La Voz Pentecostal

El sentido de la vida y la superación de la vanidad

· 60 min

Gladia Romero Toledo reflexiona sobre la vacuidad de la existencia humana contrastándola con la esperanza cristiana. Usted encontrará consejos prácticos para el hogar y una receta tradicional chilena.

Bienvenida y Oración Inicial

Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti y no quieres venir. Escucha la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos nuevamente a su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la radio Abigail, dirigido por su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo. Le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.

Este programa llega a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecinos y amigos que sintonizan a esta hora; les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, comenzamos poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.

Amado Dios, mi fiel amigo, mi constante compañía: en esta mañana le doy muchas gracias por concederme esta maravillosa oportunidad de vivir un día más bajo su cuidado, su ley y su bendición. Al comenzar este programa, agradezco por todas las maravillas que usted hace por mí. Me pongo en sus manos porque quiero ser usada para la gloria de su nombre, pidiéndole que me llene de fe y de esperanza, y que su luz me alumbre en estos momentos de mi vida para que usted esté aquí presente y, a través del Espíritu Santo, mis labios sean usados para la gloria de su nombre.

Gracias le doy, mi Señor, por mi hermosa familia. Cada día trae su propio afán, pero celebro porque usted, mi Padre, me ayuda y encuentro esa fuerza para siempre construir la paz. Despierte en nosotros corazones solidarios y mentes y oídos abiertos para escuchar su palabra permanente y hacerla carne en nuestro ser. Sosténganos en momentos difíciles para no caer en la mentira ni en la falsedad, proclamando la libertad con que Cristo nos ha hecho libres, porque por nada queremos volver a ser esclavos del pecado.

Intercesiones y Peticiones

Señor, pido por todos los hogares donde el jefe de hogar está sin trabajo; abra puertas de bendición para ellos, sabiendo que el día de mañana será un día esperanzador. Oro por los enfermos que luchan en salas de hospital, clínicas o en sus casas, esperando el toque de su poder para ser sanados; intercedemos ante el trono de su gracia pidiendo que usted toque sus vidas.

Oro por los matrimonios y la unidad de la familia, porque usted es quien bendice el santo estado del matrimonio. Oro por los jóvenes que son presos de adicciones, por los niños para que tenga su protección, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas, porque solo usted puede volver el corazón de los hijos hacia los padres y de los nietos hacia sus abuelos. Oro para que siempre haya sustento en la casa de la viuda y del huérfano, y por la apertura de los presos en la cárcel.

Oro por mis autoridades eclesiásticas, muy en especial por la máxima autoridad de mi iglesia, mi amado obispo Sergio Veloso, y por el honorable directorio; deseo que usted le dé una clara dirección para continuar la labor encomendada. Pido una especial bendición para las autoridades civiles de mi país, la máxima autoridad y quienes gobiernan, así como las autoridades de nuestra comuna, para que en su gestión administrativa pongan sus ojos en la necesidad puntual de esta zona.

Oro por las instituciones de beneficencia, en especial bomberos y carabineros, que arriesgan su vida en cada procedimiento; pido su protección y cuidado. Igualmente, pido protección para los trabajadores de la salud que ponen en riesgo su vida todos los días; que en su misericordia ponga una cobertura especial desde la eminencia más alta hasta el más pequeño trabajador.

Clamo, mi Señor, por el cese de la guerra y la paz de esta humanidad, muy en especial por la paz de Jerusalén. Confío en que en estos precisos minutos bendice a la audiencia de este programa. Reciba usted, mi Padre, toda mi alabanza, la honra y la gloria por habernos dado a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, quien vino a este mundo a salvar lo que estaba perdido, porque el ser humano sin Dios está perdido y necesita ser reconciliado con Él.

Confío en que su bendición es impartida a través del Espíritu Santo a cada hogar y audiencia, muy en especial a los que por primera vez encontraron el dial de esta radio. Bendecimos también al dueño de esta radio por darnos la bendición de tener este programa. Bendíganos a todos en el nombre de Jesús nuestro Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

El Pan de Vida: Tabita

Es una bendición estar juntos nuevamente. Esperamos que la bendición del Señor fluya para cada uno de los que escuchan, confiando en que Dios está aquí para bendecirnos. Hoy, 19 de octubre, ya hemos pasado más de la mitad del mes y tenemos para nuestro pan de vida la lectura en los Hechos de los Apóstoles.

