Identidad en Cristo y la Justicia Divina
Usted encontrará una reflexión sobre la confianza en Dios basada en la historia de Moisés y el Salmo 9. Además, el episodio le ofrece diversos consejos prácticos para el mantenimiento del hogar y la limpieza de la ropa.
Inicio y Oración Matinal
Escucha, auditor, la voz del Salvador, que hoy te llama a ti y no quieres tú venir. Escucha, auditor, la voz del Salvador, que a tu alma traerá salvación. Bienvenidos, bienvenida nuevamente juntos a través de su programa La Voz Pentecostal, a través de los micrófonos de la radio Abigail. Dirige este programa su hermana en Cristo, Gladia Romero Toledo, y le doy la bienvenida a la sintonía del matinal en el 106.7 FM.
Este programa está llegando a su hogar con el propósito de bendecir su vida. Les saludo a usted, mi hermano, mi hermana, vecino, amigo, que nos sintonizan a esta hora. Les deseo las más ricas bendiciones de parte de nuestro Dios. Como siempre, le damos comienzo a este programa poniéndonos en las buenas manos de nuestro Dios a través de la oración.
Amado Dios, le agradecemos infinitamente. Le doy gracias porque usted me regala este maravilloso día, porque me ha dado vida, me ha dado la salud y la fuerza que me guía. Recibo su bendición porque usted llena mi existencia con su hermosa presencia. En este día me presento ante su presencia con mucha esperanza y con mucha alegría, dando cada instante lo mejor de mí y haciendo siempre lo que tengo que hacer con amor y dedicación, compartiendo siempre con mis hermanos y tratando con su ayuda de seguir su palabra.
Gracias porque sé que usted escucha nuestras oraciones. Gracias porque usted es maravilloso, porque me sostiene con sus manos para que no me alcance nada indebido, ni la envidia, ni la prueba. Confío que a través de su palabra me promete estar siempre conmigo y yo le creo a su palabra. Le doy muchas gracias por mi familia, por nuestros hermanos y hermanas en la fe en Cristo, que son mi familia especial, por nuestros amigos y por nuestros vecinos que en estas horas están escuchando este programa. Bendígales con toda bendición.
De esta forma yo me pongo en sus manos, pidiendo que esté presente en nuestros planes y que su bendición esté sobre la audiencia de este programa. Porque si estamos en pie es porque usted nos sostiene. Si caminamos firmes y confiados es porque usted nos sostiene; cuando he caído, usted me ha levantado. Me perdona, sé que soy imperfecta, pero su gracia me ha sostenido porque usted, mi Dios, está conmigo.
Reconozco que el sol sale para todos, pero la sombra del Omnipotente es solo para quien decide estar al abrigo del Altísimo. Consagro este día delante de su presencia y pido ser conducida para que se haga siempre su santa y perfecta voluntad. Bendecimos, Señor, a todos y cada uno en su nombre, declarando siempre cielos abiertos para recibir su bendición, deseando todo lo bueno y que la paz repose en nuestro país y en nuestra comuna.
Oro, Señor, por los enfermos, porque en estos precisos momentos hay muchos que luchan en una sala de hospital, en una clínica o en sus casas, esperando el toque de su poder en sus vidas. Señor, clamamos para que obras sean hechas y que también vidas sean cambiadas en su nombre. Gracias, Señor, porque sus misericordias ya se han renovado en esta mañana, porque usted cubre cada necesidad conforme a sus riquezas en gloria.
Gracias, Señor, porque tengo un techo que me cobija mientras duermo. Le doy gracias por el agua, por el vestuario, por el calzado y por el pan que usted pone en mi mesa. Oro, Señor, por los matrimonios y por la unidad de la familia. Oro por los jóvenes y los que no son tan jóvenes que son presos de tantas adicciones. Oro por los niños para que usted los proteja y les dé su cuidado, y por tantos abuelos y abuelas olvidadas. Oro por la casa de la viuda y del huérfano para que tengan siempre el sustento, por la apertura de los presos de la cárcel y por mis autoridades eclesiásticas, por la máxima autoridad de nuestra iglesia, mi amado Obispo Sergio Veloso, y por el honorable directorio de nuestra iglesia.
