el santo estado del matrimonio aun cuando el hombre guardaba su inocencia. Oro, Señor, por los jóvenes y también por los adultos que son presos de tantas adicciones. Oro por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas, porque usted es el que puede volver el corazón de los hijos hacia los padres y de los nietos hacia los abuelos.

Oro, Señor, por la casa de la viuda y del huérfano para que siempre haya sustento, y oro para que haya libertad de los presos de la cárcel. Oro, Señor, pidiendo sanidad para nuestra tierra, porque esta tierra está enferma y necesita ser sanada; solo usted, mi Señor, la puede sanar.

Oro, Señor, por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Sergio Veloso, y por el honorable directorio de nuestra iglesia. Oro por las autoridades civiles, por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan.

Oro, Señor, por las autoridades civiles de la comuna, para que usted esté poniendo en sus ojos, en su función administrativa, la capacidad de ver las necesidades de esta comuna. Oro muy en especial, Señor, por las instituciones de beneficencia, por bomberos y por carabineros, quienes arriesgan su vida en cada procedimiento.

Pido, Señor, muy especial por la audiencia de este programa; reciban en su nombre todos ellos y ellas una especial bendición. Señor amado, muchas gracias porque usted me permite darle a mi Dios Altísimo toda la honra, toda la gloria y la alabanza a través de Jesucristo mi Salvador.

Gracias, Padre, por habernos dado a su Hijo Jesucristo, porque Él vino a este mundo a salvar lo que estaba perdido. Estábamos perdidos en delitos y pecados y Él nos encontró. Espíritu Santo, ruego que usted esté presente desde este comienzo al término de este programa y su bendición esté manifestándose abundantemente en mi vida para la honra y para la gloria de su nombre. Se lo pido, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

Pan de Vida

Damos muchas gracias a nuestro Dios porque es una bendición el poder estar nuevamente con nosotros, juntos y juntas a través de este programa, dando gracias siempre a la Radio Abigail que nos permite estar a esta hora en el aire. Vamos a lo que en esta hora nos convoca, que es nuestro Pan de Vida.

Para este día tendremos su lectura a través de la palabra de nuestro Dios en el Salmo 37, versículo 5.

Salmo 37:5 — Encomienda al Señor tu camino, y confía en Él, y Él hará.

Dios nos bendice por la lectura de su palabra. Nos dice que debemos entregarnos a Dios; Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos, a los que confían y se apoyan en Él.

Jonathan Roumie, el actor que representaba a Jesús en la exitosa serie The Chosen (Los Elegidos), comprendió esto en mayo de 2018. Había estado viviendo en Los Ángeles casi arruinado, con apenas comida para el día y sin trabajo en vista. Ante tal perspectiva, el actor derramó su corazón y le entregó su carrera a Dios. Dijo literalmente: “Oré las palabras ‘me entrego’.”, y me entregué.

Más tarde ese día, encontró cuatro cheques en su correo y tres meses después le dieron el papel de Jesús en la serie. Roumie descubrió que Dios ayuda a los que confían en Él. En lugar de tener envidia o impacientarnos a causa de los malignos, el salmista nos invita a entregarle todo a Dios.

Cuando centramos nuestra vida en Dios, confiamos en el Señor y hacemos el bien. Nos deleitamos en su persona y le entregamos todos nuestros deseos, problemas, ansiedades y situaciones cotidianas. Él dirige nuestros pasos y nos da paz. Permitámonos no determinar nosotros cómo debe ser nuestra vida; entreguémonos a Dios, confiemos en Él, y al hacerlo Él se pondrá en acción y hará lo que sea mejor y necesario.

Cuando sentimos que debemos hacer algo, acudamos a Dios y en oración le pidamos ayuda, diciéndole: “Dios, ayúdame a entregarme incondicionalmente a ti”. Amén. Porque sin duda tenemos partes de nuestra vida que están vedadas para Dios estos días. Pero, ¿qué implicará someter nuestras vidas a Él hoy? Creo que no hay nada que nos pueda detener; la decisión está en nosotros.

Como lo explicó Juan cuando declaró que Jesús dijo: “Yo soy la luz del mundo y el que me sigue no anda en tinieblas”. También explicó que la luz verdadera vino y las tinieblas no prevalecieron contra ella. En lugar de ir de un lado a otro por la vida, podemos buscarlo para que nos guíe mientras ilumina nuestro camino.