Hechos 9:36 — Tabita abundaba en buenas obras y en limosnas.

El Señor nos habla a través de este pan de vida sobre ser usados para Cristo con todo lo que tenemos. ¿Alguna vez oyó sobre el Salón de la Fama de la Cultura establecido en el 2001? Reconoce a personas con impacto en la industria costurera doméstica, como Marta Puyén, descrita como una mujer de Proverbios 31. Si hubiera existido en el primer siglo en Israel una mujer llamada Tabita, habría sido una candidata segura, ya que dedicaba su tiempo a coser para las viudas y pobres de su comunidad.

Hechos 9:39 — Y cuando se enfermó y murió, los discípulos mandaron a buscar a Pedro para ver si Dios haría un milagro por medio de él. Cuando llegó, las viudas llorando le mostraron la ropa que les había hecho Tabita, lo cual era prueba de que abundaba en buenas obras para los pobres.

Por el poder de Dios, Tabita volvió a vivir. Dios nos llama y nos equipa para usar nuestras habilidades para suplir las necesidades de nuestra comunidad. Pongámonos al servicio de Jesús y veamos cómo usa Él nuestros actos de amor para hilvanar corazones y vidas. Solo tenemos que pedir ayuda a Jesús: “Jesús, ayúdame a suplir las necesidades de otros”.

Todos hemos recibido talentos y habilidades de Dios; no es cosa solamente nuestra. Él nos muestra el camino para ayudar a los necesitados y tomó como instrumento a Tabita. Ahora el Señor tiene muchas mujeres a lo largo y ancho de esta angosta faja de tierra que es nuestro país para actuar. Dios pone bendición y nuestra ancla de esperanza en cada talento que pone en sus hijas para hacer el bien.

Los creyentes pueden esperar con confianza la promesa de entrar en su reposo. El reposo de Dios incluye paz, certeza de la salvación, independencia de su fortaleza y seguridad de un hogar en el cielo. La garantía de Dios y la salvación de Jesús son la razón de que la esperanza sea nuestra ancla que nos sostiene firme en tiempos de necesidades. Cuando confiamos en Él, sabemos que enderezará todo a su tiempo porque Dios es fiel.

No tenemos que batallar contra la corriente. Lo primero que Él quiere es que busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia. A veces decimos “no tengo”, pero si buscamos primero el reino de Dios, el Señor añadirá todas las cosas.

Consejos y Datos Caseros

Tenemos un espacio de datitos y consejos para beneficiarnos. Hay cosas que desechamos pero que podemos ocupar. Por ejemplo, la semilla de la palta tiene propiedades especiales: elimina el colesterol, es buena para las úlceras gástricas, limpia el colon, reduce el azúcar en la sangre, controla el asma, ayuda a bajar la presión arterial y disminuye los dolores articulares.

También la vena tiene muchos beneficios: reduce la hipertensión, ayuda a bajar de peso, alivia el estreñimiento y fortalece el sistema inmune. Mi abuela siempre usaba cosas del jardín; la albahaca, por ejemplo, es buena para la presión alta. Solo necesita una cucharadita de albahaca fresca en una taza de agua hirviendo, dejar reposar 10 minutos y tomar esta infusión dos o tres veces a la semana.

Para quienes nos gusta el pan, si al día siguiente está duro o “chichichoso”, recomiende guardarlo en bolsas de plástico. Para ablandar el pan duro, humedézcalo ligeramente con agua (sin mojarlo todo) y llévelo al horno precalentado por cinco minutos, y luego otros cinco minutos más. También puede usar el microondas o envolverlo en un paño de cocina limpio o papel de aluminio para evitar que pierda el vapor y quede suave y esponjoso.

Para los muebles de madera, si quiere tenerlos bien lustrados, haga una mezcla de una cucharada de bicarbonato de sodio y una cucharada de agua, y frote suavemente la zona afectada. Otra opción es aplicar vaselina, dejar reposar ocho horas y remover con una toalla. También puede usar pasta dental blanca sobre las manchas y limpiar con un pañito suave para evitar rayones.