Oro, Señor, por las autoridades civiles del país, por la máxima autoridad y por los que con él gobiernan. Bendiga usted, Señor, grandemente a cada profesor y profesora que en este día está en sus aulas preparando a los niños para el porvenir. Bendiga usted, mi Señor, a los educadores de nuestro país. Ruego una especial bendición para las autoridades civiles de nuestra comuna y por cada institución, muy en especial por bomberos y carabineros, porque ellos arriesgan su vida en cada procedimiento.
Oro por los trabajadores de la salud para que usted, mi Señor, los bendiga protegiendo sus vidas contra todo contagio por sus trabajos. Señor, bendiga usted desde la eminencia más alta hasta el más pequeño trabajador. Le pedimos una especial bendición para cada uno de sus hijos e hijas que ahora están en la audiencia de este programa. Bendecimos, Señor, cada hogar que está hoy día con alguna persona del núcleo familiar escuchando este programa.
Le pedimos siempre que su Santo Espíritu sea quien tome la dirección de este programa, empezando y terminando. Reciba usted, mi Dios, toda mi alabanza, la honra y la gloria a su bendito y santo nombre. Siempre gracias, mi Dios Altísimo, por habernos dado a su Hijo Jesucristo, nuestro eterno bendito Salvador, que vino a este mundo a salvar lo que estaba perdido. Gracias, amado Dios, por este regalo. Pedimos siempre su bendición, rogando al Espíritu Santo que nos bendiga en el nombre de Jesús. Amén y amén. Gloria a Dios para siempre.
Saludo al Día del Profesor
Dios nos bendice a través de la intercesión, porque intercedemos ante el trono de la gracia de nuestro Dios para ser bendecidos. Queremos en este día tan especial saludar a los profesores, profesoras y a todos los educadores, muy en especial de nuestra comuna. A través de nuestro pastor, Luis Riquero Novoa, le hacemos un saludo en este día a los profesores porque hoy día es el día del profesor.
Mi pastor saluda con un cordial saludo y un extrañable afecto a todos los educadores que cumplen su labor a lo largo y ancho de este país. Es una ocasión tan especial para destacar la sagrada misión del docente, porque ellos forman mentes y corazones de tantos niños, jóvenes y adultos a través de la transmisión de conocimientos y de valores esenciales para la edificación de la persona y la construcción de un mundo mejor.
Ruego al Señor Dios toda sabiduría a cada maestro por su excelencia, para que sea mi Señor quien los guíe, los anime y premie todo esfuerzo y entusiasmo que entregan cada día frente a los alumnos, la familia y la sociedad. Atentamente, Luis Riquero Novoa, pastor gobernante de la Iglesia Pentecostal de Chile en Paine. Dios bendiga en este día tan especial a todos los profesores y profesoras de nuestro país.
Un cordial saludo de nuestro pastor por esta noble labor que ellos hacen. Muy en especial nuestras hermanas de la iglesia que también son profesoras, como son mis hijas, Abigaíl y Samaea. Todas las hermanas que trabajan educando, en este día Dios las bendiga grandemente.
Pan de Vida: La Identidad en Cristo
Vamos adelante con nuestro programa, con nuestro pan de vida, nuestro pan diario. Le damos gracias al Señor porque ya tenemos con nosotros nuestro pan de vida para este día en el libro de Éxodo, capítulo 3, versículo 12. Leo nuestro pan de vida en el nombre del Señor: «Dios dijo: Yo estaré contigo». Nos preguntamos: ¿quién soy?
Encontramos este tema tan importante que nos habla de la identidad en Cristo. Sombo miraba la fogata mientras pensaba en grandes preguntas de su vida: ¿Qué he logrado? La respuesta llegó rápidamente: no mucho. De vuelta en su tierra natal, servía en la escuela que su padre había fundado en la selva. Intentaban escribir la potente historia de su padre que había sobrevivido a dos guerras civiles y se hizo esta pregunta: ¿quién soy yo para hacer todo esto?
Las dudas de Sombo sonaban como las de Moisés. Dios acababa de encomendarle una misión: «Te enviaré a Faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel». Moisés respondió: «¿Quién soy yo?». Ante sus débiles excusas, Dios le preguntó qué es lo que tenía en su mano, y él respondió: «una vara».