Si estas palabras son sobresalientes para nosotros, palabras que el apóstol Juan nos entrega a través de Dios, aunque las pronunció hace muchos años luz, quedaron grabadas para nosotros en estos tiempos. Jesús es la luz verdadera y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Damos muchas gracias al Señor por lo que nos ha dicho hoy nuestro Pan de Vida. Cuando leemos este hermoso versículo, el Señor nos hace una pregunta: ¿Qué áreas de tu vida necesitan la luz purificadora de Cristo? Todos nos conocemos y podemos respondernos a nosotros mismos, porque buscamos siempre su luz y sabemos qué piedra de tropiezo debemos evitar.

Consejos para el Hogar

Cambiamos de tema porque a esta hora del programa le traemos cómo solucionar algunos problemitas que tenemos hoy en el día a día. Son problemitas porque son cosas fáciles y le damos a conocer soluciones fáciles también.

Por ejemplo, para limpiar la cafetera de manchas y suciedad, con algo muy sencillo: solo hielo y sal. Usted agita bien, deja reposar durante media hora y después de ese tiempo lava su cafetera y le va a quedar impecable.

Para las manchas de óxido en su ropa, haga una mezcla de jugo de limón y sal, aplíquela sobre la mancha y colóquela al sol; luego lave como de costumbre.

Sabe usted que siempre tenemos problemas cuando vamos a planchar porque las telas hoy traen mucho acrílico y, si planchamos con la plancha muy caliente, se va a pegar ese acrílico. Para que usted limpie su plancha, empolvore sal sobre un papel y pase la plancha a temperatura media. Luego la deja enfriar y limpie con un paño húmedo, cuidando la parte de abajo para que no quede humedad y no le dé la corriente.

Ahora, para repeler a nuestras mascotas y que no orinen en todas partes, ya que ellos marcan territorio, existen varios repelentes naturales para evitar que orinen en muebles, puertas, sillas, paredes o la llanta del vehículo.

El primer dato: mezcle una taza de alcohol con dos de agua. Coloque esta mezcla en un atomizador y rocíe todos los días durante una semana. El segundo: mezcle media taza de amoníaco con dos tazas de agua en un atomizador y rocíe frecuentemente los lugares donde no quiere que los perros orinen.

El tercero: haga un concentrado de plantas aromáticas como ajenjo, salvia y ruda. Vierta en un atomizador y rocíe abundantemente sobre la superficie. El cuarto es el limón, que es desagradable para la nariz de los caninos. Mezcle el jugo de dos limones con dos tazas de agua y rocíe sobre las partes bajas de las puertas, paredes y esquinas.

El quinto es la pimienta cayena, que contiene capsaicina, capaz de causar irritación si se huele. Molemos la pimienta y colocamos un poco en polvo en el piso junto a las puertas. El sexto es el vinagre, que contiene acidez natural. Vierta el vinagre en un atomizador y rocíe abundantemente sobre puertas, paredes y las llantas del auto.

Y le traemos otro dato, pero ahora para gatos. Si quiere eliminar el olor de orina de gato, puede usar 50 ml de agua oxigenada, una cuarta taza de bicarbonato y una cucharada de lavaloza. Mezcle los ingredientes, humedezca un trapo, frote con cuidado las zonas orinadas y enjuague con agua caliente.

Otra opción es mezclar media taza de vinagre con media taza de agua. Humedezca una esponja, frote la superficie a desodorizar y repita el proceso de ser necesario.

Sugerencia de Cocina

Ahora le traemos la sugerencia para la cocina: un budín de pan, que sirve para que no desperdiciemos el pan añejo. Necesitamos estos ingredientes: 300 gramos de pan, 250 gramos de azúcar, un litro de leche, ralladura de un limón y tres huevos. Para el caramelo, necesitamos una taza de azúcar.

Para la preparación: prepare el caramelo con el azúcar en una olla. Deje remojar el pan con la leche. Licúe el pan remojado con el azúcar, los huevos y la ralladura. Con el caramelo cubra todo el molde y vacíe el licuado.

Posteriormente, lleve a hornear a baño María por una hora a 160 grados centígrados y desmolde caliente. Y ya usted tiene listo este budín de pan.

Ilustración de Budín de pan

Receta del día

Budín de pan

  • 300 gramos de pan
  • 250 gramos de azúcar
  • 1 litro de leche
  • Ralladura de un limón
  • 3 huevos

Caramelo

  • 1 taza de azúcar

Preparación

  1. Prepare el caramelo con la taza de azúcar en una olla.
  2. Deje remojar el pan con el litro de leche.
  3. Licúe el pan remojado junto con el azúcar, los huevos y la ralladura de limón.
  4. Cubra todo el molde con el caramelo preparado.
  5. Vacíe la mezcla licuada en el molde.
  6. Hornee a baño María durante una hora a 160 grados centígrados.
  7. Desmolde mientras esté caliente.