Sugerencia Culinaria: Pastel de Arcachofa

Les sugiero preparar un pastel de arcachofa, que es una verdura rica y con mucho hierro. La preparación dura 60 minutos y la cocción 20 minutos. Para 6 personas necesita: 8 arcachofas, 5 huevos, una cebolla grande cortada pluma, 2 tazas de salsa blanca, 100 gramos de queso mantecoso, 2 cucharadas de aceite, 2 cucharadas de pan rallado, 1 cucharada de mantequilla, sal y pimienta.

Lave las arcachofas y cocínelas 15 a 20 minutos en agua con sal. Una vez frías, saque la pulpa con una cuchara y guarde los fondos para decorar. Bata dos huevos, agregue la salsa blanca, condimente con sal y pimienta. Cueza tres huevos y córtelos en rodajas. Fría la cebolla pluma en aceite.

En una fuente enmantequillada, arme el pastel: coloque una capa de cebolla frita, cubra con salsa, agregue una capa de puré de arcachofa, otra de salsa, y luego una capa de huevo duro, alternando siempre con la salsa blanca. Decore con los fondos de las arcachofas, el queso mantecoso, el resto de la salsa y el pan rallado. Lleve al horno precalentado por 15 minutos. Es un platito económico y práctico.

Ilustración de Pastel de arcachofa

Receta del día

Pastel de arcachofa

  • 8 arcachofas
  • 5 huevos
  • 1 cebolla grande cortada tajo pluma
  • 2 tazas de salsa blanca
  • 100 gramos de queso mantecoso
  • 2 cucharadas de aceite
  • 2 cucharadas de pan rallado
  • 1 cucharada de mantequilla
  • sal
  • pimienta

Preparación

  1. Lave las arcachofas y cocínelas de 15 a 20 minutos en agua con sal.
  2. Una vez cocidas y frías, retire la comida de la soja con una cuchara y guarde los fondos para decorar.
  3. Bata dos huevos (clara y yema juntos), agregue la salsa blanca y condimente con sal y pimienta.
  4. Cueza tres huevos y córtelos en rodajas.
  5. Fría la cebolla cortada en tajo pluma fina en el aceite.
  6. Enmantequille una fuente honda para horno.
  7. Arme el pastel colocando una capa de cebolla frita y cubra con un poco de salsa.
  8. Agregue una capa de puré de arcachofa, otra de salsa y luego una capa de huevo duro, alternando siempre cada ingrediente con la salsa blanca.
  9. Decore con los fondos de las arcachofas partidas en trocitos, el queso mantecoso, el resto de la salsa y el pan rallado.
  10. Lleve al horno regular, previamente calentado por 15 minutos, durante 20 minutos.

Tips Rápidos de Cocina

Para arreglar una mayonesa cortada, pase una yema de huevo duro por el cedazo en un plato hondo y agregue lentamente la mayonesa cortada. Otra forma es poner una cucharadita de agua en un plato y agregar poco a poco la mayonesa, revolviendo enérgicamente.

Se recomienda aprovechar las verduras con sus cáscaras, como zanahorias, papas, arvejas y habas, ya que las vitaminas están situadas cerca de la piel. Y para que las papas fritas queden más crujientes y doradas, empolvérelas con harina antes de freírlas en aceite bien caliente.

Reflexión: Todo es Vanidad

Vamos a abrir nuestras Biblias en el libro de Eclesiastés, capítulo 1, versículo 2.

Eclesiastés 1:2 — Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.

Amado Dios, tenemos su palabra leída. Oro para que, a través del Espíritu Santo, traiga a mí la revelación divina. Use mis labios y tome el control de mi vida con una unción especial para administrar su palabra, para que ella corra y sea glorificada en muchas vidas. En sus manos me pongo. Amén y amén.

El título es “Todo es vanidad”. Hoy en día, los profesionales que tratan con la mente, como psiquiatras y psicólogos, tienen mucho trabajo porque el hombre insiste en no conocerse a sí mismo, quedando a merced de problemas que no sabe resolver y haciendo de la depresión un refugio. El libro de Eclesiastés, aunque antiguo, nos toma una radiografía del ser humano de todos los tiempos y nos confronta con preguntas personales.