Por instrucción de Dios, Moisés la arrojó al suelo y la vara se convirtió en una serpiente. Cuando la volvió a tomar, se hizo de nuevo una vara. Con el poder de Dios, Moisés podría enfrentar a Faraón; literalmente tuvo uno de los dioses de Egipto, una serpiente, en su mano. Pero esos dioses no eran ninguna amenaza para el único Dios verdadero.
Sombo pensó en Moisés y sintió que Dios le respondía: «Me tienes a mí y mi palabra». No estaba solo. Nuestros propios esfuerzos son inadecuados, pero servimos a Dios que dice: «Yo estaré contigo». Cuando nosotros entendemos que nuestro Padre está con nosotros, podemos decirle: «Padre, contigo puedo todo». ¿Por qué? Porque tienes a Dios y puedes utilizar lo que Dios te ha entregado.
Dios le hizo a Moisés una presentación espectacular porque esa vara se convirtió en serpiente, que era el dios que adoraban en Egipto, y le dio a conocer que el Dios de Moisés era mucho más grande que todos esos ídolos que no sirven para nada. Dios ponía en su mano algo especial. Ese es nuestro Dios que lo puede hacer hoy conmigo y contigo, porque Dios es el mismo; es el Dios que no cambia, que no se muda ni cambia de parecer.
Es el Dios eterno y perfectamente sabio. Todo tomó forma humana para llegar a la vida, a ser adulto; eso es lo que sucedió con nuestro Señor y Salvador, que tomó forma para llegar a ser adulto, comenzando como un niño, y morir y resucitar para mostrarnos amorosamente el camino al cielo. A Él le encanta usar medios y personas humildes para llevar a cabo grandes cosas que nunca podríamos hacer con nuestra propia fuerza.
Solo nos hace falta estar dispuestos y presentarnos delante de Él diciendo: «Padre, gracias por tus medios inesperados». El Señor toma medios que nos sorprenden y nos impacta con todo lo que nos da. Agradecemos al Señor por nuestro pan de vida.
Consejos para el Hogar
Ahora tenemos los datitos y los consejos. Siempre andamos buscando la economía del hogar como buenas dueñas de casa, y le contamos que tenemos cosas que botamos porque no sabemos que pueden servirnos. Le traemos este datito para que usted no siga botando lo que a veces nos puede servir.
¿Qué sucede cuando tiramos el jabón de lavar los platos por el inodoro? Este truco le va a ahorrar mucho dinero. Es probable que su inodoro no requiera mucho mantenimiento aparte de una limpieza regular, siempre que no esté obstruido. La gran molestia viene cuando intenta lavarlo y el agua no sale bien; es muy probable que esté obstruido con depósitos de cal o residuos de suciedad.
Para solucionar este molesto problema existen trucos efectivos y probablemente no necesite contratar a un plomero. Es posible remediarlo con el truco del líquido lavavajilla, que es sencillo y económico. Como su textura es resbaladiza, ayudará a lubricar la tubería atascada y permitirá que los residuos se desprendan con facilidad.
El procedimiento es así: vierta aproximadamente media taza de detergente líquido en la taza del inodoro y deje reposar durante 10 minutos. Luego vierta un litro de agua caliente y espere otros 25 minutos. Si no tiene ese líquido, simplemente corte una barra estándar de jabón o esos pedazos pequeños que tiramos a la basura y colóquelo en la taza. Si la obstrucción es fuerte, hay que rallar el jabón para que corra y puede repetir el proceso muchas veces hasta que se aclare por completo.
Otra solución práctica y poderosa es el bicarbonato de sodio y el vinagre, o también la sidra de manzana. Estos productos naturales son adecuados para desinfectar, desincrustar y desodorizar el inodoro. Vierta medio sobre de bicarbonato de sodio en un vaso de vinagre en un recipiente; después de que se complete la reacción de la mezcla, vierta la mayor cantidad de agua caliente. Este método funciona incluso para las obstrucciones más persistentes.
También puede usar sal para mantener limpio su inodoro. Vierta unos 100 gramos de sal gruesa y empolvorela por los bordes. Déjela durante unas 3 horas y luego lave el inodoro como costumbre; quedarán brillantes y sin mal olor.
Otro datito es para eliminar las manchas amarillas del mantel. En primavera nos gusta poner manteles blancos, pero al sacarlos donde están guardados aparecen manchas amarillas difíciles de eliminar. El lavado en el lavarropas no alcanza, pero hay soluciones caseras heredadas de nuestras abuelas, como el uso de la leche.