Lectura de la Palabra

Vamos a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios. Lo haremos a través del libro de Eclesiastés, capítulo 7, versículo 1. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Eclesiastés 7:1 — Mejor es la buena fama que el buen perfume, y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento.

Dios nos bendice por la lectura de su palabra. Vamos a tener unos breves instantes de oración.

Amado Dios bendito, tenemos con nosotros su palabra leída. Oro, Señor, para que usted traiga a mí, por el Espíritu Santo, la revelación divina de su palabra. Use usted mis labios, tome dominio y tome el control de mi vida para administrar la palabra de Dios, y que usted ponga en mí una unción especial para que su palabra corra y sea glorificada en muchas vidas. Se lo ruego, Padre, en el nombre de Cristo, nuestro Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

El contraste necesario

El título de su palabra es “Contraste necesario”. A través de la vida aprendemos más de aquellas situaciones que nos obligan a tomar decisiones importantes que de las experiencias cotidianas, que a veces no influyen demasiado en nuestro hábito o costumbre. Lo mismo sucede en la educación formal, donde se nos queda más aquello que se nos presenta en un lenguaje directo y franco.

El libro de Eclesiastés nos enseña esto en el capítulo 7, cuando de entrada nos dice que es mejor la buena fama que el buen perfume, haciendo referencia a la importancia que tenía en la antigüedad el hacerse de un buen nombre. Ser reconocido era sinónimo de estabilidad, de confianza, de madurez y además de autoridad. Es interesante notar que tal buena fama llega a tener más valor que el buen perfume, el cual antes y ahora llega a ser muy costoso y apreciado.

Sin embargo, el segundo pensamiento de este versículo contrasta algo más: dice que es mejor el día de la muerte que el día del nacimiento. Ante este cambio de sentido, no se pueden dar explicaciones muy racionales o lógicas. Algunos lo han intentado, incluso yendo al juego de las palabras en el idioma original, pero no olvidemos que este libro tiene una métrica y un ritmo distinto. Aquí lo que interesa es el contraste de las ideas, no tanto las palabras en sí.

El versículo segundo explica un poco la idea: mejor ir a la casa del luto que a la casa del banquete, porque aquello es el fin de todo hombre, y el que vive lo tendrá presente en su corazón. Si el fin de todos los seres humanos es morir, entonces no deberíamos intentar la solución de escape a la que somos tan adeptos y pretender que tal situación nunca nos tocará.

No podemos adoptar la frase que dice que vivimos para morir, porque ese no es el fin o la meta del hombre. Si así fuera, alguien habría cometido una estafa en el proceso, ya que existen algunos animales que viven más que los hombres. Lo que el texto nos indica es que nuestra finitud y nuestras limitaciones deben ser un recordatorio de esas posibilidades limitadas que todos tenemos.

No podemos llegar más lejos que ellas y tampoco podemos presumir. Al asumir tal actitud, seríamos como aquellas actrices de Hollywood que envejecen aisladas y olvidadas por decisión propia, ante el temor de ser observadas en ese proceso de degradación física y mental que más tarde o temprano nos acompañará a todos.

El versículo 4 agrega que el corazón de los sabios está en la casa del luto, mas el corazón de los insensatos está en la casa donde reina la alegría. No se trata de que no haya un momento para la alegría en la vida; no se enfatiza eso. Se trata de la actitud de algunas personas que sostienen que la vida se ha hecho para divertirse a toda hora y cuanto más mejor.

La idea de que esta vida es pasajera lleva necesariamente a las personas a cuestionarse acerca de su propósito en ella. Hay un ejemplo en el versículo 6 que se explica por sí mismo: que la risa del necio es como el crepitar de los espinos debajo de la olla, y también esto es vanidad.

Si bien comienza afirmando que para todo existe un tiempo en la vida, incluso para la diversión, no podemos descuidar la vida. Esa otra preocupación que se plantea en la forma de pregunta que le hacemos a la existencia, y cada uno debe tratar de responder de la mejor manera posible.

La respuesta del Evangelio

Creo que la mejor manera de establecer el contraste es comparar esta situación a la que nos arrastra el Eclesiastés con lo que se nos dice en los evangelios acerca del ministerio y la obra de Jesucristo, quien vino a este mundo a presentar la otra cara de la moneda. El Mesías no solo trajo un mensaje optimista, sino que vino a explicar el real significado de la vida y a responder aquellas preguntas que muchas veces se quedan sin respuesta por nuestra incapacidad de conocer más.

Hablando de la vida y de lo que realmente importa, transcribimos del Evangelio de Marcos, capítulo 12, versículos 28 al 34:

Marcos 12:28-34 — Acercándose uno de los escribas que le había oído discutir y sabía que le había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primero de todos los mandamientos es: Oye, Israel: El Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro; verdad has dicho que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma y con toda la fuerza, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya nadie se atrevía a preguntarle.