Si uno lee la primera parte, puede quedar con la impresión de que la vida no tiene sentido. El autor, probablemente un sabio judío, fue un pensador crítico que no se conformaba con repetir ideas ajenas. Aunque no nombra a Salomón expresamente, se refiere al hijo de David, rey de Jerusalén, y enumera sus riquezas, lo que llevó a que el libro le fuera atribuido.

El contenido es actual porque reflexiona sobre el propósito de la vida. Ponga atención al primer capítulo: ¿Qué provecho obtiene el hombre de todo el trabajo con que se afana debajo del sol? Generación va y generación viene, pero la tierra permanece. Sale el sol, se pone, el viento gira y los ríos van al mar, pero el mar no se llena. Nada hay nuevo bajo el sol.

Este texto pareciera una invitación a la depresión, pues menciona que el esfuerzo humano se dilapida y nadie recuerda a quienes han partido. El autor concluye que lo torcido no se puede enderezar y lo incompleto no puede contarse. Es un reflejo de nuestra generación, donde el vacío y la superficialidad han reemplazado lo que era de valor.

Ante este panorama, surge la pregunta: ¿existe esperanza? Aquí es donde contrastamos con la presencia de Jesucristo, la luz del mundo. Jesús enseñó que vino para libertarnos de la mayor de todas las opresiones: la espiritual, que nos mantiene cautivos en resentimiento, odio y desesperanza. Nos exhortó a vivir distinto, recordándonos que somos ciudadanos del reino de los cielos.

La vida sin Dios es vacía, pero con Él es transformada. Mientras que Eclesiastés puede sonar pesimista, la resurrección de Cristo contradice ese mensaje. Jesús probó que nuestra existencia es importante y se proyecta hacia la eternidad. Usted es confrontado hoy con la experiencia de aquel que dijo ser el Hijo de Dios y lo probó con el hecho increíble de la resurrección.

Amado Dios, gracias por su palabra. El pensador de su tiempo encontró que todo era vanidad, pero al final reconoció que había una cosa que no lo era. Eso lo corroboramos quienes hemos encontrado a Cristo; estábamos perdidos, pero Él nos dio vida. Gracias, Señor, porque su palabra es la fuente que nos bendice cada día y nos traza el camino de salvación y vida eterna.

Peticiones Finales de Sanidad

Oro, Señor, intercediendo por los enfermos para que obre sanidad en sus hijas e hijos. Pido sanidad para nuestro pastor Héctor Arena, pastor de nuestra iglesia en Granero; para nuestro pastor Florindo Márquez, pastor de nuestra iglesia en El Monte; por mi hermano José Silva, por mi hermano José David Videla, pidiendo un milagro que lo ponga de pie.

Oro por mi hermana Teresita Flores y su padre; por su vecina y su hija Pamela Larcón Flores; por mi vecino Luis Orellana; por la pastora de Iquique, Cristina de Romero, que fue intervenida, para que tenga una pronta restauración. Oro por respuesta a la petición de mi hermana Laura Senjo, por mi hermano Eduardo González para sanidad de la vista, y por el hijo de mi hermano Jimmy para sanidad y liberación.

Pido sanidad para mi hermana Rosita Veloso, Ana Vallejos Fernández, Elena Reyes, Joaco Videla, Débora Videla, nuestro hermano Ignacio Toro, Teresita Reyes, Pilar González, Miguel Torres, Luis Durán Palma y don Manuel Contardo. Oro por mi vecina Gloria, que tuvo una caída, para que usted se lleve el dolor y todo problema. Finalmente, oro por mi hermana María Ivacache y su nieta.

Señor amado, usted conoce a cada uno de sus hijos y la situación que viven. Acudo ante su presencia pidiendo sanidad en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.

Le doy gracias a usted que estuvo en la sintonía de este programa. Ya estamos concluyendo, pero mañana, Dios mediante, volvemos a encontrarnos a la misma hora y en este mismo punto del dial. Mientras tanto, Dios le bendiga.