El procedimiento es colocar el mantel manchado en un balde o palangana con leche hasta que lo cubra bien, y dejarlo en remojo a la exposición del sol. Después de un tiempo considerable bajo el sol, lo retiramos y lo llevamos a la lavadora para el lavado habitual. La leche actuará como un potente blanqueador y dejará el mantel impecable.
Para blanquear ropa sin cloro, tenemos otros remedios. En un bol colocamos dos litros de agua, 250 ml de agua oxigenada y 250 ml de detergente. Se mezcla bien, se deja un buen tiempo y después se enjuaga y lava como de costumbre. Otra opción es dejar el mantel en remojo con una mezcla de agua y un chorrito de lavandina durante dos horas aproximadamente.
El bicarbonato de sodio es el mejor aliado. Si combinamos bicarbonato de sodio más jugo de limón, se hace una mezcla blanqueadora potente. Simplemente empolvore el bicarbonato sobre la mancha amarilla y frote con la mitad del limón; deje actuar durante 15 minutos y proceda a lavarlo habitualmente, ojalá con agua tibia.
También puede preparar un blanqueador casero con 6 cucharadas de jabón en polvo, 3 cucharadas de agua oxigenada y 3 cucharadas de bicarbonato de sodio. Coloque la preparación en un envase de plástico, añada el jabón, revuelva y agregue el bicarbonato. Cuando estén incorporados, añada el agua oxigenada y mezcle hasta alcanzar una mezcla homogénea. Use guantes y haga esto al aire libre. Esta cantidad rinde aproximadamente dos tazas y no daña la ropa, manteniéndola suave.
Otro método increíble para dejar la ropa como nueva es la aspirina. Para evitar que los tejidos blancos se deslustren, use cuatro litros de agua caliente y seis tabletas de aspirina trituradas para ayudar a disolver. Sumerja la ropa y déjela en remojo durante la noche. Al día siguiente, coloque la ropa directamente en el tambor de la lavadora y comience el ciclo habitual.
Con esta técnica también puede sacar manchas de sudor, vino o incluso sangre. Solo asegúrese de usar agua fría para este tipo de manchas, ya que el agua caliente podría fijar la mancha en la tela.
Receta: Medallones de Sesos
Ahora vamos a la cocina. Hoy tenemos un plato que a algunas personas no les gusta mucho, pero a otras sí: los medallones de sesos. Es un ingrediente que poco se usa debido a que es escaso encontrarlo. Esta preparación lleva 30 minutos y la cocción 10 minutos. Los ingredientes son para seis personas.
Necesitamos los sesos de dos cabezas, seis tajadas de pan de molde, una taza de mayonesa, media cebolla picada fina, dos cucharadas de perejil, un quesillo, una yema dura, una yema cruda, media taza de aceite, una cucharadita de ají picante, sal, pimienta, limón, una cucharada de vinagre y mantequilla.
Para la preparación, lave y limpie los sesos. Remójelos en agua tibia con vinagre durante media hora. Píquelos y cózalos durante 10 minutos en agua hirviendo con sal. Estílelos, déjelos enfriar y corte cada seso en rebanada a lo largo. Corte las tajadas de pan de molde en forma redonda, enmantequíllelas y coloque sobre ellas las rebanadas de seso.
Para la salsa, pase la yema dura por un cedazo y añada la yema cruda. Mezcle agregando lentamente el aceite. Amortigüe la cebolla colocándola en agua caliente con sal durante 10 minutos, estílela y lávela en agua fría. Muela el quesillo mezclándolo con la mayonesa, la cebolla, el perejil y condimente con sal, pimienta, limón y ají. Vacíe esta salsa sobre los sesos y adorne con ensalada de lechuga. Espero que si a usted le gustan los sesos, pueda preparar algún día esta recetita.
Receta del día
Medallones de sesos
- Sesos de 2 cabezas
- 6 tajadas de pan de molde
- 1 taza de mayonesa
- 1/2 cebolla picada fina
- 2 cucharadas de perejil
- 1 quesillo
- 1 yema dura
- 1 yema cruda
- 1/2 taza de aceite
- 1 cucharadita de ají picante
- Sal
- Pimienta
- Limón
- 1 cucharada de vinagre
- Mantequilla
Preparación
- Lave y limpie los sesos.