Esta es la respuesta del Evangelio ante el mensaje realista desde una perspectiva humana. Para aquel que se encuentra perdido, el mensaje del Evangelio es de esperanza, porque aquel que puede responder sabiamente no está lejos del reino de Dios.

Cerca o lejos del Reino

Cuesta a veces mucho trabajo personalizar un sermón, pero en el caso presente quisiera preguntarle: ¿cuán lejos o cerca se encuentra usted del reino de Dios hoy? Digo que es difícil dirigir esta pregunta a cualquier persona, pero en la cultura iberoamericana todos, sin excepción, nos consideramos creyentes en Dios.

Pero, ¿cómo lo trató de expresar una animadora de un programa popular de la televisión? Ella dice que es creyente, pero hasta cierto punto. Me atrevería a preguntarle si se considera cercana al reino de Dios, pero me temo que no lo es, porque en su programa invita a brujos, psíquicos y personas que practican todo tipo de aberraciones sexuales; un catálogo de personas que se ríen, se burlan y hasta atacan la misma fe que ellas dicen tener.

Claro, ella sostendrá que en aras de la libertad de expresión debe dársele a todas las personas la oportunidad de expresar lo que creen o viven. No estoy muy segura acerca de eso. ¿Acaso no existe un bien común que debemos preservar en beneficio de la misma sociedad que esos individuos procuran destruir? ¿Invitaríamos hoy a los programas de televisión a Hitler, a asesinos múltiples o a quienes abusan de los niños?

Estar cerca del reino de Dios significa tomar muy en serio al dueño de ese reino, que es Dios mismo, y tomar muy en cuenta sus mandamientos. ¿Qué problemas tienen los animadores de programas populares con los diez mandamientos? Se trata, por último, de vivir de una forma distinta, para que confirmemos con nuestra boca lo que hemos firmado con nuestra mano.

No sé cuán cerca o lejos se encuentre usted hoy del reino de Dios; solo usted puede saber si considera seriamente lo que la palabra de Dios enseña. Para que resuelva algunas de sus dudas, lea y compruebe por ti mismo yendo a la fuente misma de la revelación dejada por Dios al hombre y a la mujer de todos los tiempos.

Peticiones de Oración

Amado Dios, concluimos con su palabra y nos ha dejado llena de gozo porque nos ha hablado como a hijos amados. Usted nos ha dado esta bendición porque al oír su palabra nuestra fe es aumentada. Oro, mi Señor, para que esta palabra haya corrido y haya sido glorificada en muchas vidas. Gracias por cada persona que estuvo en la sintonía del programa.

Oramos, Señor, intercediendo por los enfermos. Pedimos sanidad para el pastor Héctor Arena, pastor de nuestra iglesia en Granero; el pastor Florindo Márquez, pastor de nuestra iglesia en el monte; el hermano José Silva; el hermano José David Videla, por quien pido un milagro que lo ponga de pie; la hermana Teresita Flores, sus pastores, su vecina y su hija Pamela Larcón Flores; el vecino Luis Orellana; la pastora de Iquique, Cristina de Romero, para que tenga una pronta restauración tras su intervención; la respuesta a la petición de la hermana Laura Senjo; el hermano Eduardo González, por sanidad a la vista; el hijo del hermano Jimmy, por sanidad y liberación; la hermana Rosita Veloso; la hermana Ana Vallejos Fernández; la hermana Elena Reyes y su esposo Joaco Videla; la hermana Débora Videla; el hermano Ignacio Toro; el hermano Iván Romero, pastor de la iglesia en Auquín, para que usted toque su cuerpo enfermo y lo sane para la gloria de su nombre; la hermana Teresita Reyes; la hermana Pilar González, hija de mi pastor; el hermano Miguel Torres; don Luis Durán Palma; don Manuel Contardo; la vecina Gloria y la hermana Elizabeth, ambas por una caída, para que la hermana pueda asistir al último encuentro de pastoras y dorcas; la hermana María Ivacache y su nieta.

Señor amado, le damos gracias porque podemos interceder ante el trono de su gracia. Usted nos hizo, nos conoce y sabe la necesidad; le pedimos que obre para la gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

Despedida

Ya estamos llegando al término de este programa. Queremos agradecerle a usted por haber estado en la sintonía, muchas gracias por preferirnos. Mañana, Dios mediante, volvemos a encontrarnos con un nuevo programa a la misma hora y en este mismo punto del día. Mientras tanto, Dios le bendiga.