- Remoje los sesos en agua tibia con vinagre durante media hora.
- Pique los sesos y cuézalos durante 10 minutos en agua hirviendo con sal.
- Escurra los sesos, déjelos enfriar y córtelos en rebanadas a lo largo.
- Corte las tajadas de pan de molde en forma redonda.
- Enmantequille el pan y coloque sobre cada tajada una rebanada de seso.
- Prepare la salsa: pase la yema dura por un cedazo y añada la yema cruda.
- Mezcle la yema agregando lentamente el aceite.
- Amortigüe la cebolla colocándola en agua caliente con sal durante 10 minutos, escúrrala y lávela en agua fría.
- Muela el quesillo y mézclelo con la mayonesa, la cebolla, el perejil y condimente con sal, pimienta, limón y ají.
- Vacíe la salsa sobre los sesos.
- Adorne con ensalada de lechuga.
Estudio Bíblico: La Justicia Divina
Vamos a abrir nuestras Biblias para leer la poderosa palabra de nuestro Dios en el Salmo capítulo 9, versículos 7 y 8. Leo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo: «Pero Jehová permanecerá para siempre. Ha dispuesto su trono para juicio. Él juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con rectitud». Dios nos bendice por la lectura de su palabra.
Amado Dios, tenemos con nosotros su palabra leída. Oro, Señor, para que el Espíritu Santo traiga a mí la revelación divina de su palabra. Ruego, Dios, que usted use mis labios, tome el dominio y el control de mi vida. Unjame para administrar su palabra con una unción especial para que ella corra y sea glorificada en muchas vidas. En el nombre de Cristo Jesús, mi Salvador. Amén y amén.
El título de su palabra es «Justicia». Una de las áreas más cruciales del estudio bíblico es la escatología. ¿Qué enseña la Biblia acerca del futuro? Para algunos es un rompecabezas matemático; para otros, mitología. Pero hay quienes sienten que la Biblia habla con un realismo que debe ser tomado en cuenta. Toda la Biblia es escatológica, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, porque revela al Dios que cumple sus propósitos a través de la historia hasta la consumación final.
El hombre bíblico vive en la tensión entre la promesa y el cumplimiento; entre el reino que ha venido y el que viene. Esta tensión alcanza su punto final en el Nuevo Testamento cuando la meta última irrumpe en la encarnación: Dios mismo está aquí. El Salmo 9 es una vivencia práctica de esto. Es porque Dios ha actuado en el pasado que el salmista puede exclamar: «todas tus maravillas contaré».
El salmista dice que Dios ha reprendido a las naciones, ha destruido al impío y ha borrado su nombre para siempre. Pero Dios actuará nuevamente; Él ha establecido su trono para juicio y juzgará al mundo con justicia. No se trata de una esperanza en el lejano juicio final, sino de una expectación inmediata: «Levántate, oh Señor, no prevalezca el hombre, sean juzgadas las naciones delante de ti».
Tenemos un Dios activo en la historia, en los pequeños y grandes eventos, y presente en la vida de los seres humanos. Este concepto es extraño para las religiones donde el objetivo es agradar al hombre o donde la divinidad está para cumplir caprichos. Esas religiones se mantienen lejos del ambiente de sus criaturas y solo acuden cuando reciben pedidos.
El Salmo 9 refleja un tiempo de crisis en la vida de la nación y del individuo. Los enemigos de David lo habían llevado a las puertas de la muerte, y es en ese momento de gran peligro cuando él se vuelve al Señor en búsqueda de ayuda. Sin embargo, este salmo no es un canto a la desesperación, sino una oportunidad. Los creyentes, aun en la depresión y la soledad, pueden encontrar los recursos para salir adelante.
El salmo comienza con un canto de alabanza personal: «Alabaré al Señor con todo el corazón. Todas sus maravillas contaré, en ti me alegraré y me regocijaré, cantaré alabanza a tu nombre, oh Altísimo». Para los hebreos, el corazón es donde se encuentra el pensamiento, por lo que la alabanza es inteligente y consciente.
Cuando los enemigos retroceden y perecen, es porque Dios ha mantenido el derecho y la causa del creyente. El Señor es baluarte para el oprimido y para el tiempo de la angustia. En Él pondrán su confianza los que conocen su nombre, porque Tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan.
Hay esperanza para los creyentes cualquiera que sean sus circunstancias. La depresión causada por agentes externos y malignos tiene una cura. Este salmo es importante porque el grito de justicia se levanta al observar el reinado de la impiedad. No puede existir la justicia cuando no hay un marco de referencia moral.
¿Cómo sabemos que los obreros necesitan salario justo, previsión social y educación para sus hijos si no declaramos que el trabajo es un don de Dios? ¿Cuándo vamos a protestar contra la opresión si no ponemos como testimonio que solo la verdad nos hará libres? ¿Cuándo demandaremos una sociedad más justa si no exhibimos las lacras ante los diez mandamientos, que continúan en vigencia?
La respuesta proviene de la revelación de Dios. «Porque los impíos volverán al Seol, todas las naciones que se olviden de Dios». Hay esperanza para ti si lees estas líneas; esa esperanza se encuentra en Dios y en su palabra. Jesucristo vino para hacer más clara esta ordenanza ante una generación que clamaba por justicia.
Jesucristo vino a revelar a Dios y su plan para la humanidad, ofreciendo su vida como sacrificio y rescate por muchos. En Él los creyentes encuentran la justicia y la misericordia. A diferencia de otras religiones donde se busca agradar a la divinidad con sacrificios simbólicos o metálicos, en el cristianismo sabemos que solo podemos obtener la vida a través de la muerte de Jesucristo.
Por su resurrección tenemos la esperanza de nuestra propia resurrección. Podemos esperar en la justicia de Dios, que traerá la vindicación a los que han confiado en Él y el juicio para los que han abusado de sus semejantes. Dios nos bendice por esta su palabra.
Peticiones de Oración y Cierre
Amado Dios, al concluir su palabra nos llenamos de gojo y gratitud porque vemos que los tiempos no han cambiado. Usted que se reveló a través de los profetas, hoy nos habla por su Hijo Jesucristo. No hay otro camino para llegar al Padre si no es a través de nuestro Salvador. Pedimos que usted nos ayude a hacer cada consejo que su palabra nos ha dado en este día.
Clamamos para que su poder alcance a los enfermos. Intercedemos por ellos y pedimos que el toque de su poder traiga vida, porque por las llagas de Cristo hoy somos sanados. Pedimos por nuestros pastores para que usted se glorifique en sanidad divina: oramos por nuestro pastor Héctor Arena, por nuestro pastor Florindo Márquez, por nuestro hermano José Silva, y por nuestro hermano José David Videla, pidiendo un milagro que lo ponga de pie.
Oro por mi hermana Teresita Flores, por sus pastores, por su vecina y por su hija Pamela Larcón Flores por sanidad. Oro por mi vecino Luis Orellana por sanidad, por nuestra pastora Cristina que fue operada días atrás pidiendo una pronta restauración. Oramos por respuesta de la petición de nuestra hermana Laura Senco, por nuestro hermano Eduardo González por sanidad a la vista, por el hijo de mi hermano Jimmy por sanidad y liberación, por la hermana Rosita Veloso por sanidad, por nuestra hermana Ana Vallejos Fernández por sanidad, por mi hermana Elena Reyes por sanidad, por Joaco Videla por sanidad, por Débora Videla por sanidad, por mi hermano Ignacio Toro por sanidad, por mi hermana Teresita Reyes por sanidad, por mi hermana Pilar González por sanidad, por mi hermano Miguel Torres por sanidad, por mi hermano Luis Durán Palma por sanidad, por don Manuel Contardo por sanidad, por mi vecina Gloria por sanidad y por mi hermana María Ivacache y la sanidad de su nieta.
Señor, usted nos conoce a cada uno y le pedimos que se glorifique en los enfermos para la gloria de su nombre. En el nombre de Cristo nuestro Salvador, amén y amén. Gloria a Dios para siempre.
Agradecemos a usted por estar en la sintonía de este programa. Si no pudo estar los días pasados, puede escuchar los programas anteriores a través de internet. Nos despedimos, Dios mediante, hasta mañana. Volvemos nuevamente con un nuevo programa a la misma hora y en este mismo punto del dial. Mientras tanto, Dios le bendiga.